Ensayos

 

 

 

 

- Ensayo sobre Álvaro de Campos. por Marcelo Dos Santos y Adriana Gonçalves

- Pessoa estaba fascinado por el ocultismo. por Léo Schlafman

- Emoción y poesía. Por Fernando Pessoa

- Pessoa, un paranoico según los médicos. de O Estado de Sao Paulo

- El drama-escritura de Fernando Pessoa. por Pablo del Barco

- Nota preliminar al Cancionero. Por Fernando Pessoa

- Una visión de la heteronimia. Por Marcos Lomba

- Carta de Fernando Pessoa a Mário Beirao (1-2-1913)

- Nota preliminar a Mensagem. Por Fernando Pessoa

- El destino del genio. Por Fernando Pessoa

- Pessoa y Crowley

- Arte e Instinto. Por Fernando Pessoa

- Predominio del sentido interior. Por Fernando Pessoa

 

 

 

 

Ensayo sobre Álvaro de Campos (04/10/1930)

Grandes son los desiertos, todo es desierto
No sólo algunas toneladas de piedras y construcciones a lo alto
que disfrazan el suelo, tal suelo es todo.
Grandes son los desiertos y las almas desiertas y grandes
Desiertos porque no pasa por ellos sino ellos mismos,
Grandes porque desde allí se ve todo y todo murió.

En esta primera estrofa, el yo-poético cita muchas veces el "desierto". Compara este desierto con el mundo en el que él vive, poes ambos son inmensos, incluso el mundo estando lleno de cosas, para él, está vacío y solitario, por eso hace la comparación con el desierto que también está vacío, solitario y sin vida.

'Que disfrazan el suelo, tal suelo és todo'.

En este verso, el yo-poético habla de que el suelo, que es todo, está disfrazado de piedras y construcciones, así como el cuerpo disfraza el alma que es la existencia. Por eso el también compara que hay grandes desiertos, así como hay almas desiertas, o sea almas vacías.

'Grandes son los desiertos, alma mía!
Grandes son los desiertos.'

Nuevamente aquí, el yo-poético, conversando con él mismo (alma mía), enfatiza la inmensidad del desierto y de la soledad.

'No saqué billete para la vida,
Erré la puerta del sentimiento,
No tuve voluntad u ocasion que no perdiese...'

Este trozo enfatiza que el no está en el mundo por voluntad propia. El dejo de hacer lo que tenía ganas de hacer, dejo que todo se perdiese.

'Hoy no me queda, en víspera de viaje,
con la mala abierta esperando la mutación deseada'
(me quedó una traducción un poco rara, pero ahora se entiede...)

En este momento no hay nada en su vida, nada le queda. La mala representa la vida del poeta y él quiere cambiarla, para que pueda tener algún sentido. Deseada, porque nunca tuvo corage para cambiarla.

'Sentado en la silla, en compañía de camisas que no caben,
Hoy no me queda (además de lo incómodo de estar así sentado)'

Cuando cita 'camisas', quiere decir que estas son los sentimientos que lo incomodan. Que hacen que el no pueda cambiar su propia vida, por eso dicen que 'no caben en la mala'.

Hoy no me queda (además de lo incómodo de estar así sentado)'
Nada más que saber esto:
Grandes son los desiertos, y todo és todo desierto.
Grande es la vida, y no vale la pena que haya vida'.

No le incomida estar 'sentado', porque simplemente no le queda nada, su vida está parada en cuanto la vida pasa por él. Nuevamente el cita que la vida así como el desierto, es grande, pero, para él no tiene ningún sentido, no vale la pena existir.

'Abandonar mejor la mala con los ojos de pensar en abandonar
que con el abandono de manos ficticias (y creo que digo bien)'

Este trozo significa que él ve una solución, un camino para que su vida sea mejor y él tiene que cambiarla para este modo que ve, pero no lo consigue.

'Enciendo un cigarro para aliviar el viage,
para aliviar todos los viajes.
para aliviar el universo entero.'
(No es aliviar)

El cigarro es usado como una fuga, pues en la estrofa anterior él estaba decidido a cambiar su vida. Esta mudanza lo deja nervioso y cansado. Por eso enciende el cigarro para aliviar sus tensiones y, de paso, vuelve a recaer y desiste de todo por la covardía, por el miedo a lo que este cambió puede acarrear a su futuro.

'Vuelve mañana, realidad'...

Expresa el cansancio por esta mudanza que lo perturba mucho.

'Adia-te, presente absoluto!'...

El pide adiar el presente, siendo hoy el presente, y hoy su yo-poético está pensando en cambiar su vida, situación que le causa un gran conflicto consigo mismo.

'Vale más no ser que ser así'

A través de este conflicto consigo mismo, que lo agoniza, él llega a la conclusión que vale más morir que vivir de la manera en que vive.

'Compren chocolates a los niños que suceden por error
y tiren la tableta porque mañana es infinito.'

