Paul Lukas: biofilmografía - homenaje actor Paul Lukas

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TRIBUTO A PAUL LUKAS


A  pesar de intervenir en aproximadamente un centenar de películas desde  los primeros años veinte hasta finales  de los sesenta, de haberse labrado una sólida reputación como actor de carácter, la fama de Paul Lukas en nuestros días es limitada. Con la excepción de las bases de datos especializadas, no hallamos demasiadas entradas, especialmente en castellano, en los motores de búsqueda  relativas a este actor que llegó incluso a conseguir el "Oscar" a la mejor interpretación en 1944 ( el mismo año en que también aspiraba al famoso galardón  Humphrey Bogart como Rick en Casablanca) por su impecable encarnación de Kurt Müller en Watch on the Rhine, adaptación de la obra de Lilliam Hellman que Lukas ya había interpretado en el teatro. Después de verle en Las Cuatro Hermanitas ( Little Women ,1933) junto a una jovencísima pero deliciosa Katherine Hepburn comencé a interesarme por la trayectoria de este actor y he querido dejar aquí el resultado. LMF

Aquella mirada con ángel, su marca personal
FOTO OFICIAL DEL ACTOR EN DOGSWORTH ( DESENGAÑO, 1936).
 

Incluso a la hora de encarnar a los  villanos más cínicos, sus ojos sonreían de tal forma a la cámara, que resultaba difícil no encontrar algo atractivo en aquéllos personajes. Con el paso del tiempo, la vibrante mirada inconfundible que había brillado de manera especial en sus papeles de seductor  y galán romántico  durante la intensa década de  los 30, nos seguía descubriendo a Lukas bajo la apariencia, pongamos por caso del anciano doctor   Hans Steinfeld de 55 días en Pekin,  el idealista  Stein de Lord Jim, o el chispeante Maximilian Dauphin de la película a mayor gloria de Elvis,  El ídolo de Acapulco

El galán centroeuropeo que  se fue a  Hollywood
Paul Lukas en  I give my love ( 1934)
 



Aviador del ejército austro-húngaro durante la Primera Guerra Mundial, Paul Lukas ( Budapest 1895-Tánger 1971) cosechó numerosos éxitos desde la compañía de Max Reinhardt en Centroeuropa tanto en teatro como en la incipiente industria del cine. En la década de los veinte, Adolph Zukor le lleva a Estados Unidos; después de protagonizar algunas producciones mudas sería, llegado el cine sonoro,  _curiosamente_ el primer actor en ser doblado por otro. Sucedió en la película The Wolf of Wall Street (1929) donde Lawford Davidson pondría su voz para enmascarar el marcado acento húngaro que por aquella época conservaba Lukas. En apenas un par de años aquel actor centroeuropeo de físico seductor y cierto aire misterioso se convertiría en el galán de moda de la Paramount  por espacio de un par de décadas Beloved Bachelor, By Candlelight, Strictly Dishonorable, No one man,  Little Women, Ladies in love..  son sólo algunas de las casi cincuenta películas de esta etapa. El héroe de las comedias edulcoradas de la época fue cediendo a menudo al villano de aspecto distinguido e intenciones aviesas en los siguientes años, o el tercero en discordia del típico triángulo amoroso que casi siempre se queda sin la chica: Thunder Below, I found Stella Parish, Rockabye, The Fountain..   y la excepcional Dogsworth, de W. Wyler. Parecía como si Lukas estuviera encasillándose en determinados roles, circunstancia que a un actor acostumbrado a la versatilidad debía incomodar mucho, así que  unos años  después de obtener la nacionalidad norteamericana en 1933 volvería a Europa en una  productiva gira en la que rodó  entre otras películas The Lady Vanishes a las órdenes de Alfred Hitchcock , y otros títulos como Dinner at the Ritz, o A window in London. Tras su regreso a Hollywood,  la intensa carrera cinematográfica de Lukas parecía entrar en un periodo de tranquilidad. Destacan películas como Confessions of a Nazi Spy o Strange Cargo donde muestra que su talento está por encima de clichés, pero pese a todo, y desencantado, decide centrarse en el teatro, donde arrancó su pasión por la actuación allá en Budapest. En 1937, obtuvo un notable éxito en la obra de Ibsen, A doll's house,  y desde la escena llegaría en la década de los 40 su mayor reconocimiento al repetir en pantalla la inmensa ovación  que le proporcionó la obra de Lilliam Hellman, Watch on the Rhine, uno de los acontecimientos más comentados de Broadway por espacio de casi dos temporadas. A menudo, el papel de Lukas , ha sido visitado  y revisitado por la curiosidad de los  incondicionales de Bogart que no se explican quien y cómo pudo arrebatarle a Rick el Oscar de 1943. Adoro a Boogie, pero si tuviera que elegir, entre Rick y Kurt  me quedo con Her Müller : el personaje que dibuja  Paul Lukas  con su actuación, es sencillamente irrepetible, excepcional, transciende  cualquier concepto preconcebido que pueda tenerse desde nuestra persperctiva actual de una película y un personaje nacidos de  la necesidad de hacer a la sociedad norteamericana posicionarse frente a los nazis en plena Segunda Guerra Mundial. Con  completa naturalidad, Lukas nos hace creer que existieron y existen hombres sencillos que sin grandes alardes de heroicidad  luchan por encima de sí mismos por la dignidad de la condición humana.    No sólo fue el Óscar, Paul  Lukas, enamoró con su encarnación de Kurt Múller a la crítica  de Nueva York y Los Ángeles, arrasando con los galardones más prestigiosos : “Golden Globes”(que arrancaron esa misma temporada) o los premios de la crítica de Los Ángeles y N. York entre otros . No obstante, y  pese a este triunfo, me imagino al exigente  y veterano actor, no demasiado satisfecho,  en su intento de  dar a su carrera el rumbo que le habría gustado, cuando llegaron de nuevo los papeles  habituales, a los que supo sin embargo sacar partido en producciones de desigual signo en los años siguientes. Cabe destacar aquí, su papel de Marcel Bonet en Uncertain Glory,  de Gus en Deadline at Down., o del Dr. Heinrich Bernhardt en Berlin Express Hacia mediados de los 40 y principalmente durante los 50 centrará su carrera en el teatro , participando como artista invitado en shows televisivos y prodigándose también en la gran pantalla. El galán seductor y misterioso del Hollywood dorado había dado paso a un entrañable personaje de aspecto maduro y bonachón  como en , Kim de la India,  20.000 leguas de viaje submarino,The rooths of heaven, Los cuatro jinetes del Apocalipsis, 55 días en Pekin o Lord Jim, Pero de igual modo que cuando encabezaba los repartos, Paul Lukas supo sacar de sus intervenciones como secundario un formidable partido , robando escenas a golpe de magnetismo y distinguida presencia, la eterna elegancia, que fue ante la cámara su compañera de viaje a lo largo de cincuenta años de carrera.




