Canción en harapos
Canción en harapos (1970)
Qué fácil es agitar un pañuelo a la tropa solar
de manifiesto marxista y la historia del hambre.
Qué fácil es suspirar ante el gesto del hombre
que cumple un deber
y regalarle ropitas a la pobrecita hija del chófer.
Qué fácil de enmascarar sale la oportunidad.
Qué fácil es engañar al que no sabe leer
cuántos colores, cuantas facetas tiene el pequeñoburgués.
Qué fácil es trascender con fama de original
(pero se sabe que entre los ciegos
el tuerto suele mandar).
Qué fácil de apuntalar sale la vieja moral
que se disfraza de barricada
de los que nunca tuvieron nada,
qué bien prepara su mascarada el pequeñoburgués.

Viva el harapo, señor,
y la mesa sin mantel
viva el que huela
a callejuela
a palabrota y taller.

Desde una mesa repleta cualquiera decide aplaudir
la caravana en harapos de todos los pobres
desde un mantel importado y de vino añejado
se lucha muy bien
desde una casa gigante y un auto elegante
se sufre también
en un amable festín se suele ver combatir.
Si fácil es abusar más fácil es condenar
y hacer papeles para la historia (para que te haga un lugar).
Qué fácil es protestar por la bomba que cayó
a mil kilómetros del ropero y del refrigerador

Qué fácil es escribir algo que invita a la acción
contra tiranos contra asesinos
contra la cruz o el poder divino
siempre al alcance de la vidriera y el comedor.

Viva el harapo, señor,
y la mesa sin mantel
viva el que huela
a callejuela
a palabrota y taller.