En esta estrofa el yo-poético cuando era niño, cometió un montón de errores y aún así, él dice que den chocolates a los niños como si fuera un acto no crucial para los errores cometidos. Lo que pide de que tiren la tableta es porque él quiere libertad, el quiere que todo ocurra de nuevo, pues ella representa las obligaciones y los compromisos que le incomodaban entonces.

'Pero tengo que abandonar la mala,
tengo que abandonar la mala por fuerza,
la mala.
No puedo llevar las camisas en la hipótesis y la mala en la razón'.

Nuevamente en esta estrofa, el autor enfatiza que él tiene que abandonar la mala, tiene que abandonar su vida. 'Las camisas' representan el pensamiento y que este no puede quedar indeciso o alienado. Podemos también, observar que su yo-poético se intenta convencer para cambiar.

En la última estrofa de este verso, el yo-poético toma conciencia de que no puede ser movido tanto por los pensamientos sin razones, pero si, precisa encontrar un medio de equilibrarse.

'Si, toda la vida he tenido que abandonar la mala
pero también, toda la vida tengo esperado sentado sebre el borde de las camisas apiladas'

Observamos en esta estrofa, que en el primer verso, en el uso del verbo 'he tenido' el yo-poético expresa una idea de conformidad, pues és siempre tuvo y aún tiene que 'abandonar la mala' (vida).

En el segundo verso, él afirma que siempre se quedó sentado viendo la vida pasar, que por falta de corage o incertidumbre de lo que podría ocurrir si hubiese un cambio, las 'camisas' que el yo-poético usa, fueran aumentando cada vez más debido a las muchas veces que él aludió a este cambio, por eso cita 'camisas apiladas'.

'A arruinar como un buey que no llegó a Apis, destino'

En este verso, el yo-poético usa la palabra 'arruinar' en el sentido de que él reflejó varias veces la hipótesis de mudanza, y no tuvo corage de tomar ninguna actitud en relación a esta mudanza. Arruinó sus ideas 'como un buey que no llegó a Apis', aquí nuevamente él dice que no consiguió alcanzar su objetivo de una mudanza para mejor. Así como un buey que no llegó a Apis, o sea que no llegó a la adoración de nadio, porque Apis significa un buey que era adorado en Egipto y, además, a él le pasó lo mismo en su vida. Por eso él usó esta comparación.

'Tengo que abandonar la mala de ser
Tengo que existir y abandonar las malas'

En el primer y segundo versos de esta estrofa, él afirma organizar su vida y se reafirma en organizar la mala que representa.

'La ceniza del cigarro cae sobre la camisa de la cima del monte'.

En este verso, vuelve a hablar de las camisas; ellas representa todo lo que vivió, sus problemas, sus actitudes, etc. Cuando él cita las cenizas, quiere decir que representan más problemas que surgieron en las fases de su vida.

'Miro para todos lados, verifico que estoy durmiendo.
Sólo sé que tengo que abandonar la mala'.

Continúa estático en relación con su vida.

'Y que los desiertos son grandes y todo es desierto,
y que cualquier parábola al respecto de eso, tan de eso es que ya me olvidé'

Vuelve a pensar como un ser vacío.

'Me levanto de repente, todos los Césares...
Tengo que existir independientemente de ella'.

En esta estrofa el yo-poético se fortalece, se refiere a César que representa la fuerza, corage, imperialismo, etc. Además de estar explicitando su decisión de cambiar de rumbo su vida, esto es, una decisión que podrá resolver sus problemas.

'Grandes son los desiertos y todo es desierto
Salvo error, naturalmente
Pobre del alma humana con oasis sólo en el desierto de al lado'

En esta estrofa, el autor consige solucionar sus problemas. Es cuando percibe que todo el mundo es igual que él 'salvo error, naturalmente'; el error es común en todos los humanos. El ser humano siempre ve la perfección en los otros, todo en las otras personas es mejor...

'... con oasis en el desierto de al lado
mas vale abandonar la mala
Fin'.

En este último verso él es consciente de que es muy importante solucionar sus problemas y tomar una decisión para la mejoría de su vida.

por Marcelo Dos Santos y Adriana Gonçalves (1997)

 

 

Pessoa estaba fascinado por el ocultismo

Goethe, como Fernano Pessoa, fue devoto cultivador de las ciencias mágicas; iniciado en una logia masónica desde los años juveniles, perteneció sucesivamente a varias sociedades seretas de fundamentos ocultistas; conoció a Cagliostro en Estrasburgo; la astrología y la alquimia por él cultivadas eran a fin de cuentas la antecámara de sus curiosidades científicas: ' No procures, ni creas: todo es oculto', dice Fernando Pessoa, para ser después contradecido por Alberto Caeiro que afirmó: 'El único sentido oculto de las cosas / es que ellas no tienen ningún sentido oculto'. Su mediumnidad lo llevó a prácticas ocultistas. A la defensa de la Rosa-Cruz y de la masonería, a la astrología, a la numerología. Un intelectualista del tipo que él era hizo entrar en la construcción mental lo que podía caber: lo inteligible y lo ininteligible, lo racional y lo irracional, lo visible y lo invisible, lo claro y lo misterioso, constituyendo un sistema mágico en sus conclusiones hasta ahoras desprovisto de comprobación objetiva. Todo ocurría como si la subliteratura mística de donde extraía aliento, al atravesar su cerebro privilegiado, saliese de otro lado filtrada y distorsionada del punto de vista estético.

