Ultima actualización 17 de Abril del 2003
DE NUEVO COVENANT, DE NUEVO UNA GOZADA
Hace ya poco más de dos años que
nos habían visitado y fue un concierto de esos de los que disfrutas
con la presencia de los tres miembros del grupo sobre el escenario, sin
necesidad de parafernalia de efectos especiales, luces sofisticadas y humos
varios, y la noche del 21 de febrero se volvió a repetir esa magia.
Covenant son la garantía de un buen concierto, de entrega y de disfrutar
de la potencia que en casa te pondría de malas con los vecinos.
A las 9:30 empezó la actuación
de los teloneros Access Code. Access Code demuestra que no hace 
falta mirar a fuera de nuestro país para
encontrar gente que hace buena música. El problema reside en los
medios de comunicación dominados por la mediocridad y las modas,
ahora toca música celta, latina, pachanga; pues a saturar las emisoras
y a vender, sin tener en cuenta la calidad del artista. Y de esa manera,
gente como Access Code y otros no tienen la difusión que se merecen.
Yo el repertorio de este grupo lo desconocía, pero si alguien a
quien no has escuchado nunca, en la primera audición (y más
en directo, que a veces supone un obstáculo) ya empiezas a
cogerle el gusto es que hay buen material, y eso es lo que me sucedió
con este grupo. Presentaron una colección de buenos temas, contundentes
y que hicieron que el publico disfrutase. Ser telonero siempre es un reto,
pues debes abrir paso al peso pesado que llevas detrás y Access
Code lo hicieron con nota.
Sobre las diez y cuarto de la noche, se
volvió a oscurecer el escenario. Unas luces azules se proyectaban
sobre el suelo y los primeros compases de Monochrome sonaron cuando entraron
al escenario Joakim Montelius, Eskil Simonsson y Clas Nachmanson. Vestidos
sobriamente como es costumbre abrieron el concierto presentando los temas
de su nuevo CD Notherm Lights. La línea de este ultimo CD ya la
apuntaba el tema One World, One Sky en el anterior, y la verdad es que
han sabido contenerse, pues de lo contrario habrían rozado el bakaladeo.
Uno a uno fueron cayendo temas como Bullet, We stand Alone, etc. Y a pesar
de ser el nuevo trabajo de estos suecos, y de las dificultades que hay
para encontrar el CD
el respetable fue con los deberes hechos y corearon todos los estribillos.
La presentación de un nuevo trabajo sobre el escenario siempre suponen
un reto, pues no puedes prever la reacción del publico, si habrá
tenido tiempo de asimilarlo o si lo que quieren son los clásicos.
Pero ese problema no se produjo, desde el primer momento el publico quería
disfrutar y se entregó en cuerpo y alma, y el ambiente se caldeo
desde las primeras notas, y subió de temperatura cuando anunciaron
Dead Star para salir de la tanda de temas nuevos, el publico enloqueció
y si en el escenario había movimiento (los tres componentes no dejaban
de bailar) el publico no le iba a la zaga. Así desgranaron temas
como One world, one sky, Stalker, Tour de Force, Feedback, Babel entre
otros. Al cabo de una hora anunciaron sin palabras que aquello tenia fin
desapareciendo durante unos instantes. Al regreso y para dar un respiro
al respetable cantaron Invisible & Silent (no deja de ser curioso que
para los bises se guardasen un par de temas nuevos, pues por lo general
se suelen guardar los cartuchos que sabes que te van a dar mejor resultado)
Der Lieiermann fue el tema que cerró esta primera tanda. La
segunda empezó con la genial We want a Revolution. Un ultimo
tema y los músicos se cogieron de la mano para el saludo final,
y un detalle de Clas Nachmanson, una mano para Eskil Simonson y la otra
para el publico con lo que parecía compartir el aplauso que recibían.



Las ultimas palabras de Eskil Simonson no fueron
para despedirse sino para decir que nos veíamos en el after-party.
Y es que a esta gente les va el trato con su publico (a diferencia de todas
esas megaestrellas que parecen querer dejar claro que ellas están
por encima de su publico). Y así fue, un par de horas después
aparecieron por la sala Templebeat, departieron, bailaron y disfrutaron
de la compañía de su publico.
En resumidas cuentas, un concierto estupendo,
con posterior trato personalizado, ¿se puede pedir algo más?
Si. Que vuelvan pronto y no tener que esperar dos largos años.

MAS ALLA DE LA OSCURIDAD HAY... OSCURIDAD
Beth Gibbons & Rustin Man, Barcelona 11 de Febrero del 2003 Sala Apolo.
