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Esta biografía está tomada de http://iris.cnice.mecd.es/filosofia/II/alumnos/ruta4/nietzsche/nietzsche-biografia.htm
El reloj
marcaba aproximadamente las 10 de la mañana, a la vez que tañían las campanas
anunciando el comienzo del oficio religioso, cuando Friedrich Wilhelm Nietzsche
entró en este mundo.
Su padre vio
en su nacimiento un signo de Dios ya que el 15 de octubre era el cumpleaños del
emperador Friedrich Wilhelm IV (el nuevo restaurador del cristianismo luterano
mediante la Santa Alianza) al que consideraba como el instrumento que Dios había
utilizado para darle su pequeña parroquia de Röcken, era pastor luterano. Además,
las campanas llamaban a la casa de Dios.
Friedrich Wilhelm creció con la doble conciencia mesiánica de
ser hijo del rey e hijo de Dios en el seno de una familia marcada por el
cristianismo protestante. No sólo su padre, Karl Ludwig era pastor protestante,
sino que éste había contraído matrimonio con Franziska Oehler, hija de otro
pastor protestante.
Quedó así rodeado de mujeres, su madre, su abuela paterna Erdmuthe, su dos tías paternas –Auguste y Rosalie- y su hermana Elisabeth que constituyeron su nuevo hogar en Naumburg.El joven Nietzsche debía seguir la carrera eclesiástica de su padre por lo que debía recibir una buena formación lo que le llevó a ingresar en la renombrada escuela de Pforta en 1858, donde habían estudiado Fichte, Schlegel y Ranke, con el fin de cursar sus estudios de enseñanza secundaria previos a sus estudios universitarios.
En Pforta recibió una excelente formación. Durante seis años
se familiarizó con las obras y las lenguas clásicas hasta el punto de llegar a
tener un perfecto dominio del griego y del latín. Además, tuvo contacto con el
método histórico-crítico y su aplicación a la lectura de los textos clásicos.
El propósito
de Germania era la composición de ensayos, poemas u obras musicales que
intercambiarían entre sí los tres amigos una vez al mes y que les comprometía
a todos y cada uno, además, a realizar una amistosa crítica de las obras
recibidas.
En Pforta trabó amistad con Carl von Gesdorff con el que improvisaba todas las
tardes al piano en la sala de música y con Paul Deussen, hijo también de
pastor protestante, y que llegó a ser estudioso de la filosofía india,
traductor de los Upanisad, editor de Schopenhauer y fundador de la Sociedad
Schopenhauer. Con él le unió su gusto por la poesía. En particular por la
poesía de Anacreonte que recitaban, en griego claro está, mientras paseaban.
Durante este
tiempo aclaró definitivamente su posición con respecto a Dios y el
cristianismo al estudiar la historia de éste y la lectura de la Vida de Jesús
de David Friedrich Strauss. Consecuencia de ello fue su decisión de abandonar
la facultad de Teología sin contar con nadie. Tal decisión provocó un
enfrentamiento abierto entre él y su madre que se zanjó por su parte en la
decisión de no volver a hablar de religión jamás con ella y ésta tuvo que
resignarse a la nueva situación.
Ritschl, defensor del método histórico-crítico, influyó en
Nietzsche animándole a formar junto con otros estudiantes una asociación filológica
en la que pudieran presentar, escuchar y discutir los trabajos filológicos de
cada miembro. Nietzsche redactó un trabajo sobre los últimos fragmentos de
Teognis y se lo dio a leer a su maestro. Éste quedó tan impresionado por su
trabajo que, a partir de entonces, su relación fue estrechándose.
Desde el invierno de 1865 a 1866 y hasta el verano de 1867 trabajó
intensamente elaborando una serie de trabajos filológicos sobre los fragmentos
de Teognis, las fuentes de la Vida y opiniones de los filósofos ilustres de Diógenes
Laercio, la tradición de los títulos de las obras de Aristóteles, el lamento
de Dánae de Simónides, Homero y Hesíodo, etc. Algunos de estos trabajos
fueron publicados por entonces y otros poco más tarde.
