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![]() JACINTA BARTOLOMÉ Nació Zaragoza en el año 1902, en la calle de Boggiero, antes Castellana. Le enseño a cantar la jota su madre y luego Pilar Gascón y Miguel Asso con quien recorrió España y América, atrayendo la admiración de todos los públicos, hasta la muerte del cantador en 1936. El maestro Sánchez Candial le enseño a tocar la bandurria, la guitarra y el requinto; sabia también bailar la jota. Fue profesora de la escuela Oficial de Jota al cubrir en 1950 la vacante producida por la muerte de Pascuala Perié. Obtuvo el primer premio en el Certamen Oficial de Jota de 1929 y en 1984 se le concedió la Medalla de Oro de la ciudad. Falleció en Zaragoza el 26 de febrero de 1993. Fotografía y texto resumido, tomados del libro "Geografía de la Jota Cantada" Fernando Solsona/Mario Bartolomé. |
Reina de nuestra alegría: gustosa viene la ronda a ofrecerte emocionada, el amor de Zaragoza.
Felicito a Zaragoza por el trono que te ofrece, y felicito a tus padres por la rial moza que tienen.
Ni la rosa ni la estrella se te pueden comparar pues no hay rosa tan fragante ni estrella que alumbre más.
Manda, Reina, lo que gustes, que obedeceremos todos, pues deseo que tu tengas será ley para nosotros.
Tan solo la de la Virgen vale más que tu corona, en la tuya no hay diamantes pero hay jalones de historia.
Guen gusto tuvo el alcalde pa elegirte, Reina mía, pues te mereces un trono por guena y por bien paicida.
Las damitas de tu corte tan paicidas a tu son que paicen del mismo “corte” y la mesma condición.
¡Que feliz será en su vida y que rey se sentirá quien pueda llamarte “reina” de modo particular!
Que vales, Reina, un imperio a todos oigo decir; pues no has de valerlo, maña, si esta Zaragoza en ti.
No hay otra Reina tan Reina de cuantas Reinas existen, ni trono como ese trono bendecido por la Virgen.
De don Mariano, el alcalde ninguno puede hablar mal; pues su corazón es Horno que masa el más blando pan.
Nuestra Reina tiene Parra y es maña de pura cepa; debían rebautizarla con vino de Cariñena.
De tenerte a ti por Reina Zaragoza siente orgullo, pues tan guapas y tan buenas poquicas habrá en el mundo.
Porque tu te lo mereces Reina te ha nombrau mi pueblo, y es que pa ser Reina, solo te faltaba el nombramiento.
Yo no le pido otra cosa a la Reina de las fiestas que se conserve tan guapa y que me premie con vela,
Reina te llamo con gozo y al que quiera le demuestro que no hay reina en todo el mundo tan a gusto de su pueblo.
A la Reina de las fiestas hoy he visto en su carroza, y me ha paicido la Virgen caminico de la gloria. |
Soberana de mi tierra: ¡como te quiere Aragón! porque reinas por tu gracia y por la gracia de Dios.
A mi no me extraña nada el fuego que hay en tus ojos, porque se que desde siempre tu corazón es un “Horno”.
En los ojos de mi Reina no se que cielo se esconde, que quisiera descubrirlo mirándolos día y noche.
Pienso que el señor alcalde no deja a la Reina nunca, por ver si le apega un poco de juventud y guapura.
En el nuevo Ayuntamiento habrá después unas flores que en pocos jardines nacen y tienen pocos balcones.
¡Vaya, vaya Zaragoza que reinas tan majas tiene; yo no se de ande las sacan que paicen hechas “aldrede”!
No está el camino del cielo tan lleno de luz y gracia como la calle de Alfonso cuando nuestra Reina pasa.
Eres la maña más maña eres la moza mejor eres la reina más Reina eres la sal de Aragón.
Bien se puede ser alcalde, por más que pese la vara, con tal de pasar las fiestas entre la Reina y sus damas.
El balcón de la Alcaldía va a reventar de orgulloso porque estos días se siente altar, camarín y trono.
Pa la Reina de las Fiestas “trai” mil joticas la Ronda, que “quien” subir a su trono con revolar de palomas.
Majesta, si tengo pena acudiré a vuestro trono, porque solo con miraros se nos van los males todos.
Desde que esta en la Alcaldía el don César, con su vara, en cualquier cosa que tiran salen murallas romanas.
Viva la Reina y su corte, viva el reino de Aragón. que tiene Reinas tan majas, Rosas de tan fino olor.
¡Mia que Reina tan preciosa, mia que damicas tan guapas… y es que no puede ser menos en siendo zaragozanas!
Además de ser tan majas las damas de tu cortejo, tienen gracia y galanura pa llenar un roscadero.
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Reina Elvira, Reina Elvira, en vuestro trono de amor Zaragoza hoy os bendice con todo su corazón.
Han buscao en mil joyeros corona para tus sienes pero no han hallao ninguna, porque todas desmerecen.
Reina de los ojos grandes y figura angelical: tu reinado es un reinado de paz y felicidad.
¡Mia si se verá pequeña una sardina en el mar…! así me siento yo, Reina, al veniros a rondar.
Reina mía y reina nuestra: reina por derecho propio pues desde chica si ha visto que merecías su trono.
Cuando la Reina pasaba hi estau por arrodillame porque a mi más que una Reina me ha paicido que era un ángel.
En el nuevo Ayuntamiento hay un balcón que es un trono, trono en el que solo reinan reinas por derecho propio.
Rodiada por angélicos t’hi visto en una carroza, y t’hi mirau a los ojos… y m’hi sintido en la gloria.
Porque en tu Reina la gracia y por “drecho” natural a tu si que puen icite “su graciosa majesta”.
Si a la sal de Remolinos añaden la que tú tienes ninguna ciuda del mundo a “salaus” ganarnos puede.
Ven a brindar por la Reina que aquí, por San Gil, te espero con muchas copas en alto llenas del vino más gueno.
Con tu ropica baturra, eres Reina y más aún; pues no hay reina entre las reinas tan Reina como eres tu.
Yo se que muchos “angeles” han bajao dende la gloria pa ver dende más cerquica las gracias de tu persona.
¡Ay, que Rosa tan hermosa la que a dau nuestro rosal; es la Reina de las rosas, la Reina de la ciuda!
Si me pierdo en plena noche te pediré, Reina mía, qué Malumbres con tus ojos y se hará la noche día.
No hallando mejor corona, Reina, para orlar tu sien, Zaragoza te ha ofrecido su corona de laurel.
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![]() Al igual que el Morico, se dice que es la caricatura de un personaje real, un tal Melendo médico de profesión y famoso en la ciudad por su mal genio. Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la fecha de su creación, aunque Luis Antonio González e Ignacio María Martínez lo sitúan entre finales del setecientos y principios del siglo XIX. Luce un sombrero llamado bicornio, un modelo francés que le valió el sobrenombre de "el Napoleón", e incluso el mote de "el rey de las colillas". La imaginación popular decidió pronto que era una caricatura de José I Bonaparte, hermano de Napoleón, que fue objeto de las burlas más crueles y apodos tales como "el rey de copas" o "Pepe Botella", por su supuesta afición a la bebida. Viste chaqueta y calzas de terciopelo verde y un llamativo bicornio.
Canción: "El tuerto, tuerto es. El tuerto, por melón, se cayó un tozolón"
(Fotografía y texto: HERALDO DE ARAGON) (Sonido: Jota de Hecho: ARAFOLK/www.arafolk.net)
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