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El antiguo
reino del Sobrarbe fue escenario de las mas feroces batallas desde el
inicio de la Reconquista, en él se encuentran torres de vigilancia,
castillos e Iglesias fortaleza como la de Samitier S. XI, (se halla sobre
unos acantilados en el cauce del río Cinca, de su custodia se encargaban
unos monjes-soldados) o la de Muro de roda, S. XII o el Castillo Románico-Lombardo
de Abizanda S. XI o el Castillo Medieval de Arcusa o el castillo de L'Ainsa
S. XII al S. XVI, (Torre del homenaje S. XI), Monasterios como
el carolingio de Metidero o el legendario de San Victorian, uno de las
más antiguos de Europa S. VI e Iglesias románicas como la
de Otal S. XI o la de San Martín en Santa María del
Buil S. XI o como la de San Juan de la Nata S. XI, y torres de vigilancia,
como la de Fiscal o Gistaín.
También se hallan en la comarca pinturas rupestres, dólmenes,
cuevas y esconjuraderos como el de los cuatro pilares, con vistas al valle
del Ara, frente a la Iglesia de San Salvador de Guaso S. XI al XVI, en
el Barrio de El Grado (O Grao) de Guaso nos encontramos con casa Pallás
(antiguamente casa Broto) S. XVI, que es la casa fuerte o palacio rural
mas extenso de todo el Sobrarbe, a escasos metros nos encontramos con
casa Bara, otra importante casa señorial del siglo XVI. En la comarca
de Sobrarbe también se encuentran museos como el de Brujas de Tella
y monumentos renacentistas como la Iglesia de Olsón o el Ayuntamiento
de Bielsa. También hay lugares de gran tipismo como Gistaín
/ Chistau, conocido como Cestauvi, en época visigoda con tres torres
del S. XVI , una militar cuadrada de seis plantas llamada de Tardan, otra
de una casa infanzona y la otra de la Iglesia de San Vicente S. XVI, levantada
sobre unos restos del S. XIII. La grandeza de los edificios denota el
pasado noble de sus gentes. Buena parte de los títulos nobiliarios
basados en la posesión de la tierra y los ganados deriva de esta
zona. También encontramos conjuntos históricos como
el de L'Aínsa, patrimonio nacional, destaca el Castillo del S.
XII al S. XVI, Torre del homenaje S. XI, Plaza Mayor porticada S. XII
al XIII, Iglesia Colegiata S. XI al XII, y nobles edificios como Casa
Arnai y Bielsa. En la Comarca de Sobrabe encontraremos otros muchos lugares
de interés histórico e infinidad de espacios naturales.
SOBRARBE: "Reino antiguo en la provincia
de Huesca, partido judicial de Boltaña. Es una región o
término situado en el centro del Pirineo de Aragón. Su extensión
de norte a sur es de 12 leguas y 10 de este a oeste. Confina por esta
parte con el antiguo condado de Ribagorza, del que lo separa la cordillera
de montañas llamada Troncedo, porque corta los límites de
este país, por cuyas faldas occidentales corre el río Ésera;
por el sur con el territorio de Barbutano, ó sea la Hoya de Barbastro,
del que lo divide la célebre sierra de Arbe, de quien toma el nombre
de Sobr-Arbe o Sobrarbe, por estar situado sobre ella, la cual se estiende
sobre el Cinca de Alcanadre, tomando en esta extensión los nombres
de Sierra Naval, de Alquézar y de Sevil, por ser jurisdicción
de estos pueblos; por el oeste con el antiguo condado de Aragón,
del que lo separan las vertientes de las montañas que recorren
desde Bujaruelo en la parte correspondiente a Torla, pasando por el Sobre
Puerto en dirección al origen del Alcanadre, cerca de los pueblos
de avellano y Aspe; y por el norte con el reino de Francia, del que lo
separan los Pirineos, que parten desde Bujaruelo hasta el origen del Ésera,
sobre Benasque" pp.319-320
P. Madoz,
Diccionario geográfico-estadístico-histórico, 1845-1850,
ed. Facs.,
Ambito Ediciones, Valladolid), 1.986.
Los orígenes de la comarca así como los de sus primeros
pobladores todavía hoy día están rodeados de grandes
interrogantes y dudas. La falta de datos y pistas al respecto es importante,
al contrario de lo que sucede en nuestras regiones vecinas -Cataluña
y País Vasco- donde los descubrimientos y hallazgos prehistóricos
son mucho más abundantes para esta misma época.
En los últimos años han comenzado a proliferar campañas
sistemáticas de excavaciones que han ido aportando resultados interesantes
que hacen presagiar el hallazgo de otros nuevos, para entre todos conseguir
descifrar algo más sobre los primitivos pobladores de estas montañas.
