
FIDEL SERAL
Nació en Huesca
en 1892 y murió en Tardienta en 1954. Una vida no muy larga -62
años-, de intensa dedicación en pro de la jota. Su padre era tratante de
ganado lo que le daba ocasión a Fidel de viajar por posadas y mesones
donde tocar la guitarra. En 1925 fundó su famosa escuela de jota
de la que saldrían tantos
nombres famosos que han dado notoriedad a Huesca, entre ellos citaremos a
Camila Gracia, Gregoria Ciprés, Carmelo Betoré, y José Bescos. En 1914 y
en Tardienta casó con Lorenza Gavín, fruto de su matrimonio fueron sus dos
hijos Máximo y Mario, cantadores ambos, el primero no de gran
dedicación a la jota y el segundo fallecido en 1985, llevó el canto de su
tierra altoaragonesa por buena parte de Europa y América, de hermosa voz
de tenor y gran prestancia, sabía vestir con toda dignidad siempre el
típico traje ansotano. Fidel Seral
entre los muchos reconocimientos a su labor en pro de la jota, tiene una
calle dedicada en Huesca y en Tardienta, la escuela municipal de jota
dedicada a la memoria del maestro.
CECILIO NAVARRO
Nació en
1881 en la calle de Boggiero de Zaragoza; no se reveló como cantador hasta 1907,
haciéndolo de
forma arrolladora por el número de premios alcanzados, su devoción a la
jota de ronda y de baile, el amplio repertorio de estilos que dominaba y
la gracia y personalidad que imprimía a sus tonadas. El propio "Royo del
Rabal" le auguró el éxito que le esperaba a la vez que le enseño una de
las primeras jotas a la que Cecilio dedicó, por este motivo sus
preferencias a lo largo de la vida. Como Juanito Pardo, era
inimitable en las femateras, intercaladas con frases dedicadas a las
personas que encontraban al paso de su faena, quedando grabaciones
de discos que lo atestiguan. Murió en 1969 rodeado del cariño de los
suyos, entre ellos de sus hijos Consuelo (esplendida bailadora y buena
cantadora), Cecilio y Mercedes asimismo interpretes en su juventud de la
jota bailada.

PILAR GASCÓN
Excelente
cantadora de jota nacida en Huesca el 13 de Octubre de 1900, fue Francisca
Florencia Esperanza Pilar Gascón y Pueyo, que pasaría pronto a vivir en
Zaragoza. Pilar Gascón
murió en plena juventud, a punto de cumplir los treinta años en Zaragoza.
Todo en ella fue
joven; a los quince años obtuvo el primer premio del Certamen Oficial de
Canto, que repitió a los diecinueve y veinticinco años, y el premio
extraordinario den 1929, el año anterior a su muerte. Viajo por
Iberoamérica, acompañada por Justo Royo "El Cebadero", con quien cantó
excelentes dúos, y en donde cautivo con su juventud y hermosa voz
insuperable en los estilos oliveros y en las jotas de baile. Sin duda una de
las seis mejores cantadoras de todos los tiempos.
Fotografía y
texto resumido, tomados del libro "Geografía de la Jota Cantada"
Fernando Solsona/Mario Bartolomé.
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Aunque yo lo encuentre hermoso
como el más bello jardín
¡que poco valdría el mundo
si no te tuviera a ti!
Si me pagas en cariño
yo mi vida te daré
poco vale, pero guarda,
un tesoro de querer.
Camino de mis amores:
cada vez que por ti paso
mi corazón resucita
y vuelven atrás los años.
Se que te quieren, te quieren
con ilusión y con fe
pero no saben quererte
como tú sabes querer.
Ríe, corazón, que es mayo
y ya lleva fuerza el sol,
y ya pasaron las penas
y ya renace el amor.
Es tan grande la distancia
que no hay nadie que la cuente
desde lo que yo te quiero
a lo que tu no me quieres.
Al amor no le des aires
mira que se ofenderá
que esta formao de alegría
y de buena voluntad.
Barato compran algunos
el amor de una mujer;
no me choca que se quejen
que sale caro después.
No hables mal del amor, niña,
que el amor no mata a nadie;
lo que matan son los celos
y las malas voluntades.
Si te miro me enamoro,
por eso verte no quiero;
porque no me gusta nada
sembrar en terreno yermo.
Hablas del amor con pena
y el amor culpa no tiene
de que fueras a buscarlo
donde más flojico crece.
El amor es bueno y malo,
da la vida o da la muerte,
quita el pesar o lo pone,
resucita o desfallece.
