AQABA
Aqaba constituye una pequeña ciudad de pescadores situada en la ribera del río Jordán
sobre el Mar Rojo al sur de Rum. En este lugar el desierto se transforma en un balneario
cálido y soleado bordeado de palmeras y montañas que van cambiando de color al paso de
las horas y rebosa de hermosura refrescado por la brisa del norte envuelto plácidamente
en las aguas del Golfo de Aqaba. El lugar perfecto para terminar el viaje por este
excitante país y relajarse para recordarlo todo.
Por su estratégica posición fue punto de unión de las rutas de Asia, Africa y Europa,
lo que le ha dotado de una rica historia. Resulta de especial interés medieval y
arqueológico la primitiva ciudad islámica de Ayla. No olvide visitar el fuerte de Aqaba,
construido en el siglo XVI por el Sultán Mamluk Qansau Al-Ghauri y el museo residencia
del Sharif Hussein Bin Ali, bisabuelo del Rey Hussein.
Su puerto de aguas profundas es anterior, incluso, al tiempo de los romanos y ya entonces,
como ahora, era un centro de descanso debido a sus agradables
temperaturas.
El buceo en la zona y sus extraordinarias playas son otros de los atractivos que ofrece
este punto geográfico.
UN PARAISO MARINO
Aqaba se encuentra en el sur del país, junto al Mar Rojo. Es un lugar de fuerte contraste
con el resto del territorio jordano ya que sus fondos marinos están considerados entre
los más espectaculares del mundo. Sus arrecifes están adornados con una gran variedad de
corales y peces. Los numerosos clubes de submarinismo de la zona organizan inmersiones
tanto de día como de noche, lo que permite a los aficionados a esta actividad disfrutar
del mar en todo momento. En sus aguas se pueden admirar algunas de las especies coralinas
más extraordinarias y variedades de peces tales como el pez payaso, el pez loro o los
curiosos peces trompeta. Los menos deportistas no tiene por qué perderse este
espectáculo ya que pueden admirar las profundidades marinas en barcos con fondo de
cristal. Sin duda todo un lujo que se puede disfrutar nueves meses al año gracias a la
suave climatología del lugar.
El restaurante National, en la calle Zahran, es un lugar muy recomendable para
comer pescado a precios muy razonables. El bar-restaurante Ali Baba, en Raghadan,
quizás es más recomendable para tomar algo en un lugar agradable, porque como
restaurante es caro. Un buen restaurante de comida árabe es el Abu Hmade, enfrente
del hotel Aquamarina 2. Y por último una excelente heladería es la Gelato Uno, en
la calle An-Nahda.
Aqaba no tiene gran cosa a ver, pero nos apetecía dedicarle al menos unas horas para ver este puerto de mar, disfrutar de su agradable climatología y ambiente relajado, y volver desde aquí a la capital.
Aqaba está situada en el golfo del mismo nombre en el mar Rojo, a 5 km de la frontera con Israel y a 18 de la de Arabia Saudita, y es una pequeña ciudad de pescadores que, ya en tiempo de los romanos, como ahora, era un centro de descanso debido a sus agradables temperaturas (en invierno las temperaturas diurnas difícilmente bajan de los 20ºC). Por esta razón y por tratarse de un puerto franco no es difícil encontrar aquí turismo formado por jordanos del norte del país, sauditas o del este de Europa. Fuera de la temporada invernal también el buceo y algunas de sus playas hacia el sur son otros de los atractivos.
La zona centro de Aqaba, por las calles Raghadan y Zahran, suele estar muy concurrida, especialmente al caer el sol, ya que aquí está el mercado y también un gran número de tiendas. La barbería Al-Kamal Saloon del súper-simpático Mr. Nabil Al-Sose es un buen lugar para cortarse el pelo o depilarse el bigote o las cejas (la depilación la hacen de una forma muy habilidosa con hilo de algodón de coser, de tal forma que verlos trabajar ya es en sí mismo un espectáculo).
La Corniche o calle King Hussein viene a ser el paseo marítimo que va
paralelo a la costa. Desde aquí se puede ver el puerto, y también la población israelí
de Eilat y la egipcia de Taba al otro lado del golfo. Caminando por ella hacia el sur
pasamos por delante de los baños turcos de Aqaba, al parecer bastante
recomendables, aunque en el momento de nuestra visita no disponían de personal femenino
para atender a las mujeres que lo desearan. Unos 500 m. más allá se llega al castillo
de Aqaba o Fuerte Mameluco, construido en el s. XVI. Al lado del castillo está el
pequeño museo de Aqaba, en la que fue la casa del bisabuelo del rey jordano
actual, con monedas, relieves, cerámicas, etc. Tanto el castillo como el museo no son
gran cosa, pero tampoco están mal. La entrada conjunta a los dos lugares cuesta 500 fils.