Hizo centenas de horóscopos, tal vez miles, de parientes, de amigos, de los heterónimos, de personalidades históricas (Napoleón, Victor Hugo, Shakespeare, D. Sebastiao, Chopin), algunas veces hasta entidades como 'Portugal' o la 'República'. Además, todo el grupo modernista portugués era dado al sebastianismo delirante, al gusto por las ciencias ocultas, a la metapsiquica, la astrología y la religiosidad heterodoxa y esotérica. Después de que Sá-Carneiro sufrió en París la crisis mental que lo llevó al suicidio, Fernando Pessoa escribió desde Lisboa a tia Anica, su propia mediúnica: ' Yo sentí la crisis aquí, cayó sobre mi una súbita depresión vendida del exterior'. A partir del 'insulto apoplético' sufrido por la madre y el suicidio de Sá-Carneiro, amigo a quien estaba más unido, profundizó en la iniciación. Ser medium, para él, era practicar la 'escritura automática', no como los surrealistas, sino a la forma de Victor Hugo, que escribía delante del espíritu de un muerto más o menos identificado. Joao Gaspar Simoes no creía que el ocultismo de Fernando Pessoa fuese enteramente sincero. Pero había alguna cosa totalmente sincera en aquel simulador nato?

Fernando Pessoa nunca intentó luchar contra la incomprensión. Por el contrari, cultivó la afanosamente, pues mistificar era un juego en que con honestidade empeñó todo. Profesión: correspondente comercial de lenguas extranjeras, hasta el fin. No se conoce vidad de escritor que haya sido tan fallida, y tampoco ninguna tan transfigurada por el arte ('No soy nada. (...)/ Aparte de eso, tengo en mi todos los sueños del mundo'). En otro momento exclamó: 'Cuando quise tirar la máscara,/ estaba pegada a la cara'. Por intermedio de Alvaro de Campos dice que 'Tenemos todos dos vidas: la verdadera, que es la que soñamos en la infancia; y la falsa, que es la que vivimos en convivencia con los otros'. Perdida la vitola de la educación inglesa, adquirida en Durban, Africa del Sur, donde su padrastro era cónsul, zozobró en la indisciplina lusitana: fado, alcohol, tristeza sin causa, apatía, nostalgia, un rumbo incierto, obsesión por una 'vertigem moral'. En el libro deldesasosiego, Bernardo Soares fue definido por él, a propósito de Shakespeare: 'Soy un temperamento femenino con una inteligencia masculina' (...) Siempre me gustó ser amado, y nunca amar' (...) 'Le agradaba la pasividad'. Octavio Paz (el desconocido de sí mismo, en Cuadrivio) constató que en la obra poética de Fernando Pessoa la ausencia de la mujer es constante: 'Faltan en él los placeres tremendos. Falta la pasión, aquel amor que es el deseo de un ser único'. Tanto Alberto Caeiro como Ricardo Reis hablan como eunucos, como si estuviesen encubriendo, en la mayor parte de la obra, la 'sexualidade blanca' de Fernando Pessoa, que, según la creencia general, murió virgen. Las cenas eróticas de Fausto contienen las confesiones más ardientes que Fernando Pessoa jamás hizo sobre su impotencia. La incapacidad de practicar 'el contacto carnal de las almas' le impedía realizar su sueño de amor ('Sería dulca amar, abracar a mí,/ un cuerpo de mujer, pero fijo y grave / y hecho en todo trascendentalmente, /el pensamiento me impide...').

El caso con Ofelia Queirós ilustra esta incapacidad. foeron novios durante dos periodos inconclusivos. La pareja Fernando-Ofelia era en verdad un relación a tres que incluía al heterónimo Alvaro de Campos, durante la cual Ofelia recibió una carta firmada por Alvaro de Campos, contrario al amor, diciendo que le gustaría 'tumbar la fisionomía abyecta de ese Fernando Pessoa de cabeza bajo un balde lleno de agua'. Lo trágico para Ofelia - que sólo se casó después de la muerte de Fernando Pessoa (según Angel Crespo) o nunca se casó (según Robert Bréchon) es que murió en 1991 rodeada por la familia (de acuerdo con el necrológico hecho por Antonio Tabucchi en el Corriere della Sera, cortando así la cuestión) - fue tenido que lidiar con una doble personalidad. En una de las cartas o Ofelia, dirigida con sensibilidad heteronímica, escribió: ' A mi me gustaba que la Bebé fuese una muñeca mía, y yo hacía como a un niño, la desnudaba'. En otra sueña con darle azotes, y que ella le pegaba también.