Verdad es mañica mía
que me ganas a querer
he podido darme cuenta
viéndote llorar por el.
A mi mismo me sorprende,
más por raro que parezca
que se vivir sin quererte
y verte sin que me muera.
¡Como se alegran mis ojos
tan pronto como te ven,
y que alegría me pones
en el corazón también!
No desprecies mi cariño
por parecerte pequeño,
cuando nace un río es chico
pero después… ¡hay que verlo!
Pastorcico que en el monte
acaricias tu cordera
no sueñes otros amores
que morirás de tristeza.
Quizás por pedirle mucho
el amor solo me ha dado
una fecha y un recuerdo
que no quiero recordarlo.
Si seremos egoístas
que aunque es tuel amor igual
solo el nuestro nos parece
superior a los demás.
Un gorrión desde su alero
hoy me ha venido a decir:
¡alégrate que esa maña
paice que te quiere a ti!
Paice que Dios conocía
todo lo que yo soñaba
y que te ha hecho a la medida
que mi amor necesitara.
Un buen amor necesita
llenarse de luz los ojos
para que pueda ver claro
el camino de su trono.
El pastel que sea dulce,
el vino que tenga ardor,
y el amor que sepa a gloria
como este que tengo yo.
Vino que no tiene grados
pastel que a pastel no sabe,
cariño que no es cariño…,
no me los des, que no valen.
Cuando el corazón me pide
sacarlo a volar del pecho
le doy vuelo con la jota
y me lo lleva hasta el cielo.
Pararrallicos que atraes
a la chispa y la doblegas:
¡quien pudiera pal amor
tener esa misma fuerza…!
Pudo poco pudo mucho
el tiempo secó la fuente
y echo abajo aquel castillo
de nuestros altos quereres.
Mucho suspirico al aire,
mucho mirar con zozobra;
se ve que te aprieta el dedo
el anillico de novia.
Labrador soy de mi gozo
y orgullo tengo de serlo
porque siembro el amor limpio
y trazo el surco derecho.
Nada de guetes nucleares
ni armicas de destrucción
el “único” sabio gueno
es el que invento el amor.
Mientras tenga tu cariño
pa que voy a ambicionar
ni la gloria ni el dinero
ni el cielo… ni mucho más.
Es mi pecho pa las penas
tan duro como un trinquete,
pero p’al amor más blando
que el hojaldre de pasteles.
Dame tu simiente buena
pa sembrar un buen amor,
que me han dicho que tu quieres
con todo tu corazón.
Te pones de mu mal genio
porque yo te quiera tanto;
piensa tu que nunca ha sido
por mucho trigo mal año.
En cuanto abres tú los ojos
ya tiene luz la mañana
ya luce el sol en el cielo
ya enciende el amor su llama.
Cambio un cariño por otro
al que lo pida primero
y le aseguro al que cambie
que gana ciento por ciento.
A esta orilla del canal
esta en un árbol con tu nombre
dentro de un corazoncico
que esta sangrando de amores.
Mía si en el mundo hay mujeres
y yo m’ido a enamorar
de la qu’es más presumida
que entre todas las demás.
En tu camarín
pondría
si yo lo pudiera hacer,
preticos como en racimos
los besos de mí querer
Con las trenzas de tu pelo
me has atao de pies y manos;
no esperes que me desate
aunque me muera penando.
Me asome a escuchar tus sueños
y me dio Dios el castigo,
porque soñabas con otro
en vez de soñar conmigo. |
Esas que dicen que yo
vivo sin pena ni gloria
no saben que tu cariño
me da de una cosa y de otra.
Un corazoncico de oro
y perdido yo anteayer;
si alguno me lo devuelve
se lo gratificare.
Que amargos me saben niña
los dulces que tu me das
desde que se que el droguero
no te los quiere cobrar.
En ese cariño nuevo
vais al cincuenta por cien:
tu novio pone el trabajo,
y tú solo el interés.
No sufras, que no es posible
unir tu suerte y mi suerte;
unos ríen y otros lloran,
unos nacen y otros mueren.
Que has dejao de confesate
esta mañana me han dicho
por no confesale al mosen
el pecao de mi cariño.
Ojicos de mi morena
que vivís pa dame muerte,
ya que me quitáis la vida
quitármela frente a frente.
Aunque lo encuentren hermoso
como el más bello jardín
¡que poco valdría el mundo
si no te tuviera a ti!
Maestrica maestrica
que sabes hasta latín:
ya he aprendido a quererte,
no me enseñes a sufrir.
