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La cerámica fue uno de los grandes inventos de la humanidad. Supuso una revolución a la hora de contener y transportar muchos productos, sobre todo los líquidos, que podían conservarse mejor; también se modelaban figurillas de culto, adornos, etc. La variedad de formas y tipos ha sido enorme a lo largo de todo el mundo y han definido diferentes culturas y épocas en función de sus características. La cerámica ha llegado hasta nuestros días y sobre ella siempre se han aplicado nuevos descubrimientos, como los barnices. En esta web contaré un poco cómo se prepara la arcilla, se modela y cuece, también los diferentes tipos o componentes que distingue unos modelos de otros (bordes, cuellos, bases, grabados, pinturas, etc). |
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nivel general, su importancia es elevada, ya que sus formas y tipos determinan
muchas veces la época o pueblo al que pertenecieron los restos
encontrados de la misma. Además, al ser más perdurable que
los restos orgánicos como pieles, madera o huesos, pueden darnos
información de épocas remotas de determinados grupos culturales
que no han dejado más rastros.
La cerámica informa del nivel cultural alcanzado por un pueblo, de su bonanza económica, su refinamiento, las redes comerciales que mantenía con otros… en definitiva, de la configuración de las sociedades y pueblos. Por su resistencia al fuego y a la erosión es un excelente testimonio de todas las culturas. |
| Elaborar cerámica parece algo sencillo. Todos hemos hecho recipientes con arcilla o barro y los hemos secado al sol, pero sabemos que no sirven para contener líquidos y que su fragilidad es muy alta. Para fabricar cerámica de verdad hay que cocer el objeto elaborado con suficiente maestría como para que no quede ni a medio hacer ni que se quiebre por exceso de calor. Hay que construir un horno para mantener una temperatura elevada en el interior y vigilar como se va desarrollando el proceso. La cerámica es todo un arte. Por todo esto, probablemente se especializaron personas en su fabricación, cuya demanda iría en aumento. |
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El origen de la cerámica no fue la reflexión sino la curiosidad y el experimento. El conocimiento de la arcilla y su modelado es muy antiguo, pero usar el calor para cambiar su estructura química es otro cantar, y eso se sitúa en el Neolítico. Con la modificación de la estructura química de arcilla se expulsa, por efecto del calor, las moléculas de agua, así el objeto no pierde la forma que el artesano le ha dado. Pero, volviendo al origen del uso de la arcilla, en el Paleolítico se realizaban estatuillas de arcilla cocida, como la Venus de Dolni Vêstonice (de 26.000 a.C.) y también existen vasijas japonesas del 10.500 a.C. El caso de Japón es único y hasta ahora tiene la exclusiva de la invención de la cerámica pues es mucho más antiguo su uso en estas islas que en el resto del mundo. Solo se generalizan a amplias zonas de la tierra neolítico avanzado.
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Adquirir materias primas para su elaboración, como las arcillas y desengrasantes, a veces de origen local y otras no, supuso un esfuerzo de localización y extracción en una producción cada vez más intensa, compleja y especializada. Primero, los objetos se trabajaban a mano y posteriormente, hacia el 3500 a.C, se comenzó a utilizar el torno de alfarero. Este torno, al principio muy simple y lento, se fue perfeccionando haciéndose más complejo y rápido. Con el torno las posibilidades de trabajos diferentes y más elaborados aumentaron notablemente, la producción se incrementó y la cerámica se convirtió en un bien barato y asequible a todo el mundo, de fácil obtención. |
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También se crearon objetos con una forma y
una espléndida decoración para un uso más especial
donde el alfarero aplicaba su arte con mayor profusidad. En la Península
Ibérica no se generaliza su uso hasta el siglo VI y V a.C.
Durante mucho tiempo se consideró a la cerámica como uno
de los elementos más característicos del Neolítico,
ligada a una vida sedentaria y una economía agrícola,
pero en realidad existía este estilo de vida sin cerámica
en algunas zonas y también una vida de recolectores con cerámica.
A partir del VII milenio a.C. en Próximo Oriente.