El alcohol vino a ser el elixir mágico que recorrió hasta los últimos días para liberarse de todo aquello que en el fondo de su personalidad se pudría. Alvaro de Campos no quería saber que era lo que bebía; habló de 'un vino de borracho que da náuseas'

Le faltó el homosexualismo subentendido, característico del grupo modernista portugués (Sá-Carneiro, Santa Rita Pintor, Almada Negreiros y los otros). La guerra de 1914 se manifestó en ellos como la crisis que englobó a Europa y al mundo. No es apenas en el campo de batalla donde se desarrollan las guerras, sobre todo las guerras modernas, sino en todas partes: consciencias, estructura social, conceptos de la vida, condiciones económicas. En las personalidades de aquel grupo de opinión pública veía claras señales de degeneración, pero hoy es fácil constatar que sus actitudes correspondían al sentimiento general y entonces latente de crisis. Fernando Pessoa representaba el lado consciente del modernismo; Sá-Carneiro, el inconsciente. En el Orpheu, Pessoa y Sá Carneiro, como luego sólo Pessoa, quedaron aislados icluso de aquellos pocos que lo reconocían como gran escritor. Pero un gran escritor contra la literatura no es sólo el 'gran escritor': es aquel que pone en cuestión los fundamentos de la literatura, infinitamente sólo en el silencio de su diferencia (Alberto Caeiro: 'Ser poeta no es una ambición mía/ es mi manera de estar sozinho(?).

Adolfo Casais Montero dice que la obra de Fernando Pessoa testimonia una intemporalidad casi absoluta, no habiendo en ella pasado ni futuro, sólo casi un eterno-actual que es el verdadero tiempo en que deben de hecho, vivir los grandes imaginativos, reveurs evilles. A cualquier momento de su poesía es imposible situarlo como un antes o un después en relación con cualquiera de las partes. La vida de Pessoa es en verdad la vida la vida ideal del poeta. El era, como hombre, la imagen de la inmovilidad. Nadie quiso ser menos aparente ('Fui como hierbas y no me arrancaron'). La fotobiografía lo muestra, al contrario de Almada Negreiros (en ropa de aviador) o Santa Rita Pintor (disfrazado de Arlequín), con aspecto siempre banal, anónimo, modesto. El modernismo portugués no tuve en él la imagen-símbolo que marca identidad grupal: el bigote y el sombrero-coco de Marinetti (futurismo italiano), al cabeza rapada de Maiacovski (futurismo ruso), el monóculo de Tristan Tzara (dadaísmo), la cabeza enfaixada de Apollinaire (avant-garde francesa) o el perfil aristocrático, altanero de André Bretón (surrealismo). El sombrero, la gabardina, la corbata-borboleta, las gafas de Fernando Pessoa son atributos de la banalidad, de funcionario de escritorio.

Como la poesía de Baudelaire, la de él no describe, no cuenta, no impono, no pinta, no intenta convencer. Pensaba en inglés, y a eso se debe tal vez una cosa profundamente característica: la economía extraordinaria de la palabra y el uso marcadamente racional de ella. Jorge de Sena cree que toda su vida él pensó en inglés lo que escribión en portugués. La descubierta hierática, majestuosa y metafórica palabra de Vieira, en la forma de las lenguas orientales, fue para él la llave de uno de los misterios que su personalidad de adolescente guardaba intacto: la inadaptación al presente, la saudade. Así le vino naturalmente la idea de aceptar teosofía y gnosticismo, magia y ocultismo como religión mesiánica por exceliencia. Es en los periodos de decadencia del espíritu religioso que la magia arcaica reconquista adepeos y prestigio.

Pero el mismo se situó geográficamente en todo esto: 'Mi patria es la lengua portuguesa.' Y el escritor, comentó Bernardo Soares, 'es un derrotado que organiza sus propios fracasos para obtener de ellos una especie de amarga victoria'...

Léo Schlafman

 

Emoción y poesía

Quien quiera que sea de algún modo un poeta sabe muy bien que es más fácil escribir un buen poema (si los buenos poemas se hayan al alcance del hombre) respecto de una mujer que interesa mucho que sobre una mujer sobra la cual se está profundamente apasionado. La mejor especie de poema de amor es, en general escrito al respecto de una mujer abstracta.

Una emoción grande es demasiado egoista; absorve para sí misma toda la sangre del espíritu, y la congestión deja las manos demasiado frías para escribir. Tres especises de emociones producen gran poesía - emociones fuertes y profundas al ser recordadas mucho tiempo después, y emociones falsas, es decir, emociones sentidas en el intelecto. No la insinceridad, pero si, una sinceridad traducida, es la base de todo el arte.

