Somos hijos del hielo
Somos hijos del hielo


 

 

"Somos hijos del hielo", así lo dicen en su libro John y Mary Gribbin (Hijos del hielo, Ed. Pirámide). Lo que somos se lo debemos a los cambios climáticos acontecidos en los últimos millones de años,  hace poco desde el punto de vista geológico. 

Las glaciaciones provocaron en todo el planeta situacioens desafiantes para todos los organismos vivos, entre ellos los homínidos. El resultado de aquello es la aparición de nuestra especie y la de otros humanos anteriroes. Por eso somos hijos del hielo.

Todos los animales y plantas se adaptaron a estos cambios en los que se exigía habilidad para buscar el sustento. La historia de la Tierra tiene registradas más glaciaciones con anterioridad, pero las que nos interesan a nosotros son estas cuatro últimas que se englobanen el último 1,8 millón de años dentro del Pleistoceno: Günz, Mindel, Riss y Würm. Son claves para nuestro desarrollo como especie y para entender el mundo natural actual.

Los primeros restos fósiles conocidos de Homo erectus, el primer homo en salir de África, son numerosos por estas fechas, aunque recientemente se han encontrado de Dmansí (Georgia) dos cráneos de esta fecha, lo que demuestra que la expansión de los homo fue muy rápida.Los cambios climáticos nos han hecho ser como somos, han ido modelando a todos los homínidos, forzándolos a cambiar y adaptarse para sobrevivir. 

Muchos se extinguieron rápidamente, otros vivieron muchos miles de años hasta que un nuevo cambio los puso a prueba y poco a poco nuestro linaje derivó en la única especie de homínido actual que es la nuestra.  Nosotros llevamos muy poco tiempo en escena y en un futuro también nuestra especie será puesta a prueba por la naturaleza. Nuestro cerebro nos ha ayudado a superar barreras importantes y a viajar a sitios donde no llegó antes ningún homínido, pero eso no significa que seamos insuperables.

Las glaciaciones nos modelaron sobre la base ya adquirida del bipedismo, que surgió a partir de otro cambio climático diferente. La repetición de ciclos glaciares con una duración aproximada de 100.000 años nos ayudaron a ir mejorando cada vez más nuestra herramienta más preciada que es nuestro cerebro. Los repetidos cambios en el ambiente seco a ambiente húmedo producido por las glaciaciones hizo que se premiara el ingenio y la adaptabilidad en los homínidos. 

Cada vez que se reducía la selva, los homínidos que estuvieron mejor adaptados a la vida del bosque seguirían prosperando en la espesura de la foresta superviviente y los animales que estuvieran adaptados a la sabana también seguirían adelante. Pero, los que sufrirían más serían aquellos que vivieran en los límites de los bosques. Al contraerse los bosques habría mayor competencia por el espacio y muchos tuvieron que verse forzados a vagar por las llanuras. Había que sobrevivir o morir. Muchos de ellos morirían y sólo los más astutos continuaron adelante. 

Posteriormente, al acabar la última glaciación la expansión se hizo rápida. Según John y Mary Gribbin, si no fuera por todos estos  cambios aún estaríamos sobre las copas de los árboles sin poder permanecer en postura erguida, ignorantes de nuestra condición. Somos más o menos conscientes de todos estos cambios desde hace muy poco tiempo. Hace poco más de un siglo Charles Darwin inició lo que sería una de las grandes revoluciones en el conocimiento humano de su entono y de sí mismo. 

Las consecuencias de una glaciación son increíbles. Los efectos de la última glaciación (denominada Würm) fueron los siguientes: 
 

  • Hundimiento de las masas continentales por el peso del hielo. Por ejemplo Groenlandia está hundida, si se libera de su peso tenderá a elevarse, lo mismo sucedió con el norte de Europa y Norteamérica.
  • Descenso del nivel del mar, al estar el agua congelada y almacenada en los casquetes de hielo. Hay más superficie de tierra, las islas estaban más cerca unas de otras y algunas formaban parte de los continentes, como las británicas. Australia y Nueva Guinea estaban unidas y otros muchas islas también lo estaban al continente asiático. América y Asia estaban unidas por una lengua de tierra que permitió también el paso de los seres humanos modernos hacia el Nuevo Mundo. Muchos de los yacimientos costeros, importantísimos para entender la prehistoria humana están bajo las aguas al subir el nivel del mar con el fin de la glaciación. La gruta de Cosquer por ejemplo, en el sur de Francia, contiene numerosas pinturas rupestres y se encuentra en la actualidad bajo las aguas.
  • Erosión de las tierras bajo los glaciares, que arrancan a su paso pedazos de roca que transportan a otros lugares. Forman valles en forma de U. En las montañas se puede observar este fenómeno, que aún sigue vivo en los glaciares alpinos, pero se pueden ver vestigios de glaciares en lugares como en el Central Park de Nueva York, donde un enorme glaciar que provenía del norte desembocaba en el mar.
  • Erosión eólica de las tierras secas y heladas próximas a los glaciares que no poseen vegetación. Estos sedimentos se transportaron a largas distancias formando el famoso loess, sedimento caracterizado por su riqueza para la agricultura, que se desarrollaría mucho más tarde. Las grandes llanuras de centroeuropa, China o Estados Unidos se rellenaron varios metros de espesor con estas partículas. Los sedimentos contenidos en estos suelos dan información sobre los diferentes ciclos glaciares en casi 2 millones de años con una duración entre un ciclo y otro de 100.000 años. Donde el loess era abundante mayor avance en al agricultura se produjo y mayor lucha por esas fértiles tierras hubo.
  • Alteración del curso de los ríos, que pasan a erosionar otras zonas antes bajo las aguas del mar y arrastran mayor número de sedimentos al mismo.
  • Suelo permanentemente helado o permafrost cerca de los hielos con una temperatura de entre –40 y –50º C. Se convierten en tundra, expuestos a la acción del viento sin cobertura vegetal. Estos suelos helados se rompen formando grietas profundas, algunas con 20 metros. Estas grietas se rellenan de nieve y sedimentos arrastrados por el viento. En ellas también caían animales, como los grandes mamuts que aún se conservan en el suelo congelado de Siberia.
Cuando una glaciación finaliza la tierra, los animales y los humanos deben adaptarse a los cambios otra vez: subida de temperaturas, aumento del nivel de los mares, ríos con caudales muy rápidos, nuevos bosques, plantas, tierras que ascienden liberadas del peso de los hielos, etc. 
   Todo esto derivó en el fenómeno de las migraciones humanas a gran escala por todo el planeta, el aumento de la población, el desarrolló de la agricultura, la ganadería, el comercio, la civilización y el resto de la historia ya es conocida más o menos por todos. 
   Sólo queda la duda si realmente vendrá o no otra glaciación y los hielos cubran de nuevo Central Park. Puede que la actividad humana esté modificando estos ciclos o retrasándolos. De todas formas aún es pronto para saberlo.
¿Qué nos depara el futuro?, ¿en qué nos convertiremos?, ¿tendremos que enfrentarnos a una nueva glaciación?, por el momento solo podemos establecer hipótesis y teorías, el cambnio climático que hemos provocado parece ser que va a traer más calor en lso próximos años y no frío, pero la última palabra la tiene la naturaleza.

 

Creencias - Sapiens - Neanderthales - Arte - Yacimientos - Evolución - Hábitat - Tecnología - Glaciaciones

Diversión - Curiosidades - Mapa de la web - Foro - Biblioteca - Guía de lugares