Villancicos valencianos en el Alcázar Real
Ricardo García Moya
En esta Navidad, la troupe real no oirá villancicos en idioma valenciano; aunque las infantas los tarareen en catalán, vasco, inglés y, la reina, incluso en griego. La política del PP -anticipándose a los delirios de Carod-, ha logrado que los villancicos valencianos sean escritos en catalán; aunque hubo un tiempo en que nuestras autoridades no llegaban al entreguismo actual. En el XVII, cuando el villancico se afianza como parte de la liturgia navideña, en la capilla del madrileño Alcázar de los Austrias se escuchaba la lengua valenciana. La monarquía siempre dispuso de cortesanos que podían oficiar de interpretes: Honorato Juan, el Duque de Lerma o, en el presente caso, Antonio de Cardona y Borja, Marqués de Castelnovo,
El enorme Alcázar se había convertido con Carlos II en una mezcla de casa de lenocinio y psiquiátrico, cuyo primer paciente era el infeliz monarca (una vegá mort, el mege a soles li trobá un ou y, ademes, chicotiu y negre com lo carbó). Aparte de la familia real, en sus laberínticas dependencias dormían, comían y copulaban (salvo los capones cantores) un hormiguero de frailes, soldados, esclavos, criadas, pintores, bufones, cortesanas y mayordomos como el valenciano Antonio de Cardona, autor de "Lo mejor, es lo mejor", una "fiesta que escribió para celebrar el día del nombre de la Reyna Madre D. Mariana" (Bib. Nac, año 1682) La representación fue ante Carlitos y Mariana en el Salón del Alcázar, siendo aliviada la pesadez del argumento con saínetes como La Ronda de Palacio, donde mujeres disfrazadas de hombres "con capas, sombreros y linternas" rondaban el Alcázar ante las acechanzas de los Celos, "un manchego, gran animal", el Descuido, etc. El propio Antonio de Cardona sufrió las intrigas del cortesano que, burlescamente, garrapateó glosas que modificaron el título en "Lo peor, es lo peor"; y donde decía "fiesta" anadió: "en essa es mucho que decir"; sustituyendo el título de Mayordomo del Rey por "ligereza"; y "de su Consejo", por su "locura".
Dejando el análisis de lo anterior para académicos zen (que copian errores de Pasqualet de Kassel), pasamos a una duda: ¿Fue Cardona autor de alguno de los villancicos en idioma valenciano que se cantaban en el Alcázar Real? Puede, pero después de fallecido Cardona seguían cantándose ante Carlos II. Así, en "Villancicos que se han de cantar en la Real Capilla de su Majestad la Noche de Navidad, de este año MDCXCVI", hallamos versos en gallego: "En Galicia han festeixiado / vosas muytas atenzones..."; italiano: "Italia di mondo fíore... "; y "valenciano: Si eres Deu de los amors, / en el pobre lloc inquiet, / pera que en foc estés quiet / llit dona el Regne dels flors; / y si acás alguns traydors / es mostraren atrevits, / anirem aunque pobrets / carregats de pistolets / en més de dosens vandits" (Bib.Nac. V E. 88, £.12 ). La presencia de descuidos léxicos ("aunque"), ortográficos ("vandits"), o de concordancia ("dels flors"), quizá señale la ausencia de valencianos en la revisión del texto, pues los cantados en la misma capilla en años anteriores mostraban más corrección. En los de 1688 leemos: "En un pesebre gitat está un Chiquet, que ha vengut / com foc, desplegat de els nuvols / entre els copos do la llum \" con vocablos emblemáticos del idioma valenciano: "pesebre, chiquet, copos" ("cops", alterada en bisílaba por métrica); voces que un catalanero como Juli Esteve, p.e., sustituiría por "gripia, nen i flocs" (en el diari del Muelas escrigué "Floquet", aludint a "Copet de Neu") El idioma valenciano diferencia entre "cop: mechón de lana, algodón, porciones de nieve" (Escrig, 1887); y "floch: lazo; lo mismo que llaç. Género de pasamano tejido con hilos, floch del faldó de la camisa" (Escrig, 1887); y así consta en la literatura valenciana: "d'estes lligacames / flocs se fasa atra sabata" (Bernat: Pasqualo y Visanteta, 1861); "fila la vella el cop" (Galiana: Rond. 1768); "de neu esta copadet" (Pintura en ecos a una Bernarda, 1823); "cop: porción de nieve que cae en pedazos pequeños cuando nieva" (Ros: Dice. 1764).
