Susañe del Sil |
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Ruta: Veiga de Sistierna |
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La riqueza que nos podemos encontrar a lo largo del recorrido, tanto la fauna, la flora, como el paisaje es tal que recomendamos que a toda aquella persona que le guste la naturaleza en su estado puro, se acerque a estos parajes, siguiendo esta ruta bonita, fácil y segura.
La cantidad y variedad de
árboles (entre otros: castaños centenarios y enormes,
robles majestuosos, abedules, acebos, arces; además de
arbustos como urces y piornos, plantas aromáticas y
medicinales como la genciana y la manzanilla), forman
todos ellos un inmenso bosque mixto, atravesados por
algunos arroyos, y manantiales de aguas limpias y
cristalinas, acompañan a lo largo del antiguo camino de
carros y ganados. También ayudan a ensalzar aún más el variopinto paseo las enormes pedrizas o txeras de piedras, algunas ciclópeas, de origen cuarcítico y de arenisca. Esta espléndida masa arbórea, sirve a los lugareños, para muchas funciones: como alimento tanto a las personas, como a los animales, domésticos o salvajes (castañas, bellotas, bayas...), como para la construcción de las viviendas ( castaño, roble), así también para la elaboración de herramientas de trabajo o aperos de labranza, como carros, arados, mangos, cestos...(abedul, arce, sauce, fresno...), como fuente de calor para el invierno, al aprovechar las leñas muertas o secas (cepos, que son las raíces de las urces). La fauna salvaje, es muy variada, el oteo de algunos animales va en función un poco de la suerte, y de la habilidad del senderista como buen ojeador y observador. Podemos observar variedad de aves: águilas, lechuzas (curusia), perdices, y el urogallo como especie más emblemática, entre otros. Como mamíferos tenemos entre otros: corzos, zorros, jinetas, garduñas, jabalís, y en especial el oso pardo, y muchas más especies.
El camino se inicia en la zona noreste del pueblo, llamado Grisuela o Calzada, coincidiendo con un antiguo camino de carros y cabras. Pasaremos por debajo de unos grandes y antiquísimos castaños, luego nos encontramos con una fuente o abrevadero para el ganado, en el campo de rabucan, con el cortín o cortino de las txeras encima mismo, y al final del castañar está a la parte de abajo del camino el canto repicón (piedra ciclópea, donde se medía la talla del pastor, para ver si tenía estatura suficiente para adquirir la categoría de pastor).
Más adelante está la fuente del Fontanal, con los Txanos (llanos) al fondo, con su gran masa robledal. Continuando hacia delante pasamos por Penaqueimada, llegando al segundo arroyo o reguera de Conforcos, con sus pequeños prados abandonados.
A continuación se pasa por la reguera de Barmalo, y una pequeña captación de agua, para abastecer el campo de Susañe, con los prados olvidados del Torno. Y por fin aparece la Veiga de Sistierna, campera natural con enorme piornos. |
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