-Teatro. Tras salir de la explanada del Tesoro, el
teatro es la siguiente parada obligatoria. Como el resto de los edificios de la ciudad
rosa, también está excavado
en la roca. El que se puede ver ahora es el que hicieron los romanos, con capacidad para
7.000 personas, pero el original tenía cabida sólo para la mitad.
El estado de conservación es muy bueno y merece la pena sentarse en una de sus 33 filas e
imaginar alguna representación del pasado.
El magnífico Teatro que podemos ver hoy día es el resultado de la ampliación que
llevaron a cabo los romanos en el s. II sobre uno ya existente que había sido construido
por los nabateos unos dos siglos antes, pasando su capacidad de 3.000 a 8.500 plazas,
aunque también es cierto que luego fue seriamente dañado por un terremoto en el s. IV.
Entre el Tesoro y el Teatro está la llamada Calle de las Fachadas, con
unas 40 tumbas y casas construidas también por los nabateos. Al venir de paso y estar
más o menos al mismo nivell de la calle son las más fáciles de explorar y algunas de
ellas valen realmente la pena.
PacoPalmPilot
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