Ruta de la Plata - camino santiago ruta Cid Camino de la Plata

       Crónica de la “Ruta de la Plata”                           Agosto 2.001

                                        apavellaneda@hotmail.com

            Un viaje de hace 2.000 años          

      Una vez realizado el “Camino de Santiago” en 1999 y la “Ruta del Destierro del Cid” en 2000, la tercera gran ruta en bicicleta de montaña por España es la “Ruta de la Plata”, o “Camino de Santiago” desde el sur de la Península. Algunas fuentes se empeñan en iniciar este “Camino” en Sevilla y extenderlo hasta Gijón, pero las fuentes históricas no dejan lugar a la duda, la calzada romana conocida como “De la Plata” discurría por la número XXIV, denominada “Iter ab Emérita Asturicam”, es decir, camino entre Mérida y Astorga.


     Mérida (Emérita Augusta), capital de la provincia romana de Lusitania, fue fundada en el año 25 a.C. por Augusto para acoger a los legionarios licenciados (eméritos) de las guerras contra cántabros y astures. De aquí partían otras calzadas menores, una de las cuales se dirigía a Híspalis (Sevilla), pero como también lo hacían otras ramificaciones hacia Córdoba, Toledo o Lisboa. O como un ramal de la calzada romana salía de Cerezo hacia Belorado. Por Cáceres, Salamanca y Zamora nos acercamos a Astorga (Astúrica Augusta), fundada también por Augusto en el 14 a.C. Actualmente quieren identificar la “Ruta de la Plata” con la N-630 por intereses económicos, tal y como ocurre con el “Camino de Santiago” (“Camino Real” y no “Camino Francés” como bien me indicó Resti, hospitalero de Castrojeriz) y la N-120; pero la calzada auténtica o “Cañada Real” muy pocas veces coincide con esta carretera. En muchas partes es apreciable la antigua Calzada, pero en otras el asfalto o los caminos modernos se han tragado la vía XXIV.


       Otra polémica es la del nombre, “Ruta de la Plata”; en ningún documento antiguo se hace referencia a este título o algo parecido. En un principio se pensaba que debía tal denominación a que por ella se transportaban los metales preciosos de las minas asturianas y leonesas (“Las Médulas” en Léon) que por Mérida bajaban hasta Sevilla; pero esto está totalmente descartado. Lo más rápido y seguro era la línea recta y ésta era hacer los transportes desde Astorga hasta Tarragona (Tarraco), “Iter ab Asturica Tarracone” para por mar conducirlo hasta Roma. Y esta “Vía De Italia in Hispanias” pasaba por César Augusta (Zaragoza) y por el Segisamunculum celta una vez romanizado, y que se unía a la “Vía Aquitania” en Virobesca (Briviesca). Hoy día parece claro que el nombre procede de los tiempos de la invasión árabe cuando éstos utilizaron la aún bien conservada calzada para su incursión hacia el norte y que la llamaban B’lata, que significa camino empedrado. La evolución lingüística de este término árabe dió lugar al que hoy conocemos.


       De todas formas, los romanos no inventaron esta ruta, ya que Astorga ya existía con anterioridad y era un importante centro astur, capital de no menos de 22 tribus diferentes. Y como los romanos fueron maestros en aprovechar y mejorar lo ya existente, “asfaltaron” por describirlo con un término moderno, el corredor natural que las tribus iberas utilizaban en sus migraciones norte – sur. Siglos antes de la invasión romana, astures, vetones, vacceos, lusitanos, etc., ya utilizaban los pasos de los puertos de Béjar y Los Castaños, así como la tranhumancia los utilizó para subir en verano el ganado desde las agostadas tierras extremeñas a los verdes prados de la cordillera cantábrica y en el crudo invierno lo devolvía al templado clima meridional. Hoy conocemos al detalle el discurrir de estas calzadas romanas in Hispania gracias a un “mapa de carreteras romano” trazado en el siglo III y conocido como el “Itinerario de Antonino”; si bien mi guía es la de El País Aguilar, “La Ruta de La Plata a pie y en bicicleta”. En esta guía ya se advierte que no debemos esperar una señalización tan buena como la del Camino de Santiago y que la hospitalidad no es la misma, cuanto más grande es la ciudad, más hostil es con el peregrino. Y en efecto, la señalización es escasa y la poca que hay es mala. En dirección sur – norte hay flechas amarillas y a la inversa hay algunas de color blanco. Refugios hay muy pocos y las capitales son las menos sensibles, Mérida, Cáceres, Salamanca y Zamora no tienen albergues, siendo La Bañeza la única población importante que cuenta con uno, muy bueno por cierto.


