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Origen
Histórico de
la S. Virgen del Carmen de Lima

Flos
Carmeli


Mi Señora Carmelita, Virgen trigueña y bonita; se festeja por el
Carmen, se pasea por el Prado...
Después
de las imagenes marianas del Rosario y la Merced, ambas en la Ciudad,
ninguna otra imagen de María en los Reyes tiene el prestigio que la de
la"Virgen del Carmen de Lima". No obstante, su historia ha sido
tergiversada hasta hoy por versiones más o menos desprovistas de
fundamento. Como en muchos otros casos la fantasía popular vino a exornar
un hecho que nada tuvo de milagroso y los escasos autores que de esta
imagen se ocuparon, no se dieron el trabajo de investigar su pasado y se
hicieron tambien eco de los decires del vulgo.
Hallandose
establecido el Monasterio de Ntra. Sra. del Carmen de la Ciudad de los
Reyes, se tiene por tradición que en el recogimiento, ya establecido con
anterioridad por D. Domingo Gomez de Silva y Da. Catalina María Doria -
1619 - en los mismos terrenos en que se levanta el primer carmelo
teresiano; ya se veneraba una imagen de la Virgen del Carmen, de tamaño
menor al natural y que fué tomada por patrona y titular de la primitiva
capilla dedicada a esta advocación. Esta imagen es tenida por "La
Fundadora" del Monasterio, pero no es esta imagen la que nos ocupa,
sino la que se venera en el Coro Bajo y tenida en mayor devoción por las
religiosas de dicha Orden.

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Luego de la venida de las tres hijas de la gran Madre Santa
Teresa, y una vez establecido el Monasterio, se realizaron reformas en el templo y claustros, y luego del
terremoto de 1655 las obras de reparación debieron agudizar el estado
económico, con lo cual se llegaron a realizar el retablo mayor y altares
laterales, creemos que paralelo a estas obras de ensambladores del retablo
mayor y otros en los claustros, tambien debe ser contemporáneo el interior
del coro bajo, especificamente el retablo que preside dicho recinto.
Este Monasterio, que tiene el orgullo de ser la casa madre de
otros muchos que se han establecido en diversas ciudades del Nuevo Mundo,
vió partir en 1652, a la entonces primera Priora madre María de San
Agustín, y fundadora del cenobio de Lima acompañada de otras dos
religiosas hacia Quito - Ecuador - esta fundación promovida al igual que
el de Lima por el Señor Ugarte y Saravia. Conocedora la priora de las
necesidades por las que atravesaba este recinto que la vió crecer
espiritualmente, ya una vez establecidos hacia 1653 en el Monasterio del
Señor San José creemos con justa razón que envió como un modo de
agradecimiento y gran estima hacia la Casa matriz, y conocedores del
extraordinario arte que se realizaba por aquellos años en dicha ciudad,
una imagen de Santa María del Monte Carmelo.
Todo parece indicarlo así, la imagen reune muchas
caracteristicas de la renombrada escuela quiteña, representada por Manuel
Chilli conocido como "Caspicara", quien llevó el arte de la
imaginería religiosa a su cuspide siguiendo el movimiento barroco del
XVII.
Sobre los cultos rendidos a esta imagen nos da cuenta Fray
Basilio de Santa Teresa, que nos menciona que para apoyar al recogimiento
y su futuro como Monasterio, se estableció una Hermandad de Ntra. Sra.
del Carmen, fundado en 1627 y la cual establecía el número de hermanos
como veinticuatro. En sus estatutos señalan que se encuentran agregados a
la Orden reformada del Carmen, los cuales portarían el santo escapulario
de la Virgen Santísima; y para fiesta principal determinaron la de Ntra.
Sra. del Carmen "el tercer domingo del mes de Julio de cada año
conforme al buleto del Jubileo.".
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Durante los años coloniales debió mantenerse esta fiesta como
principal, y celebrando como memoria la fiesta de Santa María del Monte
Carmelo el 16 de Julio, la solemnidad y magnificencia se veían en
aquellas celebraciones "A la qual acudirá el Prior de manera
q. se celebre con la mayor devoción y reverencia q. se pueda y a de ser a
su cargo elegir predicador para dha festividad".
Más en los años que se veía
turbado el Virreinato, debió decaer la devoción, y como tantas otras no
pasaba por sus mejores tiempos, los cultos se debieron mantener con
ciertos altos y bajos. Pero es en la República, que con las nuevas ideas
provenientes del viejo continente, atrajo caracteres identificativos que
debían buscar la unidad de los peruanos, es por ello que entre tantas
cosas, la Imagen de María fué la causa de la identidad, en este caso
particular en la zona de clase media y humilde como lo era Barrios Altos
ya a mediados del siglo XIX, empieza a florecer el culto secular hacia
esta venerada efigie.
Uno de los timbres de gloria
de la imagen de la Virgen del Carmen de Lima es sin dudas el acendrado
amor que le han profesado las primeras generaciones de los cultores de la
música Criolla, a la cabeza deberíamos colocar a Felipe Pinglo, y aunque
no se tengan datos ciertos para afirmar su devoción, sin dudas debió
acudir antes sus plantas; siendo vecino cercano del Monasterio - calle del
Prado - no dudamos que haya mostrado cierta predilección hacia esta
devoción. Tambien el célebre Kamaranduka, en tiempos modernos como un
ferviente devoto de la Reina y Hermosura, y es que hacia el primer cuarto
del siglo XX, se viene con fuerza la musica foranea, relegando a nuestro
criollismo a un segundo plano - hasta cierto punto claro esta - pero
surgen los nuevos valores de nuestra musica nacional, los cuales buscan
identificarse con alguien que les ampare e incentive a cultivar el acervo
cultural, y quien mejor que la Virgen del Carmen, cuyo templo se encuentra
enclavado en el corazón de estos Barrios y desde el cual dirige su mirada
de dulzura y esperanza sobre estos hombres que han llevado a nuestra
música hasta
el sitio en que se encuentra.
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