Andando ahora por la Corniche hacia el norte pasamos por el lado de algunas playas
públicas, nada atractivas, pero curiosas al contemplar el atuendo de baño megarecatado
de las mujeres de una familia saudita. Por esta zona recibimos miles de ofertas para subir
a una embarcación glass-bottom que permite ver el fondo marino, pero el cristal es
tan pequeño que no nos convence ni siquiera por los 2 JD que nos piden. De hecho,
asomándose al agua en un lugar algo profundo es posible notar la transparencia del agua e
incluso ver peces multicolores. Antes de llegar al hotel Mövenpick están las ruinas de Ayla,
la vieja Aqaba donde estuvo el puerto medieval.
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Aqaba
Aqaba está ubicada en el sur de Jordania y en el extremo noreste del Mar Rojo, siendo su
puerto de salida al mar. Hay una adecuada infraestructura hotelera y calificados
operadores de buceo.
Las cálidas, entre 22 y 28 grados, y cristalinas aguas del Mar Rojo y particularmente
Aqaba, permiten un buceo tranquilo, colorido y con mucha variedad de peces y corales. Se
puede bucear desde la costa, permitiendo además disfrutar de la playa y realizar otros
deportes de acuáticos.
Los arrecifes de coral, situados generalmente a menos de 100m de la costa, son ricos en
peces tropicales de tamaño medio y pequeño. Esta fauna se encuentra en los primeros 30m,
lo que nos permite inmersiones de más de 45 minutos, dependiendo del consumo de cada uno.
Hay muchos lugares de inmersión a lo largo de toda la costa. Estos se encuentran a pocos
metros de la orilla dado que, el fondo del golfo de Aqaba es un desfiladero submarino, que
en pocos metros se precipita a las profundidades.
Quienes tengan la experiencia adecuada pueden visitar el Cedar Pride, un carguero libanés
de unos 100 metros de eslora y unos 15 de manga, reposa sobre uno de sus costados en un
fondo lleno de corales a unos 30m de profundidad. Su interior se halla bastante despejado,
por lo que se puede entrar y recorrer sus bodegas. Gran parte de su estructura está
colonizada por corales blandos rojos, azules, rosas, amarillos y blancos.
Uno de los sitios de buceo más recomendables es Aquarium. Aquí se tiene la sensación de
estar en un acuario de verdad repleto de peces y con aguas muy cristalinas. Podrá
avistar: "napoleones" (característicos de la zona), barracudas, peces globo,
peces ángel, peces payaso (reposan en las anémonas), peces cocodrilo, etc.
Una inmersión desde la playa, en esta zona, le permitirá ver peces trompeta, peces
león, peces globo y hasta alguna que otra morena. Este sitio es muy adecuado para
inmersiones nocturnas en las que se podrá observar los vistosos colores de los corales,
peces dormidos profundamente, peces globo y peces león, que durante el día se esconden
en las rocas, alimentándose naturalmente.
Otro lugar de inmersión es Blue Coral, que recibe su nombre por los duros corales azules
que hay por todas partes. Entre los corales podrá encontrar peces loro, peces ángel,
pequeños peces cofre, todos de hermosos colores. En esta área hay más de 12 lugares
para bucear, ofreciendo inmersiones para todos los gustos y niveles de experiencia.
Otro sitio de buceo es Gorgonia I, donde se pueden apreciar las gorgonias gigantes, esos
espectaculares abanicos de más de 3m, además de corales, blandos y duros, con gran
abundancia de peces de colores como el pez león o pez escorpión y peces globo.
Además del buceo Jordania ofrece mucho más a quienes la visitan.
La ciudad de Petra, a 160 km de Aqaba y un par de horas en autobús, es uno de los lugares
que "hay que ver". Los navateos, antigua tribu beduina, establecieron un imperio
comercial contemporáneo al imperio romano y fundaron Petra, controlando desde su
estratégica ubicación geográfica gran parte del comercio de la época hasta su caída a
manos romanas en el 350 DC.
El majestuoso templo de Khazneh, originalmente tumba de un antiguo rey, con más de 2000
años de antigüedad, es "la foto" que no puede faltar. Otra excursión
aconsejable es la de las montañas de Wadi Rum, con unos paisajes increíbles en un paraje
desértico rodeado de montañas.
En la calle principal de Aqaba se sitúan la mayor parte de los bazares y tiendas donde
los comerciantes locales, en general simpáticos y afables, lo invitarán con un té e
intentarán, regateo mediante, de venderle sus productos. Una última recomendación, una
buena comida árabe: cordero con arroz, ensalada de pepino, tomate, queso fresco, pollo,
etc.
COMER
Aqaba es una zona turística por lo que encontrareis numerosos restaurantes donde comer, eso si, a precios turísticos tambien.
Nosotros, lo que hicimos un día, por recomendación del dueño de nuestro hotel, fue comprar un pescado, y hablar con el dueño de un restaurante para que nos lo cocinase. La verdad es que estaba muy bueno.
Otros sitios para comer son:
Ali baba - En la rotonda central. Tiene una pequeña fuente y una terraza. Se come bastante bien. Algo carillo. Lo mejor de todo el lugar.
Hani Ali - detrás de la mezquita, un poco antes del Ali Baba. Pasteleria reputada por sus deliciosos pastelillos con miel y pistacho. No os los perdais para desayunar. Tiene una variedad enorme.
PacoPalmPilot
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