Tío, tía y `tutía´
Ricardo García Moya
Los maestros colaboracionistas, encantados de la vida y del sueldo, aprietan tuercas y enseñan, p.e,, que sólo es culta y valenciana la voz 'oncle'. La realidad no es tan simple. El femenino 'tía' ya existía en el romance medieval valenciano, de ahí que por coherencia analógica fuera imponiéndose el cultismo 'tío' en detrimento del sinónimo 'oncle', corrupción del latín 'avunculus' que subsiste en francés y catalán. La teoría de que 'tío' es castellanismo en el Reino fue cuestionada por Corominas, al sospechar que en valenciano fuera "creación paralela o herencia mozárabe" (DECLLC). Esta posibilidad la sustentaba en la proliferación de topónimos arraigados en todo el Reino: Fonteta del Tío Suro (Ayelo de Malferit), Barranquet del Tío Nap (Denia), Racó del Tío Cheroní (Camp de Mirra); incluso con grafía abreviada: Penyot del Tí Nareu (Benimeli). La forma masculina también se impuso en textos literarios desde el siglo XVII: 'vespra de Tots Sants. Era tio de Sant Félix' (Serres, M.: Sacro Novenario, 1669); 'al seu tio; Dugau eixe chic' (Mas. V: Sermó a Sant Vícent, 1755); 'han eixit contra son tio' (Archiu Mun. Elig. Romans del pleit del pollastre, 1776); 'no ha vingut mon tío' (Ballester, A.: El tío Sech, 1870); 'tio segón carnal o retío dels seus fills' (Gadea: Tipos d'espar-denya, c. 1890); 'entre nebot y tío' (El Obrero, Elig, 16 d'abril de 1933); 'Hola, nebot. -Hola, tío' (Valls: El tío de sa neboda. Alcoy, 1933); 'pares, tíos y demés parents' (Ivars, fray Andrés: Diari, 2 d'agost de 1936).
En una bajada de tensión, al malvado Corominas se le escapaba que, entre los valencianos: "tío es lo que se escucha, hasta en la gente de lenguaje más refinado y consciente. Mon tío, decía siempre Sanchis Guarner hablando de Sanchis Sivera" (DECLLC). Por cierto: ¿era su tío o su padre? Respecto a Coromínas, después de escrutar con lupa todo el Reino de Valencia, sólo localizó una población que usaba 'oncle' en el siglo XX, y ofrecía como prueba la novela 'L'Oncle Canyís', recopilación de columnas publicadas en 'El Pueblo' de Monóver entre 1906 y 1914. Lo que no dice es que fue el artiste Sanchis Guarner quien manipuló el título de 'Cañisaes' (sic) para convertirlo en 'L'Oncle Canyis', aunque en el original jamás figurara 'oncle', sino 'onque'. Tanto Guarner como Corominas fingieron no leer 'tío' en la obra, pues demostraría que los monoveros usaban esta voz con igual valor semántico que el resto de valencianos: '¡Che, tío!, Escolte, tío', frases que aparecen en la columna 'Cañís y el seu Nebot', fechada en 1908 (p.75).
Y no crean ustedes que del latino 'avunculus´ sólo nació el 'oncle' de Canal 9, pues el étimo parió una caterva de alborotados churumbeles, morfológicamente hablando: avonclo, úncle, ouncle, conco, onclo, ancle, onclastre, etc. Y dentro de esa patulea de mutantes léxicos estaba el arcaísmo 'onque' usado en Monóver en 1908 como introductor de nombre propio, no sustantivo de parentesco: 'El disapte es va escalabrá Quito, el sagal del onque Pancho'. ¿Se sorprenden del 'disapte' valenciano? Sí, ya se que no lo recoge el Diccionari Bromera y del PP, como tampoco los vocablos que quieren hacer creer que son exclusivos de la odiada (por ellos) ciudad de Valencia y su huerta. En el Monóver del 1908 -según leo en Canyisaes-, escribían y hablaban así: 'Huí no vullc, bones chulles y arrós en pollastre, atre y atra, Saoro, eixe flaret, millons, cánsalá, fi de mes, aforrar dinés, chic…'. Este idioma está prohibido en el Reino por voluntad de los peperos que actúan igual que Carod, ¿o no es el PP quien manda aquí?
Al ser frontera lingüística, en Monóver hallamos la penetración morfológica y fonética común desde Huelva a Barcelona; pues el idioma valenciano no pierde la vibrante final en voces como 'colo(r)', pero sí los andaluces y catalanes. De ahí que leamos: 'te eixe coló tan afardachat' (p. 217), frase donde comparten espacio el agitanado 'coló' junto al adjetivo derivado del mozarabismo valenciano 'fardacho'. La filtración afectaba al léxico, p.e., 'el sagalet'. No podemos descartar que, como ayuda al mantenimiento del arcaísmo 'onque', los monoveros escucharan la misma voz en castellano, aunque semántica y gramaticalmente era distinta. Ya en el Fuero antiguo de Salamanca, edición a cargo de Américo Castro (Madrid, 1916), en romance del XIII leemos: 'a teste ela elglesia oncle (síc) fore el lego (p. 190); pero lo normal era 'onque' como conjunción: 'que onque' (Encina, Juan del: Aucto del Repelón, 1509); 'onque me maten' (Asturias, Miguel Ángel: El Señor Presidente, 1946). Era voz popular, presente en los romances que se oirían por Elda o Yecla: 'onque me costaran' (Cuentos populares, CSIC, 1946, p. 387).
En idioma valenciano tenemos una falsa 'tía', y conste que no es la asociada al fruto de la higuera en las frases que el 9 de Octubre se dedican a nuestras colaboracionistas autoridades. En su dialecto valenciano, un monoverí comenta: 'Aixina vas tiran handa que aplegue el hora. Ahí si que no ha tutia' (p. 157). El `tutía' de Monóver era una joya léxica heredada del arábico 'tutiya', ungüento que ya aparece en valenciano medieval (Ms. Micer Johan), y que era común en las románicas hispánicas. Cuando llama la Parca no hay 'tutía' que lo remedie; y cuando nos gobiernan los que practican doble juego, tampoco. Decíamos antes que, en este Reino apocalíptico y campskiano, los maestros colaboracionistas suelen gritar al alumno: '¡Es diu oncle, no tío!'. El chiquillo no le presta más atención que a los graffítis porno que decoran pupitres y paredes; pero al llegar a casa, en el Canal 9 del PP degusta la lección diaria de catalán a cargo del hombre de los crímenes (eixe chicón polit y almidonat d'Alacant, que te el cap en relacio al cos com el David de Miguel Ángel).
A las 17 horas, antes del western, el extraño personaje adquiere cierto movimiento en la pantalla, emite sonidos e inicia la descripción concienzuda de todo tipo de violaciones, asesinatos sadomasoquistas de putas, descuartizamientos, torturas a ancianos, incestos, felaciones y robos para que las amas de casa y los niños valencianos se culturicen y, especialmente, aprendan catalán. El periodista o lo que sea, pronuncia con sumo cuidado y lentitud todo tipo de arcaísmos y barbarismos catalanes, incluido el 'oncle' de marras. No obstante, como hemos visto y explica Corominas, en el idioma valenciano moderno sólo existe 'tío, tía', hijos del latín tardío 'thia'. El etimólogo barcelonés recogía ese dato hacía el 1970, cuando el expansionismo catalán no apacentaba a la indolente sociedad valenciana.
Diario de Valencia 7 de noviembre de 2004