Afloró
entonces una de sus grandes preocupaciones: el no tener un estilo propio. Le
parecía que su estilo era simplemente pasable.
Con Rohde discutía sobre estos asuntos desde opiniones
aparentemente divergentes para llegar a concluir que, en el fondo, les unía una
armonía plena y serena. En el fondo –como el mismo Rohde confesaría- fue
Schopenhauer quien les acercó.
Allí se instaló como Privatdozent (profesor privado). Algunos de sus trabajos alcanzaron gran notoriedad en la Universidad y el Zentralblatt de Friedrich Zarncke publicó algunas de sus reseñas. Visitaba asiduamente a Ritschl y al orientalista Hermann Brockhauss, casado con una de las hermanas de Wagner, y frecuentaba la casa del historiador y periodista Karl Biedermann en la que se reunían multitud de literatos y artistas. Su postura ante la música de Wagner que había considerado en su etapa universitaria como despreciable por pertenecer a las nuevas músicas había variado pendularmente. Al poco de su vuelta a Leipzig (noviembre de 1868) en la casa de Brockhaus se le presentó la ocasión de conocer personalmente a Wagner y fue definitivamente arrebatado por su figura. Entonces, se hizo wagneriano al tiempo que se iba alejando de la filosofía de Schopenhauer.
A comienzos del mes de diciembre, la cátedra de Lengua y
Literatura griegas de la Universidad de Basilea quedó vacante por el traslado
de su titular Adolf Kiessling.
Vischer-Bilfinger, por su cuenta y riesgo, había escrito a seis
de los más influyentes catedráticos alemanes solicitándoles información
acerca de los jóvenes filólogos más capacitados para desempeñar dicho puesto
y, uno de ellos, Hermann Usener -de Bonn- también recomendó a Nietzsche. El
consejero se dirigió directamente a Ritschl que le confirmó los informes dados
a Kiessling.
El 23 de marzo, la Facultad de Filología de la Universidad de
Leipzig concedió a Nietzsche el título de doctor por sus trabajos en el
Rheinisches Museum. El 17 de abril obtuvo la nacionalidad suiza y a las dos de
la tarde del 19 de abril llegó a Basilea para tomar posesión de su cátedra.
Durante su estancia en Basilea conoció al famoso historiador
Jacob Burckhardt al que tuvo en alta estima durante toda su vida.
Burckhardt tenía una postura abiertamente crítica contra el gobierno de
Bismarck, que le parecía que, como todo Estado, se oponía a la auténtica
cultura. Nietzsche coincidía plenamente con él en este punto.
A pesar de
ello, reconocía que la nación alemana tenía una misión, la de superar la
nueva civilización que estaba en su ocaso como habían demostrado los hechos de
la Comuna de París. (Nietzsche estaba muy impresionado por la falsa noticia que
recorrió Europa según la cual los comuneros habían incendiado el museo del
Louvre).
Alemania debía superar mediante la cultura (el arte) la
superficialidad y elegancia francohebraica y la codicia financiera de su época.
Y debía hacerlo mediante la música de Wagner.
Estaba hechizado con la figura y la música de Wagner desde su primer encuentro
en Leipzig y, al instalarse en Basilea, tuvo ocasión de ser asiduo visitante de
la casa de Wagner en Tribschen donde consolidó su amistad tanto con él como
con Cósima von Bülow que había abandonado a Hans von Bülow para irse a vivir
con Wagner.
La obra de Nietzsche fue bien acogida por Wagner y los
wagnerianos, pero no así en el ámbito académico universitario. De hecho, uno
de sus mayores opositores fue el filólogo Ulrich von Willamowitz-Möllendorf.
Así, el prestigio universitario de Nietzsche comenzaba su decadencia.
En 1873 conoció a Paul Rée con el que mantuvo una estrecha relación de
amistad que duró algunos años.
