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Pregón
De La Feria
Y Fiestas De
San Bernabé
Salvador
De La Peña Luque |
5 de junio de 2007, víspera
de la Feria y Fiestas de San Bernabé. En la Avenida del Mar,
junto al monumento a la Libertad de Expresión, se agolparon
cientos de vecinos de Marbella para oír el pregón que
daba inicio a la semana grande de la ciudad y que como cada año,
precede al festival de fuegos artificiales.
En esta ocasión, tuvimos el honor de asistir al magnifico pregón
que hizo Salvador de la Peña Luque, un marbellero de la calle
Lobatas como el se describía, pero un gran profesional de la
información que ha dedicado mas de 40 años de su vida
a la emisora de RNE, ubicada en Ricardo Soriano y cuya continuidad
peligra, razón por la cual las primeras palabras de Salvador
fueron para reivindicar que hagamos lo posible entre todos para evitar
que esta emisora que data del año 1953 deje de prestar sus
servicios en Marbella.
Presentó el acto José Antonio Gómez de COPE Sierra
Blanca e intervinieron Francisco Moyano, anterior pregonero, Baldomero
León, vocal de Fiestas y el Presidente de la Gestora, Diego
Martín Reyes.
Salvador de la Peña Luque emocionó con sus palabras
a todos los presentes en el acto, pero sobre todo, consiguió
que aquella víspera del inicio de las Fiestas de San Bernabé
quedara grabada para siempre en el corazón de los marbelleros.
¿Que es pregonar?
Publicar en voz alta, anunciar lo que se ofrece; alabar en público
las cualidades de una persona o lugar.
Con este pregón, quisiera recordar a los marbelleros de
nacimiento, nuestras cosas y nuestras costumbres que parecen olvidadas
en muchos momentos. A los marbelleros de adopción, pretendo
con los recuerdos, que se acerquen cada día más
a nuestra historia y tradiciones.
En este instante tengo que soñar del como y del porque
de este nombre, MARBELLA, aunque sea una leyenda en el transcurrir
del tiempo...
Marbella, Mar bonita, Mar que embruja, Mar que deja huellas, pues
todo queda bonito, incluso romántico, y como es tradición
para mi vale la fantasía unida a la historia, la tradición
popular con o sin fundamento.
Y es que Marbella, surge cara al Mar, pueblo blanco en otros tiempos,
siempre sincero, limpias aguas, cielo azul, con nuestras gentes
buenas, sencillas, luego llegaron muchos más, pero Marbella,
hospitalaria siempre les abrió sus puertas de par en par.
Recuerdos de otras épocas, en los que las murallas del
castillo que se remontan al siglo X, han sido guardianes y hoy
vigías del crecimiento de la ciudad; en una Marbella antigua
y nueva, con sus calles estrechas, sombrías, recordando
tiempos pasados. Con sus silencios y sus sonrisas, con aromas
especiales de nuestras plazas y rincones. Esta Marbella típica,
de casas blancas, menos en algunas zonas donde parece haberse
olvidado la tradición y el significado blanco de nuestra
Andalucía. Pero las fachadas blancas son tales que pueden
llegar a herir nuestras retinas. Fachadas de rejas amplias por
donde la misma calle penetra hasta el interior de las casas, calles
que vieron y vivieron las fiestas de Moros y Cristianos, hace
mucho desaparecida. Esos son detalles de esta tierra que se vierte
sobre el que transita por ellas. Son las flores, las farolas,
el olor intenso que te embruja de ese azahar de la Plaza de los
Naranjos; algún que otro patio, que afortunadamente perduran
en el caminar del tiempo.
Aquí estamos en esta Marbella que extiende sus brazos,
desde Cabopino a Guadalmina; desde Sierra Blanca a orillas del
Mediterráneo, donde nos encontramos.
Es la Marbella del barrio alto con sus calles Lobatas, Aduar,
Leganitos, Peral o Ancha. Las del barrio bajo que lleva a gala
los nombres del universo, Sol, Luna, Lucero... Sus puertas o Puentes
de Ronda, de Málaga ... Es la Marbella de Santa Marta,
Miraflores, Divina Pastora, Plaza de Toros, la Patera y la de
las Albarizas, Bajadilla y Peñuelas. Las huertas de Los
Cristales, la de Belón, la Huerta Chica y la Grande, la
de Cantarrana y Leganitos. Es esta Marbella del Zenit, Bello Horizonte,
el Mirador, Sierramar, Huerta del Prado o del Café.
La Marbella que se extiende hacia San Pedro Alcántara con
Caballeros, Casablanca, Santa Margarita, Puerto Banús,
el Rodeo, El Ángel, Nueva Andalucía y El Ingenio.
Con sus parques de Vigíl de Quiñones y Nagüeles,
con su Ermita del Patrón San Bernabé.
En dirección a Málaga está Las Chapas con
los Alicates, Elviria y Pinomar, Arroyo Real, Los Monteros y Los
Molineros, son muchos más, con mil y una urbanización
y casi una veintena de campos de golf.
A pesar de los pesares, Marbella sabe superarse, crece y tiene
vida. Pero como en todo somos admirados y criticados, lloramos,
pero nuestras lagrimas se vuelven gotas de roció mañanero.
También reímos, porque sabemos, podemos y queremos,
aunque aparezcan arrugas de tanta risa.
Esta Marbella visitada por miles de personas que llegan de todos
los rincones de España y del mundo, las cuales pueden disfrutar
de nuestra hospitalidad. Es mi pueblo tan especial que un buen
amigo, hace años en su pregón dijo... “Marbella,
en la que todo el que entra sin capa, no se ni como ni porqué,
sale con tres...”