En ocasiones, la dificultad de que el pueblo identificara en una estrofa de tres o cuatro versos a qué idioma pertenecían, la resolvían mediante el recurso de vocablos equivalentes a banderas morfoléxicas. En el villancico de 1688, la estrofa en idioma valenciano está precedida por la cantada en mallorquín, que empieza y finaliza con las voces onomatopéyicas "estompiromtom, tompiromtom, piromtom", que sonarían bien en morros de la abuela colaboracionista Ma del Mar Bonet, si cantara en mallorquín. Sabiamente, el autor añadió voces como "pastera" y "recolat", que no son lo que interpretaríamos nosotros, pues "pastera" podía significar portal o capilla, y también el valenciano "gamella, especie de artesa" (Escrig, 1887) Respecto a "recolat", es un adjetivo mallorquín equivalente al valenciano "perfet", vocablo patrimonial: "home perfet" (Pou:Thesaurus, 1575); "arcaduf de or perfet" (Pintura en ecos, 1823); "perfets rellonges" (Pineda: Sentencia, 1561); "llimits perfets" (Fenollar: Procés, 1497). Distinto al "perfecte" de la inmersión.
Cataluña prohibe el valenciano "cop" (de nieve o algodón), para evitar anfibología con el catalán "cop" (golpe), problema que no afecta al idioma valenciano, pues mantenemos el clásico " colp" (latín "colupus") El catalán "cop" (golpe) es corrupción del XIX y, diariamente, nos están envenenando con voces como esta o la asquerosa "represa", que hace babear al tío del fútbol de Canal 9, siendo voz catalana del 1840; no valenciana. Somos los pardillos del saínete. Nos han hecho creer que toda singularidad del idioma valenciano era "pera fer riure" (Sanchis Guarner dixit), Por ejemplo, Corominas constató que en idioma valenciano se escribía y se pronunciaba "quant" (cuando), con 't' fínal; y ponía el ejemplo de Jaume Roig en 1460. Pero todos, inocentemente, obedecimos al IEC y suprimimos la dental sorda para evitar confusión con "quant" (cuanto). La creación de léxico, fluida hasta el XIX, se ha paralizado en idioma valenciano por la tenaza del IEC. Nosotros, por ejemplo, aplicaríamos el adjetivo "barilla" (imprevisible + demente + gracioso), al comportamiento de Carlos II, pero ningún diccionario se atreve a recogerlo, aunque hace un siglo que está generalizado ¿Procede de varius, vara o baralla? ¿Usamos bilabial para diferenciarlo morfológica y semánticamente? Por desgracia, la academia de Ascensión mata todo neologismo que no guste a su amo: el IEC.
Respecto a la Navidad, en 1734 Felipe de Borbón no celebró la Nochebuena en la Capilla Real, donde tantas veces se escucharon villancicos en lengua valenciana. A la madrugada, el fuego devoró el Alcázar, incluida la Capilla. Los Borbones abandonaron la tradición del villancico valenciano, comenzando un distanciamiento que llega hasta nuestros días. Un detalle es que, si el poderoso Felipe III de Austria se casó en Valencia, los Borbones siempre rechazaron el Reino para sus bodas. Otras ciudades -Madrid, Barcelona, Sevilla- marginarían a Valencia. De veres, casi preferixc al barilla Carlos II, el del ou negre, a estos d'ara. Bones Festes, y no tasten torró cátala ni manchec; a soles el valenciá de Xixona,
Diario de Valencia 21 de diciembre de 2003