Idomeneo, re di Creta
Ópera en tres actos
con música de Wolfgang Gottlieb Mozart (1756-1791), y libreto
obra de Giambattista Varesco , capellán de la corte de Salzburgo,
basado en la obra homónima de Antoine Danchet y música de André
Campra.Fue estrenada en el Teatro de la Corte de Munich el 29 de
enero de 1781
Personajes
| IDOMENEO IDAMANTE ILIA ELECTRA ARBACES SACERDOTE |
Rey de Creta Hijo de Idomeneo Princesa prisionera Troyana Princesa Griega refugiada en Creta Amigo de Idamante Sacerdote de Neptuno |
Tenor Soprano Soprano Soprano Tenor Tenor |
La acción se desarrolla en la antigua Creta
ACTO
I.- Ilia una
princesa troyana, da libre curso a sus en centrados sentimientos.
Los cretenses, de los que es prisionera, son sus enemigos, pero
¿cómo puede odiarles si está profundamente enamorada de
Idamante, el hijo del rey? Por oír parte, ella piensa que
Idamante está enamorado de Electra. Entra en escena Idamante y
declara su amor por llia. Los cretenses y sus prisioneros
troyanos cantan juntos alabando la paz, porque la flota del rey
Idomeneo ha sido avistada de regreso a la isla.
Electra, refugiada griega, se siente ultrajada por la
misericordia mostrada para con los troyanos, enemigos de su
pueblo. Pero es interrumpida por Arbaces, quien le trae la
noticia de que el navío de Idomeneo ha naufragado. Electra se
enfurece porque piensa que si el rey ha muerto nadie podrá
impedir a Idamante unirse a llia, la rival de Electra.
El aria furiosa de Electra se funde con la furia de una tormenta
en una playa solitaria en la que el pueblo implora la
misericordia de los dioses para los marineros náufragos (que se
oyen a lo lejos). Finalmente, llega a la playa Idomeneo, despide
a los presentes y revela que había hecho voto a Neptuno, si se
salvaba del naufragio, de sacrificarle la primera persona con que
se encontrase.
Y la primera persona con la que se encuentra es Idamante, su
propio hijo, a quien no había visto desde que éste era muy niño.
Cuando sabe quién es Idamante, Idomeneo se horroriza y dice a su
hijo que se aleje de allí. De nuevo entra en escena el pueblo,
alegre por la vuelta de su rey, y canta en honor de Neptuno.
ACTO II.- Idomeneo
comunica su terrible secreto a Arbaces su amigo, quien le
aconseja que envíe a Idamante lejos de allí para evitar que se
cumpla el destino; Idomeneo entonces decide que su hijo escolte a
Electra en su vuelta a Grecia. Arbaces, después de una aria,
sale; llega entonces Ilia y muestra a Idomeneo su gratitud por
haber encontrado un nuevo hogar en Creta y un nuevo padre en el
rey: "Se il padre perdei": ("Si perdí a mi padre").
Cuando ella se marcha, Idomeneo se da cuenta de que Ilia ama a su
hijo; se lamenta entonces porque todo parece señalar que Neptuno
no sólo reclama como víctima a Idamante, sino también a Ilia y
al propio Idomeneo. Canta entonces la inquietud de su corazón:
"Fuer del mar ho un mar in seno" ("Salvado del mar
tengo un mar atormentado en mi corazón").
Electra canta llena de felicidad
ante la perspectiva de ser acompañada en su regreso a Grecia por
Idamante. Una marcha la acompaña en su camino al puerto para
embarcar, mientras un coro la despide afectuosamente: "Plácido
e il mar, andiamo" ("Vamos, el mar está tranquilo").
Cuando Idamante y Electra se despiden de Idomeneo, se desata una
furiosa tormenta y un monstruo surge del mar, como manifestación
de la ira de Neptuno por haber sido engañado. Todo el pueblo
huye aterrorizado mientras Idomeneo acepta su culpabilidad.
ACTO III.- Ilia
canta su amor por Idamante: "Zefiretti lusinghieri":
("Lisonjeros céfiros"). Entra Idamante y ambos
declaran su amor mutuo. Aparecen ahora Idomeneo y Electra.
Idomeneo no ha dicho nada aún a su hijo acerca del voto que hizo
a Neptuno, y sin ninguna explicación le dice que se marche y que
no regrese jamás. Ilia se desespera y Electra se enfurece ante
la inminente partida de Idamante. Sigue a esto un cuarteto,
iniciado por Idamante: «Andrò ramingo e solo» («Marcharé
fugitivo y solo»). Después del cuarteto y cuando todos se han
marchado. Arbaces en una aria. ofrece su vida por salvar a Creta.
El monstruo marino ha asolado la ciudad y ha matado a cientos de
sus habitantes. Ahora, en el templo, el rey revela a su pueblo el
voto que hizo a Neptuno y que ha acarreado tanta desgracia. Para
evitar mayores desastres. el Sumo Sacerdote del dios y el pueblo
piden a Idomeneo que cumpla su promesa. El rey y los sacerdotes
pronuncian una oración a Neptuno. Desde fuera llega entonces un
clamor: Idamante ha dado muerte al monstruo. Entra ahora el
propio Idamante, quien habiendo conocido el voto hecho por su
padre, se ofrece en sacrificio: pero en el último instante,
interviene el oráculo de Neptuno diciendo que el dios se ha
aplacado en su ira y que no tendrá que realizarse el sacrificio,
si Idomeneo abdica en favor de su hijo y de Ilia. Electra, llena
de rabia y furor, se aleja, mientras Idomeneo presenta al pueblo
a su nuevo rey. noticia acogida jubilosamente por el pueblo, que
entona un coro alegre con el que acaba la ópera.
Índice (volver al índice)