
Andrew
Sinclair ha documentado la saga de los Saint-Clair, que
visitaron América en 1398 y construyeron la capilla hermética
de Rosslyn.LIBROS DE A. SINCLAIR

Sinclair, Andrew - El descubrimiento del
Gria, Edhasa.
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- Operación Nuevo Mundo - Claves ocultas del
descubrimiento de América y de la creación de Estados
Unidos - Enrique de Vicente - Año Cero, año XIV/Nº08-157,
2003,
La dinastía del Grial
En el año 1099, los cristianos consiguen tomar Jerusalén
después de combatir durante 3 años en la Primera
Cruzada. Las crónicas explican que «un cónclave anónimo
de clérigos y líderes seglares», el más importante de
los cuales es «cierto obispo de Calabría», elige a
Godofredo de Bouillon como rey de la ciudad 3 veces
santa, por ser venerada por los judíos, los cristianos y
los árabes; pero él no acepta tal título y se define
como «Defensor del Santo Sepulcro».
Cuando muere Godofredo, su hermano Balduino -y no otro
noble- es nombrado primer rey de Jerusalén. El
historiador de las cruzadas Grousset le presenta como
heredero de una «tradición real fundada sobre la roca
de Sion», lo que iguala su dinastía a cualquier otra de
las que gobiernan en Europa, todas las cuales por cierto
pretenden descender del rey David. Y de hecho le sucederá
su primo Balduino II.
Grousset explica que Balduino «debe su trono» a una
Orden de Sion fundada por Godofredo e instalada por éste
en una abadía edificada sobre las ruinas de una basílica
bizantina llamada «la Madre de todas las Iglesias», en
la colina de Sion, situada al sur de Jerusalén. Según
las investigaciones de Baigent, Leigh y Lincoln, dicha
Orden es fundada por ciertos monjes que, procedentes de
Calabria, en 1070 se instalan en los dominios de la
familia Bouillon, en el ducado de Lorena, siendo
protegidos por la tía de Godofredo, quien construye para
ellos una abadía en Orval.
Orval tiene una importancia metahistórica que escapa a
este artículo. Baste señalar que está cargada de
simbolismo hermético y muy ligada a la tradición del
Grial, que de ella emanan las famosas profecías de Orval
y de Premol, que allí pasa un mes Nostradamus durante el
cual te fue mostrado un libro antiguo y arcano en el que
luego basaría su obra profética y que en ella muere
acompañado por su amigo San Bernardo el monje irlandés
San Malaquías, autor de la famosa profecía de los Papas.
Dicha abadía está próxima al lugar donde cinco siglos
antes fue asesinado Dagoberto II, el último rey
merovingio de Francia: Stenay, localidad heredada por
Godofredo y que éste vende a un obispo para conseguir un
ejército de 80.000 hombres con el cual conquistar
Jerusalén. Obedece así a la llamada de su preceptor. el
monje Pedro el Ermitaño, uno de los principales
instigadores de las cruzadas. En ella participan otros
tres ejércitos comandados por tres influyentes nobles;
cualquiera de los cuatro puede ser elegido para gobernar
la Ciudad Santa, pero sólo Godofredo vende todas sus
propiedades, dejando claro que en Jerusalén acabará sus
días. Probablemente allí se dirigen también los monjes
calabreses cuando abandonan misteriosamente Orval, que se
convertirá en uno de los feudos de San Bernardo.
El actual Priorato de Sion sostiene que la Orden de Sion
original habría sido creada con el propósito de
instaurar como rey legítimo de Jerusalén a un
descendiente de los merovingios. Según su aseveración,
que yo considero un fraude monumental, estos monarcas -los
primeros de Europa que se convirtieron al catolicismo- ¡descendían
de Jesús!, y por tanto de la casa real de David. Y dicha
Orden «obliga» a Balduino a negociar la constitución
de la Orden del Temple en 1118, que actuará como su
brazo armado y el segundo de cuyos 9 fundadores es tío
de San Bernardo, fundador del Cister que redacta la regla
de los templarios y se encarga de sus relaciones públicas.
En las siguientes dos décadas tanto templarios como
cistercienses consiguen grandes sumas de dinero y
extensiones de terreno.
Cuando los Bouillon y quienes les apoyan son expulsados
de Jerusalén, se retiran al sur de Francia. Y
precisamente en sus cortes surgen los poetas provenzales
que componen los Romances del Santo Grial (cuyo nombre
original Sang-Real aludiría a su Sangre Real). El
primero es escrito al año siguiente de su derrota y
convierte a los templarios en guardianes del Grial.
Los trovadores se encargan de difundir dichos romances
por toda Europa, en tanto la Iglesia y la nobleza
pretenden hacer que el mundo olvide esta dinastía
maldita. La genealogía mítica de Godofredo, como la de
otros nobles europeos, le convierte en vástago de la
familia del Grial, siendo -según algunas versiones-
nieto de Lohengrin y bisnieto de Parzival.
Pero regresemos a la Primera Cruzada.
Cuando Godofredo libra la batalla final en las calles de
Jerusalén, tan cruel como desesperada, a su lado combate
el caballero Henry Saint Clair.
33 años antes, en 1066, otros 9 miembros de la familia
Saint Clair combatieron en la batalla de Hastings, que
daría el control de inglaterra al monarca Plantagenet (otra
rama de la Sangre Real) conocido como Guillermo el
Conquistador.