El gran general que pretende ganar una batalla para el imperio de su país y para la historia de su pueblo no desea - no puede desear tener muchos de sus soldados asesinados (muertos). De todas formas, a la hora de decidir su estrategia, escogerá (sin pensamiento para sus hombres) el mejor golpe, aunque le haga perder cien mil hombres, en vez de la estrategia peor, o sólo más lenta, qeu le puede dejar nueve décimos de aquellos hombres con quienes y por los cuales lucha, y a quienes, en general, ama. Se convertirá en artista por amor a sus compatriotas, y nos expondrá a la carnicería por causa de su estrategia.

Fernando Pessoa

 

 

Pessoa, un paranoico según los médicos

Nadie imaginaba que las mismas cartas, poemas y prosa que convirtieran a Fernando Pessoa en el mayor poeta portugués después de Camoes se volverían contra él. Analizado por dos médicos octogenarios, colocado en el diván de paciente, analizado fríamente, el poeta que mejor escribió lo que hay dentro de nuestras cabezas recibió el diagnóstico: era un esquizofrénico paranoico.

Ese es el tema del libro O Caso Clínico de Fernando Pessoa, publicado por la editora portuguesa Referendo.

Los médicos difieren entre sí: para Duarte Santos, Pessoa era paranoico, para Saraiva, un esquizofrénico típico. Saraiva no perdona: esquisitímico, con distimia cíclica, sufriendo alucinaciones que envuelven el esoterismo y manía de misión, lleno de fobias y megalomanías. Para el, Pessoa fue fruto de vivencias mentales perturbadas que produjeron 'estancias mediocres de vulgaridad' con algunos momentos de lucidad que el médico alivia, por ejemplo en Mensagem.

'Al oír el sonido de las tormentas, Pessoa se escondía debajo de las mesas del café Martinho da Arcada', justifica Saraiva. Es verdad que Pessoa decidia en el mapa astral si iba o no al encuentro de personas - en 1934, Cecilia Maireles esperó en vano por el poeta en la Brazileiro do Chilado que justificó su ausencia en un billete: de acuerdo con el horóscopo los dos no nos deberíamos encontrar. Nadie iría tan lejos como Saraiva:'Tenía impulso repentinos y extraños, zigzagueando borracho por las calles o fingiendo que buscaba cosas en el suelo para deafiar al ridículo delante de la madre y nadie debe olvidar que el mismo pidio internamiento en un manicomie. - so no era enfermo mental, que era?'

Los mismos versos que dieran gloria a la lengua portuguesa son usados contra el poeta. Para Saraiva 'Quiebro el alma en pedazos/ y en diversas personas' revela disociación psíquica y esquizofrenia mixta - hebefrénica, paranoica, catatónica. Eso explic los heterónimos y la forma de presentarse a sus amigos:'Hoy no fui yo el que vino, fue mi amigo Alvaro de Campos'.

Las palabras 'estressou, desasseio, acordo, redurmo e deslembro reflejan el pensamiento desordenado de los esquizofrénicos - el que coloca no sólo a Pessoa, además a Guimaraes Rosa en peligro. ' A veces soy el Dios que traigo en mí/ y entonces yo soy Dios y el creyente es la 'prece'- para los médicos eso es delirio, manía psicópata de filosofía, ocultismo, misticismo.

Saraiva veía estrañezas sexuales:'Vil metafísica del horror de la carne/... te podría amar sin que existiese... me querían casado, fútil, cotidiano y tributable?; la única profesión femenina que no estropea a la mujer es la de prostituta. La mujer que gana la vida honradamente es una invertida'. Y revela el heterónimo María José, que cae como un guante al autor que decía: ' No soy mujer ni hombre', 'Soy un temperamento femenino', 'no he sido madam de harém! que pena tengo de mí por no haberme ocurrido eso'.

[...]

 

 

El drama-escritura de Fernando Pessoa

El drama personal de Pessoa traducido a la escritura; Pessoa, inventor de sí mismo. Casais Monteiro le llamó "indisciplinador de almas". Pessoa, o la angustia del inconformismo; todo sea para que el hombre no traduzca nada de la realidad que se le da como falsa. Su poesía, una búsqueda de su infancia no habida; el padre que no existe, la madre que contrae nuevas nupcias - que supone no tener madre- , aceptar un padre que no lo es, o inventarse a los dos e inventarse a Fernando Pessoa a través de Alberto Caeiro, Alvaro de Campos o Ricardo Reis, y sus creaciones; " No podrá decirse que son anónimas o pseudónimas, pues en realidad no lo son. La obra seudónima es la del autor fuera de su personalidad, es de una individualidad completa fabricada por él, como si fueran los parlamentos de cualquier personaje de cualquier drama suyo ... Puse en Caeiro todo mi poder de despersonalización dramática, puese en Ricardo Reis toda mi disciplina mental, investida de la música que le es propia, puse en Alvaro de Campos toda la emoción que no debo ni a mí ni a mi vida".