Lo primero. Alguien se preguntará,
¿Qué narices hace este tipo escribiendo aquí un articulo
sobre uno de los iconos de los posmodernos? (Eso que visten todos que parecen
aspirantes a diseñadores gráficos). Pues nada, que por casualidad
se me apareció la oportunidad de ir a verla. Yo hasta aquel momento
tan solo sabia de la existencia de esta mujer como cantante del grupo de
trip-hop Portishead y nada más. Me pasaron el CD Out Of Season
y tras una primera audición lo primero que pensé es que en
casa se está mejor. Tras una segunda, que aquello entraba suavecito
y calaba, y tras la tercera, pues que a lo mejor no estaba mal. La música
de Beth Gibbons es invernal, cálida y triste, atmosférica,
que suena a folky pero con un trasfondo oscuro (que no siniestro) basando
una buena parte de los temas en arpegios ya sean de guitarra o piano
Así que el 11 de febrero estaba
haciendo una cola de mil demonios, rodeado de una marabunta de personajes
que todos iban a ver quien era el más alternativo y el más
cool, teléfono movil en ristre y escuchando a las dos que tenia
detrás comentarios del tipo “esta tía es super, tía”.
Tras este martirio chino, llegue a la sala. Para quien no la conozca diré
que es una antigua sala de baile donde antaño se marcaban los bailoteos
los cincuentañeros, y tras una reconversión se convirtió
en un local donde actúan y pinchan para gentes modernas (entiéndase
gafas de concha y ropa fusión entre algo de grounge y hortera 60’).
El concierto empezó más o
menos puntual. Se apagaron las luces, y cinco focos de esos que cambian
de color y producen diversos aces empezaron a bañar al publico con
su luz al tiempo que el último tema del CD, Rustin Man sonaba. La
verdad, no sé si cantaba Beth Gibbons, allí encima del escenario
no había nadie. Rusti man es un tema de lo más cercano a
Portishead, pero con un toque más siniestro, con la voz de Beth
pasada por filtros y que suena como si saliese de una radio de mala calidad.
Tras este tema apareció Beth Gibbons y la banda, tomaron posiciones
y empezaron a desgranar un tema tras otro. La banda la formaban cuatro
tipos (uniformados de negro) Paul Webb (exTalk Talk, alias Rustin Man)
guitarras y teclados, Adrian Utley , guitarras, otros dos más, bajo
y batería, y una chica que tocaba mandolinas y violín. Uno
a uno fueron cayendo los diez temas del CD, Tom the Model fue la canción
que por excelencia más disfrutó el publico. Spider monkey
tuvo un apoteósico final de guitarras phaseadas al más puro
estilo Robert Smith, y que en el cd solo queda como un apunte sonoro del
desarrollo instrumental del directo. La única propina del repertorio
fue un tema de Lou Reed “Candy says”. Y el hecho de no cantar algún
tema de Portishead para ganarse al publico le honra, “esto es lo que tengo,
esto es lo que te doy ” aunque aun así siguen picando los 25 €
de la entrada y sin telonero.
Y para terminar os animo a buscar la oscuridad
en la música más allá del encorsetamiento de los géneros,
y sino escuchad Voodoo de Chris Isaac, quien lo ¿diría no?
(Quizás esto ya lo descubrieron los HIM al versionear el tema Wicked
Game). En clásica Karl Orff Carmina Burana; Eric Satie, Trois
Gymnopédiess, Six Gnossienness. E incluso en la New Age, y si no
escuchad Herningarna y su cd Thrä.
WOLFSHEIM
Sala Bikini 10 de Mayo del 2002
Era la primera vez que actuaba Wolfheim en nuestras tierras y por la cantidad de asistentes se diría que la expectativa levantada era grande.
Self Delusion cumplieron con su cometido de teloneros, tecnopop fácilmente asimilable y que hizo que el publico allí congregado pasase un buen rato y se marcase unos bailoteos con su sonido. A diferencia de lo que es normal, Self Delusion utilizan batería y no basan sus percusiones tan solo en cajas de ritmos como la mayoría de los grupos que se dedican a este tipo de música y dan otra sonoridad a sus composiciones. El resto de la banda estaba compuesta por dos teclistas y el cantante, este ultimo se entrego con ganas y su voz encajaba como anillo al dedo con el sonido que hacen.
A las diez y diez los altavoces empezaron a vomitar ruidos inclasificables, sonidos graves que hasta a los de las ultimas filas nos hacían temblar la ropa. Sorprendía algo así, pues conociendo el sonido de Wolfheim daba más la impresión de que iba aparecer el reverendo Marilyn Manson que los Wolfheim, un par de tipos vestidos de negro, timidos y educados. Arrancó el concierto y lo primero que hicieron fue ir desgranado sus éxitos, así que yo que no soy un gran seguidor de ellos no paraba de decirme a mi mismo "esta la conozco, y esta también" y es de agradecer, pues no hay nada más agradable que el poder disfrutar de los temas que has oído una y otra vez en cd. Recorrimos todas sus texturas sonoras embelesados por la voz de Peter Heppner que es su sello de identidad y a su vez su gran handicap, pues es tan personal y marca de tal manera las composiciones que a las primeras audiciones de su repertorio hace que entrar en su música no sea tan fácil como parece, pues es necesario escuchar una y otra vez los temas para ir distinguiendolos y por fin disfrutar de la belleza de su música.