Esta última consideración lleva la adulación a Wagner, que había trasladado su residencia a Bayreuth, y a su misión histórica hasta el extremo. Hasta el punto de que el propio Nietzsche declara que en el verano de 1876 sintió “asco de sí mismo”.
Ese asco muestra la evolución de Nietzsche más allá de Wagner y de su visión estética de la vida. Así, se convierte en un espíritu libre comenzando la redacción de la primera versión de su obra Humano, demasiado humano que verá la luz en 1878 convirtiéndole en un apóstata del wagnerian¡smo y rompiendo su amistad con Wagner.
Tras la ruptura con Wagner redacta en 1879 Opiniones y sentencias (segunda parte de Humano, demasiado humano). Al mismo tiempo su salud había ido empeorando, sus dolores de cabeza aumentaban e iban acompañados de vómitos frecuentes, lo que le llevó a escribir una carta de dimisión de su cargo de la Universidad de Basilea el 2 de mayo del mismo año. Su dimisión fue aceptada concediéndole una pensión que le permitiría vivir dignamente el resto de sus días.
A partir de entonces se convirtió en un fugitivo errante, como él mismo confesó a su amigo Paul Rée. Es decir, estuvo cambiando continuamente de residencia entre Italia, Francia, Suiza y Alemania sin establecerse en ningún sitio hasta que perdió la razón.
A mediados
de junio de 1879 llegó a St. Moritz donde permaneció tres meses con sucesivas
recaídas y mejorías. Allí redactó la tercera parte de Humano, demasiado
humano titulada El caminante y su sombra.
Durante el invierno de 1879 a 1880 su salud estuvo seriamente afectada: una sensación continua de mareo, dolor y opresión constantes en la cabeza y en los ojos y una sensación general de parálisis que le dificultaba hasta el habla, a la vez que crisis de vómitos que llegaban a durar hasta tres días.
El año 1880 lo pasó entre Naumburg, Riva del Garda, Marienbad, vuelta a Naumburg, Stresa para recalar finalmente durante varios meses (invierno de 1880 a 1881) en Génova.Allí dio forma definitiva a las notas de sus pensamientos que
había tomado durante 1880 dando lugar a Aurora, primera obra del nuevo
Nietzsche sin convicciones en la que aboga por la supresión de la moral.
El invierno de 1881 a 1882 lo pasó de nuevo en Génova. Allí se propuso escribir la continuación de Aurora alumbrando así La gaya ciencia. En esta obra Nietzsche intenta anunciar su filosofía de afirmación de la vida. Su redacción definitiva comprende cinco libros pero publicó cuatro de ellos junto con un preludio en verso titulado “Broma, malicia y venganza” en el verano de 1882
En 1882 estuvo en Roma donde conoció a Lou Andreas Salomé, de
la que se enamoró perdidamente hasta el punto de que le propuso el matrimonio.
Ella declinó tal propuesta y la consecuencia de ello fue la ruptura de su
amistad con ella y con su antiguo amigo Paul Rée.
Así, durante
el invierno de 1882 a 1883 vivió atormentado por el resentimiento contra Salomé
y Rée, rompió con su familia y se despreciaba a sí mismo hasta el punto de
estar, como el mismo referirá, a las puertas del suicidio.
Durante su estancia en Niza de 1883 a 1884 tuvo una breve relación,
de semanas, con un joven médico de Viena, Joseph Paneth, que anotó sus
encuentros con Nietzsche en un diario de gran interés. Además, Paneth, era
“el amigo Joseph” del que Freud hablará en la Interpretación de los sueños
por lo que es probable que Freud tuviera una pronta noticia del pensamiento de
Nietzsche a través de él.
En 1886 se
encontró por última vez con Erwin Rohde en Leipzig donde constató que su
amistad se había ido enfriando. De hecho, romperá definitivamente con él en
carta fechada el 21 de mayo de 1887.