Íntimo y personal
PAUL  LUKAS
 




Imagen procedente de la Enciclopedia Magyar. Pál Lukács nació  hacia 1891 según unas fuentes  y en 1895  en otras versiones, pero todas constatan que fue a bordo de un tren que llegaba a Budapest un 26 de mayo. De espíritu inquieto, Lukas participó en los Juegos Olímpicos de Estocolmo en 1912 con el equipo húngaro de lucha  libre. Contaba el actor que huyendo del futuro laboral que soñaba para él su padre, ejecutivo de una agencia de publicidad en Budapest , ingresó en la infantería en el ejército de su país. "Yo traicioné en cierto modo a mi padre-diría al New York Times en 1941- y la guerra me traicionó a mí". Herido de gravedad durante la I Guerra Mundial, aprovechó su baja temporal para estudiar Arte Dramático en la Academia Nacional Húngara de Actuación. Tras un período en el que debutó en el teatro y cosechó algunos éxitos principalmente en escenarios del centro de Europa, se incorporó de nuevo al ejército, en este caso como aviador. Lukas conservó el gusto por las alturas porque una de sus grandes pasiones era  pilotar ya en  su época de Hollywood, su propia avioneta, así como  juguetear con todo lo que tuviera motor  particularmente coches de carreras.  A su llegada a Hollywood, de la mano de Zukor, ya era un ídolo en Europa Central y continuó su carrera siendo el coprotagonista de Pola Negri, de Tallulah Bankhead en algunas producciones mudas. La irrupción del cine sonoro, le sorprendió con nulos conocimientos de inglés. Ante la posibilidad de que su contrato fuera rescindido buscó a un estudiante de la Universidad de California  para que le diera clases y aprendió esa lengua  ¡en un par de meses!. Ignoro si hablaba además de húngaro e inglés , con un acento  encantador por cierto, y una voz profunda y grave, otros idiomas,  aunque a menudo hubo de expresarse en alemán en algunas de las películas que interpretó y parece  hablarlo con naturalidad. En Little Women,   canta el "Nur wer die..." de Tchaikosky con texto de Goethe al piano para Katherine Hepburn  traduciéndolo luego al inglés en una escena preciosa. También en Watch on the Rhine, su interpretación magistral, vuelve a aporrear el piano - no sé si lo tocaba realmente - para cantar en alemán la canción de guerra que  Kürt Müller y sus compañeros corean en el frente durante la primera contienda mundial, y que luego adaptan en su participación para la Batalla del Manzanares en la Guerra Civil Española, al lado de los republicanos _por si alguien se pregunta por qué no se estrenó la película en nuestro país en su día-. Incluso y esto es meramente anecdótico, alguna que otra vez le oímos palabras aisladas en español, especialmente en la película The Ghost Breakers, 1940, donde interpreta al agente inmobiliario cubano de la protagonista, Parada. De su vida sentimental , bastante discreta se le conocen tres matrimonios: el primero de ellos durante unos meses en Hungría cuando el actor contaba apenas 20 años en plena guerra con una dama de la que nunca quiso hablar y de quien se divorció.  El más duradero, con Gizella , familarmente Daisy o Gizus ,Benes, "una  húngara rubia y  pequeñita",  según el propio sr. Lukas( aunque téngase  en cuenta para calibrar lo que él pudiera considerar "pequeñita"  que el actor  medía 1.86m.), su novia oficial cuando llegó a Estados Unidos desde su país. La había conocido en Budapest un año atrás y al parecer fue un flechazo mutuo  fulminante. Con ella se casó en 1927 y su matrimonio duraría hasta que  Daisy falleció en  1962. En noviembre de 1963, volvería a contraer nupcias   con la holandesa Anneke  M. Driessens . Rodó en España entre otras películas 55 días en Pekin. Debió gustarle este país donde pasó largos períodos de descanso entre rodaje y rodaje  desde finales de la década de los cincuenta porque una vez que se retiró de la escena en 1970 se estableció en Mallorca, aunque posteriormente decidió mudarse a Tánger, lugar donde había pasado felices  períodos de vacaciones. El  15 de Agosto de 1971, en un día de sofocante calor, mientras buscaba una casa para quedarse definitivamente,  Paul Lukas nos dejó. Cumpliendo  con su última voluntad de permanecer para siempre en la Costa del Sol malagueña que tanto adoraba,  fue enterrado unas semanas más tarde en el cementerio internacional de Benalmádena.