Rito del matrimonio

RITO DEL MATRIMONIO

Formulario I Formulario II - A
Formulario II - B Formulario III

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Formulario Primero

Monición al Rito

Puestos en pie todos, incluso los novios, y situados los testigos a uno y otro lado, el sacerdote se dirige a los novios, con estas palabras u otras semejantes:

Queridos hermanos:
Estamos aquí, junto al altar, para que Dios garantice con su gracia vuestra voluntad de contraer Matrimonio ante el mi­nistro de la Iglesia y la comunidad cristiana ahora reunida. Cristo bendice copiosamente vuestro amor conyugal, y él, que os consagró un día con el santo Bautismo, os enriquece hoy y os da fuerza con un Sacramento peculiar para que os guardéis mutua y perpetua fidelidad y podáis cumplir las demás obliga­ciones del Matrimonio. Por tanto, ante esta asamblea, os pregunto sobre vuestra intención.

Escrutinio

Entonces el sacerdote los interroga acerca de la libertad, la fidelidad y la aceptación y educación de la prole, y a cada pregunta ellos responden.

R. Sí, venimos libremente.

R. Sí, estamos decididos.

La siguiente pregunta se puede omitir si las circunstancias lo aconsejan, por ejemplo, si los novios son de edad avanzada.

R. Sí, estamos dispuestos.

Consentimiento

El sacerdote les invita a expresar su consentimiento:

Así pues, ya que queréis contraer santo Matrimonio, unid vuestras manos y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia

Se dan la mano derecha.

El varón dice:
Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.

 La mujer dice:
Yo, N., te recibo a ti, N., como esposo, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.

O bien:

El esposo: N., ¿quieres ser mi mujer?
La esposa: Sí, quiero.

La esposa: N., ¿quieres ser mi marido?
El esposo: Sí, quiero.

El esposo: N., yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida:
La esposa: N., yo te recibo como esposo y prometo amarte fielmente durante toda mi vida:

O bien:

El esposo: Yo, N., te recibo a ti, N., como legítima mujer mía, y me entrego a ti como legítimo marido tuyo, según lo manda la santa Madre Iglesia católica.

La esposa: Yo, N., te recibo a ti, N., como legítimo marido mío, y me entrego a ti como legítima mujer tuya, según lo manda la santa Madre Iglesia católica.

Si parece más oportuno el sacerdote puede solicitar el consentimiento de los contrayentes por medio de un interrogatorio.

En primer lugar interroga al varón:
N., ¿quieres recibir a N., como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarla y respetarla todos los días de tu vida?

El varón responde:
Sí, quiero

A continuación el sacerdote interroga a la mujer:
N.,¿quieres recibir a N., como esposo, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarlo y respetarlotodos los días de tu vida?

La mujer responde:
Sí, quiero

Confirmación del consentimiento

Luego el sacerdote que recibe el consentimiento dice a los esposos:

El Señor confirme con su bondad este consentimiento vuestro que habéis manifestado ante la Iglesia y os otorgue su copiosa bendición. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

O bien:

El Dios de Abraham,
el Dios de Isaac,
el Dios de Jacob,
el Dios que unió a nuestros primeros padres en el paraíso
confirme este consentimiento mutuo
que habéis manifestado ante la Iglesia
y, en Cristo, os de su bendición,
de forma que, lo que Dios ha unido,
no lo separe el hombre.

El sacerdote invita a los presentes a alabar a Dios:

Bendigamos al Señor.  

Todos responden:

Demos gracias a Dios.

En este momento, según las costumbres locales, el esposo levanta el velo con que la esposa cubre su rostro.

Bendición y entrega de los Anillos

El sacerdote dice:

El Señor bendiga + estos anillos
que vais a entregaros el uno al otro
en señal de amor y de fidelidad.

R. Amén.

Según la oportunidad, asperja los anillos y los entrega a los esposos.
El esposo introduce en el dedo anular de la esposa el anillo a ella destinado, diciendo:

N.,recibe esta alianza
en señal de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Asimismo la esposa introduce en el dedo anular del esposo el anillo a él destinado, diciendo:

N.,recibe esta alianza
en señal de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Según las costumbres locales se puede realizar a continuación el rito de la bendición y entrega de las arras.

