Utopos es una fuga en el tiempo y en el espacio. Utopos es la negación del tiempo y del espacio. Utopos es todo lo que no ha llegado a ser y pudiera ser, lo que los hombres niegan y el Diablo aspira. Utopos es el jardín del Diablo y mucho más, mucho más que el zarzal de Dios, la presencia extrañada del Mundruk, o la rabia blanda del hijo del Animal. Todos bebemos de esta agua turbia, pues nuestro día está marcado y la Bestia vive en la axila del lupanar. Inspirad vuestro sexo agrio, la mano de Dios ya no acogota al insecto.
Una puta llamada Alsea cuida del niño. Él vendrá a cambiar el Mundo, creará el Utopos, la pura manifestación de la incertidumbre. Entonces los hombres serán y no serán. Mostrará el rabo Zacarías Belcebú. Entonces los síes serán noes, y los noes serán síes, la rabia calma, la calma rabia, la fe un derrelicto del alma. Mostrad ahora vuestras garras. Utopos es un espacio para los hambrientos, pues Satanás da de comer a los lobos con las vísceras de los vivos. Ojalá estuviéramos muertos. Quizás lo estemos todos. Utopos: el jardín de los muertos, el infierno de los vivos.
En Utopos se niega toda ciencia que no sea hermética, zacarina, el hombre es negado y renegado, la bestia y la Bestia son ensalzadas, la palabra sólo existe en el ámbito de Satán, el verso es el espejo de Dios, sólo santo en su lengua. En Utopos tan sólo hay extrañeza y rabia, pánico y dentera. Quizás un rayo de luz de cuando en cuando, para hacernos recordar que vivimos en las entrañas del Diablo. Utopos es el mundo sin esperanza, que es nuestra única esperanza.
Utopos es aquí y ahora...