El Puoet de les Serretes

El Pouet de les Serretes.

Monolito que señala el lugar donde estaba el pozo que sirvió de fosa común a los "paseados".

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Con este nombre "El Pouet de les Serretes" se conoce entre los habitantes de San Jorge y Traiguera el punto situado entre ambos pueblos que sirvió de fosa común durante la época de la República y la guerra civil española entre 1936 a 1939.

Con este trabajo no se pretende otra cosa que colaborar mínimamente con la iniciativa del Centre d’Estudis del Maestrat a incrementar esa memoria histórica de nuestro entorno más inmediato dentro del más profundo respeto a los hechos, a los protagonistas y sobre todo a los desdichados que murieron ahí. El texto no tendrá un rigor científico, pero es el resultado de casos populares contados por la gente a lo largo de los años y de los datos obtenidos en los Archivos Estatales del Ministerio de Cultura.

El Pouet de les Serretes se encuentra situado a escasos 50 metros de la carretera nacional 232 de Vinaroz - Morella. Justo en el cambio de rasante entre San Jorge y Traiguera, en la misma división de los términos municipales de ambos pueblos y está señalado por ese monolito en granito y mármol en blanco y negro de 9 metros de altura y 1 metro de ancho.

El pozo no existe porque fue tapado después de la guerra y sobre él se construyó el actual monolito que con demasiada frecuencia es pasto de desaprensivos que dejan su huella con soeces e irrespetuosas pintadas.

Este pozo debía su existencia a un viejo proyecto no menos digno de mención.

A finales del siglo XIX una familia pudiente y emprendedora de San Jorge, ideó la forma de tener en la población agua procedente del "Barranc de Traiguera". Punto del río Surrac situado justo debajo de la carretera Vinaroz - Morella, donde antes siempre había agua, pero en aquella época no se disponía de la tecnología adecuada para elevarla hasta la cima de les Serretes, ese cambio de rasante situado en la misma carretera, pues eso suponía elevar el agua unos 50 metros de altura. Luego esa agua hubiera bajado rodada hasta la población situada a mucho menor nivel. Así al lado del mismo río Surrac se construyó un pozo, que todavía existe y es propiedad del Ayuntamiento de San Jorge y se ideó el sistema de horadar la montaña desde la finca de "La Coma" una finca hoy abandonada y que sirvió de cantera a las recientes obras de ensanche de la carretera. Desde esa finca se empezó un túnel en dirección al "Barranc" y a lo largo de esa distancia se construyeron 2 pozos para ventilación de los trabajos y personal y abastecimiento de materiales.

Esa empresa quedó inacabada. Hace unos 10 años todavía quedaba abierto uno de esos pozos mal sañalizado en una pequeña maleza junto a la carretera, un aljibe para el almacenamiento del agua en el extremo inferior del túnel y un tramo de túnel de unos 200 metros de longitud. El suelo del túnel estaba ligeramente inclinado hacia el medio donde había un reguero construido con tejas boca abajo. A veces los chiquillos íbamos a jugar allí y nos adentrábamos en él para escondernos. Tanto ese tramo de túnel como el aljibe desaparecieron cuando en esa finca, hoy propiedad de Bancaja, se instaló la cantera y revolvió con sus máquinas la mayor parte del terreno. El pozo del Barranc está cubierto de zarzas y cañas, pero se ve perfectamente. De él se han abastecido durante años algunos granjeros que iban con sus cubas y tractores a cargar agua en él.

En la siguiente imagen se observa una losa de hormigón de un par de metros de diámetro que cubre el pozo que estaba descubierto hasta hace unos 10 años que se cubrió.

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El segundo pozo fue el que se empleó durante la República y la guerra para tirar los cuerpos de los presos que fusilaban.

No hay datos precisos, la información vertida en este texto es la recogida por comentarios de gente de la época, y los viejos del lugar difieren mucho según los casos y el color político. Para algunos ahí abajo hay cientos de personas, para otros solo unos pocos. Tampoco he conseguido saber con certeza si después de la guerra sacaron algunos restos o solo cubrieron el pozo dejando los restos abajo. La mayoría coinciden en que el pozo solo se cubrio y nada más, dejando todos los restos abajo. El pozo tenía unos 40 metros de profundidad.

Estos fusilamientos ocurrieron durante la época que la zona pertenecía a la parte republicana y entre los muertos en el lugar hay gente de los pueblos de alrededor incluso de sitios relativamente más lejanos como Benicarló, Tortosa o Morella y sus alrededores que iban a fuilarlos lejos para dificultar su identificación y su origen y complicar así las situaciones de los familiares. Es muy probable que allí se encontraran los restos de unos sacerdotes benicarlandos de los que nunca se encontraron sus restos así como de bastantes de las personas desaparecidas de la comarca.

