Poco tiempo después de que Zamenhof, el creador del esperanto,
publicara las primeras gramáticas y diccionarios, algunos católicos
de Rusia se interesaron por la nueva lengua, entre ellos el obispo
Zerr de Saratov y el sacerdote A. Dombrowski de Kaunas. En Francia
Beaufront, católico ferviente, además de a la propanganda
a favor del esperanto, también trató de difundirlo entre
los católicos, y redactó el primer libritito de oraciones
en dicha lengua, que presentó en 1906 al Papa Pío X.
Pero el verdadero iniciador del movimiento esperantista católico
fue el sacerdote Emile Peltier, que en 1903 comenzó a publicar
la revista católica internacional Espero Katolika.
En Boulogne sur Mer (1905) se celebró la primera reunión
internacional de esperantistas católicos y la primera misa en
esperanto, en la cual se predicó en dicha lengua aunque en aquel
momento todavía no estaba autorizado. El mismo Zamenhof asistió
a la ceremonia. Al año siguiente en Ginebra Peltier recibió
el permiso necesario. Ese mismo día en Ginebra recibió
la noticia de la bendición apostólica del Papa Pío
X. De acuerdo con los deseos de muchos esperantistas el presidente del
Congreso Universal, el pastor protestante Schneeberger, leyó dicha
carta, que fue acogida con prolongados aplausos debido a la importancia
que tenía para la difusión del esperanto.
Si deseas una información más detallada puedes
leer el libro "El esperanto - el nuevo latín de la
Iglesia"
http://home.t-online.de/home/Ulrich.Matthias/latina.htm
(versiones en esperanto, alemán, inglés
y ruso)
(procedente de la página Web de
la IKUE y traducida del esperanto al español por la asociación
de Esperantistas Católicos de Madrid)