La Marbella cultural que ofrece arte escénico desde el
Auditorio del Parque de la Constitución al Teatro Ciudad
de Marbella, desde las murallas del Castillo a las Termas Romanas
de Guadalmina, y desde el Museo Español del Grabado Contemporáneo
al Cortijo de Miraflores, lugar este último al que llegaba
desde distintos puntos de la comarca, las mejores aceitunas para
ser molida y tras pasar por la prensa, quedaba en libertad el
mejor liquido dorado.
Marbella, es algo distinta. Aquí ha ido mezclándose
esa historia que pesa y se hace sentir desde cada edificio, antiguo
o moderno; una Marbella agitada, donde a la sombra de pasados
remotos, desde otras civilizaciones con fracasos y triunfos se
ha llegado a nuestros días con una increíble mezcla
de habitantes. Es tierra de hermosos paisajes, que han ejercido
en todos los viajeros que por aquí han pasado un especial
interés.
Estamos en esta Marbella donde podemos encontrar el milagro azul
de las noches hermosas, llenos los ojos de sueños y ausencias;
mirando a ese mar se escuchan cantares con ritmos de barcas, de
olas y de vientos con mocitas de porcelana, con piropos y pasiones.
FERIA
Y llegamos a estos días de
la feria, antes de ayer domingo volvimos a vivir y disfrutar la
Romería del Patrón en el Pinar de Nagüeles, por
lo que tengo que seguir recordando otros tiempos. Aquellos años
de juventud cuando teníamos la que llamábamos “Jira
al Pinar” esto se hacia un dia de la feria en el Vigil de
Quiñones , hoy parque municipal. Por cierto, D. Rogelio Vigil
de Quiñones fue otro ilustre marbellero. Médico del
ejercito español y héroe de los últimos de
Baler en Filipinas.
Desde la Alameda y en toda esta Avenida del Mar, se instalaba el
Real de la Feria con la mini Noria, la Ola, los Coches de choque,
el Tren de la Muerte y las barquitas o cunitas, donde se escuchaba
la voz del que tenia la misión de empujar y frenar... “queréis
más, chita ta ta chin, tan ta chin...” y el carro de
“las patás”.
Este año hasta el lunes 11, festividad de nuestro santo Patrón
San Bernabé, tenemos 7 días en los que podremos disfrutar
con la música más variada, las casetas, el paseo de
caballos, los cohetes, las dianas floreadas, que no tienen tantas
flores, cuando nos despiertan tan de mañana. Pero eso si,
hace que nos despertemos y veamos como la ciudad se engalana a la
espera de un piropo callejero. Y la feria de día, desde las
plazas de Tetuán, Los Naranjos, África, Victoria y
José Palomo, o en la Alameda y Avda. del Mar, nos ofrece
en las barras instaladas por Hermandades y Asociaciones, la posibilidad
de degustar los platos más variados de su extensa gastronomía,
intentando con la recaudación sanear su economía.
No puedo olvidar el buen hacer de las Escuelas de baile, con ese
grupo de niñas luciendo los trajes típicos que llevan
en armonía con el folclore popular...
Farolillos, guirnaldas, banderitas, los bailes por sevillanas, rumbas,
pasodobles y malagueñas, además de otras músicas
que machacan más que animan ... Y la mujer, la mujer resplandece
mucho más acentuando su belleza con claveles en el pelo,
con faralaes de percales en una auténtica competición
artística para que no muera la tradición.
Lo he dicho en anteriores ocasiones y lo vuelvo a repetir esta noche
en esta ciudad en la que nos dejó muy bien el cantaor malagueño,
Antonio Molina, del que ha quedado escrito un mosaico en el paseo
marítimo, y con sólo su letra, se podría hacer
un pregón...
“en un rincón
andaluz
frente a la costa africana,
lleno de flores y luz,
blanco como una mañana.
En sus aguas cristalinas
se reflejan las estrellas,
y una reina por divina
le dio por nombre MARBELLA...
En esa Marbella... Perla del mar
donde la luna se baña, donde al murmullo de las olas cuando
va llegando el día, se da un chapuzón cualquiera en
este mar Mediterráneo, que la acaricia... El autor, fue un
seguidor de aquellos que apostaron por una Marbella especial como,
Ricardo Soriano “Marques de Ivanrrey”, “Carlos
de Salamanca, Alfonso de Hohenloe, José Luque Manzano, José
Banús Masdeu, Salvador Guerrero Ramírez, Norberto
Goizueta, Ignacio Coca, José Meliá, entre otros.
Para terminar, permítanme ustedes que al estar orgulloso
de ser de esta ciudad y sentirme totalmente identificado con nuestro
Patrón San Bernabé, finalice el pregón con
algo que está muy unido a Él y a la Hermandad que
lo representa “Los Romeros de San Bernabé”.
Como decía, se está celebrando una serie de actos
de la fundación de la Hermandad, que culminará el
próximo dia 11 por la mañana, después de la
tradicional visita a la Cruz del Humilladero, desde la Parroquia
de santa María de la Encarnación, los Romeros volverán
a pasear por las calles de Marbella, al Santo Patrón para
que pueda acercarse a nosotros y nos fortalezca con su bendición...
“Hay un júbilo
en el aire,
sonríe la mar,
Azul de Marbella en el respirar...”
Así empieza el himno del
Patrón de Marbella. El Júbilo en el aire se vive afortunadamente
muchos días al año, pero en estas fechas se acentúa
más por estar más cerca su día.
Ese himno termina diciendo...
“Bernabé, patrón
de nuestra ciudad,
romero de amor y paz
Marbellero en fe
es el caminar,
canto de hermanos...
¡Viva San Bernabé!
Salvador de la Peña Luque
Marbella, Junio 2007
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