El nombre de Sobrarbe -según indica P. Madoz en su Diccionario
Geográfico-Estadístico-Histórico de 1.845-50- parece
ser que tiene su origen en la ubicación geográfica de dicha
comarca. Sobrarbe está separado del territorio Barbutano -Barbastro-
por la Sierra del Arbe. Es pues de esta sierra de donde toma el nombre
nuestra comarca, sobre Arbe -por encima de-, para llegar a la denominación
actual de Sobrarbe.
Los hallazgos más antiguos localizados hasta la fecha corresponden
al Paleolítico superior. Se trata de unos trazos sobre arcilla
blanda denominados "macarroni " hallados en la cueva del Forcón
-Toledo de la Nata- ubicada en la vertiente meridional de la Peña
Montañesa. Estos primeros pobladores formaron comunidades pastoriles
dedicados a la recogida de frutos, cobijándose en abrigos naturales
y cuevas. En otra cueva, la de los Moros, situada a la entrada del cañón
de Añisclo, fué encontrada una asta de un ciervo extinguido
a finales del Paleolítico, la cual presentaba muestras de haber
sido trabajada por el hombre.
Pertenecientes ya al Neolítico y en las cuevas del Forcón
y de la Puyascada -Toledo de la Nata- ubicadas en la Peña Montañesa,
fueron encontrados restos de cerámica radial. También aparecieron
restos de este tipo en la cueva de Miranda, en Palo. En estas mismas cuevas
también fueron localizados restos de las edades del bronce y del
cobre. Además, a esta misma época pertenece el dólmen
de Tella, monumento megalítico característico de aquellos
pobladores. A la edad del bronce corresponde un hacha de talón
encontrada en el valle de Vió. También existen otros de
esta era en la cueva de Tella. Otras pistas que pueden contribuir a aclararnos
un poco más la identidad de los antiguos pobladores de esta comarca
son los nombres. Pueblos de origen y lengua vascona pasaron por Sobrarbe
tal y como se desprende de nombres como Javierre, Revilla o Belsierre.
La primer noticia escrita que habla de la existencia de un pueblo en el
Pirineo aragonés, proviene de historiadores romanos. Estos citaron
a los "iacetanos " como pobladores de una zona comprendida entre
el río Gállego y el Veral. Su capital era Jaca. Nada se
sabe con certeza sobre si había pueblos más al este ocupando
las riberas del Ara, Cinca o Esera. Posteriormente llegaron los romanos
a España. En poco más de un siglo ocuparon y se apoderaron
de toda ella, aunque parece que no proliferaron mucho en las zonas montañosas.
De esta época han sido encontradas monedas en Boltaña. También
a esta misma época corresponde la constatación de un Pagus
Gistavensis -Valle de Gistaín- Territorium Barbotanum -Ainsa- y
Territorio Boletanum -Boltaña.
Tras la caída del imperio romano y su consiguiente desaparición
de estas tierras, llegaron los visigodos. De esta época data la
llegada a nuestra zona, según reza el santoral, de San Urbez y
de San Victorián. Ambos fueron inicialmente moradores de rudas
cuevas perdidas entre bosques y fuentes de estas montañas. Posteriormente,
el primero de ellos construyó una pequeña ermita en la entrada
del valle de Añisclo; San Victorián fué nombrado
abad del monasterio del mismo nombre, ubicado en las faldas de la Sierra
Ferrera. Los visígodos mantuvieron conflictos con los francos,
por este motivo establecieron guarniciones en Gistaín -Castavi
- y en Boltaña -Volotonia-. En ambos lugares se llegaron a acuñar
monedas de oro.
En el siglo VIII los musulmanes invadieron España, al poco tiempo
ya habían conquistado toda la península. Los Pirineos quedaron
de esta manera en medio de dos grandes imperios. Al norte el imperio de
Carlomagno, al sur el musulmán. Es durante esta época cuando
nació Aragón como tal, a partir del mítico reino
de Sobrarbe. Fué en esta época cuando, según reza
la leyenda, tuvo su origen la Cruz de Sobrarbe.
Varios condes francos en distintas ocasiones intentaron establecer enclaves
militares a este lado de los Pirineos sin conseguirlo. Hacia el año
800, un conde franco llamado Aureolo instaló un asentamiento militar
en un lugar indeterminado. La muerte de Aureolo en el eño 809 fué
aprovechada por el gobernante de la Marca Superior de Al-Andalus para
invadir con éxito Sobrarbe.
En la misma centuria, Galindo I (830-864) logró instalar otro enclave
militar, este en el valle de Hecho. Trasmitido a sus sucesores, comenzó
la dinastía condal aragonesa. Tras fracasar las tropas francas
en su intento de conquistar Huesca en manos de los musulmanes, y durante
su retirada, consiguieron conquistar nuevamente la posición de
Sobrarbe. Se nombró sucesor de Aureolo a Aznar Galíndez
I. Sobrarbe pasó a ser un protectorado franco dependiente del Condado
de Ribagorza, y posteriormente del Reino de Navarra.
