Los bárbaros de Sueca
Ricardo García Moya
A hores del rat penat y Nosferata de la Vega, en Alacant plovia a canters. A lo llarc de la nit de Sant Cipriá, enmomiat en llançols almidonats y sinse tancar ulls per la por, ductava d'anar a Sueca (ahon viuen els barbarots, segons el sabi catalá Corominas). A l´alba, com dirien Trillo y Aute, agarrí el cochet y, chino chano, m'acostí als boirosos arrosars. L'ambient fea poriga y aulor a cava catalana o creiller pudent A fosques per la carretera, el vert y roig d'unes llumenetes em cridaven: ¡Vine, blavero, vine y vorás quin calimocho més bo t´engolixes! Yo, valent en la intimitat, fugia per lo que pugueren tindre dins eixos puestos endemoniats (de `daemonium´, no de vendrer moniatos); inclús pasí de llarc davant d´un barot ple de botelletes y pernils, en un lletrer que dia '¡Viva España!´ junt al pencholl de quatre barres ¡Quin cague, mare meua! La veritat es que apleguí a Sueca en pau. Baix del paraigües y chafant charcos, guipava que tot era `normalitzat´. En les llibreries s'oferien cudols catalans com el del Dr Estivill, pera ajudar 'els més petits' (Planeta). Ya en tranquilitat -al vorer que la gent era com mosatros-, entrí en lo bar Gambrinus al costat del Ajuntament. Raere de la barra, unes chicones charraven de dinés y atres asunts del espírit. Yo, tremolanme desde la pancha als quixals, ensomiava trobar a Salma Hayec -peircing en un mugró y gavineta en ma- que voldría chuplarme la sanc o les lleteroles; pero res de res, lo únic que´m chupla la chicota varen ser dos euros per un cafenet en llet y un croisant freí y tinyós. Mentres, afora, ¿ahón s'amagaven els barbarots de Sueca?
Ironías aparte, visité Sueca el pasado 9 de diciembre. Quería ver a los que el etimólogo Corominas llama 'bàrbars' (Dicc. Etimològic i Complementari de la Llengua Catalana, t° VI, p. 813). El adjetivo lo aplica el deslenguado a los que usamos ordinales femeninos apocopados: 'la primer vegá, la sequia segón, la segón casa...'. Insultarnos por poseer recursos morfosintácticos propios del idioma valenciano, no del catalán, es argumento visceral ajeno al metalenguaje. Lo malo es que esta política de palo y zanahoria da resultado. El ciudadano, para huir del sambenito de bárbaro, catalaniza la lengua; p.e. `archiu´ es voz valenciana desde el siglo XIV pero los colaboracionistas han logrado que en Sueca o en la Generalidad de Campspons sólo admitan el catalán tarxiu´. El bar Gambrinus se llama también 'Els Porchets´ pero el dueño lo ha catalanizado como `porxets'. Supongo que la peste de cucarachas catalaneras que infecta Sueca le quemaría el chiringuito si valencianizara la morfología. Por si algún día se atreven a enfrentarse a estos matones, aquí tienen documentación de esta familia semántica desde los años en que Ausias March jugaba al cinc contra u: 'lo porche de Salamó... lo porche davant lo temple... en aquell porche del temple' (Ferrer, St. Vicent: Sermons, c. 1400). El fraile usaba 'porchens' (Quaresma, 1413), plural analógico de vergens, cafens, homens, termens, etc. Hui en dia, que dasta els colectius de llesbianes sinse fronteres volen defendre el catalá, mosatros tenim el recort y testimoni de la dona valenciana més intelectual del sigle XV: 'en lo porchet' (Villena, Isabel de: Vita Christi, 1497). La morfología permaneció hasta la necrosis catalanera actual: 'al porche... li falten fínestres' (BUV Morlá: Ms. 666, c. 1649); 'cuberta de la porchada' (A. Col. Patriarca, Obres d´Alfara, 30 abril 1650); 'un porchet' (Gil, Vicent: Relació del segón Centenar, 1655); 'les fínestres del porche' (Bib. Nic. Primitiu. Ms. Coloqui de la Mosa de Peyró, sigle XVIII); 'tú, conill de porche' (Burguet: El tío Sinagües, 1882). Cuando en Sueca no reinaba la Gestapo inmersionista, Bernat y Baldoví escribía correctamente el sustantivo: 'baix los porchets' (Bernat y Baldoví: Un ensayo fet en regla, 1845), La sombra del colaboracionista Joan Fuster y sus discípulos, tan repugnantes como él, convierte a Sueca en ciudad santa de la extrema derecha catalanera. Mentres, ¿qué fa el invicte poble valencia? Lo de sempre: paelletes, mascletaes, morro en terra y cul en pompa.
