VIVIR
EN INTERNET
BLOGGERS
Tanto
si hablamos de una pasión literaria, de un interés por
hablar de lo que otros no hablan o de una terapia de grupo, podemos
decir que todas estas formas de expresión han encontrado su
piedra filosofal en el fenómeno del weblogging. Miles de sites
esparcidos a lo largo de Inet han hecho de esta idea la nueva revolución
de la Red. y, a pesar de ciertas críticas, parece que los bloggers
han llegado para quedarse.
La
mañana que iniciaba este documento me pase por
y me encontré con un claro ejemplo de uno de los debates que
se han suscitado en la Red a partir del auge de este tipo de sites;
en una columna aparecida en el Washington Times, Jonah Goldberg escribía
un artículo titulado
en el que de forma bastante crítica arremetía sobre
el asunto, aduciendo razones diversas. Una de las más importantes
argumentaciones que esgrimía el columnista era el sentido de
"opinión sobre opiniones" que planea constantemente
en muchos weblogs. Suele ser normal en blogs que tratan sobre la actualidad,
el que ante una noticia o comentario aparecido en un medio tradicional,
el weblogger exponga su particular versión del hecho o sobre
la manera en que ha sido presentado. Para Jonah Goldberg esta política
no comporta ningún nuevo punto de vista, ya que escasas veces
el weblogger tiene fuentes de primera mano, y no deja de ser esta
aptitud una algarabía digital de donde se sacan pocas cosas
en claro.
Este
planteamiento puede ser cierto si consideramos que el relato de un
hecho sólo puede ser tamizado y difundido a través de
un protocolo periodístico tradicional con su esquema de reporteros,
redactores, editores, etc., y no creo en un sistema de información
basado en algo cercano a los antañones "diccionarios de
autoridades" donde sólo personalidades reconocidas en
ciertos círculos tienen las capacidades necesarias para ofertar
opinión válida. Sin embargo, el weblogging tiene mucho
más que aportar que la visión tradicional del noticiario;
la mayoría de los tonos informativos son similares y ya han
pasado los tiempos en que los noticieros tenían muy distintos
matices dependiendo de su procedencia. Recordemos los sucesos del
WTC o algunos momentos del conflicto afgano y cómo casi todas
las cadenas televisivas se conectaban directamente a lo ofrecido por
CNN; por supuesto que CNN tenía una capacidad técnica
y de presencia mayor, pero este sistema de noticias podría
interpretarse, quizá malévolamente, a algo parecido
a cuando todas las estaciones de radio tenían que conectar
obligatoriamente con el diario hablado de RNE. En un mundo cada vez
más culturalmente homogeneizado, es conveniente que se mantenga
accesible una determinada panoplia de opiniones personales aunque
solo sea para mantener las apariencias de pluralidad.
La
tarea de explicar en qué consiste algo siempre es un empeño
empobrecedor y facilón. Quizá una buena estrategia para
definir lo que es un weblog sea acudir a algo tan rancio y aparentemente
aséptico como la etimología. En inglés, una de
las acepciones de "log" es la de cuaderno de bitácora.
Para los que no hayáis perdido una parte de vuestra vida jugando
a los simuladores de submarinos o barcos, os diré que los cuadernos
de bitácora son esa especie de diarios que los capitanes de
navío van rellenando y que recogen en ellos todas la incidencias
que se van produciendo durante un viaje. Un weblog es algo parecido;
un diario (aunque no tiene por qué cumplir una pauta temporal)
donde alguien comparte con el resto de los inernatutas lo que le ha
ocurrido, lo que piensa o reflexiones extraídas sobre algo.
No
es fácil establecer una tipología de los weblogs ya
que esta herramienta ha sido adoptada por muy diversos grupos y entornos.
El blog no tiene por qué ser unipersonal sino que sites como
pueden ser comprendidos como bitácoras multipersonales donde
se crea una fuerte idea de comunidad y se orienta hacia un tema más
o menos concreto. Las ventajas de un weblog también quedan
claras en un entorno corporativo ya que se convierte en un medio casi
inmediato de informacion y con ciertas ventajas incluso sobre la MI
, como, por ejem., el estar dirigido el weblog a su lectura en grupo.
Pero, indiscutiblemente, para mi el aspecto más seductor del
weblogging es su utilidad para el usuario directo, único e
independiente que quiere contar algo.
En
ese sentido podíamos decir que los weblogs se han convertido
en uno de los apartados más personales de Inet y son el ejemplo
más que perfecto de esa necesidad de comunicarnos, de ser reconocidos
que tenemos los humanos, algo que las sociedades modernas, en sus
afanes totalizadores, han tratado de evitar más o menos veladamente.
La multiplicidad de opiniones es algo que queda bien en las tertulias
radiofónicas o en los teatralizados debates parlamentarios,
pero que en la realidad es más que contraproducente para el
sistema. Los más viejos del lugar seguro que encuentran un
cierto tufillo en muchos de los weblogs a aquellas primeras webs que
visitabamos a principio de los noventa y donde, con unos esquemas
de diseño absolutamente minimalistas, los pioneros internautas
mostraban sus pasiones, opiniones o compartían conocimientos.
