
La
revista Código X, en el número 02/ año
1, ha publicado un artículo dedicado al Grial, titulado:
"El Rey Arturo y el Grial, Entre la Historia
y las nieblas de Avalon", firmado por Bruno
Betz.
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- Bruno Betz - El Rey Arturo y el Grial
- Revista Código X, Nº 02/ año 1, Madrid, 2004.
El Rey Arturo y el Grial
Entre la Historia y las nieblas de Avalon
En el año 406 aparece en Europa la tribu de los Hunos,
empujando a otras tribus europeas al oeste y al sur.
Estas, ante la crítica" + situación, eligieron
Roma como mal menor y las provincias fronterizas,
comenzaron a reciber bárbaros. El emperador llamó a sus
legiones de las provincias más 'alejadas para defender
las centrales. Britauja -la Inglaterra y Gales-- quedó
sin defensa. Loa bárbaros pronto las invadieron.
La leyenda:
Decenas de autores participan en la elaboración del
ciclo arturiano. Poco después de que las legiones
romanas dejaran Gran Bretaña, los nativos, tanto de
origen britano como romano, abandonados a su destino, se
organizaron en una multiplicidad de reinos que pronto se
quere-llan entre sí. Según las crónicas, uno de esos
reinos es gobernado por el rey Uther Pendragon. Gracias a
la astucia de su druida Merlín, Uther logra abusar de la
mujer de uno de sus enemigos, la bellísima Igraine.
Nueve meses más tarde nace Arturo, quien es educado por
Merlín. Ya adolescente, Arturo revela su sangre real
logrando zafar sin dificultad de la roca la maravillosa
espada Excalibur. Une los reinos de Inglaterra y hace
retroceder al invasor sajón, persiguiéndolo hasta el
continente. junto a su mujer Gueniévre, ejerce su
reinado en la magnífica ciudad de Camelot, donde reúne
alrededor de una inmensa mesa redonda a formidables
caballeros: Gauvain, Kay, Percifal, Lancelot, Tristán...
Que aparentemente ocupaban su tiempo en la bísqueda de
un maravilloso objeto que finalmente nadie sabía lo que
era: el Grial. Arturo, sin saberlo, tuvo un hijo de su
media hermana, el hada Morgana. Este hijo, Mordred,
vuelve un día a la corte del rey y reivindica la corona.
Ambos hombres se matan entre sí y Arturo agonizante,
ordena arrojar su espada a un lago: la espada mágica es
entregada al hada Viviana, la "Dama del lago",
que crió a Lancelot y embrujó a Merlín...
Hasta aquí la leyenda.
La historia
El primer autor en evocar a Arturo es el historiador
Nennius, en su Historia de los bretones, redactada en el
año 826, pero inspirada por un relato que se remonta a
una época muy anterior. Nennius habla claramente de
Arturo como de un "dux beliorum", es decir, un
jefe guerrero. Pero es llamativo el título romano que
utiliza. A partir del año 456 se libran numerosas
batallas, hasta la gran victoria de Badon Hill situada en
el año 518 por un texto de fines del siglo X, los Anales
galeses (995). ¿Era por tanto Arturo un militar romano?
Numerosos historiadores han intentado ubicar Camelot, la
capital de Arturo, cuyo nombre proviene probablemente de
Camulos, dios celta de la guerra. Se ha situado a Camelot
en Cornualles, en el Somerset o en el país de ciudad que
inspiró a la leyenda en Devonshire. Los arqueólogos
encontraron en Caclbury los vestigios de poderosas
fortificaciones circulares, restos de la más importante
plaza fortificada de esa época que haya sido descubierta.
Si un rey luchaba efectivamente en esta época contra el
invasor, es lógico que Cadbury haya sido su capital.
Entonces, ¿existió Arturo? No hay duda que a fines del
siglo VI las invasiones sajonas, fueron efectivamente
frenadas y repelidas durante un tiempo. Para obtener
dicho resultado fue necesario, en primer lugar, la
alianza de los numerosos y beligerantes jefes celtas.
Para mantenerse, esta alianza debía tener un mando
militar, que no estuviera comprometido con ninguna de las
partes. Tomando en cuenta su éxito de organización,
este jefe era sin duda un antiguo oficial romano, aunque
pude ser de origen britano también podía tratarse de un
y por tanto no siguiera a las legiones en su retirada,
también podía no estar en activo o simplemente ser un
civil pero que había pasado por la habitual carrera
militar indispensable para ocupar puestos de
responsabilidad en la administración romana a la que
posiblemente pertenecía.
El Santo Grial
Vamos a hacer igual que con el Rey Arturo, primero la
leyenda y luego la posible realidad.