Así, durante una escasa hora fueron cayendo temas como Elias, Now I fall, Where greed talks, Youth & Greed, Anybody's window, Lovesong, It's not too late (don't sorrow) tema que disfruto el publico a rabiar y que canturreo alegremente, The sparrows and the nightingales, Real y unos cuantos temas más que desconozco. Como podeis apreciar fue un recorrido por lo más conocido de su discográfia.
Y nos paso desapercibido que el cantante no hacia otra cosa que ponerse la mano en la cadera, en los riñones, en el bajo abdomen y moverse más bien poquito. Hasta que al finalizar uno de los temas se dio media vuelta y desapareció tras los telones del fondo del escenario. ¿Un problema técnico?, quizás. Regresó dió las gracias y soltó un sorry que nadie le dio importancia. Un par de temas después sabríamos el porque del sorry. Recogió la carpeta donde tenia las letras de las canciones, saludó y se fue precipitadamente. Todos nos quedamos con un par de palmos de narices. ¿Que había pasado? No había sido un final de concierto, sino un fuga en toda regla. Bueno, por lo menos faltaría algún bis que llevarnos a la boca pensé. Pasaron los minutos y nadie salia, por fin alguien de la organización se puso ante el micro y nos comunicó el problema. Peter estaba aquejado de un fuerte dolor de espalda y que en breve saldrían. Y así sucedió. Una banqueta frente al micrófono y tras ella el Peter, con dificultad se encaramó y nos obsequió con un ultimo tema, Annie, al tiempo que el respetable le coreaba "torero,torero". Terminó la canción, saludaron y con el rostro de Peter descompuesto por el dolor se retiraron..
Lastima, lo que estaba resultando un concierto estupendo, de esos que te acarician los oídos y que la belleza de los temas que percibes en los cd's llega a su plenitud se quebró por un inoportuno dolor de espalda. Así que del local sales con un cierto cabreo, no achacable al grupo en si, sino a la mala suerte. Que le vamos a hacer, fuerza mayor manda.
Y no termino sin antes decir, que por qué esa puñetera
manía de no dejar hacer fotos, o es que a mi me toco la china. Iba
a hacer un primer plano del rostro del cantante y un armario típico
de discoteca me toco el hombro y me dijo que allí no podía
hacer fotos. ¿Por? si ni siquiera uso flash.
RAMMSTEIN
Fuego en la nieve
Palau Olimpic de Badalona, 14 de diciembre del 2001
La odisea
BCN y sus alrededores estaba sumida en el caos, la nieve había provocado
un apagón casi generalizado, los vehículos circulaban con
dificultad y el tren se paraba media hora en cada estación. Ante
este panorama el que escribe estas lineas tenia sus dudas de si llegaría
a ver a los Rammstein. Por de pronto, no disponía de coche, una
traicionera sabana de nieve y una inoportuna acera habían acabado
con él. Probamos la segunda opción, ir con el coche de un
amigo. Dos patinazos, y mejor lo dejamos en la estación de tren
y nos vamos en el mismo. Bien, un tren parado en el anden, ¡que suerte!
llegar y moler. Pero lo que no sabíamos es que ese mismo tren llevaba
ya un cuarto de hora parado en la estación y que iba a permanecer
otro más. Son las ocho y cuarenta. La actuación de Clawfinger
empezaba a las 21:00. Mal vamos. Por fin el tren echa a andar, recorre
un par de estaciones y otros veinte minutos parados, por
la megafonia dicen que tenemos que cambiar de
tren. Todos a la carrera al abordaje del tren vecino, por el camino escucho
a alguien que se lamenta de que a los Clawfinger ya no llega, o sea, que
mi amigo y yo no somos los únicos que nos perdemos a los Clawfinger.
Mal de muchos, consuelo de tontos. El tren arranca y por fin llegamos a
BCN. Mi reino por un taxi, pero en aquel momento podría haber ofrecido,
mi reino, mi vida, mi alma, o cualquier otra pertenencia que ni de lejos
iba a tener un taxi. Solución, el metro. Tras tres transbordos (sin
contar el del tren) y doce estaciones de metro llegamos al Palau Olimpic
de Badalona.