Ya en el siglo X, en el Alto Aragón había tres condados:
Aragón en el O. bajo dominio navarro; Sobrarbe en el centro y Ribagorza
al E. Sobre el año 1.000 estos condados en particular, y todo el
Alto Aragón en general, fueron ocupados por los musulmanes, al
frente de los cuales figuraba Abd-al-Malik, hijo de Almanzor. Entre 1.016
y 1.018 Sancho el Mayor de Navarra conquista de nuevo a los musulmanes
las posiciones de Ainsa y Boltaña. El rey navarro Sancho el Mayor
fué el primero que unificó bajo su poder los dichos condados.
Cuando dividió dicho reino entre sus hijos, a Gonzalo (1.035) le
correspondió el Condado de Sobrarbe. En el año 1.044 pasó
a manos de su hermano en condición de rey de Aragón, Ramiro
I (1.035-1.064). Tras la muerte de su hermano Gonzalo, Ramiro I unió
al primitivo territorio aragonés, el reino de Sobrarbe y Ribagorza.
A partir del siglo XI Sobrarbe y Ribagorza, tras extenderse rápidamente
hacia el sur el territorio cristiano, perdieron importancia política,
militar y económica. Fué a partir de entonces cuando estos
territorios comenzaron a forjar sus propias instituciones, así
como sus sistemas económicos y sociales con carácter propio.
Centrándonos de nuevo en Sobrarbe, enseguida aparecieron dos pueblos
que comenzaron a destacarse del resto, fueron Boltaña y Ainsa.
Este segundo se erigió en la capital de Sobrarbe. En ambos pueblos
también se levantaban sendos castillos. Los restos más antiguos
del castillo de Ainsa datan del siglo XI, si bien, buena parte del mismo
se construyó o modificó durante el siglo XVI, pues a finales
de este siglo, Felipe II declaró a Ainsa como plaza fuerte.
Mandó construir una fortaleza para la defensa de la frontera, pues
se temía una invasión por parte francesa. Esta línea
defensiva de castillos, torres y núcleos fortificados estaban enlazados
visualmente. Su misión no era otra mas que proteger los caminos
de acceso a Sobrarbe, límite fronterizo del imperio cristiano que
desde el oeste, se prolongaba hacia el este hasta alcanzar las estribaciones
del mar mediterráneo. La ubicación de estas construcciones
se repartía por pueblos tales como Pano, Abizanda, Olsón,
Arcusa, Buil, Morcat, Monclús, Samitier, Muro de Roda, Ainsa, Boltaña,
etc.
De finales del siglo XIV data un documento encontrado en el Museo-Biblioteca
de Lourdes (Francia) llamado de Pacherias (=Facerías). Se trata
de un tratado de paz firmado el 10 de julio de 1.384 entre el valle de
Barège y el de Beousa -Bielsa-. Al mismo tiempo, es el más
viejo de los tratados conocidos entre ambos valles. En el mismo ya se
citan tanto la Ermita de la Virgen de Pineta como la Ermita de la Virgen
de Heas.
Durante el siglo XVI, la zona noreste de Sobrarbe -valles de Gistaín
y Bielsa- se convirtió en refugio y a la vez zona de actuación
de innumerables cuadrillas de bandoleros que se dedicaban a practicar
fechorías de todo tipo. Asaltos, robos, asesinatos, falsificación
de monedas, pero sobre todo, contrabando -caballos generalmente- eran
las principales actividades de estos bandoleros. Durante esta época
se destacaron por su perversa actividad bandoleros como Felipe de Bardají,
natural de San Juan de Plan, o Lupercio de Latrás entre otros.
Al mismo tiempo, las actividades que ocupaban a toda la población
de Sobrarbe, estaban polarizadas por una dura y a la vez que paupérrima
agricultura y ganadería a través de explotaciones agro-silvo-pastoriles,
siendo la trashumancia, una actividad muy corriente. Se trataba de una
economía de autosuficiencia.
Había muy poca circulación de dinero, el trueque era la
transacción más extendida. Fué durante finales de
este siglo cuando mayor esplendor alcanzaron las explotaciones mineras
de los valles de Bielsa y Gistaín. Fueron las primeras las que
más actividad y renombre alcanzaron. Predominaban las minas de
hierro, aunque tambien se aprovechaba mineral de plomo y plata como en
el caso de Bielsa o cobalto en San Juan de Plan. Las caballerías
cargadas de mineral de hierro bajaban cargadas hasta Bielsa y Salinas,
donde se ubicaban sendas fundiciones -fargas o ferrerías-. Estas
instalaciones se alimentaban de ingentes cantidades de carbón vegetal
que otras personas se encargaban de proporcionarles, eran los carboneros.
