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Mario Moreno viajaba en el carro postal del ferrocarril,
escondido entre las valijas, del que su padre, Pedro Moreno Esquivel,
era funcionario. Confesaría después que esos viajes cortos se le
hacían "transoceánicos", y estimulaban su imaginación. Precisamente a ellos atribuyó Mario Moreno Reyes,
"Cantinflas", sus deseos de conocer el mundo y de conservar su
niñez. Por ello guardaba para sí la cronología y prefería jugar con
las edades, usando la mejor según la necesidad. Cuando le preguntaban su fecha de nacimiento, respiraba profundamente y
rezaba. Sus primeros recuerdos se ubican en la colonia Guerrero, cuando
fue monaguillo, por la religiosa influencia materna y por la sobrada
disciplina paterna, según el libro "Mario Moreno y Cantinflas
rompen el silencio". Fue
creciendo y más que popular se hizo amiguero. Tuvo un humor rápido que
hacía reír a sus compañeros y maestros. Pero su carácter explosivo
le acarreó muchas peleas escolares y callejeras. Lo sacaba de quicio la
injusticia. Nunca terminó una carrera, la vida se encargó de
distraerlo. Lo ahogaba la monotonía, por ello no trabajó, como su
padre, en el correo. Abandonó la Escuela de Agronomía y huyó de casa.
A los 16 años fue soldado, aventura que duró poco tiempo; lo dieron de
baja por ser menor de edad. Fue, posiblemente, el actor más popular y admirado del cine de habla hispana, fama que debe al personaje cómico "Cantinflas", que le da nombre. Cantinflas, creado desde su primer film en 1936, a partir de unos ensayos en teatros de variedades, alcanzó su forma actual en 1940 con "Ahí Está El Detalle". Su comicidad, que no debe nada a la mediocridad de su habitual director, Miguel M. Delgado, reside en la extraordinaria expresividad de su caracterización física (pantalones caídos, camiseta de felpa, haraposa corbata atada al cuello con el nostálgico nombre de gabardina y su gesto característico de atusarse el bigote cuando quiere ponerse guapo) y en su lenguaje hecho de frases entrecortadas y sin sentido, llenas de modismos y formas adverbiales, inteligente y cariñosa parodia de la sentenciosa habla popular. Su figura es claro símbolo del "pelado" mexicano, de sus problemas, aspiraciones y características: pobreza, presunción social, respeto mítico por la cultura y bondad natural. Y, por extensión de las clases proletarias de la América Latina. Si, pese a la opinión de algunos críticos, no alcanza la categoría de un Charlot, que lo aventaja en universalidad, su humor, aunque basado en gran parte en la palabra, ha conseguido traspasar fronteras lingüísticas e imponerse a públicos de habla inglesa en películas como "La Vuelta Al Mundo En Ochenta Días" y "Pepe". Alcanzó gran altura en sus recreaciones de tipos nacionales, a los que aportó la expresiva dulzura y agudeza de su mirada y sus grandes dotes de bailarín cómico. En 1935 contrajo matrimonio con la bailarina rusa Valentina Subarey. Mario Moreno "Cantinflas" falleció en 1993, a los 81 años de edad, víctima de un cáncer pulmonar, cumpliendo, según él, la primera obligación del hombre: "ser feliz y hacer feliz a los demás". |
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FILMOGRAFÍA: |
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Ahí Esta El Detalle |
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Around The World In 80 Days |
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Gran Hotel |
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El Bolero De Raquel |
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El Pardrecito |
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El Patrullero 777 |
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El Portero |
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El Sr. Doctor |
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Entrega Inmediata |
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Pepe |
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Por Mis Pistolas |
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Sube Y baja |
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Un Quijote Sin Mancha |
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