Reproducción sexual

 

Reproducción sexual
 

La reproducción sexual es la que necesita de la fecundación de sus flores, para la producción de semillas. Mediante este proceso se pueden cruzar diferentes especies consiguiendo híbridos de gran belleza. Para la fecundación en el caso de que no hubiese insectos debido a la época del año, podremos hacerlo nosotros con un pincel llevando el polen de unas flores a otras. Algunas plantas como las droseras se auto polinizan, es decir, que no necesitan de ayuda de insectos para fecundar sus flores.

 

Flor de Drosera adelae

Foto: http://www.agristarts3.com/drade.htm

 

Para este proceso, bastaría con dar unos pequeños golpes en el tallo floral para que el polen de los estambres pasase a los pistilos de la flor.

 

Para recoger las semillas una vez que la flor ya se esta secando, deberemos de colocar un papel a modo de cono invertido debajo de las flores por si las semillas saliesen antes de recogerlas.

 

Pincha aquí para ver el cuaderno de siembra

 
Reproducción no sexual
 

Dentro de la reproducción no sexual podemos encontrar las que la propia planta es capaz de generar y las que necesita la ayuda del hombre. Tanto unas como otras, pasamos a explicarlas a continuación.

 
Reproducción por esqueje de hoja  
 

Para este tipo de reproducción, cortaremos una hoja lo mas grande y sana posible de la planta intentando llevarnos a la vez una pequeña parte del rizoma, la parte blanca que hay debajo de la hoja. Procederemos aplicando fungicida tanto a la parte de la planta a la que la hemos quitado la hoja, como a la hoja para evitar la aparición de hongos. Después aplicaremos hormonas de enraizamiento y colocaremos la hoja con la parte del rizoma enterrado en un sustrato formado por turba solamente y que la hoja quede en posición lo mas horizontal posible, tocando la tierra, si fuese necesario la sujetaríamos. Rociaremos un poco el sustrato con fungicida y todo el conjunto lo taparemos con un film transparente para asegurar una humedad alta. Pondremos el recipiente a una temperatura de unos 20 0 25 grados centígrados. Al cabo de unas semanas, aparecerán en la base de la hoja nuevas plantas, que deberemos de trasplantar cuando tengan ya unas cuantas hojas.

 

En el caso de la Dionaea, es posible que la hoja se seque. No deberemos de tirar la tierra, puesto que la planta se sigue desarrollando debajo del sustrato apareciendo incluso varios meses después.

 
Reproducción por esqueje de rizoma  
 

Para este sistema, deberemos de cortar cachos del rizoma, plantándolos sin enterrarlos del todo, aplicando fungicida y siguiendo las instrucciones del la reproducción por corte de hoja, aplicando hormonas, tapando y dándole la misma temperatura.

 
Reproducción por división de mata  
 

Para este tipo de reproducción esperaremos a la primavera, época en la que deberemos de efectuar los transplantes. Cuando desenterremos las raíces, si vemos que se han formado plantas casi independientes, con sus raíces aparte, procederemos a separarlas y plantarlas en una maceta aparte, procurando no dejar las raíces sin tierra del todo. Es un método muy sencillo de reproducción que nos puede dar varias plantas al año y tiene un sufrimiento muy pequeño para las nuevas plantas. Sistema especialmente indicado para las sarracenias.

 
Reproducción por estolones  
 

Los estolones son tallos que emite la planta y que en su extremo se forma una nueva planta cuando éste se encuentra en contacto con el sustrato. Se debe de cortar cuando se sepa que la nueva planta ya tiene raíces suficientes.

 
Reproducción por gemas  
 

La reproducción por gemas solo se efectúa en las droseras enanas, formando en el invierno y en el centro de la planta una especie de semillas, las cuales retiraremos con cuidado y plantaremos lo mas rápido posible del mismo modo que si fuesen semillas.

 
Reproducción por acodo  
 

Este tipo de reproducción solo es posible con el genero Nepenthes, puesto que sus largos tallos pueden ser guiados para esta técnica. Para ello debemos de coger una rama larga, sin separarla de la planta y hacerla un pequeño corte en medio, aplicando fungicida y hormonas de enraizamiento. Enterraremos la parte con hormonas dentro de un tiesto situado cerca quedando los dos extremos de la rama fuera de la tierra. Cuando se hayan formado gran cantidad de raíces, procederemos a cortar la rama, quedando una planta independiente.