A causa de esta actividad, Bielsa llegó a convertirse en una rica
villa. Acudieron ferreros vascos, navarros y franceses. El dinero circulaba
con cierta fluidez, no obstante esta villa llegó a contar con tres
médicos, tres cirujanos, tres notarios, varios senadores, algunas
putas y muchos contrabandistas. Debemos recordar que las verjas del Monasterio
del Escorial están confeccionadas con hierro procedente de estas
minas. Llegó a alcanzar tal prestigio el hierro de estas minas
que, en las cláusulas que se firmaban para la construcción
de muchas obras, se hacía constar específicamente que la
procedencia del mineral no debería ser de otro lugar sino de Bielsa,
(S.Pallaruelo). Hacia el año 1.568 la frenética actividad
minera desplegada tanto en el valle de Bielsa como en el de Gistaín
propició graves enfrentamientos por causas no muy bien conocidas.
Los protagonistas de los mismos fueron vecinos de Bielsa por un lado y
los de Traseto (nombre con que en aquella época se denominaba a
los habitantes de la Comuna: Sin, Señes y Serveto) por el otro.
También durante este siglo fueron muy patentes las luchas antiseñoriales.
En Sobrarbe concretamente fué muy patente la lucha de los vasallos
contra la baronía de Monclús -constituida por este pueblo
y otros siete lugares más-. Lo mismo sucedió en Ribagorza,
donde los vasallos se alzaron contra el conde de Ribagorza. Consecuencia
de este beligerante siglo fue la aparición de casas con torres
fortificadas. Estas construcciones podemos observarlas en varias edificaciones
de La Fueva, donde llegaron a alcanzar gran profusión.
A principios del siglo XVIII Ainsa sufrió con creces las consecuencias
de la Guerra de Sucesión, fué incendiada. Poco a poco se
fraguó su reconstrucción. Por aquel entonces, Ainsa sólo
era visitada por algunos militares con el fín de vigilar las fronteras
con el país vecino. Sobrarbe permanecía anquilosado, era
una zona donde no había nada más que pastores y leñadores.
La vida giraba alrededor de las unidades familiares y de las casas o "masadas".
Estas se agrupaban en aldeas de 15 ó 20 casas alrededor de una
iglesia, generalmente de estilo románico.
Para todas estas construcciones se utilizaban materiales autóctonos.
Para los tejados losas de arenisca en la parte media y baja de Sobrarbe,
en la zona más norteña, lindando con Francia, aquella era
sustituida por la pizarra. Para los muros de las paredes, los materiales
que se utilizaban también variaban algo en función de la
latitud de las tierras. En los valles de Bielsa y Gistaín se usaban
cantos rodados constituidos por granitos. Más al sur se usaban
bloques de arenisca caliza que, con poco trabajo ofrecían grandes
posibilidades para levantar muros. Para las chimeneas y bóvedas
de hornos de pan se usaba una piedra muy porosa conocida localmente como
"tosca". Sometiendo a altas temperaturas las rocas calizas tan
abundantes en las sierras exteriores obtenían la cal para adornar
las paredes.
A finales del siglo XVIII una serie de viajeros ilustrados comenzaron
a recorrer la comarca del Sobrarbe, bien atraídos por su historia
o por su geografía. Joseph Traggia, los hermanos Abbad y Lasierra
y el padre Faci se encontraban entre los primeros. Un Capitán de
Ingenieros español, Vicente de Heredia, fué el primero en
medir montañas como la Peña Montañesa, el Taillón
y tal vez el Monte Perdido. El 10 de agosto de 1.802 el pirineísta
francés Ramond de Charbonnières acompañado por sus
guías y por un pastor local, alcanzaron la cima de Monte Perdido.
Otro visitante insigne de Sobrarbe fué Schrader.
Ya en el siglo XIX, importantes modificaciones variaron el rutinario discurrir
de la vida de estas aldeas. Los pastos tradicionalmente habían
venido siendo administrados por las comunidades pastoriles de los valles,
pero estos perdieron su autonomía. Recordemos que en aquellos pastos
limítrofes con el país vecino, existían unos acuerdos
o "facerías" entre los ganaderos de ambos lados, por
los cuales se regulaba el mutuo aprovechamiento de los mismos. A partir
de ahora sería el Estado quien controlaría este y otros
aspectos de estos valles como consecuencia de la fragmentación
administrativa en municipios. La supresión de los señoríos
supuso un respiro para todas aquellas aldeas que durante tanto tiempo
habían vivido bajo dominio señorial. Esta situación
ha llegado hasta nuestros días sin apenas cambios.
Durante el año 1.809 y en plena Guerra de la Independencia, Boltaña
sufrió un saqueo, mientras, en Bielsa, se situó un destacamento
español con el fín de controlar la línea fronteriza.
En 1.833 se formó el partido judicial de Boltaña quedando
incluido dentro del mismo toda la comarca de Sobrarbe. La llegada de la
desamortización en 1.836 supuso el golpe definitivo a un maltrecho,
desde hace ya tiempo, Monasterio de San Vitorián. Fué en
la segunda mitad de este siglo XIX cuando empezaron a mejorarse las comunicaciones.