El concierto
El pabellón estaba a rebosar, eran las diez menos dos minutos y
los Clawfinger ya habían tocado. En el escenario se daban los últimos
retoques para que todo estuviese apunto para la gran ceremonia. Las luces
se apagan y tan solo una luz sobre los teclados ilumina al primer componente
de Rammstein que podemos ver, ejecuta los primeros compases de Mein Herz
Brennt, si en el cd este tema suena con gran belleza el escucharlo en directo
lo multiplica por diez. Entran en juego las guitarras y aparece el resto
de la banda. Till Lindemann canta y se mueve en cuclillas moviendo la cabeza
como una rara ave, con cresta incluida, pues sus pelos parecen una hilera
de afiladas puntas de lanza, no se porque pero Till me recordaba al Jumungus
de Mad Max2. La banda visten unos monos con pinta futurista. Los guitarristas
se suben sobre unas tarimas que simulan botes con formol y trozos de ser
humano en su
interior. En un momento dado de la canción
a la altura del corazón de Till se enciende una luz que parece palpitar,
la tapa con una mano y luego la mano la levanta, en ella una bengala del
mismo color que la
luz ilumina el pabellón, se acaba de arrancar
el corazón y el gran espectáculo acaba de comenzar. A continuación
pasan interpretar Link 2 3 4, luego le seguiría Sensucht y así,
una tras otra hasta completar el ultimo cd, e intercalando viejos temas.
Mientras tanto las explosiones se suceden, las llamaradas invaden el escenario.
En uno de los temas, los dos guitarristas más Till aparecen portando
una especie de mascara antiguas con un gran deposito, para mi que todos
los presentes creíamos que aquello tan solo era un poco más
de attrezzo, pero para nuestra sorpresa las mascaras eran unos lanzallamas,
y los tres al unísono descargaban llamaradas sobre el centro del
escenario. En otro tema Till coge un pie de micrófono y lo golpea
repetidas veces sobre el suelo, para finalmente estamparlo contra los altavoces,
estalla un petardo digno de una mascleta y el publico llega al delirio.
Hubo de todo, silbadores recorriendo el pabellón por encima de los
espectadores que estaban en la cancha, Till sin ninguna ropa que le cubriese
y metido bajo una lluvia de chispas pirotécnicas, el doktor bailando
y explotandole pequeños petardos sobre el cuerpo, Till ardiendo
con su ya clásica gabardina metálica mientras cantaba Wollt
ihr das Bett in
Flammen sehen, la sodomización del teclista
a manos de Till con un pene de goma conectado a una manguera y una
eyaculación de litros e interminable, que Till aprovechaba para
darse unos tragos. Y mientras tanto sonaban temas como: Ich will, Mutter,
Feuer Frei!, Spielhur, Zwitter, Rein Raus, Adios, Nebel, Sensucht, Engel,Du
hast, Asche zu Asche,Der Meister , Herzeleid y la esperada Sonne que la
dejaron para la tanda de bises. El concierto finalizo con la versión
de un tema de los Depeche Mode, y
mientras, el bajista navegaba con mar picada
en una zodiac sobre el publico. Si en el 98 me parecieron geniales en esta
ocasión se han superado, también el recinto acompañaba
más para que Rammstein pudiese lucir el gran espectáculo
con el que adornan sus actuaciones, el escenario ocupaba casi la mitad
del Palau Olimpic de Badalona. En definitiva, Rammstein hicieron un gran
concierto que entusiasmo a los allí presentes, aunque en la prensa
siempre encontraremos a críticos que lo calificaran de circo, con
payasos incluido, pero eso ya es de esperar. En este caso se cumplió
para todos los que asistimos al concierto el refrán de "Sarna con
gusto no pica, pero mortifica", pero que toda la sarna sea así.
Marilyn Manson
28 de Enero del 2001
Pavelló de la Vall D'Hebron (BCN)
Nuevamente nos visitaban los Marilyn Manson,
y hasta que escuché el nuevo CD no tenia muy claro si iba a ir al
concierto, pues en su anterior visita, la de Mechanical Animals, no me
habían dejado muy buen sabor de boca. Había sido un concierto
frío, distante, y en el que daba la impresión de que se trataba
de un pastiche de las performans de la gira del Antichris con el nuevo
material que no llegaba a encajar. Así que en esta ocasión
fui al concierto con la duda de si merecería la pena.
En la entrada ponía
que el artista invitado empezaba a las 20:00 y los Marilyn Manson a las
22:00. Pensé que hora y media de espera entre el telonero y los
Marilyn era demasiada espera, y que no merecería la pena (ademas
me separaban 50 kilómetros del lugar del concierto), así
que me lo tomé con calma, decidido a perderme a los teloneros. Por
otra parte, de los teloneros la única referencia que tenia es que
se llamaban Disturbed, lo que ponía en los periódicos del
día. Y e aquí que la jugada me salió bien. Pues según
me comentaron unos amiguetes que me esperaban en el interior del Palau
Olímpico de la Vall d'Hebron. Ellos a las ocho de la tarde aun estaban
haciendo cola a la entrada del pabellón que estaba con las puertas
cerradas y que cuando consiguieron entrar tan solo llegaron a escuchar
un par de temas de un primer telonero del que desconocíamos el nombre.