El símbolo del Grial ha ocupado un lugar en la imaginación
humana desde que comenzó a difundirse por Europa en el
medioevo, y continúa ejerciendo una fascinación sobre
todos aquellos que entran en su esfera de influencia. Sin
embargo, no existe una imagen concreta y definida del
Grial, y ni siquiera está probada su existencia; se han
pronunciado toda clase de opiniones acerca del origen de
los relatos que vienen circulando en forma escrita desde
principios del siglo XII -coinciden por tanto en el
tiempo con la creación del mito del Rey Arturo-, habiéndose
discutido acerca de su verdadera forma: una copa, un
plato, una piedra o una joya. No obstante, todos se
muestran de acuerdo en que se trata de algo profundo y
misterioso, algo a cuya búsqueda quizá merezca dedicar
la vida entera, aun sabiendo que dicha búsqueda pueda
resultar infructuosa y que aparte de la parte material -el
objeto-, está la parte espiritual o mejor diríamos de
conocimiento -el secreto-. Podemos encontrar estos
elementos básicos de la historia bajo formas muy
diversas, en mitologías de todo el mundo, y no sólo
cristianas, pues aunque el Grial quedó fuertemente
enraizado en la imaginación occidental como símbolo de
la doctrina de Cristo, se puede demostrar que gran parte
de la imaginería tiene su origen en culturas orientales.
Pero antes de empezar a deshilar la trama del símbolo
conviene repasar el relato, tal como nos ha llegado a
través de los testos medievales. En ellos está
contenido casi todo lo que sabemos del la historia
'exterior" y mítica del Grial claramente fantástica
leyen-da. La narración comienza con José de Arimatea,
rico hebreo que se hizo cargo del cuerpo de Cristo para
enterrarlo y que, según se creía, se quedó también en
posesión del cáliz utilizado por Jesús en la Última
Cena. Mientras está lavando el cuerpo, preparándolo
para la sepultura, José recoge en el cáliz la sangre
que se vierte de las heridas. Tras la desaparición del
cuerpo, se acusa a José de haberlo robado y se le
encierra en prisión sin alimento alguno. Allí se le
aparece Cristo, quien, bañado en una luz
resplandeciente, le confia el cáliz, lo instruye en los
misterios de la Misa -y, según se dice, en otros
secretos- y desaparece. Milagrosamente, José se mantiene
con vida gracias a una paloma que penetra en su celda
cada día y deposita una hostia en el cáliz. Queda en
libertad el año 70 y marcha al exilio junto a un pequeño
grupo de seguidores, entre los que figuran su hermana y
el marido de esta, Bron. Construyen una mesa, llamada la
Primera Mesa del Grial, que representa la mesa de la Última
Cena y a la que se sientan doce personas; el puesto de
Cristo es ocupado por un pez (nótese el antiguo
simbolismo cristiano). Un decimotercero asiento, que
representa el puesto de Judas, permanece vacío a partir
del momento en que un miembro de la orden procurase
instalarse en él, habiendo sido "devorado" por
él mismo; posteriormente, a este asiento se lo denominará
Sitio Peligroso. Según algunas versiones, José se
embarca hacia Gran Bretaña, donde funda la primera
iglesia cristiana en Glastonbury, dedicándosela a la
madre del Salvador. El Grial queda en esta iglesia, donde
es empleado como cáliz en la misa (en la que participa
toda la comunidad) que luego se conocerá como Misa del
Grial. En realidad esto último indica la unión con las
leyendas celtas del caldero, el recipiente de la sabiduría.
Las tumbas celtas aparecen con calderos y copas
ceremoniales, la embriaguez abría la puerta a "otro
mundo", lo mismo que muchas culturas usaban y usan
drogas naturales alucinógenas como el conocido peyote.
La explicación de la sangre real
Por más extraño que parezca, no puede encontrarse en
ninguno de los Evangelios una sola mención al estado
civil de Jesús. Nada sobre si estaba casado o soltero;
ni siquiera para desmentirlo. Este silencio se nos antoja
sospechoso. Muchos de los discípulos de Jesús estaban
casados y, por otra parte, nunca hizo una sola mención a
favor del celibato. Es más, en el evangelio de Mateo,
frente a las preguntas de los fariseos, sus palabras
dejan ver una clara posición ante el tema del matrimonio
y componente sexual:
"¿No habéis leído que el Creador, desde comienzo,
los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el
hombre a su padre y su madre y se unirá a su mujer, y
los dos harán una sola carne?"