En el año 1.885 se concluye la carretera iniciada hace veinticinco
años entre Barbastro y Boltaña, aunque la intención
inicial era hacerla llegar hasta Broto.
Llegó el siglo XX y con los nuevos y sustanciales cambios llegaron
a Sobrarbe. Comenzaron a trazarse nuevas carreteras y a arreglar otras
ya construidas. La industrialización poco a poco surgía
en distintos puntos del país, incluso de la provincia. Al mismo
tiempo que esto sucedía, en la gran mayoría de los pueblos
de Sobrarbe todavía no había electricidad ni agua corriente.
Con este fenómeno social vino ligada una creciente demanda de mano
de obra para las nuevas industrias y fábricas.
Comenzó el fenómeno de la emigración. En un espacio
muy corto de tiempo, toda la unidad familiar que giraba en torno a las
casas de todos los pueblos de Sobrarbe y que durante tantos años
había permanecido inalterable, fué derrumbándose
a gran velocidad. Muchos pueblos comenzaron a quedarse casi vacíos,
cuando no despoblados por completo. Mientras que unos pueblos quedaban
vacíos, otros crecieron rápidamente. Barbastro, Monzón
y Huesca fueron los destinos dentro de la provincia de estas personas;
Barcelona, Zaragoza y otras ciudades fueron algunos de los destinos fuera
de la provincia.
Al mismo tiempo que se producía este desmoronamiento social en
Sobrarbe, fué de nuevo un francés quien se dedicó
a recorrer todos los parajes más pintorescos de la comarca. Entre
1.899 y 1.912 Lucien Briet acompañado de su cámara fotográfica
congeló instantáneas de paisajes espectaculares: Valle de
Ordesa, Vió, Bielsa, etc. Otras personas, esta vez españolas,
siguieron de alguna manera los pasos de este célebre francés:
Julio Soler o Ricardo Compairé.
La Guerra Civil española escribió pasajes trágicos
en Sobrarbe, controlado por las tropas republicanas. La ofensiva franquista
de marzo de 1.938 originó la formación de la tristemente
célebre "Bolsa de Bielsa". Un numeroso grupo de republicanos
-compuesto en su mayoría por gente de la zona- que conformaba la
43 División quedó bloqueado por las tropas nacionales. Después
de cruentos combates y derramamiento de mucha sangre, los republicanos,
así como buena parte de población civil local por temor
a represalias franquistas, se retiraron a Francia. Cruzaron andando y
bajo condiciones adversas por el puerto de la Forqueta y por el puerto
Viejo o de L'Agulleta, profusamente cubiertos de nieve.
Todavía habrían de llegar a esta comarca más desgracias.
La aparición de las compañías hidroeléctricas
en la zona trajo consigo una de las peores consecuencias para el Sobrarbe.
Se empezaron a construir embalses que, en aquellas zonas afectadas directamente
por esta obra, no vinieron a facilitar mas que la acelerada, cuando no
obligada despoblación de esa zona. Nos estamos refiriendo a la
presa de Mediano -construida a finales de loa años 60-, cuyo antiguo
pueblo, del mismo nombre, yace sumergido bajo las aguas de este embalse.
En otros casos, bastó simplemente la intención de construir
una de estas obras para que, acompañado de otras medidas -expropiaciones
forzosas- la despoblación se hiciera efectiva. Lo peor de este
caso es que la presa no se ha construido. A pesar de ello, todas las repercusiones
negativas inherentes a este proyecto sí que se han cumplido sobre
el terreno. Obviamente, nos estamos refiriendo al caso de Jánovas.
Todavía hubo otros proyectos más, que por fortuna no llegaron
a realizarse. Tal es el caso de la pretendida inundación no hace
muchas décadas de un valle como el que conforma el Cañón
de Añisclo, en la actualidad declarado Parque Nacional. No obstante
la llegada a Sobrarbe de las compañías hidroeléctricas
-ENHER, IBERDUERO y recientemente ERZ- también trajo algún
aspecto, que sin llegar a compensar los negativos, pudieran considerarse
como positivos. Muchas economías familiares se reconvirtieron.
Dejaron atrás la tradicional economía agrícola y
ganadera, para pasar a emplearse como trabajadores de estas compañías
en las múltiples centrales construidas en la ribera del río
Cinca: Barrosa (construida en el año 1.920 aprox.), Urdiceto, Salinas
(año 1.946), Laspuña (año 1.965), Pineta (año
1.923) y Lafortunada (año 1.932). En su conjunto, este sistema
hidroeléctrico llega a alcanzar una potencia de 111.760 Kw. y una
energía anual media producible de 366 millones de Kw/h.