Yo llegué sobre las nueve de la noche, me encontré
con los amigos que aun estaban echando pestes por el frío que habían
pasado y por no haber podido ver casi a los teloneros. Tan solo habíamos
cruzado unas cuantas palabras cuando el escenario se oscureció.
La gente se quedo sorprendida ¿Qué pasaba? no era posible
que los Marilyn Manson adelantaran el concierto en casi una hora. Un foco
iluminó una silla eléctrica y dos tipos que parecían
sacados de una cofradía de la Semana Santa de Sevilla flanqueaban
a otro vestido con un mono de color narajan y con la cabeza rapada, parecía
el malo de la película Shocker. Lo sentaron en la silla y reprodujeron
todo el ceremonial de una ejecución en la silla eléctrica.
Sonido de cortocircuito eléctrico, luces destellantes y humo. Se
levanta el tipo del la silla eléctrica y sale el resto del grupo
y un sonido estruendoso arrasa el pabellón que en aquellos momentos
esta lleno hasta la bandera. Detrás sobre la banda un cartel de
un
tipo calvo y amordazado, y en el se puede leer
"Disturbed". Total que aunque no tenia intención de verlos los vi,
y he de admitir de que me alegro de no habermelos perdido. Los Disturbed
hacen un metal muy asequible, tan asequible que llegaron a ganarse al publico
al cantar una versión metalizada del Shout de los Tear for Fears
que acabamos tarareandola todo el pabellón. Si algo debíamos
lamentar los que no conocíamos al grupo fue el hecho de no ir con
la lección aprendida, o sea, conociendo el repertorio musical de
este grupo, seguro que habríamos disfrutado mucho más del
concierto. Los Disturbed
finalizaron el concierto dejando un buen sabor
de boca entre el respetable. Ahora tocaba el plato fuerte, nuestro adorados
Marilyn Manson, yo personalmente, con la esperanza de que retomaran su
estética y actitud en el escenario previa al Mechanical.
Se apagaron las luces,
sonaban los primeros compases de piano del tema "Count to six and die"
Un telón cubría el escenario y una silueta se perfilaba en
el convirtiendose al final en una especie de sombra de ángel
caído. Cayó el telón y allí estaba el Reverendo
con el torso desnudo, un corsé para vértebras dorso lumbares
de color negro (os preguntares ¿y como diablos sabe este tipo que
es para eso?, pues nada chavales que yo tengo uno igual, pero por motivos
muy diferentes, me aplasté dos vértebras dorso lumbares en
un accidente de trafico y me pase un mes de Julio y Agosto que no os podéis
ni imaginar, con el adminiculo ese con cuatro barras de hierro, un objeto
que haría las delicias de los protagonistas de Crash) y unos pantis
o mallas a juego con el corsé. Apartir de este momento os debo pedir
disculpas, pues no recuerdo con que tema abrió el concierto, o con
que performans acompañaban los temas. Me quedé embobado.
Marilyn Manson volvían a ser los destroyers que tanto me gustaban
(eso si pasados por el tamiz que da la experiencia, y que hace que pierdan
un poco su aura salvaje). Con "Tourniquet Prothetic" hizo el numerito de
los zancos, con "Disposable teens" proyectaron la imagen del bebe-feto
crucificado sobre la parte posterior del escenario y dos cañones
dispararon confeti sobre el publico. Apesar de ser un tema nuevo la gente
lo jaleó a rabiar y parecía que el pabellón se iba
a venir abajo en cualquier momento. Con "Cruci-fiction in the space"
se vistió con una falda que tapaba un sistema hidráulico
que cuando nos percatamos estaba ya casi a la altura de los focos. Con
"Lunchbox" hizo participar al publico haciendole cantar, y como parecía
que no lo hacíamos lo suficientemente fuerte mando a la banda bajar
la potencia de la música para hacernos gritar cada vez más
hasta que pareció quedar satisfecho. Con "Sweet Dreams" montó
un numerito que aun, los amiguetes y yo no nos ponemos deacuerdo en si
era un montaje o real.
Hizo subir a una chica rubia al escenario, portaba
una especie de blusa larga semi transparente, con unos sostenes de cuero
y pantalones cortos a juego. La chica subió al escenario con la
alegría del que le ha tocado la lotería, Manson la cogió
la puso de espaldas a él y la agarró por los pechos, luego,
la empujó sobre una tarima para que quedase a cuatro patas, le levantó
la blusa y simuló una sodomización. A todo esto, Manson animaba
al respetable a canturrear el estribillo de la canción, al tiempo
que el le daba alegría a su movimiento de caderas. Para terminar
el número la hizo tenderse sobre la tarima y el se sentó
sobre las posaderas de la incauta. Si la performans fue preparada o no,
no lo, sabemos, si no lo fue, pues entonces podemos dar por seguro que
a la afortunada (o desafortunada, según se mire) no se le olvidará
el concierto.