Teniendo en cuenta las creencias de la época resulta
dificil que un hombre que se estaba preparando para la
vida pública no estuviel casado. Seguramente hubiera
despertado las suspicacias propias de una sociedad donde
se consideraba casi como un pecado la soltería. Además,
atendiendo a la ley misnaica de los judíos, hubiera sido
imposible que recibiera el nombre de "Maestro"
sin haber formad una familia.
Si tomamos esta presunción como cierta, se explica el
por qué de ciertas incongruencias en el episodio de las
bodas de Caná:
- Los novios permanecen durante todo tiempo en el
anonimato.
- María, siendo simplemente la madre de uno de los
invitados, se comporta como si fuera anfitriona, preocupándose
por las existencias del vino y dando órdenes a los
criados (Incluso podría detectarse en sus frases
nerviosismo de una madre ante una ocasión tan especial,
pues si se tratase de la boda otros no vendría a marear
a su hijo con intención de que realizara un milagro).
- Siendo la bebida responsabilidad d anfitrión, el
maestresala, tras probar el agua transmutada en vino, se
dirige a Jesús (¡"llamó al esposo" dice
literalmente texto!) con las siguientes palabras: "Todo
hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido
lo suficiente entonces saca el peor; pero tú has
reservado el buen vino hasta ahora".
Está claro que se trata de la boda de Jesús. Un suceso
tan importante, que merece incluso la realización del
primer milagro importante.
¿Pero si, como queda demostrado, Jesús era el novio,
quién era la novia? En realidad existen dos posibles
candidatas: María Magdalena y María de Bethania, la
hermana de Lázaro. Aunque muchos afirman que se trata de
la misma persona.
En cuanto a la primera, su presencia es permanente en los
cuatro evangelios, aunque muchas veces no se la cite por
su nombre. Acompaña a Jesús en todo momento, cosa harto
sospechosa en aquella época para una mujer soltera, y es
la protagonista de la ceremonia principal del ungimiento.
(Se trataba de una mujer adinerada, si tenemos en cuenta
la insistencia de Marcos en recalcar lo costoso del ungüento).
Además, durante toda la historia, Jesús se dirige hacia
ella con una delicadeza que sólo puede encontrarse en
las frases dirigidas a su madre. Si con esto no bastara,
el Maestro la eligió entre todos sus discípulos para
revelarle su resurrección, pues fue la primera persona
en llegar al sepulcro vacío (por lo demás, actitud
bastante normal tratándose de una viuda).
Por lo que se refiere a la tradición popular, que la
califica como una prostituta arrepentida, no existe una
sola alusión a tal aspecto en todos los evangelios. La
frase que aparece en Lucas señalándola como la mujer
"de la que habían salido siete demonios",
parece más bien relacionarla con una renegada de un
culto pagano.
Mateo, en su evangelio, hace referencia con bastante
claridad a la realeza de la sangre de Jesús,
descendiente por línea directa de David y Salomón; por
lo que podía reclamar el trono de Palestina, que hasta
el momento ostentaba Herodes. Según la tradición, fue
el conocimiento de la existencia de esa dinastía lo que
llevó a Herodes a ordenar lo que vino en llamarse la
"matanza de los inocentes", por la cual José y
María se vieron obligados a huir a Egipto con Jesús. No
existen pruebas de estos hechos, pero si de los esfuerzos
de Herodes por borrar la la memoria sobre todo lo
referente a quien podría arrebatarle el trono; como
relata el historiador que vivió entre los siglos II y
III d.C., Julio Africano:
"Herodes, que no tenía el más mínimo atisbo de
sangre israelita en sus venas y a quien le hería la
conciencia de sus humildes orígenes, quemó los
registros de las familias... Un grupo de personas
cuidadosas tenían sus propios registros privados, pues
recordaban los nombres o bien los habían recuperado de
copias, y se enorgullecían de conservar el recuerdo de
su origen aristocrático. Entre ellas se encontraban las
personas llamadas Desposyni (cuyo significado es "El
pueblo del Maestro") debido a su parentesco con la
familia del Salvador"... También pudimos comprobar
la posición acomodada de Maria Magdalena, de quien se
dice que era descendiente de la tribu de Benjamín, de
donde procedía Saúl, primer rey de Israel.
Con este matrimonio se constituía pues la más
importante alianza dinástica, pues de ella se alzaba un
rey-sacerdote que devolvería Israel a sus legítimos
propietarios. Ese, más la importancia del papel
femenino, posteriormente olvidado y postergado en la
religión, pudo ser el secreto del Grial. La "Sangre
Real".
Bruno Betz.
Apreciamos
tus comentarios y sugerencias, Email: rcob@euskalnet.net
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