|
Una
devoción pan-peruana como la Virgen Santísima de Cocharcas, durante
el siglo XVII tuvo gran acogida en todos los niveles de la sociedad
colonial, de manera particular entre los indios naturales, es uno de
aquellos que trae la devoción a nuestra Ciudad.
La Fama
de Ntra. Sra. de Cocharcas no quedó circunscrita a los alrededores de
la Diócesis de Ayacucho, antes bien, esta llegó a la Ciudad de Lima,
y su establecimiento en la Capital del Virreinato nos dice lo notable
de su culto en el Perú.
En la
segunda mitad del siglo XVII llegó a la Ciudad de los Reyes y traida
por un indio de Cajamarca, de nombre Sebastián Alonso, quien deseaba
levantar una ermita a la Virgen de Cocharcas en las afueras de la
Ciudad, que más adelante estaría cercana a una de las vías de
acceso a la amurallada Lima y cuyo templo dió nombre a la famosa
portada.
No
contento con ello, también estableció al costado de dicho recinto un
recogimiento para indias. Se obtuvo el permiso respectivo del Virrey
como del Arzobispado, y en 1685 se encontraba realizada la Capilla de
Cocharcas, orientada hacia el oeste.
Desde
aquellos momentos la imagen de la Virgen de Cocharcas atrajo a los
indígenas que por aquel entonces habitaban en sus cercanías y en
1684, se había fundado la Hermandad de Nuestra Señora de Cocharcas,
en la que sus miembros eran naturales, cuyo fin primordial fué el
fomento de la devoción y culto.
En la
segunda mitad del siglo XVIII el Cabildo Catedralicio de Lima se hizo
cargo del templo de Cochcarcas y este vínculo se mantiene hasta el
día de hoy, asistiendo a la fiesta de Nuestra Señora. A la llegada
de los PP. Claretianos, lograron consevar la devoción a Nuestra
Señora, incluso la difundieron con gran afán e impulso.
Su
Fiesta se celebra el 8 de Septiembre.
Fuente:
- VARGAS UGARTE, Rubén. Historia del Culto de María en
Iberoamérica.
|