El drama personal de Fernando Pessoa, repetido, insiste, expresado en los poemas de Alberto Caeiro, a través de las cosas, de su compañía, las que no mienten ni piensan sobre sí mismas (su mentira): "Llamo insinceras a las cosas hechas para asombrar, y a las cosas, también - fíjese en esto, que es importante- , que no contienen una fundamental idea metafísica; esto es, por donde no pasa, aunque sea como un viento, una noción de la gravedad y del misterio de la vida".

¿Cómo ocultar la emoción que a Pessoa le produce el existir?¿Cómo ocultar la emoción del poeta ante la niña que come chocolate a la puerta del estanco, el Jesucristo compañero al que obligan a ser Dios, o al niño sucio ante su puerta? Es la necesidad de lo instantáneo, de lo fugaz que da la existencia de las cosas "Vale más la pena ver una cosa siempre por primera vez que conocerta..." La repetición de las cosas, incluso sencillas, mostradas, transforma el universo en un cómputo de actos que consumen la realidad construida:

Tristes de las almas humanas que ponen todo en orden
que trazan líneas de cosa a cosa,
que ponen letreros con nombres en los árboles ablolutamente reales.

El poeta se obliga a la sinceridad de transcribir la emoción del encuentro fugaz o irrepetible, de lo real que se construye con un tenue rayuo de sol, una voz apenas oída, y que deja con la misma facilidad de existir:

Procuro decir lo que siento
sin pensar en que lo siento.

Poeta grande de la elocuencia de lo mínimo, Pessoa. Por eso nunca se atribuyó fama, no gustó de tambores que rompen con lo público el ritmo de la creación.

Octavio Paz considera a Pessoa, junto a Apollinaire y a Mayakovski, uno de los grandes poetas del modernismo europeo. Caeiro no acude a subterfugios formales. Su poesía es la incursión a la categoría y al universo de las cosas; a su propio universo, el que él mismo ampara y se edica. Son los condicionantes de su materia humana, desde su infancia hasta su muerte.

 

Pablo del Barco

 

 

Nota preliminar al Cancionero

En todo momento de actividad mental ocurre en nosotros un fenómeno duplo de percepción; al mismo tiempo que tenemos consciencia de un estado de alma, tenemos delante de nosotros, impresionandonos los sentidos que están virados hacia el exterior, un paisaje cualquira, entendiendo por paisaje, para entendernos, todo lo que forma el mundo exterior en un determinado momento de nuestra percepción.

Todo el estado del alma es un paisaje. Es decir, todo el estado del alma no sólo es representable por un paisaje, sino que es un paisaje. Hay en nosotros un espacio interior donde la materia de nuestra vida física se agita. Así una tristeza es un lago muerto dentro de nosotros, una alegría un día de sol en nuestro espíritu. Y, incluso si no se quisiera admitir que todo el estado del alma es un pisaje- se puede por lo menos admitir que todo el estado del alma se puede representar por un paisaje. Si yo digo "Hay sol en mis pensamientos", nadie entenderá que mis pensamientos son tristes.

Así, teniendo nosotros, al mismo tiemop, consciencia del exterior y de nuestro espíritu, y siendo nuestro espíritu un paisaje, tenemos al mismo tiempo consciencia de dos paisajes. Esos paisajes se funden, se interpenetran, de modo que nuestro estado del alma, sea cual fuera, sufre un poco del paisaje que estamos viendo - en un día de sol un alma triste no puede estar tan triste como en un día de lluvia - y, también, el paisaje esxterior sufre de nuestro estado de alma - Se dice desde siempre, sobre todo en verso, cosas como que " en ausencia de la amada el sol no brilla", y otras cosas así.

De manera que el arte que quiera representar bien la realidad tendrá que dar una representación simultánea de paisaje interior y de paisaje exterior. Resulta que tendrá que intentar dar una intersección de los dos paisajes. Tienen que ser dos paisajes, pero puede ser - no si se quiere admitir que el estado del alma es un paisaje - que se quiera simplemente interseccionar un estado del alma (puro y simple sentimiento) con el paisaje exterior.

[...]