La primera víctima fue un sacerdote de San Jorge llamado José Vicente Cifre Arnau. Se daba el caso de que en San Jorge todas las tierras de los terratenientes habían sido confiscadas por el comité local que suponían más del 80% de las tierras del término municipal y todos los trabajadores asalariados que antes trabajaban para los terratenientes, siguieron luego trabajando igual, pero ahora para el comité que estaba mandado por Ino. Pero los señores ricos de antes deberían tener suficientes recursos económicos y cada día o cada semana pagaban los jornales a sus trabajadores, pero el comité no tenían más recursos que las ventas de las cosechas que iban recogiendo y vendiendo y a veces cuando llevaban largo tiempo sin vender ninguna cosecha los recursos para pagar los jormales escaseaban o se agotaban y en más de una ocasión los mismos trabajadores se quejaban de que antes, con los señores, ganaban poco pero cobraban puntualmente y ahora con la nueva situación, con el comité, ganaban lo mismo, pero tardaban incluso meses para cobrar. Por lo que en el comité estaban ansiosos por “hacer dinero como fuera" y la presencia del sacerdote, -venido de la ciudad- les pareció que podrían obtener algún dinero, así a mediados de julio de 1936 fue detenido por primera vez y su cuñado de nombre Fidel pagó 500 duros para que lo dejaran en libertad aunque el fraile le decía al cuñado que no pagara nada porque lo iban a matar de todos modos. Unos días más tarde fue detenido otra vez. Él insistió al cuñado que no pagara nada, que de todos modos lo iban a fusilar porque él ya había visto esa forma de actuar en la ciudad, en Barcelona, pero su cuñado consiguió reunir de entre sus amistades otra vez la misma cantidad y lo dejaron de nuevo en libertad. A los pocos días lo volvieron a detener por tercera vez, pero a su cuñado ya le fue imposible reunir ninguna cantidad, además el sacerdote seguía insistiendo que no les diera nada, que lo iban a fusilar igual. En la noche del día 15 de agosto de 1936 fue asesinado junto con una mujer llamada Magdalena Esteller Tolós. El sacerdote había sido cura párroco de Salsadella y en aquellos momentos trabajaba en un orfanato u hospital de niños de Barcelona, pero por circunstancias del momento, vino al pueblo junto a su familia pensando que en los pueblos se estaba más seguro que en la ciudad, y en ese tiempo fue detenido y fusilado estrenando así la fosa. Magdalena Esteller Tolós era una mujer con gran relación con la iglesia y el convento de las monjas carmelitas que entonces había en el pueblo, hecho por el cual también fue fusilada aquella noche. Aquella noche decidieron matar al sacerdote y hacerlo en ese pozo porque así nadie lo encontraría o tardarían en hacerlo, pero antes de salir hacia les Serretes, a uno se le ocurrió que podrían divertirse si le llevaban alguna mujer para desnudarlos a los dos y reirse asi del cura. Así decidieron que podría ser una mujer significada con la iglesia: la beata farinera de Magdalena, la mujer de Leoterio, -dijo uno de apodo "El Pipa" porque siempre llevaba una pistola colgada del cinto, que según decía no se la quitaba ni para dormir-. Y un par de ellos fueron a por la señora. En casa de Leoterio acababan de cenar y fregar los platos y allí se presentaron el Pipa y otro miliciano armados de fusil al hombro y pistola colgada del cinto. Llamaron a la puerta y cuando el marido se asomó al balcón le dijeron que su mujer debía presentarse al comité inmediatamente. Ante las insistentes preguntas del marido los milicianos le contestaron que ya se lo dirian allí y que él debía quedarse en casa. Así la mujer se fue hacia el comité junto con los dos milianos, pero un par de calles mas arriba ya se desviaron los tres hacia les Serretes. Al llegar a las imnediaciones del pozo les desnudaron a los dos y les obligaron a hacer el amor juntos diciendo "Venga fraile, jode a la beata" pero obviamente la situación no era adecuada para jodiendas y cuando los milicianos se cansaron de la fiesta, a la mujer le introdujeron entre risas y carcajadas una gruesa caña de tirar algarrobas en la vulva. Cuando les pareció a los verdugos, mataron de unos tiros al fraile y lo echaron al pozo. Luego hubo sus más y sus menos sobre lo que hacer con la mujer, si matarla también por beata o pasearla por el pueblo al día siguiente desnuda y con la caña de tirar algarrobas que le habían metido en la vulva, pero al final la mataron también y la echaron al pozo.

Esa misma noche unas horas más tarde era asesinado Bautista Pedra Borrás, de Cálig, de 19 años, que trabajaba en una trilladora en Alcanar. Ese mismo día había sido detenido por 4 milicianos del comité de Cálig, que lo llevaron primero al comité a Cálig y al anochecer lo llevaron al Pouet de les Serretes. Un par de días después fue fusilado una cuarta persona, vecino de La Jana de apodo "Cabosa" que tenía un camión y transportaba carbón desde Morella y la comarca a Vinaroz y Benicarló.

