Danota,
así se llama mi asistenta, es una mujer alta y rubia como solo
las gentes originarias de Katowice lo pueden ser. Sus inmensos ojos
azules, el óvalo de su cara y su sentido del humor, polaco
eso sí, hicieron que la expresión de su cara al oir
de mi boca una buena mañana que me estaba rondando por la cabeza
la peregrina idea de escribir algo sobre ella, y que encima lo iba
a lanzar a los cuatro vientos a través de Inet, se tornase
en una mueca de desagrado, estupor e interés a la vez.
LLeva
conmigo casí siete años...¿tanto?.....Al poco
tiempo de llegar Danota a Madrid, y por mediación de una amiga,
quiso el destino que su vida se cruzará con la mía y
desde entonces, y con todo respeto para Zbignew, que es su marido,
y para los pequeños, Wladislaw y Maria que son encantadores,
Danota y yo hemos formado una especie de pareja de hecho. Somos casí
de la misma edad aunque ella insista en tratarme como a un hijo, o
en su defecto como al hermano menor que nunca tuvo. El caso es que
desde aprender español a mi lado hasta convertirse en toda
una experta en la elaboración del cocido madrileño y
del gazpacho, muchas de sus experiencias españolas están
unidas a esta, y lo escribo de todo corazón, a esta que es
y será su casa. Por mi parte, creo que baste con decir que
hasta mi propia madre sabe que estoy en buenos manos. Me alimento
adecuadamente. Por lo general suelo llevar las camisas planchadas
y los zapatos limpios y las telarañas no cuelgan de los techos
de mi casa...y todo gracias a Danota. Aunque tengo la secreta convicción
de que si por ella fuese todo lo que inunda mi "sala de operaciones"
iría directamente al cubo de la basura y dejaría este
lugar, desde donde escribo, más limpio y ordenado que la biblioteca
del Congreso, en el supuesto de que esta lo esté, cosa que
dudo mucho. Y para muestra de ello un botón: Observad está
curiosa nota que me encontré el otro día pegada en el
frigorífico a la vuelta de un corto viaje profesional.
A
la vista está que desde que comenzó el proyecto ese
sobre la creación de una enciclopedia universal, en español,
de terminos informáticos etc., su nivel de comunicación
ha ido en receso, al igual que su capacidad para mantener un mínimo
orden en su mesa de trabajo y en el resto de la "sala de operaciones"
como Vd. la llama. Es por ello que he decidido tomar cartas en el
asunto y ponérselo de manifiesto en los mismos términos
que emplea a diario para dirigirse a mi, su asistenta.
Viendo
que su sistema operativo no le permite mantener optimizado su entorno
de trabajo ni sus unidades de almacenamiento, he creído conveniente
defragmentar el espacio libre y poner orden en su sistema de archivos.
Así
pues, he liberado cantidad de espacio en sus unidades de alta capacidad
(estanterías) y en las unidades extraíbles (cajones).
He
habilitado, junto a su acceso telefónico, un espacio reservado
a sus documentos, en el cual se encuentra su libreta de direcciones
y su portapapeles, y he dejado espacio suficiente para que tenga acceso
directo a sus herramientas de escritura y para todas esas cajitas
(CD-ROM) que tanto le gustan.
También
he vaciado la papelera de reciclaje y restaurado la configuración
visual de sus paredes, eliminando esos wallpapers tan pasados de moda.
Al
escanear el resto del entorno, encontré algunas particiones
ocultas, tales como el espacio entre el colchón y el sommier.
Le recomiendo que guarde el software de "anatomía visual"
en carpetas menos accesibles para sus sobrinos, que aún son
menores de edad, si no quiere sufrir la censura de la BSA. o, en su
defecto, la de esta su asistenta.
La
ropa sucia la he procesado con un programa largo y comprimido en sus
unidades extraíbles. Le recomiendo que actualice más
a menudo su ropa interior, o de lo contrario habrá que pasarla
periódicamente un Antivirus.
Como
sé que encontrará cierta dificultad a la hora de adaptarse
a su nuevo entorno de trabajo, he sobrescrito la tabla de contenidos
de sus unidades para que le resulte más sencillo encontrar
lo que busque. Claro que puede toparse con algún bug; es la
primera vez que hago de administrador de sistemas. Si detecta alguno,
comuníquemelo y desarrollaré un patch.
Por
último, he minimizado el desorden general de su armario, he
maximizado su área de estudio y he puesto en funcionamiento
un bucle condicionado que limitará sus recursos en caso de
que no mantenga optimizado su entorno.
Espero
que todos estos cambios mejoren su rendimiento y no le sea preciso
hacer overclocking en sus horas de batalla contra esos escurridizos
"bichitos" de los que siempre me está Vd. hablando
pero que jamás he llegado a ver.
Fdo:
Su asistenta Danota.