El en resto del concierto
Manson se vistió de Papa con una mesa por delante en la que tenia
dos cabezas cortadas encima, una a cada lado de la mesa. Se puso tras un
atril tocado con una gorra de plato de estética nazi. Una bandera
de barras y estrellas se proyectó tras el escenario causando un
efecto que a veces parecía entera y a veces quemada. También
cayeron dos banderolas a los lados del escenario en las que en la del lado
izquierdo y de arriba a abajo estaban las imágenes de Jesucristo,
Charles Manson y Lenin, y en la del lado contrario, a forma de opuesto,
Elvis Presley, Marilyn Monroe y J.F. Kennedy. El resto de la banda se limitó
a tocar. El batería fue contundente con mayúsculas. John5
a veces parecía un muñeco de cuerda que salía disparado
dando vueltas sobre su zona del escenario. Twigy Ramirez, discreto, pero
,todos sabemos que en lo musical es el 50% de los Marilyn Manson. Y "M.
W. Gacy" tocaba como un poseso un teclado que estaba sobre un muelle, que
lo tumbaba hacia donde le daba la gana y que cuando lo soltaba saltaba
disparado en todas las direcciones, como esos muñecos que salen
de las cajas para dar un susto.
El repertorio fue un
recorrido por lo más potente de la discográfia de los Marilyn,
sin apenas espació para algún tema suave. El Reverendo nos
quiso dar vidilla, y a buen seguro que nos la dio. Sonaron temas como Born
Again, Burning Flag, Dope Show, The Beautiful People y se despidió
cantando el tema "The Reflecting god" como bis. Este punto fue el que no
me convenció, una hora y veinte de concierto, se van y vuelven y
nos regalan un tema. Por que no un par de salidas al escenario?, aunque
la duración del concierto sea la misma. Ya se que es una tontería,
pero por lo menos te da la sensación de un poco más
de entrega hacia su publico, y te deja más
satisfecho.
Los Marilyn Manson han
vuelto a ganarse mi interés y mi respeto, por hacer lo que se esperaba
de ellos, un concierto fuerte, oscuro y apocalíptico, con esa música
que nadie puede imitar, que hace que la adrenalina se dispare y te inunde
el cuerpo.
Gracias Reverendo Manson por
volver a llenar mi corazón de oscuridad .
CONVENAT
19 de Enero del 2001
Sala Garatge Club
Una vista del personal que asistió al concierto
Parecia que el día en el que los
Covenant ofreciesen un concierto en BCN nunca iba a llegar, pues varias
veces se habian caido de las fechas en las que se decia que venian, así
que cuando vi que el 19 de Enero estarian en BCN no le daba mucha credibilidad.
Pero no fue así, esta vez era la vencida. Las entradas estaban a
la venta y tras el concierto habia una fiesta programada en la sala 2 de
Razztamazz (antigua sala Zeleste), así que no se podian volver atras.
Eran las nueve y media pasadas, y un amiguete
y un servidor salimos de un restaurant con el ultimo bocado aun en la boca,
se me hacia tarde y la sala Garatge aun estaba a un monton de manzanas
y semaforos. Arranco el coche, la calle está en obras, recorro un
centenar de metros y ¡maldición! la puñetera calle
está cortada. Vuelta a tras, ¿a ver por donde salimos?, nos
preguntamos. El tiempo se nos echa encima. Diez menos cuarto y aun no sabemos
por donde y a donde vamos a salir. Aleluya, calle Guipuzcua, todo es tirar
millas y buscar la calle Pallars a la altura del numero 195. Tira por aquí,
no, por allí, gira a la derecha, a la izquierda. Nos hemos peldio.
Diez menos cinco. Alto, quieto, que por aquí sale
mucha gente de los coches vestida de negro. ¡Ufffff! son las diez
menos dos minutos y entramos en la sala Garatge. Que bien, aun no ha empezado
el concierto y ademas conseguimos un buen sitio para verlo. Las diez y
cuarto y aun no han salido al escenario, las diez y media y el respetable
se empieza a poner nervioso, once menos cuarto y el pulpo a la gallega
se me empieza repetir, peleandose con las patitas de calamares. ¡Para
eso tanto correr!
A las once de la noche pasadas los Covenant
hicieron acto de presencia en la sala Garatge, cruzaron el escenario en
compañia de la gente de Strum und Drag en dirección a los
camerinos. El publico se impacienta aun más, pues ahora sabemos
que estan ahí. Por fin, sobre el escenario surge una cortina de
humo y de ella aparecen los tres componentes de Covenant, saludan al publico
elegantemente, haciendo juego con su indumentaria, traje chaqueta, parecian
sacados de un anuncio de El Corte Ingles y empiezan a sonar los compases
de "Tour de Force". En ese mismo instante a todos se nos pasa el mosqueo
y la
ansiedad, por fin los estamos viendo y oyendo en directo. ¡Que gozada!.
