Francamente... estoy cansado de caminos.... lo que queda lo haré por asfalto y carreteras secundarias. En Torres Torres (sí, dos veces Torres), provincia ya de Valencia, me desvío hacia Serra, para lo cual he de cruzar el puerto de L’Oronet, donde la humedad del mar se hace notar. Durante unos kilómetro me acompaña un aficionado a la bicicleta de montaña que se interesa por mi aventura y me da unas indicaciones. En el ascenso al puerto me cruzo de vez en cuando con algún cicloturista que baja lanzado. Al fin hago cima y lo que era algún cicloturista se convierte en cientos de ellos que hacen su salida dominical por los alrededores de Valencia. Grupos de 20 ó 30 ciclistas que me jalean al ver mi bicicleta cargada descender a toda velocidad y la bandera que llevo con el escudo de Cerezo ondeando al viento llamando la atención de todos. La bajada termina en Náquera, después Bétera y Paterna.
De repente me encuentro en una autovía de tres carriles entrando a Valencia con coches circulando a más de 150 Km/h. así que salgo precipitadamente como puedo por un carril que da a Benimamet. Ya con indicaciones de la gente entro en Valencia por la Avenida del Cid hasta llegar a la plaza de España donde está la estatua de nuestro paisano, Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. Son las 11 de la mañana y la Ruta se ha acabado. Llamada a casa con el móvil desde la misma estatua.
Con el objetivo cumplido, sólo queda ir a la estación del ferrocarril y mirar los trenes del día siguiente para Miranda de Ebro y buscar alojamiento. Cuando salgo de la oficina de información de Renfe, hay dos chicos ataviados de ciclistas y con bicicletas de montaña cargadas de mochilas. Uno de ellos me pregunta que de donde vengo. Al responderle que de Burgos, ambos quedan sorprendidos.... ellos también. Son de un pueblo cercano a Valencia y salieron de Burgos el mismo día que yo, hemos llegado a la vez a Valencia y no nos hemos visto en todo el recorrido. Al parecer ellos iban por detrás y en algunos sitios les habían comentado mi paso.
Hotel junto a la Estación, ducha, aseo y comida. Recorrido turístico con la bici ya descargada por la ciudad y baño en la playa de la Malvarrosa. Cena con un grupo de amigos y amigas valencianos y el merecido descanso. Al día siguiente facturé la bici por Seur y un tren con salida a las 11 de la mañana de Valencia, transbordo en Madrid (Atocha-Chamartín) y llegada a Miranda a las siete y media de la tarde.