Fernando Pessoa. La página del oso astur Pepe

La página del oso astur. Fernando Pessoa  

Me importa poco. ¿Te importa poco el qué? No sé, me importa poco

Novedades


Inicio

Nietzsche  

  Goset 

Pessoa

  

 Van Gogh


Yo       

 

 

E-mail

Biografía    Heteronimos    Libro del Desasosiego    Poemas    Enlaces    

         Pessoa como Alberto Caeiro

Niño desconocido y sucio jugando en mi puerta,

no te pregunto si me traes un recado de los símbolos.

Me haces gracia por nunca haberte visto antes

y, naturalmente, si pudieras estar limpio serías otro niño,

y no vendrías aquí.

¡Juega en el polvo, juega!

Aprecio tu presencia sólo con los ojos.

Vale más la pena ver una cosa siempre por primera vez que conocerla,

porque conocer es como no haber visto nunca por primera vez,

y no haber visto nunca por primera vez es sólo haber oído contar.

El modo en que este niño está sucio es diferente del modo en que los otros están sucios.

¡Juega! Al coger una piedra que te cabe en la mano sabes que te cabe en la mano.

Ninguna filosofía puede darme una certidumbre mayor

y, sobre todo, ninguna puede venir a jugar  a mi puerta.

Playa del Aguilar, en Muros de Nalón, la más cercana a la madriguera

Verdad, mentira, certidumbre, incertidumbre...

Aquel ciego del camino conoce también estas palabras.

Estoy sentado en un alto escalón y tengo apretadas las manos

sobre lo más alto de las rodillas cruzadas.

Bien: verdad, mentira, certidumbre, incertidumbre, ¿Qué son?

El ciego para el camino,

quité las manos de encima de las rodillas.

Verdad, mentira, certidumbre, incertidumbre, ¿son las mismas?

Algo mudó en una parte de la realidad: mis rodillas y mis manos.

¿Cuál es la ciencia que tiene conocimientos para esto?

El ciego continúa su camino y yo no hago más gestos.

Ya no es la misma hora, ni la misma gente, ni nada igual.

Ser real es esto.  

 

Verdad, mentira, certidumbre, incertidumbre...

Aquel ciego del camino conoce también estas palabras.

Estoy sentado en un alto escalón y tengo apretadas las manos

sobre lo más alto de las rodillas cruzadas.

Bien: verdad, mentira, certidumbre, incertidumbre, ¿Qué son?

El ciego para el camino,

quité las manos de encima de las rodillas.

Verdad, mentira, certidumbre, incertidumbre, ¿son las mismas?

Algo mudó en una parte de la realidad: mis rodillas y mis manos.

¿Cuál es la ciencia que tiene conocimientos para esto?

El ciego continúa su camino y yo no hago más gestos.

Ya no es la misma hora, ni la misma gente, ni nada igual.

Ser real es esto.  

Biografía    Heteronimos    Libro del Desasosiego    Poemas    Enlaces    

Cualquier cosa que se te ocurra al ver la página, por favor, cuéntamela, me hará ilusión

Inicio | Nietzsche | Pessoa | Van Gogh | Yo | Novedades | E-mail