
CORCUERA,
TINO, OSVALDO, FRANCO y MOLL
Hacia mitad de los años 40 empezaron a llegar a A Coruña los
primeros jugadores sudamericanos. Jugaron en el Deportivo y se han mantenido
en contacto con el Club con el paso de los años. Rafael Franco, Dagoberto
Moll y Oswaldo vinieron y se quedaron, y aquí está el recuerdo
de la afición hacia ellos.
Con Corcuera y Tino formaron la "Orquesta Canaro" mítica delantera
Deportiva de mediados de siglo

OSCAR
Gómez Pérez, nació en Allariz (Orense) el 24-07-68,
comenzó a jugar como Sub-20 en el Arenteiro de Carballiño, debutando
en un partido de máxima rivalidad con el Orense, anotando uno de los
goles que serviría para obtener la victoria, llego al Deportivo en 1988
procedente del Fabril, posteriormente jugo en el Orense, C.F. Puente y regreso
de nuevo a Carballiño en la temporada 99-2000.
OSVALDO
nació en Rosario de Santa Fe (Argentina) en 1927. Comenzó
jugando en el Newell’s y luego pasó al Club de Tiro Federal en Rosario
de la Segunda División.
Osvaldo de 1,70 de estatura y 72 kg de peso, ficharía por el Deportivo de la Coruña en la temporada 50-51 formando, bajo la preparación de "Oso" Díaz, de la famosa "Orquesta Canaro". Jugaba de interior derecha y siempre hizo gala de una gran técnica así como potencia en el tiro a puerta.
Tras jugar varias temporadas en el Deportivo, sería fichado por el Granada.
Osvaldo volvió al Deportivo en la temporada 58-59, junto con otros veteranos jugadores, como Moll, Souto, Manchón, Cívico, pero no daría el resultado esperado, manteniendo al año siguiente un pleito con el Club para la rescisión de su contrato.

LUIS
OTERO nació en Pontevedra el 22 de Octubre de 1893. Comienza
a jugar en el Sporting de Pontevedra en 1909, cuando solo tiene 16 años.
De allí pasa al Real Club Vigo, permaneciendo hasta 1924 en que ficha
por Deportivo de La Coruña, en el que jugará hasta 1930
Su primer partido internacional lo jugaría en 1920 en la Olimpiada de Amsterdam, enfrentándose a Dinamarca e Italia, volviendo a vestir la camiseta española en 1921 y 1922 contra Austria.
No sufrió lesiones de gravedad, excepto una en 1926 en que jugando con el Deportivo sufrió un encontronazo fortuito con otro jugador hundiéndole el pómulo derecho. Siempre jugó de defensa derecho y se caracterizó por su gran deportividad y pundonor. En una interviu efectuada a Otero en "La Voz de Galicia" en mayo de 1931 se diría de él: "El estilo del olímpico gallego fue la elegancia en su expresión más varonil. Su juego era la suma perfección y su comportamiento en el terreno de juego la corrección personificada. Su cabeza era un pararrayos que recogía todos los balonazos que pretendían vulnerar su meta. Otero escribió, practicando bizarramente el juego, un tratado completo de la obra de defensa."
Más retórico sería el "Ahora" de Madrid que, meses mas tarde le dedicaba este piropo: "En el talante de Luis Otero sólo la expresión melancólica rubrica su raza celta. Sin esa mirada suya de soñador; sin esa sonrisa tan rara en sus labios finos, nadie, frente a la silueta lanzal del que fue ídolo de las muchedumbres, podría señalarle como nativo de esta verde y mimosa punta del Atlántico que da un tipo de hombres de complexión y apostura muy distinta de la que presenta el gran exdefensa olímpico".
El fútbol no le daría mucho dinero a Luis Otero pues, excepto la época final del Deportivo, siempre tuvo sueldos escasos.Su último partido fue un Deportivo-Barcelona en 1930, estableciéndose finalmente en la ciudad coruñesa siendo propietario de un bar en la céntrica calle de los Olmos. Falleció el 20 de Enero de 1955.
Hoy tiene un monolito de recuerdo a la entrada del Estadio de Riazor junto al Palacio de los Deportes.

Juan
Ignacio OTERO nació en el barrio de
Hércules en La Coruña. Jugó en los modestos en el Liceo
de Monelos y Sporting Ciudad pasando a los 15 años al Deportivo juvenil
y más tarde al juvenil en Tercera División, con un magnífico
conjunto formado por Otero; Goberna, Tomé, Docampo; Lechuga I, Maristany;
Eliseo, Lechuga II, Diez, Rábade y Manolé (temporada 50-51)
Comenzó a jugar en el Deportivo en la temporada 52-53, alternando con Acuña, que comenzaba su declive, y con Lestón. El 19-10-52, contra el Sevilla en Riazor, Otero realizaría una parada de antología a tiro a bote pronto de Arza. Dirá el "Riazor" del día siguiente: "El público, galvanizado, inició una ovación, las más estruendosa, emocionante y prolongada que recordamos, flameando pañuelos –como en los toros- y dando gritos de entusiasmo. Otero demostraría en todo el partido, agilidad, estilo y una seguridad formidable".
Otero fue preseleccionado por Pedro Escartín para el equipo nacional B. Cogió el relevo de Acuña en 1954, teniendo grandes tardes, como una en el Estadio de Chamartín con victoria del Deportivo sobre el Real Madrid por 1-2 en la temporada 52-53.
En la temporada 58-59 sería traspasado al Betis y luego al Granada, donde también tendría grandes actuaciones. Otero, que era además un gran nadador (fue Subcampeón nacional en unos Campeonatos celebrados en Toledo) y submarinista, desarrolló una gran labor humanitaria con motivo de las inundaciones en Sevilla, siendo destacado en los medios de información.