      Así pues, ¿porqué no retrotaerse unos dos mil años y hacer un recorrido por la época de la República Romana desde Emérita Augusta hasta Segisamunculum, tierra de los autrigones, pasando por Castra Caecilia (Cáceres), Salmantice (Salamanca), Ocelo Duri (Zamora), Astúrica Augusta (Astorga), Legio (León) y Frumesta (Frómista)?. Esta vez la aventura iba a ser un poco diferente, pues iba a contar con vehículo de apoyo y la agradable compañía de Rosa Ana, en los inicios, los finales y la mitad de las etapas. Y he escrito iba porque fue así durante la mitad de ellas, ya que una dolencia me hizo dividir el recorrido en dos mitades y sólo tuve tal suerte en la primera parte, como más adelante relataré.


     La idea era hacer estos aproximadamente 850 Km en diez días, que al final se quedaron en nueve. Tras muchos días de preparativos y con la bicicleta sobre el techo del Opel Astra de Rosa, partimos de madrugada el día 2 de agosto de Cerezo hacia Mérida. Aprovechando el viaje hacemos paradas en las hermosas ciudades de Segovia y Ávila y entramos en Extremadura por el valle del Jerte. Comemos en Cáceres y bien entrada la tarde llegamos a Emérita, la capital de Lusitania, la Roma hispana. Rosa, que se había encargado de la intendencia y tenía bien estudiadas las ciudades vía internet, encuentra rápidamente alojamiento. Descargamos el coche, preparamos la bici para el día siguiente, la subimos a la habitación y aprovechamos lo poco que queda del día para visitar Mérida y cenar. Nadie puede dejar de ver sus famosos Teatro, Anfiteatro y el Circo romanos, el Arco de Trajano, El Templo de Diana o el Acueducto de los Milagros coronado por numerosos nidos de cigüena.

  EMERITA AUGUSTA - ASTURICA - SEGISAMUNCULUM 
   Mérida - Astorga - Cerezo de Río Tirón  
DÍA PRIMERO: 3 de Agosto
  Mérida - Cáceres       82 Km
DÍA SEGUNDO: 4 de Agosto
  Cáceres - Carcaboso (Plasencia)      96 Km
DÍA TERCERO: 5 de Agosto
  Plasencia - Guijuelo        98 Km
DÍA CUARTO: 6 de Agosto
  Guijuelo - Salamanca         64 Km
DÍA QUINTO: 17 de Agosto
  Salamanca - Riego del Camino     107 Km
DÍA SEXTO: 18 de Agosto
  Riego del Camino - La Bañeza        80 Km
DÍA SÉPTIMO: 19 de Agosto
  La Bañeza - Reliegos        115 Km
DÍA OCTAVO: 20 de Agosto
  Reliegos - Castrojeriz        121 Km
DÍA NOVENO: 21 de Agosto
  Castrojeriz - Cerezo de Río Tirón    104 Km
Otros enlaces relacionados con mis rutas
Camino de Santiago      Año 1.999
         Santiago
 

A mediados del mes de junio de 1999 me planteé el realizar el Camino de Santiago en el mes de agosto y en bicicleta de montaña, cosa que finalmente llevé a cabo. En estas páginas intentaré describir mi experiencia deportivo-turística, ya que la conocida como "Camino interior" queda en lo íntimo.

Ruta del Destierro del Cid       Año 2.000
           Valencia
 

A principios de año 2.000, hojeando “Diario de Burgos”, encontré una noticia en la que un grupo de jóvenes de la localidad Burgalesa de Modúbar de la Emparedada iban a realizar, en bicicleta de montaña, la “Ruta del Destierro del Cid”, desde el lugar de nacimiento de Rodrigo Díaz de Vivar (Vivar del Cid) hasta Valencia (realmente, Valencia del Cid).

Mi Colección de Etiquetas de Agua MIneral
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Aquí está mi colección de etiquetas de agua mineral.  Si quieres puedes ayudarme a ampliarla. Recoge etiquetas en tus viajes al extranjero y ponte en contacto conmigo. Es una colección de todos.

Asociación Cultural    "Cerasio"
        "Cerasio"
 

Cerezo de Río Tirón


Ésta Asociación recibe el nombre de "CERASIO" porque es uno de los muchos nombres que tuvo Cerezo: el primero que está perfectamente historiado y fuera de toda duda, apareciendo documentos con las firmas de los reyes medievales e incluso del conde de Cerezo Gonzalo Téllez y de Fernán González