Bien poco tiene de raro
que te mojes cuando llueva
y que pierdas cuando juegues
y que sufras cuando quieras.
Va a la luz la mariposa
aunque se abrase las alas;
y la mujer va al amor
aunque pierda vida y alma.
Como yo te quiero tanto
quiéreme más que me quieres
que pal que esta muy sediento
no es grande ninguna fuente.
El querer tiene de malo
que lo llamas y no viene
y otras veces se presenta
cuando menos te lo esperes.
Di al jilguero que no cante,
di que no hiera a la zarza,
dile a mi amor que te olvide
… y no conseguirás nada.
Dos promesas que se olvidan,
dos estrellas que se apagan,
dos caminos que se borran,
dos amores que se acaban.
El amor es medicina
que con los males acaba
pero solo hay que tomarlo
cucharada a cucharada.
Con las hojas de este otoño
un cariño se me marcha
por eso me pongo triste
cuando el viento las arranca.
Estos novios de hoy en día
me sacan de mis asientos;
paice qu’el amor es cosa
que acaban de inventar ellos.
Hubo río y hubo puente,
y palacio y colegiata,
y hubo amor a borbotones…
pero ya no queda nada.
El capullico ya es rosa
y ya la semilla es fruto;
lo que fue pena es amor,
lo que fue dolor orgullo.
Besame antes de morirme
que moriré sin angustia
y veras que pronto brotan
flores de mi sepultura.
No queda mozo en el pueblo
sin decirte su porque;
¡que golosas son las moscas,
como acuden a la miel
Jate si el amor es viejo
y si debe tener años
que a todos nos paice maña
que acabamos de inventarlo.
Mi cariño es grande y fuerte
como los mayos de Riglos,
que siguen drechos y drechos
sin que los venzan los siglos.
Si tú me das la simiente
por sembrar un buen amor,
ya veras tú que cosecha
recogeremos los dos.
Antes esposa y hoy madre,
abuela pasao mañana:
de toas las formas te quise,
te quiero y te querré maña.
Fruta buena y moza guapa
¿a que hombre no le apetece
aunque este cansao de amores
y tenga picaos los dientes?
Dende ayer llevo en boca
deshaciéndose un confite:
se que no quieres al otro
y que ayer se lo dijiste.
Dispara el amor sus flechas
con mu mala puntería;
le da aquel que no lo espera
y aquel que espera lo olvida.
Un telegrama a mi novia
me hicieron ponele al pueblo
y el recau se me olvido
y solo puse:”te quiero”.
No hi muerto de sarampión
ni de pulmonía doble
y en cambio pierdo la vida
por unos malos amores.
Día a día, año tras año,
la fuente mana que mana…
¡Ay si yo hallase un cariño
que nunca se terminara!
Sube pastora a mi choza
hasta pasar la tronada;
tendrás techo y tendrás lumbre
y un amor… si te hace falta.
Un querer me esta poniendo
en los ojos luz de aurora
ansias de cielo en el alma
gustico a miel en la boca.
Te has burlao de cuatrocientos
y ahora quies querer de veras,
¡con una siembra tan mala
no esperes cosecha buena!
Sin decir que eras mi novia
ya todo el mundo lo sabe
que los ojos también sirven
para mirar y enterarse.
Toca, campanero, toca,
dale voz a mi sentir:
que sepan hasta en el cielo
que su amor me hace feliz.
Mocica con ojos
tristes
me da penica de vela,
pues es que no tiene amores
u los tiene y la doblegan.
¿Qué corazón es el tuyo
o con que lo abonas, maño,
que en lugar de dar cariño
solo da penas y agravios…?
No hay quien sueñe más aprisa
ni con más felicidad
como la novia que se hace
la ropica de casar.
El amor es, a mi
juicio,
un libro con muchas hojas
que cuanto antes te lo lees
antes te desilusionas.
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No debe esperar ninguno
el cariño que se fue,
que el amor nunca recuerda
el camino de volver.
Dicen que aunque no me quieres
tampoco me vas a odiar;
siempre lleva el sol de invierno
una buena voluntad.
No hagas tanto viaje al pozo.
mía que lo puedes secar;
y ya no hay nadie que quiera
beber agua en tu brocal.
Y luego dicen del vino
del azúcar y del pan…
¡tu amor pa mi si que es una
primera necesidad!
No tengas miedo a quererme,
que no es pecao el cariño
sino pa ganar el cielo
el más seguro camino.