Bendición y entrega de las Arras

El sacerdote dice:

Bendice +, Señor, estas arras,
que N. y N. se entregan,
y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes.

El esposo toma las arras y las entrega a la esposa, diciendo:

N., recibe estas arras
como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a compartir.

La esposa igualmente las entrega al esposo, diciendo:

N., recibe estas arras
como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a compartir.

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Formulario Segundo: Modelo A

Monición al Rito

Puestos en pie todos, incluso los novios, y situados los testigos a uno y otro lado, el sacerdote se dirige a los novios, con estas palabras u otras semejantes:

Queridos hermanos:
Estamos aquí, junto al altar, para que Dios garantice con su gracia vuestra voluntad de contraer Matrimonio ante el mi­nistro de la Iglesia y la comunidad cristiana ahora reunida. Cristo bendice copiosamente vuestro amor conyugal, y él, que os consagró un día con el santo Bautismo, os enriquece hoy y os da fuerza con un Sacramento peculiar para que os guardéis mutua y perpetua fidelidad y podáis cumplir las demás obliga­ciones del Matrimonio. Por tanto, ante esta asamblea, os pre­gunto sobre vuestra intención.

Escrutinio

Entonces el sacerdote los interroga acerca de la libertad, la fidelidad y la aceptación y educación de la prole, y a cada pregunta ellos responden.

R. Sí, venimos libremente.

R. Sí, estamos decididos.

La siguiente pregunta se puede omitir si las circunstancias lo aconsejan, por ejemplo, si los novios son de edad avanzada.

R. Sí, estamos dispuestos.

Consentimiento

El sacerdote les invita a expresar su consentimiento:

Así pues, ya que queréis contraer santo Matrimonio, unid vuestras manos y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia

Se dan la mano derecha.

El varón dice:
Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.

 La mujer dice:
Yo, N., te recibo a ti, N., como esposo, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.

Si parece más oportuno el sacerdote puede solicitar el consentimiento de los contrayentes por medio de un interrogatorio.

En primer lugar interroga al varón:
N., ¿quieres recibir a N., como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarla y respetarla todos los días de tu vida?

El varón responde:
Sí, quiero

A continuación el sacerdote interroga a la mujer:
N.,¿quieres recibir a N., como esposo, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarlo y respetarlotodos los días de tu vida?

La mujer responde:
Sí, quiero

Confirmación del consentimiento

Luego el sacerdote que recibe el consentimiento dice a los esposos:

El Señor confirme con su bondad este consentimiento vuestro que habéis manifestado ante la Iglesia y os otorgue su copiosa bendición. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

O bien:

El Dios de Abraham,
el Dios de Isaac,
el Dios de Jacob,
el Dios que unió a nuestros primeros padres en el paraíso
confirme este consentimiento mutuo
que habéis manifestado ante la Iglesia
y, en Cristo, os de su bendición,
de forma que, lo que Dios ha unido,
no lo separe el hombre.

El sacerdote invita a los presentes a alabar a Dios:

Bendigamos al Señor.  

Todos responden:

Demos gracias a Dios.

En este momento, según las costumbres locales, el esposo levanta el velo con que la esposa cubre su rostro.

Bendición y entrega de los Anillos

El sacerdote dice:

Bendice +, Señor, estos anillos
para que quienes los lleven
cumplan siempre tu voluntad,
se guarden íntegra fidelidad el uno al otro
y vivan en paz amándose siempre.

R. Amén.

Según la oportunidad, asperja los anillos y los entrega a los esposos.
El esposo introduce en el dedo anular de la esposa el anillo a ella destinado, diciendo:

N.,recibe esta alianza
en señal de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Asimismo la esposa introduce en el dedo anular del esposo el anillo a él destinado, diciendo:

N.,recibe esta alianza
en señal de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Según las costumbres locales se puede realizar a continuación el rito de la bendición y entrega de las arras

Bendición y entrega de las Arras

El sacerdote dice:

Bendice +, Señor, estas arras,
que N. y N. se entregan,
y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes.