El agrio Corominas era esteticien documental. Así, en el diccionario que insulta a Sueca recoge: 'lo porxo pera entrar les garbes' (DECLLC), en frase de Onofre Pou, catalán que estudió y publicó en Valencia el 'Thesaurus' (a. 1575), con abundante léxico valenciano: chufes, cavalls chics, pechina, carchofa, etc. No hay duda de que Pou escribía `porxo´ en catalán (equivalente al valenciano 'porche', de posible étimo mozárabe), pero Corominas miente como si fuera un vulgar catalaner de Sueca. En el texto original de Pou aparece la africada ch que valencianizaba el sustantivo: `lo porcho per entrar les garbes', incluso en la posterior edición barcelonesa (Pou: Thesaurus, Barcelona, 1580, f. 58). Volviendo a la barbarie, si los antepasados de las camareras del bar Gambrinus, o mis tatarabuelos, escogieron libremente el femenino 'la segón' cuando lo requería la frase por eufonía, desgaste fónico o economía morfológica ¿qué autoridad tiene Corominas para condenar características de la lengua valenciana? El fascismo expansionista catalán aplaude estas burlas, por lo que tenemos que cortar culturalmente las patas a estos tallarrosos y defender hasta el mínimo morfema, el sufijo más humilde o la interjección más insignificante de nuestro idioma vivo.
Los comisarios sólo consideran canónicas las voces, arcaísmos y construcciones que impone Cataluña. Así, los femeninos 'la primer, la segón' -que no excluyen las formas sin apocopar primera, segona'- las encontramos vivitas y coleando alejadas de Sueca y del siglo XXI, ya que hasta la sardanera Cano certifica su presencia en el Llibre del Mostassaf d'Elig, iniciado en 1580 (Cano: LME, págs, 23, 53); siendo aceptadas por barrocos y costumbristas: 'la primer rebaixa' (Mas, V: Sermó Cof. S. Vicent, 1755); 'la segón part... la primer nit' (Archiu Mun. Elig. Romans del pleit, 1776); `la segón part' (El Tabalet, 1847); 'la segón amonestació (Coloquí del fadrí, Xátiva, 1857); 'segón edició' (La millor rao el trabuc. 1867); 'la primer bofetá' (Arnal: L´agüelo del colomet, 1877); 'la segón intenció' (Escrig: Dicc. 1887); '1a segón consonant' (La Nova Traca, 29/7/1894); `segón edició´(Pensat y Fet, 19/3/1912); ten segón página' (La Traca, 23/8/1913); 'la segón persona´ (Fullana: Gramática, 1915); `la segón' (Millas: El cercadit, 1916); 'la segón vegá' (Peris: Nelo Bacora, 1918); `la segón vegá...´ (Valls: El tío de sa neboda. Alcoy, 1933), En fi, tomaré a Sueca y pendré café en llet en El Porchets, encá que no estiga la bacona Salma Hayet. Per cert, el rótul del carrer Templaris no está, ¡milagrósament!, catalanisat com a 'Templers'. ¡Che, catalamerders de Sueca!, no sigau malfaeners o vos llevarán el plat d'arroset en clóchines y carrancs. Sigau 1'eixemple del colaboracioniste Fuster (en la pau de Mespantofles estiga) y vos fará un monument Boabdil Campspons.
Diario de Valencia 19 de diciembre de 2004