EL "A-0"


NOMBRE NUMERAL PUESTA DE
QUILLA
BOTADURA ALTA EN LA
ARMADA
BAJA EN LA
ARMADA
"Isaac Peral" A-0 21-09-1915 22-07-1916 31-01-1917 1930


CARACTERISTICAS

ASTILLEROS: "Fore River & Co." de Quincy (Massachusetts) ESTADOS UNIDOS.
DESPLAZAMIENTO: 500 Toneladas en superficie.
742 Toneladas en inmersión.
DIMENSIONES: ESLORA TOTAL: 60.1 Metros.
MANGA: 5.8 Metros.
CALADO: 5.10 Metros.
MOTORES: 2 motores diesel "NLSECO" de 600 CV.
2 motores eléctricos de 340 CV.
Nº DE EJES: 2 ejes.
VELOCIDAD: 15 nudos en superficie.
10 nudos en inmersión.
COTA MAXIMA: 50 metros.
AUTONOMIA: 3.700 millas a 11 nudos en superficie.
80 millas a 4.5 nudos en inmersión.
ARMAMENTO: 4 tubos lanzatorpedos de 450 mm. en proa.
1 cañon de 76 mm. retráctil.
DOTACION: 28 hombres.
PRECIO: Su coste fue de 3.383.500 Ptas. de 1915.


DESCRIPCION DE LOS SUBMARINOS DE LA SERIE "HOLLAND"

El submarino "Holland" sin duda fue el tipo de submarino más empleado en la Primera Guerra Mundial, en todas sus versiones. Fue exportado prácticamente a los países más importantes del mundo con licencias de la "Holland Boat Co." para construir nuevas unidades, y a lo largo de los primeros veinticinco o treinta años del siglo fueron construidas numerosas series mejoradas de aquel tipo en los astilleros de las principales empresas del mundo.

Algunas Marinas como la inglesa, japonesa o la española, por ejemplo, iniciaron sus Flotas Submarinas adquiriendo uno o más Holland construidos en Estados Unidos y a continuación pasaron a construirlos con licencia de la Holland Boat. La empresa Nacional Bazán, construyó desde 1917 hasta 1930 nada menos que doce unidades para la Armada, de dos series sucesivamente mejoradas del tipo Holland: las series "B" y "C", de seis unidades cada una. La serie "C", correspondía a la "Serie 105F" de Holland y dio un resultado magnífico.


HISTORIA DEL SUBMARINO "ISAAC PERAL (A-0)"

El 18 de agosto de 1916, al mando del Capitán de Corbeta Don Fernando de Carranza Reguera, daban comienzo en Estados Unidos las pruebas de mar del submarino tipo "Holland" que el gobierno español había encargado a los astilleros "Fore River & Co."
Bautizado con el nombre de "Isaac Peral", con él comenzaba la presencia de sumergibles en nuestra Armada. Tras una interminable fase de pruebas de mar, que duró hasta las Navidades de 1916, y ante la inminente entrada de los Estados Unidos en la primera Guerra Mundial, el peligro de que el sumergible fuese incautado por el país constructor era evidente. Esta circunstancia llevó al mando a tomar una decisión nada habitual, quizá única en la historia naval militar española: escaparse, dándose a la fuga, para dirigirse a las Islas Canarias, la España más occidental.

La empresa no era nada fácil, pues el barco no estaba alistado en su totalidad, y la distancia que tenían por la proa no era nada despreciable: 4.000 millas.

Así el 26 de febrero de 1917 el sumergible comenzó la aventura de la travesía atlántica. Tras un viaje lleno de inquietudes y sobresaltos, lograron llegar al puerto de Las Palmas, convoyados por el trasatlántico "Claudio López", el día 12 de marzo de 1917.
El 26 de abril a las 17:00 horas, el "Isaac Peral", enfilaba la bocana del puerto de Cartagena, donde llegó en olor de multitudes.

A este "Isaac Peral", que habría de ser huérfano de hermano gemelo, pronto se le unirían ese mismo año de 1917 los trillizos italianos que habrían de constituir la serie "A". El "Narciso Monturiol" (A-1) , el "Cosme García" (A-2) y el "A-3" , que nunca ostentaría nombre.


EL BAUTISMO DE FUEGO DEL "A-0"

En la primavera de 1922, las noticias que llegaban de Marruecos no podían ser más alarmantes: las cábilas morunas se habían sublevado contra la presencia militar española, y las distintas guarniciones repelían como podían los ataques, pero la situación en el peñón de Vélez de la Gomera, era realmente grave. Las dimensiones del minúsculo peñón, 360 m. de largo por 109 m. de ancho y una elevación máxima de 77 m., lo convertían en una ratonera para sus habitantes.

En tal situación el Ministro de Marina, Don José Rivera y Álvarez de Canero, ordena al Jefe de la Estación de Submarinos, Capitán de Fragata Don Mateo García de los Reyes, que dos submarinos sean alistados para salir urgentemente hacia el peñón e intentar evacuar a su población civil.