El esposo toma las arras y las entrega a la esposa, diciendo:

N., recibe estas arras
como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a compartir.

La esposa igualmente las entrega al esposo, diciendo:

N., recibe estas arras
como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a compartir

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Formulario Segundo: Modelo B

Monición al Rito

Puestos en pie todos, incluso los novios, y situados los testigos a uno y otro lado, el sacerdote se dirige a los novios, con estas palabras u otras semejantes:

Queridos hermanos:
Estamos aquí, junto al altar, para que Dios garantice con su gracia vuestra voluntad de contraer Matrimonio ante el mi­nistro de la Iglesia y la comunidad cristiana ahora reunida. Cristo bendice copiosamente vuestro amor conyugal, y él, que os consagró un día con el santo Bautismo, os enriquece hoy y os da fuerza con un Sacramento peculiar para que os guardéis mutua y perpetua fidelidad y podáis cumplir las demás obliga­ciones del Matrimonio. Por tanto, ante esta asamblea, os pre­gunto sobre vuestra intención.

Escrutinio

Entonces el sacerdote los interroga acerca de la libertad, la fidelidad y la aceptación y educación de la prole, y a cada pregunta ellos responden.

R. Sí.

R. Sí.

R. Sí.

Consentimiento

El sacerdote les invita a expresar su consentimiento:

Así pues, ya que queréis contraer santo Matrimonio, unid vuestras manos y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia

Se dan la mano derecha.

En primer lugar interroga al varón:
N., ¿quieres recibir a N., como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarla y respetarla todos los días de tu vida?

El varón responde:
Sí, quiero.

A continuación el sacerdote interroga a la mujer:
N., ¿quieres recibir a N., como esposo, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarlo y respetarlotodos los días de tu vida?

La mujer responde:
Sí, quiero

Confirmación del consentimiento

Luego el sacerdote que recibe el consentimiento dice a los esposos:

El Señor confirme con su bondad este consentimiento vuestro que habéis manifestado ante la Iglesia y os otorgue su copiosa bendición. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

O bien:

El Dios de Abraham,
el Dios de Isaac,
el Dios de Jacob,
el Dios que unió a nuestros primeros padres en el paraíso
confirme este consentimiento mutuo
que habéis manifestado ante la Iglesia
y, en Cristo, os de su bendición,
de forma que, lo que Dios ha unido,
no lo separe el hombre.

El sacerdote invita a los presentes a alabar a Dios:

Bendigamos al Señor.  

Todos responden:

Demos gracias a Dios.

En este momento, según las costumbres locales, el esposo levanta el velo con que la esposa cubre su rostro.

Bendición y entrega de los Anillos

El sacerdote dice:

Bendice y santifica, Señor,
el amor de N. y N.,
y que estos anillos, signo de fidelidad,
les recuerden su promesa de amor mutuo.

Según la oportunidad, asperja los anillos y los entrega a los esposos.
El esposo introduce en el dedo anular de la esposa el anillo a ella destinado, diciendo:

N.,recibe esta alianza
en señal de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Asimismo la esposa introduce en el dedo anular del esposo el anillo a él destinado, diciendo:

N.,recibe esta alianza
en señal de mi amor y fidelidad a ti.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Según las costumbres locales se puede realizar a continuación el rito de la bendición y entrega de las arras.

Bendición y entrega de las Arras

El sacerdote dice:

Bendice +, Señor, estas arras,
que N. y N. se entregan,
y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes.

El esposo toma las arras y las entrega a la esposa, diciendo:

N., recibe estas arras
como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a compartir.

La esposa igualmente las entrega al esposo, diciendo:

N., recibe estas arras
como prenda de la bendición de Dios
y signo de los bienes que vamos a comparti

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Formulario Tercero: Rito Mozárabe

Los textos ofrecidos en este formulario recogen las oraciones, textos bíblicos y ritos de la antigua tradición hispánica conservada en la liturgia Hispano-Mozárabe y en muchos antiguos rituales de las diócesis españolas. Su empleo se recomienda particularmente allí donde perviven estas tradiciones.

(En construcción...)

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