Fernando Pessoa

 

 

Una visión de la heteronimia

Pessoa es conocido como el poeta de los heterónimos, ha desarrollado dentro de sí diferentes
"personalidades" que no son él mismo, cada una con su propia biografía (vida?), sus ideas, su
filosofía, su estilo literario...
Leyendo un fragmento de un texto de cualquiera de los heterónimos se le podría atribuir
fácilmente a su autor, pero ¿hasta donde llega el sello de Fernando Pessoa? ¿Son realmente
los heterónimos tan independientes como para no delatar su origen?. Puede ser. Según Pessoa,
Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Alvaro de Campos son personajes independientes de sí mismo
(aunque han nacido a partir de su mente) que tienen sus relaciones con el mundo y entre ellos,
de hecho hay textos en los que se narra cómo se conocieron Alberto Caeiro y Alvaro de Campos, el
cual quedó muy impresionado por el primero y se convirtió en su discípulo.
Una cosa está clara sin Fernando Pessoa, los heterónimos no habrían existido, pero a partir de
su nacimiento se puede hablar de que son tan reales como Pessoa o viceversa.
Hay quienes hablan de una desintegración del individuo como crisis contemporánea del espíritu.
Pessoa como todo ser humano está lleno de contradicciones, de incoherencias, de paradojas (un
elemento este que se repite continuamente a lo largo de toda su obra) de forma que cada
heterónimo podría ser una de las personalidades que todos podemos sentir en nuestro interior
llevada al extremo, algunas de los pensamientos que podemos tener, arrancados fuera de nosotros
mismos para que no sean coartados por otros pensamientos contrarios o sólo diferentes, cada una
de las actitudes que podríamos adoptar ante la vida, cuando la vida sólo nos permite adoptar una
actitud. Pero, al salir al exterior, ¿hasta que punto siguen siendo los pensamientos, los
sentimientos o las actitudes del poeta? una vez separadas, tienen su evolución propia, ya no
están encerradas dentro de una sóla persona, tienen otros límites y se pueden alejar cada vez
más de su propio origen. Pessoa cuenta de alguno de sus heterónimos como nació de repente,
algunos textos están escritos casi compulsivamente, lo cual significa que esta evolución ocurre
casi instantaneamente o, por lo menos, cuando se manifiesta, ya es totalmente ajena al original.
Un ejemplo es la filosofía antimetafísica de Alberto Caeiro, cuando dice que la mejor
metafísica es no pensar en nada, que de más importancia a lo que ven sus ojos que a las ideas
rente al propio Pessoa filósofo.

De todas formas también hay coincidencias ideológicas entre los heterónimos como en el paganismo,
los tres se declaran paganos aunque de distinta forma, y el sensacionismo en la poesía, también
en distinto grado. Hay que recordar que Pessoa siente de alguna manera todo lo que escribe, no
se trata de una posesión de su cuerpo por espíritus o una enfermedad mental (aunque haya quien
lo sostenga).
En definitiva Pessoa ha desdoblado su personalidad en sus múltiples facetas para dar más libertad
a sus pensamientos, y esta libertad les ha llevado hasta el punto de independizarse de su autor.
Pero la importancia de Pessoa como poeta no está en el hecho de la heteronimia si no en cada una
de sus creaciones.

Marcos Lomba

 

 

Carta de Fernando Pessoa a Mário Beirao (1-2-1913)

"Estoy actualmente atravesando una de aquellas crisis a que, cuando se dan en agricultura, se suelen llamar "crisis de abundancia".

Tengo el alma en un estado de rapidez ideativa tan intenso que necesito hacer de mi atención un cuaderno de apuntes, y, aún así, tantas son las hojas que tengo que llenar que algunas se pierden, por ser tantas, y otras no se pueden leer después, por estar escritas con demasiada prisa.

Las ideas que pienso me causan una tortura inmensa, se sobreviven en esa tortura oscura. Dificilmtente imaginará qeu la calle de Arsenal, en materia de movimiento, ha sido mi pobre cabeza. Versos ingleses, portugueses, raciocinios, temas, proyectos, fragmentos de cosas que no sé lo que son, cartas que no se como comienzan o acaban, relámpagos de críticas, murmullos de metafísicas... toda una literatura, mi querido Mário, que ve desde la bruma - para la bruba - por la bruma---

[...]

Fernando Pessoa

 

 

Nota preliminar a Mensagem

El entendimiento de los símbolos y de lo rituales (simbólicos) exige del intérprete que posea cinco cualidades o condiciones, sin las cuales lo símbolos estarán muertos para él, y él un muerto para ellos.

La primera es la simpatía; no diré la primera en el tiempo, pero sí la primera conforme voy citando, y cito por grados de simplicidad. Tiene el intérprete que sentir simpatía por el símbolo que se propone interpretar.

La segunda es la intuición. La simpatía puede ayudarla si aquella ya existe, pero no crearla. Por intuición se entiende aquella especie de entendimiento con que se siente lo que está más allá del símbolo sin que se vea.

La tercera es la inteligencia. La inteligencia analiza, descompone, reconstruye en otro nivel el símbolo; tiene, que hacerlo aunque, en el fondo, es todo lo mismo. No diré erucición, como podría en el examen de los símbolos, es lo de relacionar en lo alto lo que está de acuerdo con la relacción que está abajo. No podrá hacer eso si la simpatía no se acordase de esa relación, si la intuición no la hubiese establecido. Entonces la inteliencia, de discursiva que es naturalmente, se volverá analógica, y el símbolo podrá ser interpretado.

