El catalán `infermers´ de Canal 9
Ricardo García Moya
La gran estatua de Sant Vicent Ferrer de piedra policromada sigue allí, en el centro de la murciana Lorca en enero de 2004, sobre una columna milenaria romana de dos metros de altura. Si estuviera en Vallada, Castellón o Alicante, quizá los normalitzats formados en las ikastolas de Camps la habrían mutilado o acribillado a pedradas. Pero en Lorca no están envilecidos por los comisarios de catalán que paga la Generalidad, y es un orgullo para ellos recordar aquellos días del lejano siglo XIV cuando el predicador visitó la ciudad. Consuela saber que, fuera del Reino, conservan la huella valenciana que extrañas instituciones catalaneras, como la "Joan Baptista Peset" destruyen.
Esta semana fui a Lorca para recordar in situ las andanzas del jesuíta Miguel Angel Pasqual, "nacido en la Villa de Elche del Reyno de Valencia el 4 de octubre de 1644" (Borja, A.: Vida y virtudes del Padre M. A. Pasqual. Madrid, 1714) Su oratoria era tan vehemente que los fieles, arrepentidos, "se pedían perdón unos a otros, con lágrimas y alaridos que parecía un día del Juicio" (p.36). El acojone de chillidos y lloros lo obtenía Pasqual con el recurso del suspense, cual barroco Hitchcock. Así, predicando en la plaza de Lorca, sugirió: "Demos caso que ahora entrara por una de estas bocas calles un toro feroz"; pero algún hijoputa, sabiendo que usaría esta parábola les soltó la bestia al acabar la frase: "apareció un toro de desmedida grandeza, horrorizóse y alborotóse el auditorio" (p.37). Dice el biógrafo que "Dios quiso acrisolarle antes de morir, y le envió el cancro del rostro", consecuencia de la exposición al sol en su peregrinar por el Reino. Le aplicaron "remedios de hierro y fuego, crueles e inhumanos con cáusticos, tajaduras de lanceta, cortaduras de tijera y polvos corrosivos de carne viva" (p.54) Lógicamente, Pasqual murió torturado y no de cáncer.
Estaba con estas cavilaciones cuando otra vez el anuncio de la academia de catalán Canal 9 repetía esa asquerosidad de "infermers valencians". ¿Qué podía ser un "infermer"? Supuse que, quizá, aludiría irónicamente a matasanos como los que martirizaron a Pasqual; sería, por tanto, un vulgarismo creado por el pueblo al fusionar "enfermers" e "infernals". Pero estaba en un error, los diccionarios de la Generalidad de Bromera y Camps recogen "infermer" como voz valenciana equivalente a enfermero, sin connotación satánica, También en folletos de la SVCS, "Societat valenciana de ciencias de la salut Joan Baptista Peset", usan el sustantivo "infermer" junto a otras voces hirientes: "la SVCS té un compromís permanent amb la realitat del País Valencià en tota la seva extensió". ¿Por qué rechazan voces patrimoniales como el posesivo "seua" y aceptan corrupciones catalanas? Parece que estos sanitarios de la SVCS, con el cuento y pretexto de defender la memoria del pobre Batiste Peset (fusilado por los fascistas de Joan Fuster y Vicent Ventura en 1941) se dedican a inocular el expansionismo catalán, introduciendo `la seva, el amb y el país´ como a Pasqual le metían la lanceta por el ojo los enfermeros del 1700. Estos señores, ¿sufren catalanopatía espongiforme por ingerir pienso de Eliseu Climent?, ¿son "ínfermers" catalaneros por ignorancia, o coentor del burgués que juega a héroe cultural ?
