Alanis
Morissette Alanis
Morissette nuevo álbum "So-Called Chaos" La cantante canadiense
publicará su nuevo disco el próximo 13 de abril y visitará
Europa en su primer viaje promocional. La artista que batió
todos los records de ventas a mediados de los 90 con su álbum
debut "Jagged Little Pill", está ultimando los detalles de
su quinto álbum que llevará por título "So-Called Chaos".
El esperado disco verá la luz el martes 13 de abril y contiene
al menos 10 nuevas canciones, entre ellas el primer single
llamado "Everything". En su nuevo álbum Alanis ha trabajado
con el productor (además de vocalista, guitarrista, bajista
y teclista) John Shanks quien en los últimos años ha trabajado
con artistas tan variados como The Corrs, Joe Cocker, Michelle
Branch, Celine Dion, Sheryl Crow, Jane's Addiction, Hillary
Duff, Melissa Etheridge, Laura Pausini, Pink, Chris Isaak,
Ozzy Osbourne, Rod Stewart y Bonnie Raitt.
Alanis Morissette debutó
en la escena rock en 1995 y gracias una venta acumulada de
más 42 millones de discos, sigue en posesión de multitud de
records en Estados Unidos y Canadá. Por su faceta de cantante
ha sido galardonada con 5 Grammy y su talento como compositora
le ha valido el Grammy en 2 ocasiones más. En España, todos
los discos de Alanis sin excepción han sido doble Disco de
Platino, Disco de Platino y Disco de Oro, un hecho que sitúa
a la canadiense entre las mujeres rockeras con más aceptación
en nuestro pais.
A pesar de su gran
éxito como cantante Alanis nunca ha abandonado su trabajo
como actriz : tras protagonizar a los 10 años de edad una
serie infantil en su país de origen recientemente ha participado
en obras de teatro como "The Vagina Monolugues" y "The Exonerated".
Discografía: 1995 "Jagged
Little Pill"
1998 "Supposed Former
Infatuation Junkie"
1999 "Alanis Unplugged"
2002 "Feast On Scraps"
(DVD)
2002 "Under Rug Swept"
ALANIS MORISSETTE - CONCIERTO SORPRESA EN MADRID
Por Carlos del Amo -
Efe - IDEAL
Madrid, 22 may 2002 (EFE).- Alanis
Morissette, que prometió volver a España durante su última
visita promocional en el mes de febrero, ofreció anoche un
concierto sorpresa ante los únicos doscientos fans que pudieron
acceder a una entrada tras enterarse de casualidad de que
la cantante americana iba hacer una breve escala en Madrid.
La enfermedad que sufrió
Alanis Morissette en febrero y que acortó su anterior visita
a España, provocó que muchas de las entrevistas que tenía
programadas no se llevaran a cabo, por eso la compositora
quiso ofrecer este concierto en la madrileña sala El Sol para
presentar en directo su último trabajo "Under rug swept",
que salió a la venta a principios de año.
El tipo de recital que
iba a ofrecer fue una incógnita hasta el último momento, porque
todo el material y equipó de sonido llegó en la misma tarde
de ayer a Madrid procedente de Houston vía Londres, y al final
resultó que Alanis dio un concierto en toda regla acompañada
por las guitarras de Jason Orne y David Levitt, Eric Avery
al bajo, Blair Sinta en la batería y Zachary Rae en los teclados.
La cantante, que tocó
la armónica y no dejó de mover su larga melena ni un solo
momento, dio un repaso a su discografía e incluso cantó algún
tema inédito, haciendo las delicias de los más fans. No faltaron
grandes éxitos como "Ironic", "Thank you" o "You oughta know"
y otros temas como "Baba", "All I really want", "Through you",
"Hands clean" o "21 thongs that I want in a lover".