La cuarta es la comprensión, entendiendo por esta palabra el conocimiento en otras materias, que permitan que el símbolo sea iluminado por varias luces, relacionando con varios otros símbolos, puesto que , en el fondo, es todo lo mismo. No diré erudición, como podría haber dicho, pues la erucición es una suma; ni dirá cultura, pues la cultura es una síntesis; y la comprensión es una vida. Así ciertos símbolos no pueden ser bien entendidos se no hubo antes, o al mismo tiempo, el entendimiento de símbolos diferentes.

La quinta es la menos definible. Diré talvez, hablando a unos, que es la gracia, hablando a otros, que es la mano del Superior Incógnito, hablando a terceros, que es el Conocimiento y la Conversación del Santo Angel de la Guarda, entendiendo cada una de estas cosas, que son la misma de manera como las entienden aquellos que las usan, hablando o escribiendo.

 

El destino del genio

En ciertos casos, cuanto más noble es el genio, menos noble el destino. Un pequeno genio gana fama, un gran genio gana descrédito, un genio aún mayor gana desprecio; un dios gana crucifixión.

Fernando Pessoa

 

 

Pessoa y Crowley

Aleister Crowley era un ocultista famoso. Pessoa leyó en una publicación inglesa su horóscopo con algunos errores y le escribió para corregirle, ya que era un profundo conocedor y practicante de la astrología.

Efenctivamente Crowley se quedó impresionado con los conocimientos de Pessoa, y siempre dispuesto a viajar se decidió a ir a Portugal para conocer al poeta. El encuentro no fue tan idílico como sería previsible, ya que Pessoa se debió dar cuenta rápidamente de los desequilibrios psíquicos y espirituales graves que Crowley tenía y enseñaba. De cualquier manera se prestó a colaborar en la simulación del suicidio de Crowley en la Boca del Infierno, lo que permitía a este escapar incógnito no solo de sus amantes si no también del conocimiento del público. De hecho, el había sido un agente duplo de los ingleses y de los alemanes, y era una figura cuyo paradero y actividads, a veces peligrosas, interesaba saberse.

Crowley venía acompañado de una maga alemana, Miss Jaeger, también ella una gigura controvertida de la escena mágica, habiendo escrito cartas a Fernando, firmando con un pseudónimo ocultista.

Aleister Crowley fue un mago de la linea cenicienta o negra, en que el egoismo predomina sobre el altruismo y los fines justifican los medios. Se sabe qué él utilizó la droga, el sexo y la violencia en sus rituales y en su vida.

 

 

Arte e Instinto

Si la obra de arte proviniese de la acción de hacerla, podría se un producto de la voluntad. como no es así, sólo puede ser, esencialmente producto del instinto; pues el instinto y la voluntad son las únicas dos cualidades que operan.

La obra de arte es, por tanto, una producción del instinto. El drama, siendo primariamente una obra de arte, tambié lo es.

Fernando Pessoa

 

Predominio del sentido interior

Era yo un poeta estimulado por la filosofía y no un filósofo con facultades poéticas. Me gustaba admirar la belleza de las cosas, descubrir en lo imperceptible, a través de lo diminuto, el alma poética del universo.

La poesía de la tierra nunca muere. Podemos decir que las eras pasadas fueran más poéticas, pero no podemos decir (...)

La poesía se encuentra en todas las cosas - en la tierra y en el mar, en el lago y en la margen de un río. Se encuentra también en la ciudad - no lo neguemos - es evidente para mí, aquí, como estoy sentado, hay poesía en esta mesa, en este papel, en este tintero; hay poesía en el barullo de los coches en la calle, en cada movimiento diminuto, común, ridículo, de un operario, que está pintando al otro lado de la calle.

Mi sentido íntimo predomina de tal manera sobre mis cinco sentidos que veo cosas en esta vida - creo - de modo diferente a otros hombres. Hay para mí - había - un tesoro de significado en una cosa tan ridícula como una llave, un pliegue en la pared, los bigotes de un gato. Hay para mí una plenitud de sugestión espiritual en una gallina con sus pollitos, atravesando la calle con aire pomposo. hay para mí un significado más profundo del que tienen las lágrimas humanas en el aroma del sándalo, en las viejas latas, en una caja de fósforos caída en el suelo, en dos papeles sucios que, en un día de viento, ruedan y se persiguen calle abajo. Es que la poesía es espanto, admiración, como un ser caído de los cielos, al tomar plena consciencia de su estado, atónito delante de las cosas. Como alguien qeu conociese el alma de las cosas, y luchase para recordar ese conocimiento, racordando que no era así como las conocía, no sobre aquellas formas y aquellas condiciones, pero no se acuerda de nada más.

Fernando Pessoa

 

 

...I know not what tomorrow will bring

 

 

 

 

[Principal] [Biografías] [Obra] [ensayos] [Fotos] [Enlaces] [Créditos]