Si será mala mi suerte
que eres la nieve y me abrasas,
eres el fuego y me hielas,
y eres mi vida… y me matas.
Vaya condición la tuya,
que ampras pan y no lo vuelves,
pides dinero y no pagas,
te haces querer… y no quieres.
En el brocal de tu pozo
cuantos se han quitao la sed
que hasta el agua sabe amarga
cuando la das a beber.
Ojo maña, cuando cruces
el puentecico de tablas,
que ya hay quien esta aguardando
a verte caer al agua.
Masiau se ques tan difícil
que nos queramos de nuevo
como “caite” en la “tómbola”
un regalo de los buenos.
Me han dicho que en no se donde
hay un “príncipe encantau”
pues se ha “encantau” de mírate
nada más que te ha mirau.
En un pañuelico guardo
un besico de tu boca
y aunque se pasan los días
el nunca pierde tu aroma.
Contento dice tu padre
que ties un corazón de oro
pues que no se entere alguno
que lo empeñará bien pronto.
¿Por qué no quieres quererme
mañica de mi ilusión,
si a todos los que te quieren
les gano a quererte yo?
En los males que yo tengo
que son males del cariño
me cura la boticaria
mucho mejor que el “medico”.
Con ojos como los tuyos
sobra la luz “eléctrica”
las “maquinas” del radar
y las bombas “atómicas”.
Entre tus dedos de seda
van el rosario y la rosa
símbolos de altos amores
que tu corazón aroman.
Te quiero y nadie lo sabe,
solo Dios puede saberlo;
pues me oye cuando suspiro
y me ve cuando te rezo.
Te quiero y nadie lo sabe
y nadie lo sabrá nunca,
porque este cariño mío
vendrá conmigo a la tumba.
Mañanita de domingo
encendida por el sol;
parece que mi ayer vuelve
y que mi amor no murió.
Si es verdá que no me quieres
no me des celicos falsos
no enciendas leña en el monte
que pues causar mucho daño.
De tanto como te quiero
ambicionara morir
si supiera que mi muerte
te daba más vida a ti.
Dame de tu aguica fresca,
que estoy to el día en el campo
y tengo la boca seca
y el corazón abrasando.
Cuando tus ojos se cierran
el día se vuelve noche,
y ni el cielo paice cielo
no las flores paicen flores.
Me asomaré por tus ojos
siempre que los vea abiertos,
porque tus ojicos son
la ventana de mi cielo.
De chica echastés al río
un barquico de papel;
ayer volvió…, y te ha traído
un cariño dentro de el.
Me comía una manzana
y al verme te apeteció;
me pedistes un poquico
y te di… hasta el corazón.
Yo te quiero más que Diego,
pero tú me haces temer
que tú no estás tan “segura”
como lo estaba Isabel.
Dentro del corazoncico
guardo un cariñico viejo
como guarda el mejor vino
todo el que es buen cosechero.
Que no sabrías quererme
con un amigo aposté
pero, de verás, mañica,
que no me duele perder.
En la cárcel de un cariño
me tuvo una moza preso;
si tarda más a soltarme
entre sus rejas me muero.
En un altar te pondría
y te vendría a adorar
si no fuera porque luego
vendrían muchísimos más.
Si golvieran a este mundo
don Diego u doña Isabel,
verían que aun les ganamos
mi morena y yo a querer.
Que rico me sentiría
si pudiera disfrutar
la fortuna de un cariño
que vale una inmensidad.
Venga y venga prefumate
de la cabeza a los pies,
y por más que te prefumas
a mi no me hueles bien.
¡Que ojicos tan habladores
aunque hablo poquico yo,
con ellos si que sería
largo de conversación!
Mi segadora no quiere
pinturas ni peinador,
pues le alisa el pelo el aire
y le da color el sol.
Con acelgas y panizo
te crías lustrosa y maja,
con que con ternasco y lomo
¡habría que verte maña!
Aun será mucho más fácil
que dejar que yo te adore
que haiga estrellas por el día
y salga el sol por la noche.
Desde que en el no te bañas
del río salen los peces
a preguntarnos a todos
cuando es el día que vuelves.

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Si eres mujer de tu casa
y demuestras tu valía,
si eres mujer de tu casa
… podrás serlo de la mía.
T’hi pedido agua y m’has dicho
que se te ha roto la jarra:
me s’ha ido la sé de pronto,
ya no necesito el agua.
Yo he perdido la alegría
por mirar a una mujer,
si esa mujer me la niega
nunca más la encontraré.