Alanis Morissette, después
de pasar por un proceso de desintoxicación musical causado
por el éxito que le proporcionó su primer disco, "Jagged Little
Pil", y tras haberse enfrentado a la dura tarea de la creación
del segundo, "Supposed former infatuation junkie", vuelve
"renovada y optimista" con "Under rug swept", como ella misma
asegura estar.
Hace siete años que Alanis Morissette
se convirtió de la noche a la mañana en una estrella, gracias
al éxito de su primer álbum "Jagged Little Pil", que le proporcionó
siete Grammy, ventas millonarias, unos 40 millones de copias
vendidas, y una enorme presión a la hora de ponerse a componer,
incluso estuvo a punto de dejarlo todo durante un viaje a
la India.
Para Alanis fue duro
el ponerse a escribir las canciones de "Supposed former infatuation
junkie" (1998), pero tras su grabación y la gira que realizó
a continuación, con la que pasó por España, llegó la publicación
para un "MTV Unplegged", a modo de grandes éxitos, pero con
temas nuevos, y finalmente la relajación.
Alanis Morissette pinta,
actúa, escribe, canta, compone y produce, como ha hecho con
este "Under rug swept", compuesto en muy poco tiempo, en algunos
casos hasta dos canciones por día con guitarra y grabadora.
Como actriz fue Dios
en la película "Dogma", de Kevin Smith, y ha participado en
Broadway en la comedia "Los monólogos de la vagina".
"HE DISFRUTADO ESCRIBIENDO
LAS CANCIONES DE ESTE DISCO"
Por Carlos del AmoMadrid,
7 feb 2002 (EFE).- Alanis Morissette, después de pasar por
un proceso de desintoxicación musical causado por el éxito
que le proporcionó su primer disco, "Jagged Little Pil", y
tras haberse enfrentado a la dura tarea de la creación del
segundo, "Supposed former infatuation junkie", vuelve renovada
y optimista con "Under rug swept"."He disfrutado haciendo
las canciones de este disco", explicó hoy en Madrid la cantante
y compositora canadiense durante la presentación de "Under
rug swept", un álbum que saldrá a la venta el 25 de febrero
y cuyo primer single "Hands clean" ya se escucha en las emisoras
de radio.Hace siete años que Alanis Morissette se convirtió
de la noche a la mañana en una estrella, gracias al éxito
de su primer álbum "Jagged Little Pil", que le proporcionó
siete Grammy, ventas millonarias, unos 40 millones de copias
vendidas, y una enorme presión a la hora de ponerse a componer,
incluso estuvo a punto de dejarlo todo durante un viaje a
la India.Para Alanis fue duro el ponerse a escribir las canciones
de "Supposed former infatuation junkie" (1998), pero tras
su grabación y la gira que realizó a continuación, con la
que pasó por España, llegó la publicación para un "MTV Unplegged",
a modo de grandes éxitos, pero con temas nuevos, y finalmente
la relajación."Si el primer álbum lo podría definir con las
palabras urgente, energía y desahogo, el segundo sería libertad,
gratitud y rebelión, y este nuevo trabajo es conexión, unión
y comunicación", comentó.Alanis Morissette pinta, actúa, escribe,
canta, compone y produce. "Son todas tareas complementarias,
unas llevan a las otras, pero cada vez que hago una de ellas
me centro totalmente, porque lo que tengo claro es que algunas
veces no me apetece componer y otras soy como una máquina".Este
es el caso de "Under rug swept", un álbum producido por ella
misma y compuesto en muy poco tiempo. "Algunos días incluso
llegué a escribir dos canciones con mi guitarra y la grabadora".