Según cuentan algunos viejos de ahora que entonces eran unos niños, por lo general se iba a buscar a las víctimas, al anochecer o primeras horas de la noche y se las requería para que se presentaran "al comité". Algunos de ellos se les mandaba a casa otra vez después de algunas preguntas u otras gestiones. Otros se les mandaba a la cárcel de Benicarló o de Alcalá, a otros se les "llevaba al pouet" .

Cuentan que se les situaba al borde del pozo para que al desplomarse ya cayeran dentro. Abundan las anécdotas macabras, cuentan que una de las amenazas de la época era el decirle a uno que una noche de estas te llevarán al puoet. O en las tertulias poco éticas o riñas entre la gente, cuando se decía: "a éste, o a aquél, al pouet deberían mandarle". En algunos casos se les maniataba y se les echaba vivos o solo mal heridos para que su agonía fuera mayor. Pronto se generalizó los llamados "tiros a la barriga" los disparos en el vientre son mortales de necesidad pero pruducen una agonía larga y muy dolorosa. Claro que si luego a uno lo echan a un pozo seco de más de 40 metros de profuncidad da igual donde le dieran antes los disparos, como fue el caso de Miguel Vericat Meseguer de Canet lo Roig que fue asesinado el 5 de febrero de 1937, aunque el periodo más intenso fueron los meses de septiembre y octubre de 1936.

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Inauguración del monolito el 1 de abril de 1940

El día 20 de octubre de 1936 llegaron a La Jana 2 coches de anarquistas de Vinaroz o Benicarló y requirieron  en el comité que estaba situado en una casa de la plaza a 19 personas del pueblo. En la puerta estaba situado uno con un fusil para que no se fuera nadie y en otro aposento del interior estaban discutiendo los recién llegados con los del comité local sobre la suerte de los 19 llamados. Uno de estos, Ramón María Compte Querol, oyó que la discusión versaba sobre quienes y cuantos de los 19 llamados se iban a fusilar aquel día, así que como pudo se escapó junto con otros 2 familiares suyos, tomó medio saco de almendras para comer y fue a refugiarse en un parany de su propiedad situado en el término de Traiguera, donde cazaba un amigo suyo de este pueblo. Aquel día se llevaron de La Jana a 4 personas que fueron asesinadas en el llamado luego "Pou de la Mort" en el término de Santa Magdalena (Ramón Vallés Gargallo, Tomás Gilabert Vea, Juan Tomás Gargallo Vea y Roque Vea Balaguer). El día 23 de octubre el cazador de Traiguera que le suministraba  comida, le dijo a Ramón María que tenían presos en La Jana a sus 3 hijos y a su mujer y que si no se entregaba les fusilarían a ellos, por lo que para salvar a su familia decidió entregarse, pero en Traiguera. Antes le pidió un papel para escribir su despido a la familia y como no tenían más papel que el librillo de papel de fumar en unos papelitos de fumar, todavía hoy en poder de la familia, escribió su despido para su mujer, consciente de que probablemente no los volvería a ver más. Cuando se entregó al comité de Traiguera, el presidente  del comite de Traiguera, Santiago Cervera Bort alias "Cagantó" mandó lamar al comité de La Jana y desde este pueblo se trasladaron a Traiguera, lo pasearon a empujones por toda la calle Mayor de Traiguera y lo llevaron directamente al "pouet". Allí sin más contemplaciones lo fusilaron y lo tiraron al fondo del pozo. Un pescatero de Traiguera que pasó por allí y vio lo sucedido fue después para ver si podía hacer algo y oyó todavía los gemidos agonizantes de una persona, eran los gemidos de Ramón María que había sido arrojado todavía vivo, probablemente era uno de aquellos a los que se les disparaba a la barriga.

Según opiniones, la mayoría de los allí ejecutados no fue por ideología de uno u otro signo, si no el resultado de rencores, rivalidades  y envidias entre vecinos, por si este tiene tales o cuales fincas.

No parece que fuera llevado allí ningún gran rico de ninguno de esos pueblos, a veces criticados en la intimidad, pero siempre respetados. Las víctimas eran gente normal, llamémosle "acomodada", bien situados por el fruto de su trabajo y dedicación y los verdugos, gente fácil, de lengua larga y afilada, amigos de cuidarse de la casa del vecino, de soluciones rápidas e inmediatas: " esa finca, fusilamos al dueño y ya está".

Se mataba al que trabajaba, al que progresaba, al que sobresalía. Por pura envidia propia de ambientes rurales, disfrazado de ideología de derechas o de izquierdas, de repartos equitativos... El único fondo de la cuestión era las envidias y rivalidades locales, primero de un bando y luego y con mayor motivo del otro porque se añadió el revanchismo.

A continuación se añade un croquis de la obra del túnel y los pozos. El situado en la cima fue el aprovechado para fosa común.



Bibliografía
-Archivos estatales del Ministerio de Cultura
-Historias referidas por los viejos del lugar. 


 


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