Me enamoré de una rosa
que a mi alcance se me puso,
pero ¿a que llorar por una
tuviendo tantas el mundo?
¡Como se llenan los ojos,
con la luz del mediodía,
como se me alegra el alma
cuando mis ojos la miran!
Maña, si quies distinguirte
no hagas lo que hagan las otras,
mujeres guapas, hay muchas,
mujeres buenas, hay pocas.
No me asombra que ahora quieras
al que odiaste tanto tiempo,
que hi visto nevar en junio
y hacer calor en enero.
Pilar, no seas ligera,
mira que me haces pensar
que tienes poca firmeza
pa ser maña… y ser Pilar.
Bajate de tu castillo
que si me ves desde arriba
es justo que te parezca
pequeñico y sin valía.
Frontera esta con mi casa
la casa del mozo amado;
¡que pena que la frontera
tenga un guardia a cada lado!
En unos ojos tan grandes
que grande se mira el cielo;
¡quien tuviera la fortuna
de poder verlo por ellos!
En el beso de las madres
puso su cariño Dios:
por eso son esos besos
los que nos saben mejor.
Desde el trigal a las eras,
desde la viña al lagar
y desde la huerta al monte
mis penas vienen y van.
La que no hallaba sendero
al fin encontró camino
y hay que ver como adelanta
el tiempecico perdido.
Sembradico tengo el campo
de ilusiones y esperanzas;
no venga una mala nube
y sus frutos me deshaga.
A muchos pierde el tabaco
a otros el vino les mata
y a mi me pierden las mozas
que son como tu de guapas.
Oigo que la miel va cara
y yo pienso que no mucho
pues el panal de tus labios
bien poco le cuesta a alguno.
No te importe de esas “Majas”
de América o del Perú,
que ni la maja de Goya
era más maja que tú.
Por el balcón de tus ojos
me asome, maña a la calle,
y no vi más que unos ojos
igual que el cielo de grandes.
No quieras ser tan bonita
que se pase de lo güeno
pues sabrás que igual se peca
por demás que por de menos.
¿Cómo no van a gustarme
ojos tan encantadores;
aunque yo no entre el la puja
de tantos subastadores?
Me gustaría saber
la fuente en que tú te lavas,
para hacer mía la esencia
que de ti se lleva el agua.
El agüica de tu casa
es agua tan milagrosa
que quita la sed de amores
y deja dulce la boca.
En tu esquina resalada,
debían de prevenir:
”Ojo; peligro de muerte
al que pase por aquí”.
Me distes agua en tu casa
y no puedo comprender
como desde entonces, maña,
tengo cada vez más sed.
Si al pernil quitas el blanco
y al cariño la ilusión
es tan poco lo que queda
que se marcha en un adiós.
En el ferial, resalada
vi a ese que viene a róndate;
aunque no te l’aseguro,
qu’hay muchos burros iguales.
Si en tus ojos esta el cielo,
porque verlo no me dejas,
mira que busco la gloria
y al infierno me condenas.
Para que pises mis uvas
te llevaré a mi lagar,
que uvas por tus pies pisadas
¡que buen vinico darán!
Cielo azul, campo amarillo,
monte gris y verde prado:
un cariñico perdido
¿que caminico ha tomado?
Junto a la sal que tú tienes
por que en ti la puso Dios
las minas de Remolinos
no tienen comparación.
Ni el tiempo, que tanto puede,
ha logrado que se borren
ni tu imagen de mis ojos,
ni de mis labios tu nombre.
Tienes maña, un señorío
que al más Señor hace esclavo
y al rico sentirse pobre
y al dichoso desgraciado.
¡Como cambiaba mi nombre,
si estuviera en mi el hacerlo,
por ese que llevas siempre
en tus labios y en tu pecho!
Verte, solo quiero verte,
pues con verte ya disfruto
toda la gloria del cielo
todos los bienes del mundo.
Yo te necesito a tu
como el aire pa la vida
como la luz pa los ojos
como el pan de cada día.
Cariñico que das mano
al ayer con el mañana;
condúceme a aquellas horas
que parecen tan lejanas.
Dales dulces a los críos,
dale tierra al labrador,
dale esperanza al que te ama…
y verás que bendición.
El vino me gusta “moro”
y cristiana la mujer,
y el jamón con el cariño:
ciudadano de Teruel.
Llevo tu querer, que es triunfo,
y hago mi primera baza,
y le canto las cuarenta
al primero que me salga.
(Sonido:
Jota Oivera de Calanda)
ARAFOLK/www.arafolk.net)
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