Realizan un recorrido por toda su discografia, "Dreams of a Cryotank",
"Sequencer", "Europa" y "Estate Units of Mind" y sonaron temas como Dead
Star, Der Leiermann, Tension, 20, Leviatan entre otros. Su sonido
en directo es mucho más potente, y ese distanciamiento y frialdad
que emanan de los cd's desaparece. La voz del cantante tiene muchos más
matices incluso llegando a sonar en algunos momentos como la de Andrew
Eldritch (el de The Sister of Mercy, no esa sombra que nos visitó
en septiembre bajo el nombre de The Sisters. Ya se que los estilos son
totalmente opuestos como para una comparación, pero es que en algunos
momentos sonaban igual). Los otros dos componentes del grupo saltaban,
bailaban como descosidos. Cuando abordaron el tema "Go film" un muro
de humo se levantó en el escenario y unas luces sencillas pero efectivas
dieron una dimensión hipnotica al tema (en el apartado de luces
es lo unico que se salva del local, pues casi el setanta y cinco por ciento
del concierto nos lo pasamos viendo a los Covenant de color rojo). El publico
disfrutaba con cada tema y los de la primera fila tuvieron el placer de
hacer coros, pues el cantante extendia el microfono para que la gente cantase
parte de algun tema, un tipo simpatico este que no dejó de saludar,
sonreir y dar las gracias durante todo el recital.
Pasó una hora que a casi todos nos
parecido un cuarto y los chicos de Covenant decidieron que era momento
de tomarse un respiro, pero no tardaron en salir ante la insistencia del
publico. Así hasta tres veces, en esta última por fin cantaron
la esperada Stalker, lastima que no hicieran la versión incluida
el CD Sequencer, sino una con unas percusiones más convencionales,
pero da lo mismo, disfrutamos de ella con toda intensidad que pudimos.
Sobre la una y cuarenta minutos se acabó el concierto, y todos los
allí congregados no nos habria importado estar otra hora y cuarenta
minutos más. Pero de ser así el cantante se habria convertido
en un par de zapatos
y un charco de sudor, por que moverse, se movió.
Al acabar el concierto gran parte del personal
tomó rumbo a la sala Razztamazz, sala 2, donde se celebraba una
fiesta organizada por David Akelarre y varios Dj's más de la ciudad.
Al cabo del rato apareció el cantante y otro componente del grupo
a tomarse algo y hablar tranquilamente con todo los fans que se acercasen.
Muy sencillos y llanos estos chicos.
A las tres de la madrugada y haciendo caso
a alguien que en una ocasión me dijo "de las fiestas hay que irse
cuando estan en lo mejor, pues así, siempre conservas un buen recuerdo"
nos fuimos. Lleve al amigo a su casa, el me dió unas intrucciones
de como debia hacerlo para encararme rumbo a la mia. Arranqué el
coche y... ¡Maldición! me volví a perder. ¡Jo,
que noche!
The Cure
Los The Cure han pasado por España con una propuesta arriesgada,
pues en los tiempos que corren es raro el grupo que no hecha mano de sus
hits para meterse al publico en el bolsillo, pero el señor Robert
Smith lo hizo, tan solo canto un hit, Inbetween Days. Para algunos aquello
nos sonó a gloria, para otros, fue una renuncia que rompía
la propuesta, pero unos y otros la verdad es que disfrutamos como locos
con ese desliz, pues en ese momento el Palau d´Esports de Barcelona
parecía que se iba a venir abajo.
La noche empezó con un grupo llamado Love of Lesbian, grupo que
para el que redacta estas líneas le resultaba desconocido. A caballo
entre los Inmaculate Fools y Violent Femmes ofrecieron una media hora de
una música fácil de asimilar, que de no haber sido por un
horripilante sonido (el Palau d’Esports de Barcelona siempre a pecado de
mala acústica, amen del poco soporte que parece que le dieron los
técnicos) habrían sido unos buenos entremeses antes del plato
fuerte.
A las diez y cinco de la noche las luces se apagaron, él publico
grito de alegría y los The Cure aparecieron con una sobriedad digna
de cualquier cuarteto de cuerda. Agarraron los instrumentos y ahí
empezó un viaje de 165 minutos que nos transportaría a unas
atmósferas sonoras en las que reinaba la oscuridad y la melancolía.
Cantaron casi todo el ultimo CD (tan solo se dejaron en el tintero “The
last day of summer”), que fueron intercalando con otros temas como son
Fascination Street, A Forest, Inbetween days, End, entre otros. Curiosamente
tengo entendido que en Madrid pudieron disfrutar de Pictures of you, cosa
que no pudimos hacer los de aquí.