Algo de toque tan personal hay en los weblogs; es como si un poco
del carácter más individualista del ser humano hubiese
abandonado las web tradicionales, las insípidas macrocorporaciones
y se hubiera replegado a esa nueva esperanza de los weblogs.
Pero
no a todo el mundo parece hacerle gracia la idea de que individuos
que jamás hubieran tenido la ocasión de compartir con
la amplitud necesaria sus ideas, puedan hacerlo en un medio tan potente
y accesible como un weblog. Una buena prueba de que algo de chincha
y rabiña está provocando este asunto de los blogs es
que se ha suscitado la típica polémica en la que se
busca el detrimento de algún concepto mediante la comparación
con otro. El combate de la temporada se ha establecido entre les webloggers
en una esquina del cuadrilátero y los periodistas en la esquina
contraria. En este risisible debate se trata de determinar algo así
como si ontológicamente un weblogger es un periodista o no;
quizás se trate de seguir la tradición de enredos poco
rentables al estilo de si los animales tienen alma. La cuestión
es que, ya sean o no periodistas, los bloggers han logrado crear todo
un nuevo universo y manera de difundir la información ajena
a las líneas habituales de los grandes medios y que cuenta
con no pocos seguidores.
Una
de las ventajas aducidas por los defensores del blogging frente al
periodismo tradicional es que, en una de sus vertientes, suelen dar
visiones de primera mano mucho más cercanas al público
de lo que puedan ofertar los media tradicionales. Posiblemente sea
un problema de percepciones pero los webloggs son para muchos una
fuente fiable de información donde no cabe la manipulación.
Obvía decir que el weblogger puede ser tan tergiversador como
el periodista más vendido, pero esa sensación de cercanía
e independencia lo hace más creíble. De todo esto podría
desprenderse que el fenómeno del blogging ha venido a aportar
una nueva forma de servir información tal como lo hizo en su
momento la www frente a herramientas como
Quizá no haya que abordar el fenómeno como un frente
de batalla contra el periodismo al que estamos acostumbrados sino
como un nuevo canal que se nos ha abierto a la hora de acceder a contenidos.
Los
contenidos, por otra parte, no tienen por qué ser información
al modo en que se entiende en el periodismo. Muchos de los weblogs
más leídos no son, digamos, "informativos",
sino más bien un diario personal de su autor. Parece que cada
vez es más numerosa la gente que desea percibir esa sensación
de cercanía y vecindad que destilan los weblogs personales
tratando sobre problemas y pensamientos cotidianos; es como si, aparte
de mantenernos informados de lo que ocurre en el mundo por los medios
tradicionales, como que nos hiciera falta sentir a los seres humanos
independientemente de los grandes eventos y desastres de los noticieros.
Por otro lado, podemos observar la necesidad de comunicar de los bloggers.
Tal como ha ocurrido con otros muchos aspectos de la comunicación,
Inet ha representado un camino para voces que nunca hubieran sido
escuchadas ni potenciadas. El blogger crea un espacio del todo íntimo
y tan intransferible como un DNI, una parcela de libertad personal
donde no influyen más constantes que las que el propio autor
desea, no hay número de visitas ni banners que modifiquen el
concepto del weblogger. Otro rasgo implica una de las marcas identificadoras
que establece una oposición frente a los newsgroups
o lo foros; mientras que en las news lo expuesto conlleva la intención,
en la mayoría de los casos, de ser respondido con más
o menos fortuna en un thread
el weblog no busca esa respuesta o debate inmediato. Si bien es cierto
que en muchos blogs personales podemos tener la oportunidad de contestar
a los pensamientos del weblogger, digamos que no es lo que se busca
en general. El blogger más clásico no persigue una discusión
con sus lectores sino una conversación consigo mismo (aunque
se haga en voz alta) o mostrar algún aspecto que parece interesante
de lo que dice o hace. Algunos de los weblog son absolutamente anónimos
y, por tanto, el blogger puede mostrar sus pensamientos más
internos y en otros el weblogger busca promocionar un apecto de sí
mismo, no son pocos lo que han convertido su weblog en una especie
de curriculum interactivo donde exponen su formación, creación
o manera de ser.
Resumiendo,
podríamos decir que el fenómeno del webloggin ha traído
una especie de democratización al modo de percibir en emitir
la información. El periodismo tradicional cada vez está
mas mediatizado por el poder de los grandes grupos económinos
y el individuo cada vez pierde más oportunidades de exponer
sus opiniones, ya sean constructos ideológicos o el día
a día de su mascota. Decir que Inet ha tráido la libertad
de expresión más cerca de cualquier ser humano de La
Tierra es casí un tópico pero hemos de admitir que un
blogger es mucho más libre que un redactor de un periódico
o un escritor tradicional, sujetos desde al dinero hasta a la política.
Quizá sea que los bloggers son una de las esperanzas de la
Red; sin más intereses que ser ellos mismos y su capacidad
de expresión ©