Otra novedad sustancial de reciente aparición en Sobrarbe y que
también ha provocado la reconversión, ya no sólo
de economías familiares, sino de pueblos enteros, fué la
llegada de la actividad turística. La aparición de este
factor se vio favorecida en un primer momento por la declaración
del Parque Nacional de Ordesa en 1.918. Posteriormente este P.N. fué
reclasificado en 1.982 ampliando el territorio protegido a los cañones
de Añisclo, Escuaín y parte del valle de Pineta, afectando
a un total de 15.608 has. La existencia en Sobrarbe de otros enclaves
de gran interés natural favorecieron la expansión del turismo.
Recientemente, el Gobierno de Aragón declaró como Parque
Natural el macizo de Posets-Maladeta -Ley 3/1.994 de 23 de junio- que
afecta a toda la cabecera del río Cinqueta, en el valle de Gistaín.
Del mismo modo el Gobierno Aragones ha propuesto al ICONA la declaración
de este espacio protegido como Zona de Especial Protección para
las Aves -ZEPA-. También hay que señalar que la declaración
del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara -Ley 14/1.990
de 27 de diciembre-, afectó de manera directa parte del sector
más meridional de Sobrarbe.
Todavía queda por citar un aspecto negativo más, que si
bien todavía no se ha ejecutado, ya ha comenzado desde hace al
menos nueve años a augurar un oscuro futuro para los habitantes
del valle de Gistáin. Se trata de la controvertida, polémica
y nefasta línea de alta tensión Aragón-Cazaril. Autopista
de alta tensión en la que se conjugan intereses de todo tipo, de
muchos y distintos sectores, menos el que engloba a todos los habitantes
de este valle que serán los grandes afectados. Para defender los
intereses de este sector de población, entre los propios habitantes
del valle se creó en 1.985 una Coordinadora para la Defensa del
Valle de Gistaín, apoyada por innumerables asociaciones conservaciones
y ecologistas, tanto de ámbito regional como nacional.
En líneas generales y al igual que en otros valles pirenaicos,
la aparición del turismo ha hecho posible el nacimiento y proliferación
de negocios del sector servicios -bares, restaurantes, hoteles, tiendas
de alimentación y de souvenirs, campings, viviendas de turismo
rural, etc.- En la gran mayoría de estos casos, las personas que
regentan toda esta serie de servicios, han sufrido la reconversión
antes citada.
No obstante, si bien el turismo ha marcado a rasgos generales de manera
favorable sobre todo el Sobrarbe, tampoco parece ser que sea el remedio
contra todos los males de esta comarca. La gran expansión de este
fenómeno social -al igual que viene sucediendo en todas las comarcas
pirenaicas- ya ha comenzado ha presentar incompatibilidades en cuanto
a un aprovechamiento racional de los recursos naturales de Sobrarbe, que
en esencia, son su mayor fuente de riqueza. Grandes masificaciones de
personas y visitantes como las que en los últimos años se
están produciendo en lugares tan concretos como el Cañón
de Ordesa, Valle de Pineta o barrancos de Guara; aumento de basuras y
desperdicios así como una presión humana difícil
de soportar como consecuencia de lo anterior; o la aparición del
peor enemigo de todos, los incendios forestales -Puértolas, Bielsa
o Sierra de la Cazanía en los últimos años-, deberían
hacernos reflexionar sosegadamente respecto de la forma en que este aprovechamiento
no llegue a perder la condición ideal de "sostenido".
C. Tarazona.
REINO SEMILEGENDARIO DE SOBRARBEsobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
sobrarbe sobrarbe
Existe la cronología de los llamados "Siete Reyes Legendarios
de Sobrarbe" (rodeados de numerosas leyendas, especialmente Garcí
Ximénez) , de los que se pueden diferenciar algunos reyes navarros,
de hecho la mayoría de ellos ostentaban el título de rey
de Sobrarbe y de Pamplona y en algún caso de Aragón y Ribagorzasobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
La capital del Reino fue L'Aínsa sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
DINASTÍA JIMENAsobrarbe sobrarbe sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
1) Garcí Ximénez (¿724-758?)sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
2) García Iñiguez I (758?-802)sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
3) Fortún Garcés I (802-815)sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
4) Sancho Garcés (815-833)sobrarbe sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
REPÚBLICA ARISTOCRÁTICA (833-867)sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
DINASTÍA ARISTA O ÍÑIGAsobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
5) Íñigo Ximénez (867-870)sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
6) García Iñiguez II (870-885)sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
7) Fortún Garcés II (885-901)sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
A NAVARRA (1016/18-1035)sobrarbe sobrarbe sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
REINO DE SOBRARBE Y RIBAGORZAsobrarbe sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
En el reparto de los territorios de Sancho III el Mayor le fueron concedidos
a Gonzalo los condados de Sobrarbe y Ribagorza en calidad de Rey feudatario
a su hermano García IV de Navarra. A la muerte sin sucesión
de Gonzalo, Sobrarbe y Ribagorza fueron anexionadas al reino de Aragón.
DINASTÍA NAVARRAsobrarbe sobrarbe sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
8) Gonzalo (desde 1029 Asociado) (1035-1043)sobrarbe
sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe sobrarbe
A ARAGÓN
s
ESPACIOS NATURALES:
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Valle Añisclo
Acceso por Escalona o Fanlo .