Sin éxito, he rebuscado "infermers" en lengua valenciana. Por el contrario, hay testimonios como el de Bonllabi en 1521, cuando traduce "en llengua valenciana" el Blanquerna y escribe: "entrá en la enfermería" (f. 31,v). Ya lo ven, `enfermería", no la macarrónica "infermería" que impone Campspons y la Peset. Pero nada vale la razón ante el integrismo filológico subvencionado; de todas formas, cuando algún fascista doctor o maestro le diga a usted o a su hijo que "enfermer" es castellanismo, no lo mande a defecar, pero recuérdele esta documentación; "enfermetat" (Bib. Nac. París. Llibre de les erbes, h. 1400); "enferm" (March, Ausias: O-bra completa, Barcanova 1997, h. 1445); "enfermería" (Blanquerna, trad. al valenciá, 1521); "enfermería" (Bib. Nac. Ms. 1701, any 1590); "en absencia, enfermetat" (Const. Universitat de Valencia 1611); "fer que serviren pera enfermería" (Dietari de Porcar, 6 juny 1627); "enfermer" (Exulve: Praeclarae artis, Valencia, 1643); "per ses enfermetats" (A, Col, Gandía. 5° libri, 1648); "en la enfermería... al malalt consolen" (BUV Morlá: Ms. 666, h. 1649); "enfermetat que casi tots la tenim" (Real Academia poética, Val. 1669); "tant lliure de enfermetats" (Serres, M.: Poesies, 1669); "morí de aquella enfermetat" (ACV Ms, Melchor Fus ter, h. 1680); "enfermería" (Tormo, B.: La Gatomaquia, h. 1765); "la enfermetat pijor" (Galiana: Refrans valencians, h, 1760); "tinc un cosinchermá y encara que es enfermer" (Bib. Nac, Ms. 3905, any 1801); "enfermetats de xeringa" (Bernat: Un ensayo fet en regla, 1845); "tots olen a enfermería" (El Tabalet, 1847); "les enfermetats" (Rosanes: Voc. valenciano. 1864); "ya saps la enfermetat, patixc del colic" (Roig Civera: Un chuche, 1873); "tindre esta enfermetat" (El tenorio de Alsabares, Elig 1891); "la pijor enfermetat es la mort"' (Gadea: Tipos, 1908); "enferm, enfermer, enfermería, enfermetat" (Escrig: Dicc. 1887); "com a enfermeres laiques" (Ivars, fray Andrés: Diari, 22 de juliol 1936); "enfermer, enfermería" (DRACV 1997).
Está demostrado el uso patrimonial desde el Medievo hasta el 2004, pues los valencianos normales seguimos usando "enfermer, emfermeria, enfermetat". Respecto a los exquisitos miembros de la Peset y su "compromís permanent amb la realitat", supongo que convocarán en el Colegio Peset (plaza del Horno de San Nicolás de Valencia), un auto de fe para quemar este artículo y mostrar la documentación que justifica el uso en idioma valenciano de las voces "infermer, infermeria, infermetat". En caso contrario, al ser paladines del rigor científico, repudiarán los barbarismos catalanes "infemer, infermeria". Pero esto no ocurrirá, pues son un colectivo de tancredos que se adulan mutuamente y presumen de libertad dentro de la alambrada del IEC, aceptando lo que ordena Barcelona, sea el infermer, la seva o el penis. En el Reino hubo un tiempo en que los médicos no eran títeres de Cataluña. El renacentista Juan Pasqual Valenciano, en 1537, pedía excusas al Duque de Calabria por no usar el idioma valenciano: "suplico no condene mi lengua, porque siendo yo valenciano, mejor estuviera para mi honra no sacarle de mi naturaleza, que enfrentarme con el de la ajena" (Libro de Cirugía, prólogo, 1537) Y el aragonés Ivan Calvo, en el tratado de Cirugía de 1580 (ed. 1647), recoge: "al orçuelo dicen en valenciano muçol" (p, 144) "caldo de mercuriales, al qual dicen en valenciano malcorage" (p. 576) Pensándolo bien, lo de infermers o avernofermers quizá fuera apropiado para los ideólogos catalaneros de la Peset . Y atra vegá, este fi de semana -disapte y dumenge- tomará a llavarmos el cervell Canal 9 en l´anunci dels "infermers" ¿Quí mos governa a mosatros, Carod o Camps?
Diario de Valencia 18 de enero de 2004