También
entre 1886 y 1887 publicó los nuevos prólogos al Nacimiento de la tragedia, a
Humano, demasiado humano –que se publicó en dos volúmenes, constituyendo el
segundo Opiniones y Sentencias y El caminante y su sombra-, a Aurora y a La Gaya
Ciencia –a la que agregó el quinto libro y las “Canciones del príncipe
Vogelfrei”-. Además, publicó él mismo, ya que no encontró editor, Más allá
del Bien y del mal y La genealogía de la moral.
Desde
entonces, se dedicó a intentar elaborar una obra cuyo proyecto ya había
concebido en 1885 y que llevaría el título de La voluntad de poder. Estableció
varios índices de la futura obra, organizo y reorganizó sus materiales. Hizo
una primera elaboración que contenía 372 fragmentos de sus apuntes ordenados y
numerados por él mismo.
También escribió entre mayo y agosto de 1888 El caso Wagner en el que volvía exponer sus posiciones críticas frente a la figura de Wagner y su música.
En los últimos días de agosto y los primeros de septiembre de 1888 elaboró un nuevo plan organizado en doce capítulos en el que el título de su futura obra fue modificado por el de Transvaloración de todos los valores. De este plan surgirían sus obras El Anticristo y el Crepúsculode los ídolos.
El 30 de septiembre de 1888 concluyó ambas obras y se apoderó de él, desde entonces, un gran estado de excitación. De hecho, añadió al Anticristo un epílogo titulado “Ley contra el cristianismo” que introdujo así: “Dada en el día de la salvación, en el primer día del año uno (el 30 de septiembre de 1888 de la falsa cronología).
A partir de la segunda mitad del mes de octubre e inmerso en ese estado de euforia escribió el relato autobiográfico Ecce Homo.
De aquí hasta el dos de enero de 1889, en que su euforia crecía a la vez que su enfermedad se iba agravando, compuso Nietzsche contra Wagner y Ditirambos de Dionisos.
El 3 de enero de 1889 se desmayó en la plaza Carlo Alberto de Turín y entre los días 3 y 8 escribió las “misivas de la locura” a todos sus amigos, a príncipes y hombres de Estado, a Bismarck y al rey de Italia Humberto I. Estas cartas iban firmadas como Dionisos, Nietzsche-César o Dionisos-Crucificado. Muchas de ellas no llegaron a ser enviadas.
En la carta dirigida al historiador Burckhardt, fechada el 6 de enero, decía: “Querido señor profesor, al final me habría gustado ser más profesor en Basilea que Dios, pero no me he atrevido a llevar mi egoísmo personal tan lejos como para saltarme la creación del mundo”.
El 9 de enero su amigo Overbeck le sacaba de Turín ya que había perdido definitivamente la razón.
Estuvo hospitalizadorimero en Basilea y más tarde en Jena hasta que, en el mes de marzo, su madre se hizo cargo de él y lo llevó a Naumburg donde le cuidó hasta su muerte en 1897. A partir de entonces se hizo cargo de él su hermana Elisabeth.
El caso es que hasta su muerte la figura de Nietzsche fue creciendo llegando a convertirse en objeto de culto. El archivo Weimar se convirtió en lugar de peregrinación de los nietzschanos de todos los credos y colores, su hermana lo mostraba a ciertos visitantes privilegiados y sus obras tuvieron tiradas excepcionales. Además, se vendían de él retratos, estatuillas y, tras su muerte, hasta una reproducción de su máscara mortuoria debidamente retocada. (Todo esto con la oposición y la indignación del grupo de Basilea).
El 25 de agosto de 1900 sumido en la más profunda sinrazón, la de su locura, salió de este mundo. Sus restos fueron trasladados a su ciudad natal, Röcken, siendo enterrado, paradójicamente, junto a la Iglesia parroquial de la que su padre fue ministro.http://iris.cnice.mecd.es/filosofia/II/alumnos/ruta4/nietzsche/nietzsche-biografia.htm