El resultado fueron 30 temas escritos y 25 grabados de los
que finalmente se quedaron 11 en el disco. "Del resto han
quedado grabaciones que serán publicadas en vídeo próximamente".En
este nuevo trabajo Alanis Morissette habla de la vida, de
sus relaciones, de la sociedad, con "la autonomía que permite
el producirlo uno mismo. Y teniendo en cuenta que siempre
que compongo una canción sobre un amigo o un familiar dejo
que la escuche antes de que se edite para ver si le parece
bien", comentó.No es el caso del primer single extraído de
álbum, "Hands clean", en el que habla de una relación con
una persona "que me pidió que la mantuviera en secreto durante
diez años y no puede evitarlo y me desahogué hablando de ella
en esta canción".Otros temas como "Utopía", "21 things I want
in a lover", "Symptoms" y "Awakening americans", hablan de
la manera en que Alanis se enfrenta a la vida. "Cuando se
produjeron los atentados del 11 de septiembre el disco ya
estaba terminado -dijo- pero tuve que cancelar conciertos
y ofrecer otros benéficos de apoyo a las víctimas"."Todo esto
-añadió- confirmó mi forma de pensar. En el mundo hay personas
que estaban dormidas y se despertaron ese momento, otras que
siguen durmiendo a pesar de todo y otras que cada vez tienen
sus creencias más confusas. Y lo que tenemos que tener claro
es que todos estamos interconectados, seamos de donde seamos,
y si no tienes una visión definida de por lo que luchas las
relaciones lo sufren".Alanis Morissete fue Dios en la película
"Dogma", de Kevin Smith, y ha participado en Broadway en la
comedia "Los monólogos de la vagina". "Volvería a trabajar
en el cine para cualquier director con el que congeniase,
pero preferiría dirigir mi propio guión, ya he rodado cortos
y vídeos musicales", señaló.Ahora lo que prepara es una gira
de conciertos que comenzarán en breve y se alargarán durante
el verano, momento en el que hará un microgira europea con
la que espera venir a España de nuevo.
Tibetan Freedom
Concert 99
13
juin - RAI (parkhal) - Amsterdam
Por
LAURENCE BOISNARD (enviada especial IndyRock)
Textos y fotos
De
nouveau le grand rideau noir se referme pour le changement
de matériel sur scène. Il est possible de se rendre compte
que la journée avance en regardant sa montre ou en marchant
sur le tapis de plus en plus dense de gobelets usagers qui
jonchent le sol. Le RAI Parkhal est maintenant bien rempli.
Il est bien difficile de deviner quelles sont les motivations
qui ont amené toutes ces personnes ici, mais les observer
en ce leiu permet de faire ressortir différentes catégories.
Les T-shirts sont une aide précieuse. Il y a les fans qui
sont venus parce que leur groupe favori jouait aujourd'hui
: NRA, Blur, Garbage, Radiohead (avec variantes : "the panic
button" ou "ne pas avaler"), un (1!) T-shirt "Joe Strummer"...
Les plus orphelins étant ceux qui portaient un T-shirt "Rage
Against The Machine". Et vue aussi, une petite pancarte faite
à la main et brandie par des américains, avec d'un côté "Alanis
Morissette" et de l'autre "free Tibet". Cette première catégorie
est la plus assidue, n'hésitant pas à passer de nombreuses
heures debout pour finalement seulement quelques chansons.
Les T-shirts permettent aussi de repérer les "vétérants" des
TFC qui arborent les milésimes des années précédentes, et
les futures vétérants qui ont enfilé le T-shirt de cette année
aussitôt acheté. Une large part du public est difficile à
catégoriser pour cause de manque de signes distinctifs par
rapport au concert du jour, car sinon toutes les modes et
tendances vestimentaires sont représentées. Il est difficile
de savoir si cette part du public est venue parce qu'ils aiment
la musique, parce qu'ils aiment les tibétains, ou parce qu'ils
aiment plusieurs groupes qui passent aujourd'hui et qu'ils
n'ont pas réussi à se décider sur un T-shirt. Enfin, il y
a une dernière catégorie qui pourrait se résumer par : "il
y avait de la lumière, ou plutôt de la musique, alors on est
entrés". Entre ceux qui réussissaient à dormir allongés sur
une couverture (et pas si loin de la scène que cela), ceux
qui mangent assis par terre le dos à la scène pendant qu'un
groupe joue (pas très loin de la scène non plus), évedemment
ceux qui passent leur temps à boire (de la bière légère) au
fond de la salle, ceux qui s'embrassent et ceux qui fument
(pas dérangeant, il suffit juste de faire attention à ne pas
leur marcher dessus lors des déplacements), il y en aurai
peut-être qui auraient économisé de l'argent en écoutant la
radio chez eux. Mais cette catégoristion n'est pas exhaustive
et définitive, et bien sur la rotation au sein des différentes
catégories étaient possible.