Los dos submarinos que son alistados son el "A-0" al mando del T.N. Casimiro Carre Chicarro y el "B-1", al mando del T.N. Francisco Regalado Rodríguez. El Jefe de Flotilla embarca en el primero y se hacen a la mar el día 17 de abril de 1922, rumbo a Melilla. Por la noche parten hacia el peñón junto con el acorazado "España". Ya por la mañana y a la vista del peñón los dos submarinos hacen inmersión y a cota periscopica se dirigen a él, primero el "A-0" y siguiéndole aguas el "B-1".

Una vez cerca del peñón, mientras el "B-1" se mantiene a retaguardia, el "Peral" rodeando la caleta intenta meterse en la pequeña ensenada que hay entre el peñón y la costa. La maniobra es arriesgada, pero consigue al final hacer superficie. Entre tanto el "B-1" hace también superficie y se mantiene al socaire del peñón.

El Jefe de Flotilla propone al comandante militar del peñón la evacuación del personal civil, que acepta sin dudar el ofrecimiento. En ese momento una granada cae a pocos metros del costado del submarino, no produciendo ningún daño. Así que sobre la marcha acuerdan que a las 22:30 horas el submarino meterá la proa en la caleta y un bote del "España" hará el barqueo de niños, mujeres y hombres no combatientes, por ese orden.

El "Peral" y el "B-1" comienzan la evasión y, cuando creen estar fuera del alcance de las armas del enemigo, el "B-1" da una pitada larga, que es interpretada por las tropas moras como un desafío, lo que les hace redoblar sus andanadas sin resultado, por suerte, para los submarinos.

A las 22:30 horas comienza la aproximación de los dos submarinos con un botalón provisionalmente instalado en proa y las dos gasolineras del "España". Las ordenes se dan en voz baja. La derrota que se había hecho por la mañana se repite, pero esta vez en superficie. Al poco se oye un chasquido a bordo: el botalón de madera del "Peral" ha tocado tierra en la cala que hay debajo del cementerio. La maniobra está saliendo según lo previsto, pero el ruido de los motores de las gasolineras ha alertado a los moros, que comienzan a disparar. A la hora prevista comienza el barqueo, que se desarrolla con una lentitud excesiva, de tal modo que a las 00:30 horas solo se ha conseguido embarcar a 35 personas y, según él calculo, el orto de luna sería a las 01:00 horas, con lo que los tiradores moros afinarían la puntería. Media hora después, unas pocas mujeres y niños logran embarcar. La luna sale y el "Peral" queda oculto tras la sombra que proyecta el peñón. Entre tanto, el "B-1", que lleva casi tres horas en espera, queda fuera de la sombra y a contraluz no consigue ver al "Peral", así que su comandante, impacientado por la tardanza, toma la decisión de aproximarse también a la caleta, en la que termina por acercar su proa. El Jefe no ve con buenos ojos la maniobra, ya que allí no hay sitio para los dos barcos, e increpa al comandante: esas no eran las ordenes que él había dado, por lo que le ordena salir y dirigirse al "España" , a informar.

A las 03:00 horas las corrientes empiezan a abatir el barco y el Jefe ordena al comandante que salga de la caleta y entre de nuevo para tratar de mejorar la posición, pero en la maniobra el buque queda iluminado al quedar fuera de la sombra que proyecta la roca, lo que hace que aumenten los disparos desde tierra. De nuevo el barco se aproxima a la caleta y embarcan a ocho personas más. En total 66 personas.

Acto seguido, comienza la maniobra de evasión, y a las 03:00 el "Peral" se abarloa al "España" y comienza el desembarco de la gente, que sube a bordo por la escala de botes.

En la noche del 18, el "B-1" realizó la misma maniobra que la noche anterior el "Peral". Atracó en la cala del Cementerio bajo el fuego enemigo y, además, por la fuerza de la corriente se vio obligado a mover las máquinas para mantenerse en la posición adecuada durante las tres horas que duró la dificultosa empresa, recogiendo treinta y siete personas, con iguales riesgos y fortuna que lo hiciera el "Peral".

Los submarinos regresaron a la Península el día 19 de abril, fondeando en Águilas el 20. El "Peral", por averías, efectuó parte de su viaje a remolque del "B-1" . El día 21 atracaron en el Arsenal de Cartagena. En las torretas de los submarinos podían apreciarse algunos impactos de fusil que, afortunadamente, no llegaron a herir a nadie.


COMANDANTES DEL SUBMARINO "ISAAC PERAL" "A-0"

TN. D. FERNANDO DE CARRANZA REGUERA
de 25.01.1917 a 01.03.1919
TN. D. FRANCISCO GUIMERA BOSCH
de 01.03.1919 a 05.04.1921
T.N. D. CASIMIRO CARRE CHICARRO
de 05.04.1921 a 02.06.1923
T.N. D. TRINIDAD MATRES GARCIA
de 02.06.1923 a 02.06.1925
T.N. D. PABLO SUANCES JAUDENES
de 02.06.1925 a 04.05.1927
T.N. D. PABLO SANZ TORRES
de 04.05.1927 a 11.05.1929