Un bonito detalle que tuvo Robert Smith y que fue aplaudido efusivamente
por el respetable, fue que en un momento dado del concierto alguien de
la primera fila extendió hacia el escenario un papelito, Robert
Smith que de vez en cuando se acercaba al filo del escenario para evitar
las luces y poder ver a su publico, lo vio y acto seguido lo cogió,
saco un bolígrafo, lo firmó y entre la muchedumbre busco
al propietario y se lo devolvió. Ese hecho tan simple rompió
la distancia que parece haber siempre entre artista y publico, y este ultimo
lo agradeció con generosidad, con una clamorosa ovación.
Tras dos horas de concierto, la banda se retiró; para reaparecer
con una tanda de bises que duraría unos 45 minutos y que la realizaron
en tres bloques, En el ultimo Robert Smith hizo un gesto de “que le vamos
a hacer, queréis más, tomad” y canto un ultimo tema.
Si tras esta gira los The Cure se separan siempre nos quedará el
consuelo de haber asistido a uno de los conciertos en los que la banda
se presentó en estado puro, sin adulteraciones comerciales. Cosa
que es muy respetable, pero que probablemente una parte del publico no
asumió. Pues, quiera o no, Robert Smith tiene que aceptar que aunque
su banda procede de uno de los movimientos menos comerciales ellos han
sabido conectar con el gran publico, y ese mismo publico fue el que abarrotó
el Palau, no solo sus fans. Por lo que si se hubiese despachado con alguno
de sus grandes éxitos la gente habría salido con mejor sabor
de boca.
Bueno, esperemos que Robert Smith recapacite y decida no ponerle fin a
la banda, y de aquí a diez años vuelva a sacar otro CD estupendo,
pues por lo visto cuando cambia de decena se estruja las meninges y da
a luz a grandes CDs, véase de los 29 a los 30 “Desintegration” de
los 39 a los 40 “Bloodflowers” y de los 49 a los 50 ¿qué?
Respecto a la critica aparecida en El Periódico de Catalunya, me
pregunto una cosa. ¿Al señor Nando Cruz le gusta la música?,
o es simplemente una manera de ganarse la vida. ¿Sufre de esquizofrenia?
pues el domingo escribió que el concierto fue todo un éxito
y que todo estuvo muy bien. El lunes en su critica parecía que ya
había cambiado, sobraban temas, faltaban temas, sobraban minutos.
Cuantos grupos ofrecen conciertos de 2 horas y tres cuartos, ¿No
es eso de agradecer?. Yo de usted me lo haría mirar, pues en los
conciertos en los que hemos coincidido y he leído su critica siempre
ha sido para poner a parir al grupo, que si los Marilyn Manson son una
pandilla de feriantes, que si los Rammstein son un circo y no llegan a
la altura de Laibach, los NIN han descubierto la sopa de ajo. Eso si, le
agradezco no haber criticado (probablemente tampoco fue a verlo) el concierto
de Willy de Ville en Cerdanyola del Valles pues fue de lo mejorcito que
he visto en muchos años, aunque en el suplemento del viernes antes
ya se había despachado agusto. Busque un buen asesor de orientación
profesional y cambie de oficio, nos hara un favor a todos.
NIN en BCN
Vinieron los NIN y fue
una gozada disfrutar de su música y espectáculo. Trent Reznor
nos deleitó
con un show en el que mezcló material del nuevo CD y temas antiguos
y la verdad es que era difícil distinguirlos, pues todos encajaban
a la perfección. Interpretó temas como "terrible lie", "piggy",
"hurt", "ruiner", "eraser", "head like a hole" (esta sonó
con una fuerza increible) y de "Fragile" como "Somewhat Damage" (esta abrió
el concierto) "We're in this together".Y el publico respondió como
correspondía a la ocasión, entregandose y dejandose arrastrar
por los senderos por los que nos conducía ese genio que es Trent
Reznor. Lo siento por quien se lo perdió, pues tardaran en volver,
y en vistas de la ocasión por allí aparecieron autobuses
con matriculas de Guipuzcoa, Zaragoza y Madrid.
Respecto a la critica que
realizó Nando Cruz en ElPeridico tan sólo puedo pensar que
ese señor se confundió de local y de grupo, aparte de hacer
comparaciones tan estúpidas como comparar a Trent Reznor (en tono
despectivo) con Miles Davis, nunca mejor dicho que confunde la velocidad
con el tocino. Nada, criticas así lo mejor que se puede hacer es
ponerlas en el suelo para cuando friegas el piso.
En esta sección estan los locales, tiendas
y otras referencias del ambito oscuro que esten situadas fuera de Barcelona
provincia. Como comprendereis pueden haber errores, pues la información
me llega atraves de terceras personas. Agradeceré cualquier colaboración
que podais aportar.