.
° La
pause s'achève enfin, ou du moins le public pense qu'elle
s'achève en se fiant à l'horaire du programme car pour l'instant
le décalage n'est pas grand. Mais cette fois, l'intermède
est plus long et Alanis Morissette se fait attendre. Enfin
le rideau s'ouvre mais c'est son groupe qui entre anonymement
sur scène. Ils commencent à jouer seuls pendant quelques minutes.
Effet de mise en scène pour se faire encore plus désirer ?
On pourrait le croire, car dès que Morissette entre en scène,
ils enchainent sur "Thank you". Chanson bien dans le ton de
la journée. Deux projecteurs suivent Alanis, le groupe restant
bien sur les côté de la scène hors de la lumière, même pendant
les solos. Seulement des chansons du dernier album seront
jouées. Evidemment moins connues et moins immediates que celles
qui ont fait le succès de Morissette, elles n'emportent pas
une adhésion massive du public. Celui-ci écoute intéressé,
car c'est quand même Alanis Morissette qui a vendu des millions
de disques et dont on connait au moins une chanson, et applaudi
poliment. Comme le 10 décembre dernier, je n'arrive pas à
accrocher. Après l'émotion pure de Thom Yorke et l'efficacité
de Garbage, la présence sur scène de Alanis Morissette est
faible. Il est évident qu'il manque quelque chose. Elle chante
bien, les musiciens sont bons, les chansons pas trop mal.
Que manque-t-il ? Peut-être principalement de l'humanité.
De la vrai, celle qui est toujours présente lors d'un concert
de Radiohead, pour ne citer qu'eux (mais qui citer d'autre
?). Après la dernière chanson, Alanis Morissette remercie
le public d'être venu ("c'est lui qui doit être remercié pas
l'artiste"), elle remercie ses musiciens, elle remercie encore
en joignant ses mains à la manière du salut pratiqué en Asie.
C'est beau, ça dégouline de bons sentiments politiquement
corrects à l'américaine. Le maître éa dit de remercier, thank
you, thank you à tout le monde, elle a bien appris sa leçon
qu'il fallait dire merci, même si elle ne sait plus trop pourquoi
elle le fait. Elle quitte la scène, elle sourit.
° Le
passage d'Alanis Morissette est tout de même l'occasion d'observer
une nouvelle fois la diversité du public. Légérement sur la
droite mais pas trop loin quand même, j'ai devant moi une
jeune homme grunge, cheveux longs et T-shirt Amnesty International,
dopé par je ne sais qu'elle substance, qui passe son temps
à danser furieusement. C'est-à-dire que la plus part du temps,
il saute sur place façon danse Masaï. A ma droite, un homme
plus agé, la quarantaine ou la cinquantaine, en jean, fume
sa pipe tranquilement et danse, ce qui en fait consiste à
imiter un rabin devant le Mur des Lamentations. A ma gauche,
une jeune américaine, bohème bon chic bon genre, bérêt noir
et longue robe noire, certainement de marque, danse en ondulant
comme une liane. Et tout cela sur une chanson de Morissette
qui me laisse parfaitement indifférente. D'abord interloquée
par cette scène, je m'en réjouie bien vite. La diversité humaine
est un bien précieux.