Susañe del Sil

 

 

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Susañe del Sil

 
 

Ruta: La Campa  

 

                          (Camino hacia las cumbres)

 

 
 

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Hoy iremos a conocer otro paraje distinto, y no por ello menos espectacular y bonito: subiremos hasta “La Campa” por "El Rozo”.

 

Iniciaremos la subida desde "El Pico del pueblo”, por "Los Campos” (uno de los lugares por donde hacían su entrada en el pueblo las “veceras” de las cabras y ovejas, y los propietarios iban a “estremar” las crías nuevas hasta que aprendían a ir a sus casas.)

Dejamos atrás unos pocos castaños antiguos y enormes, y a medida que vamos avanzando a la derecha tenemos "Los Carrairiegos”, y "La Fuente de la Encina”, lugar donde las mujeres lavaban la ropa y luego la extendían en el campo. Este manantial hoy en día está recogido para uso doméstico, si somos buenos observadores aún se percibe el surco escarbado por el manantial hasta llegar a "La Reguera”.

A la izquierda del camino tenemos un antiguo “cortín” con una magnífica mampostería de pizarra y canto  de planta circular.  Seguimos avanzando adéntranos en "La Chana Robleo”, especie de meseta donde antaño sembraban centeno, hoy repleta de urces y “cepos” (el cepo es la raíz de la urz, de forma redondeada, muy apreciada para los braseros, por su poder calorífico.)

El camino se parte en dos. Caminaremos por el de la derecha, pasaremos por "Los Txaguazos” (lugar de abundantes y pequeños manantiales que antaño el presidente del pueblo decretaba un día de obra para correr o limpiar las presas para recoger el agua hacia "La Reguera" para tener más agua para moler en los molinos). De todos ellos, en verano, casi solo sobrevive "La Fuente del Sapo” situada en la parte superior del camino. Por encima está la montaña conocida “Don Flor”, mezcla de canchales o “txeras” de grandes rocas cuarciticas, viejos y retorcido robles o rebotxos”, “gamones” (planta forrajera muy nutritiva, que nuestros antepasados recolectaban para la ceba de los cerdos), urces y algún “piorno”.

Es muy importante de vez en cuando hacer paradas en el camino para observar y admirar las vistas  panorámicas, además podemos escuchar el ladrido de algún corzo. También en esta zona nos puede sorprender el arranque de un bando de perdiz rubia, tropezarnos con alguna liebre "encamada". Hay que ir siempre muy atento a las sorpresas que la naturaleza pueda ofrecernos.

Continuando con nuestro ruta, cruzaremos "La Reguera”, un arroyo que abastece de agua el pueblo, en el paraje de "El Carroceiro”. Siguiendo el curso del arroyo está "El Batxe”, zona muy frondosa con abundante y espesa vegetación (robles, zarzas...), casi inexpugnable, propiciando un cobijo perfecto al jabalí. De frente está “El Diente de la Pena”, la atalaya por excelencia de Susañe, una pequeña cadena de rocas pizarrosas, desde donde podemos admirar el pueblo.

Regresamos al camino  casi paralelo a "La Reguera”, acercándonos a "El Campo del Paredón”, pequeña campa natural, rodeada de buenos “piornos”, donde las cabras “sesteaban” (al mediodía los animales rumiantes se recostaban en los “cutxaos” y a la sombra de los “piornos” o urces rumiaban lo que habían comido durante la mañana) y las ovejas o “agüetxas” “amaturriaban” (se protegían de los insectos y el sol a la sombra de estos  piornales.)

Una vez aquí haremos un alto para tomarnos un aperitivo junto al arroyo que discurre al lado del campo. Observaremos mirando hacia el NW hacia el alto de “Don Flor” una gran roca que parece la silueta de un pastor llamada “La Pena del Criado del Fraile”, y por debajo tenemos una pequeñita campa: "El Txamazo Caseiro”, zona con grandes vistas panorámicas hacia El Bierzo.

Hacia el este está el arroyo de "La Reguera de Reipuertas”, siguiendo el sendero que la cruza nos adentrará en una gran mata de robles y pequeños manantiales con abundancia herbácea, es "La Divisina”,  una zona muy buena para los corzos.

En la parte posterior tendríamos "El Cutxao de las Txeras”, zona también bastante boscosa de roble. Los “cutxaos” (son zonas de la cresta de la cordillera donde hay camperas rodeadas de piornos normalmente, donde se rejuntaba al ganado para “sestear”...).

Siguiendo valle arriba, continua el camino, empinándose un poco, tenemos el nacimiento de "La Reguera” y "La Reguera de Reipuertas”, que se dividen en dos.

Hacia la mitad del valle encontraremos una pequeña campa, con una fuente muy fría, "La “Fuente del Rozo”, donde podemos tomar un  respiro, descansando en "El Campo del Rozo”. Desde aquí tenemos hacia la izquierda u oeste "El Cutxao de Gusteiril de la Fuente”, pequeño campo rodeado de urces y piornos donde también sesteaban los animales., y hacia el este o la derecha hay un gran canchal o “txera” e incluso hay alguna pequeñita cabañita hecha con las grandes piedras de la pedriza (algunas parecen losas debido a su escaso grosor a pesar de ser tan grandes); y como en medio de un oasis hay robles, piornos, y un arbusto: la “arandanera”,  muy apreciada por la gente por su fruto rico y sabroso como es el arándano, que también sirve de alimento a animales salvajes como el oso pardo, .... Este monte lo conocemos por "Los Gustetxinos”.

Ya cerca de la primera cumbre, hacia la izquierda, tenemos otro pequeño campo, "El Cutxao de Gusteiril Seco”, al igual que los otros “cutxaos” reúne las mismas condiciones de flora, ubicación y uso. Además este lugar era una de las esperas favoritas de los cazadores, en especial de la caza del lobo o “txobo” (“falaban” de abajo hacia arriba, los “faladores” con perros y dando voces para ahuyentar al depredador, cercando el valle del rozo, por el que vamos andando, hacia los cazadores que  esperaban en esta zona alta).

Tenemos delante de nosotros hacia el NE el “Alto del Montecín”, pico bastante elevado  el cual culmina la ascensión desde la derecha de "La Veiga de Gusteirices”, al norte “La Campa”, al oeste “La Cheretona”  y al sur “El Rozo”, por donde hemos subido.

Yendo por la margen izquierda hacia “La Campa”, bordeando este pico, pasaremos por "La Fuente del Montecín”, manantial no muy abundante pero de agua muy fría y cristalina. Un buen lugar para comer, y observar parte del valle del río Valdeprado, el monte de “La Espina” del otro lado del valle, y al norte, al fondo, las montañas de nuestra vecina Asturias.

Ya muy próximo esta nuestro final “La Campa”, es una campera natural del tamaño de varios de campos de fútbol, situada en la cumbre de la cordillera, con unas vistas panorámicas espectaculares. Uno de los lugares favoritos de los pastores para “sestear” con sus rebaños, y reunificarlos. Al fondo tenemos el pico más alto de Susañe, “La Cueta”, junto con “El Miro” de Susañe.

Este recorrido no es excesivamente duro, debemos tomárnoslo con calma y apreciar lo que la naturaleza nos ofrece, tanto en flora. fauna, paisaje....

Una vez saboreado y disfrutado, regresaremos con calma y tranquilidad, la puesta de sol también es bonita.