Como explica Andrew Sinclair, al narrar la asombrosa saga
de su familia, el apellido Saint Clair, adoptado en el
siglo X por un miembro de la familia More, procede del
latín Sanctus Clarus (Claridad o Luz Santa). De origen
vikingo y normando éstos controlaban una parte de la
costa noruega, las islas Orcadas y las Shetland y la
tierra de Caithnes (en Escocia), llegando a conquistar la
mayor parte de Bretaña y Normandía, Muchos de sus
miembros destacan prominentemente en la gestación de la
historia europea, estableciendo alianzas políticas y
matrimoniales con varias dinastías reales. Acogen a
algunos templarios que huyen de Francia tras la prohibición
de su Orden, llevando consigo «sus tesoros». Junto a
ellos combaten a los ingleses por la independencia de
Escocia y en apoyo del célebre Roberto I Bruce. La hija
de éste se casa con el hijo de uno de sus caballeros más
incondicionales, Walter Stewart, y sus descendientes dan
lugar a la Casa Real de los Estuardo, que se considera
descendiente de la dinastía del Grial, al igual que sus
incondicionales los Saint Clair. Durante cinco siglos
estos últimos serán los grandes maestres hereditarios
de los oficios, gremios y órdenes de Escocia, y luego de
la masonería escocesa, surgida de aquéllos y que apoyará
el derecho de los Estuardo a ocupar el trono de
Inglaterra (ANO/CERO, 155).
A los Saint Clair -que mantienen extraordinarias
relaciones con el Císter de San Bernardo- se les otorga
el señorío de Rosslyn y se convierten en custodios de
reliquias sagradas, que pretendían confirmar el derecho
divino de los reyes escoceses.
El tercer conde Saint Clair construye en Rosslyn una
capilla octogonal, de inspiración templaria y repleta de
simbolismo esotérico, que es considerada por masones de
todo el mundo como su lugar sagrado y en la que se dice
enterraron los templarios sus tesoros, incluido el Santo
Grial. En ella hay esculpidas mazorcas de maíz y otras
plantas americanas.
Esta es una de las muchas evidencias que sustentan la
autenticidad de la expedición realizada a América en
1398 por el «príncipe» Henry Saint Clair, con la ayuda
de los hermanos Zeno, avezados navegantes venecianos,
desembarcando en Nueva Escocia y dejando sus huellas en
la costa de Massachusetts. Su intención manifiesta es ¡fundar
una nueva Jerusalén en aquel continente!
(ANO/CERO. 57 y 149).
Según las investigaciones de Bradley, en época
precolombina se construye un castillo en Nueva Escocia
como refugio para miembros de la dinastía griálica, de
los que desciende algún notable politico canadiense.
Cuando este territorio peligra ante los ataques de
Cromwell, se convierte en su nuevo refugio la ciudad de
Mont-real, fundada por la misteriosa Compañía del Santo
Sacramento.
Secretum Templi
Todo apunta a que los Saint Clair conocen la existencia
de América a través de sus aliados templarios y de sus
vasallos vikingos. Investigadores como Jacques de Mahieu
han documentado sobradamente la presencia del Temple en
el Nuevo Mundo. Éste sería el Secretum Templi al que
alude un sello que muestra a un indio, la tierra de donde
extraen buena parte de la plata con la que financian la
construcción de las catedrales góticas que -bajo
inspiración de la Orden del Císter creada por San
Bernardo- se levantan por toda Europa sin que nadie sepa
de donde procede el metal precioso con que se paga a los
constructores. La plata y otros bienes son transportados
por barcos hasta su puerto atlántico y secreto de La
Rochelle. De allí partirá la flota templaria, tras la
disolución de la Orden, con rumbo desconocido,
probablemente México.
Según las investigaciones de Mahieu. la primera llegada
histórica a América -en el año 877- es la de monjes
irlandeses perte-necientes a la Orden columbita de los
Guldeos. Les seguirán los vikingos, quienes descubren
primero México y luego Sudamérica, donde se instalan en
torno al año 1000 y permanecen allí hasta que sienten
necesidad de reanudar el contacto con su tierra, llegando
al puerto de Dieppe. Allí permiten que los normandos
copien el mapa que han trazado tras explorar el
continente y sus costas durante 150 años.
El mapa permite al Temple, que es todopoderoso en esa
región, confirmar las informaciones recabadas en
diversos lugares sobre la existencia de un nuevo
continente, rico en metales preciosos. Los templarios
negocian un acuerdo con los vikingos de América,
viajando hasta allí sus naves y organizando la explotación
de varios yacimientos mineros. Tras la caída del reino
de Jerusalén, y al sentir amenazada su Orden, el Temple
piensa en establecer un Estado soberano en Centroamérica,
donde su expedición es acogida con entusiasmo por los
indígenas, estableciéndose junto al lago de Chalco.
Cuando son perseguidos en Francia, su escuadra desembarca
en Pánuco los archivos del Temple, imponiendo su
autoridad en toda la región, pero al ser célibes mueren
sin apenas dejar descendencia. Los templarios
portugueses, que sobreviven como la Orden de Cristo,
probablemente conservan en sus archivos una copia del
mapa de Dieppe, que les permite viajar a Brasil antes de
su descubrimiento «oficial», manteniéndolo en secreto
para evitar la codicia de otros países.
Colón tal vez hereda el secreto templario de su suegro,
gran maestre de la Orden de Cristo. Y probablemente sirve
a «la causa del Grial» -de ahí su propósito de
iniciar una nueva Cruzada- puesto que anteriormente ha
trabajado al servicio de René D'Anjou, supuesto gran
maestre del Priorato de Sion. Este genio de Sangre Real
ha heredado de Godofredo el título de rey de Jerusalén,
al que se suman otros muchos condados y ducados, además
del de rey de Hungría, Nápoles, Sicilia, Cerdeña,
Mallorca, Aragón y Valencia. Precursor del Renacimiento,
es un entusiasta de los romances sobre la Tabla Redonda y
el Grial, además de esotensta, y tiene a su servicio a
un cabalista y astrólogo que será el abuelo de
Nostradamus.
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