Ruta el Pinar Natural de Peña Mayor

 

Ruta el Pinar Natural de Peña Mayor


Tipo de Itinerario: A pie
 

En Velilla del río Carrión debemos tomar la carretera P-210 hasta el poblado de Compuerto. Desde allí parte un camino que nos introduce en el pinar, cuya parte baja es una repoblación que llega hasta el mismo poblado. Al poco de iniciar el recorrido deberemos desechar a nuestra derecha una desviación y continuar ascendiendo hasta una pequeña escombrera. El camino transcurre un tramo paralelo al arroyo hasta que termina, transformándose en un sendero pedregoso que se funde a tramos con el cauce seco. El agua del arroyo, escasa salvo en época de deshielo, aparece y desaparece al ser objeto de filtraciones debidas al sustrato calizo de la montaña. El corazón del pinar queda a nuestra derecha, aunque algunos árboles notables flanquean el camino por ambos lados. A medida que ascendemos disminuye la talla de los pinos, apareciendo ejemplares de porte retorcido por causa de las duras condiciones de clima y suelo. Salimos del bosque, haciéndose visible ante nosotros el roquedo escarpado de Peña Mayor, hasta el que trepan algunos pinos. Nos encontramos ya acerca del Collado. El sendero llega casi a desaparecer. El pinar es ahora sustituido por vegetación arbustiva: brezos, gayuba, enebros y pastizal de montaña. Una vez alcanzado el collado, quien lo desee puede ascender fácilmente hasta la cumbre de Peña Mayor.
El pinar de Velilla es el último superviviente de las masas de pinos que ocuparon gran parte de la Montaña Palentina durante milenios y que probablemente perecieron a causa de los incendios que los antiguos pobladores provocaban para obtener pastos. Algunos topónimos de nuestra comarca parecen corroborar esa pasada abundancia de pinares: Pineda, Pino Llano.
A su valor biológico como bosque relicto, hay que sumar el indudable goce estético que proporciona la visión de los pinos trepando sobre el roquedo calizo en la umbría de Peña Mayor, sin duda una de las estampas más características de la Montaña Palentina.
La explotación de este pinar ha sido origen de disputas históricas entre los pueblos de Velilla y de Guardo. Se conserva una Real Carta Executoria de 1731 que regulaba su aprovechamiento por parte de ambas poblaciones. Uno de los usos más característicos se daba con motivo de la celebración de la fiesta de Mayo: se talaba un árbol de gran porte para luego ser pinado y engalanado en la plaza del pueblo, donde los mozos intentaban trepar hasta la copa para rescatar un trofeo, mientras las mozas cantaban unas coplas. En Velilla se ha recuperado recientemente esta fiesta de origen cántabro que se celebra el primer sábado del mes de mayo.
Distancia aproximada: 4 km. Desnivel: 400 metros hasta el collado, 700 hasta P. Mayor. Duración: unas dos horas y media (hasta el collado y vuelta). Época: todo el año. En invierno hay que contar con la presencia de nieve.

 

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