Sin hijo ni árbol ni libro
Sin hijo ni árbol ni libro
¿Ouién lo ayuda a ir al cielo, por favor?
¿Quien puede asegurarle la otra vida? 
Apiadense del hombre que no tuvo 
ni hijo, ni arbol, ni libro.

Sé quién pasó la vida maldiciendo,
recorriendo en silencio viejas calles, 
de mujer en mujer, como un mendigo, 
sin hijo ni árbol ni libro

Los hombres sin historia son la historia. 
Grano a grano se forman largas playas 
y luego viene el viento y las revuelve, 
borrando las pisadas y los nombres
sin hijo ni árbol ni libro.

Quiero un día saber que un guardaparques
se sentaba cansado en algún banco.
Pobre hombre de arena, campesino,
borracho de las sombras de mi calle,
sin hijo ni árbol ni libro

Diganlo todo un día alguna vez 
cuando no haya miserias y desastres. 
Apiádense del hombre que no tuvo 
ni hijo ni árbol ni libro.

El que apretó una tuerca con acierto,
el que dijo de pronto una palabra, 
el que no le importaba ser un hombre 
sin hijo ni árbol ni libro.