Recorrido a pie desde Fte. de San Úrbez.
Visita de los pueblos con encanto del entorno. ( Fanlo, Nerín,
Buerba, Bío, Puyarruego, etc. ).
Visita de la cueva del moro (linternas, ropa).
Visita a Fte. de los Baños de Puyarruego.
SECTOR RÍO YAGA
Visita a pueblos de Belsierre, Puértolas, Escuaín,
Bestue, etc.
Pista de montaña Sesa. Refugio S. Vicenda.
Gargantas de Escuaín (a pie).
Visita de Tella y entorno. Dolmen, paseo de las ermitas,
museo brujas.
Miradores de Revilla.
VALLE DE ORDESA
Acceso por Broto y Torla.
Recorrido a pie por el fondo del valle.
Senda de cazadores (más altura).
Centro de visitantes.
Camino de Turieto.
VALLE
DE PINETA
Acceso desde Bielsa.
Camino temático de Lalarri.
Ascenso al Balcón de Pineta. Lago de Marboré.
Pista de estiba por Espierlo.
Ascenso por sena al collado de Añisclo.
PARQUE NATURAL DE LA SIERRA DE GUARA
Se trata de un amplísimo territorio
que tiene muchos accesos, en muchos casos restringidos a los vehículos
a motor.
SECTOR RÍO
VERO
Visita de pueblos como Almazorre, Lecina,
Betorz, Bárcabo.
Prking de Lecina, Fte, Berrala, a pie por comienzo del Vero.
Parque cultural de los abrigos del Vero (arte prehistórico).
Visitas de Alquézar (colegiata y castillo).
SECTOR BALCÉS
Río Balcés, Molino las Bellostas, Las Bellostas, Bagüeste.
SECTOR MASCÚN Y ALCANADRE
Visita de Bierge y Rodellar.
PARQUE NATURAL POSETS-MALADETA Y BAL
DE CHISTAU
Acceso por Salinas a Plan.
Ibón de "La Basa de la Mora" por Saravillo.
Por Sín, pista a Cruz de Guardia, y ascenso a pta. Suelza.
Pista a Biadós, entre S. Juan y Gistaín. Río
Cinqueta.
Desde Biadós, ascensiones a Tresmiles e Ibones.
Puerto de Sahún por pista de Plan.
OTROS PARAJES NATURRALES DE INTERÉS
Valle de Bujaruelo (acceso por Torla).
Valle Río Real (acceso por Parzán).
Circo de Barosa y lago de Trigoniero (antes de túnel de Bielsa).
Lago de Urdiceto ( pista entre Parzán y túnel).
Sobrepuerto (pista Fiscal - Bergua mas camino a Otal por Forcos).
La valle de la Espuña. Ascensión a Peña Montañesa.
Río Irués (por Lafortunada - Badaín). Senda a
la Fuente de Fornos.
RUTAS PATRIMONIALES:
RUTA DEL BIELLO SOBRARBE (SUR-OESTE)
Carretera L'Aínsa-Guaso-Arcusa.
Guaso. Iglesia S. Salvador S. Xl y XVl. Esconjuradero. Vista.
Sta. María de Buil. Iglesias del S. Xl y XVl.
Arcusa. Castillo medieval y casa fuerte del S. XVl.
Almazorre. Molino y esconjuradero.
Paules y Sarsa. Molino Pedro Buil, iglesia y pte. S. Xll.
Sta. María de la Nuez. Santuario.
Lecina. Casas fuertes del S. XVl. Árbol milenario.
Ruta cultural del Vero. Arte rupestre.
RUTA DEL EJE DEL CINCA
Carretera L'Aínsa-El Grado.
Morillo de Tou. Conjunto urbano.
Coscojuela de Sobrarbe. Iglesia y campanario. Casas fuertes.
Camporrotuno. Núcleo con encanto y casas fuertes.
Mediano. Torre sobre el pantano.
Castejón de Sobrarbe. Magnífica iglesia del S. XVl.
Castillos de Samitier. Conjunto religioso- militar del S. Xl. Vista.
Olsón magnífica iglesia renacentista.
Abizanda. Castillo Lombardo del S. Xl. iglesia del XVl.
RUTA DE LA FUEVA Y BAJO PEÑAS
Pueyo de Araguás. Conjunto urbano con encanto. iglesia.
Monasterio de S. Victorian (fundado en S. Vl). Vista.
Muro de Roda. Conjunto religioso-militar import. S. Xll. Vista.
Santuario de Bruis (junto a palo) S. XVl.
Formigales y Troncedo. Palacio del S. XVl y castillo.
Pano y Panillo. E. de S. Antón. Castillo y centro budista.
San Juan de Toledo. Iglesia del S. Xl y frescos del XVl.
RUTA DEL ARA
L'Ainsa. Conjunto histórico-artístico medieval, Iglesia
del S. Xll.
Torre, claustro castillo (S. Xl - XVl), plaza porticada.
Boltaña. Iglesia del S. XVI. Ruinas del castillo construido
(hacia el año 1017) en tiempos de Sancho el Mayor. Conjunto
urbano.
Sieste. Iglesia y conjunto. Valle de Sieste.
Laguarta. Magnífica casa-fuerte de los Villacampa.
La Solana. Pueblos abandonados (Burgasé, Yeba, Cajol, Sase...)
Fiscal. Casa fuerte e iglesia. Batán de Lacort.
Otal Iglesia del S. Xl.
Broto y Oto. Iglesias y casas fuertes.
Linás de Broto. Iglesia y torre defensiva del S. XVl.
RUTA ALTO CINCA-CINQUETA
Labuerda. Iglesia del S. XVl y torre del XVlll. Plaza.
San Vicente de Labuerda. Preciosa iglesia del S: Xll.
Puértolas y Bestué. Cárcel y casas fuertes del S.
XVl.
Tella. Dolmen. Ruta de las tres ermitas (Xl-XVl).
Bielsa. Ayuntamiento magnífico edificio del S. XVl.
Sin y Serveto. Conjuntos. Iglesia y Momia del S. XVll.
Plan, San Juan y Gistaín. Conjuntos urbanos y casas fuertes de
Gistaín,
Y puente de pecadores en el Cinqueta.
BOLTAÑA EN EL FOGAJE DE ARAGÓN DEL
AÑO 1495 (Boltaña
es la actual capital administrava del Sobrarbe)
SOBRECULLIDA: AINSA
BOLTANYA (Boltaña)
9 Noviembre 1495
70 fuegos
(Villa. Realengo)
Vicario. Lugarteniente de Justicia: Pedro de Campo darbe. Jurado: Joan
del Campo. Testigos los sobredichos.
Primo Casa de Johan de Rufas, maior
Casa de Joan de Rufas, menor
Casa del Vicario
Casa de Anton Bardaxi
Casa de Pero Sanz
Casa de Domingo Dasin
Casa de Johan Perez
Casa de Bitorian
Casa de Bernat de Sant Cibrian
Casa de Pero Lopez
Casa de Remon de Sant Vicent
Casa de Marco Cornel
Casa de Joan de Ceresuela
Casa de Anton Dasin, maior
Casa de Johan del Campo
Casa de Galuan
Casa de Anton Dasin, menor
Casa de Joan de Campo
Casa de Johan Ferrandez
Casa de Johana de Puertolas
Casa de Martin de Senalla
Casa de Joan de Puertolas
Casa de Pelay
Casa de Pero la Cort
Casa de Pero lo Campo
Casa de Pero Lopez, menor
Casa de Joan Andreu
Casa de Pero el Campo, maior
Casa de Gracia Perez, viuda
Casa de Johan Loppez
Casa de Sancho Loppez
Casa de Alfonso Sant Vicent
Casa de Pero Sant Vicent
Casa de Johan de Senalla
Casa de Barben de Costropa
Casa de Joan de Castillo, menor
Casa de Matheu dela Cort
Casa de Johan de Campo Darbe
Casa Senat Perez
Casa de Remon de Bardaxi
Casa de Pedro Dueso
Casa de Anton Castillo
Casa de Bertan Darbe
Casa de Pero la Cort, menor
Casa de Sancho la Cort, menor
Casa de Johan de Nerin
Casa de Jayme de Parco
Casa de Matheu Samper
Casa de Pero la Coma
Casa de Joannot Castillo
Casa de Jayme Serrablo
Casa de Johan Semoluc
Casa de Pero Nabal
Casa de Sancho Nabal
Casa de Ferrando Nabal
Casa de Pero Campo Darbe
Casa de Doming Darbe
Casa de Joan de la Cort
(Margudgued, Silves y Ascaso, aldeas en término de Boltaña.
En el manuscrito figuran como pardinas).
Malburguet
Primo Casa de Johan Bella
Casa de Anton Guauanz
Casa de Remon Dueso
Casa de Pedro Castillo
Silbes
Primo Casa Johan de Boltanya
Casa de Pedro Pisa
Astaso
Primo Casa de Jaime Castillo
Casa de Petro Castillo
Casa de Petro Castillo, menor
Casa de Sancho Castillo
Casa de Domingo Scaso
Casa de Johan de Castillo, menor
Fuentes Documentales: LA POBLACIÓN DE ARAGÓN SEGÚN
EL FOGAJE DE 1495 Volumen II Sobrecullidas: Fin de la de CALATAYUD, TARAZONA,
HUESCA, JACA, AINSA, BARBASTRO Y RIBAGORZA. Autor: D. Antonio Serrano
Montalvo (Institución Fernando el Católico, Gobierno de
Aragón e Instituto Aragonés de Estadística, Zaragoza,
1995).
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