HACER
ARCILLA LLEVA SU TIEMPO Debajo de la capa de tierra que pisamos es frecuente que haya arcilla. Si hay un corte en el terreno puede que veamos si es así o no. Si lo que vemos tiene aspecto arcilloso y al mojarlo se comporta con plasticidad y se pega entonces es arcilla. Puede que la alfarería se descubriese debido a que, para que las cestas pudiesen contener agua, se les solía aplicar un baño de barro. Un día se quemó una cesta, y el barro se endureció y se hizo duradero. La arcilla está compuesta de muchos minerales y de la erosión de rocas como micas, feldespatos, piroxenos, cuarzos, etc. Pero no basta con esto, sino que ha de darse un proceso químico que le dará las propiedades para poder trabajarla después. |
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Así, hemos de saber, que cualquier "barro" no vale igual a la hora de hacer un objeto de cerámica. Dependiendo de la composición de la arcilla, esta puede ser de muchos tipos, que hace que sea más plástica, porosa o tenga un color especial. Por ejemplo, las ferruginosas poseen un alto contenido en hierro, lo que las da un color rojizo característico. La cerámica de estas arcillas es muy popular y está muy difundida. La plasticidad es la propiedad más importante de una arcilla porque con simplemente mezclarla con agua podremos darla la forma que queramos. |
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La
refractariedad es otra propiedad que hace referencia a la resistencia
a las altas temperaturas sin sufrir variaciones. La porosidad varía
según la arcilla y la dará mayor o menor consistencia después
de la cocción del objeto.
Por
otro lado, existen los desengrasantes, que se añaden a la arcilla
para reducir el exceso de plasticidad, aumentar la porosidad y facilitar
el secado, así como aumentar la resistencia de las piezas. Los
desengrasantes se realizan con cerámica triturada, conchas o
huesos también triturados, arenas, hierbas, paja, cáscaras
de arroz, etc. El mejor desengrasante es el formado por conchas trituradas
y quemadas porque dan a la vasija mayor resistencia a los golpes, aunque
no por ello el más frecuente. La arena y la cerámica triturada
se usaban más. Cuanto más menudo es el desengrasante más
resistente será la vasija. Posteriormente, hay que realizar una pasta añadiendo los desengrasantes y otros elementos "fundentes" (feldespatos, micas, cal y otros) que facilitan la cocción y el amasado. No es tan sencillo como parece el fabricar cerámica, todo tiene su técnica, y ésta se consiguió tras muchos años de pruebas y mejoras, hasta que el refinamiento se hizo cada vez mayor con la aplicación de esmaltes, pinturas, grabados, dureza y finura de las piezas.
EL MODELADO Una cosa es el modelado y otra el moldeado, es decir, una cosa es MODELAR con los dedos y otra MOLDEAR usando un molde. Con el modelado se realiza trabajo de un bloque (se hace un hueco en el centro con los pulgares o el puño y se va formando el contorno del cuenco) o trabajos de varios fragmentos más pequeños (añadiendo trozos de arcilla al cuenco que se quiere hacer). Se puede realizar con baritas de arcilla que se van uniendo y enroscando. Así, se hacen vasijas a mano, o basándose en espirales (barritas largas de arcilla), vasijas de losetas (para objetos de superficies planas), etc.
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También se puede utilizar el torno cuyo funcionamiento se basa en el movimiento de una rueda con el pié que hace girar la arcilla que se modela. Hay varios tipos de tornos, pero explicarlos aquí supera las pretensiones de esta web.El moldeado consiste en utilizar un molde para realizar la pieza. Este puede ser de cestería, por ejemplo, o también se puede escoger una piedra de forma uniforme y redondeada que se rodea de arcilla y así se obtiene una pieza con la forma de la piedra o de la cesta. |
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EL ACABADO
Cuando se ha elaborado la forma de una pieza, como se encuentra aún
en estado plástico y podemos realizar sobre ella decoraciones,
alisar las irregularidades que posea y también impermeabilizarla.
La dureza que ha de tener para realizar todas estos extras sin deformarla
se denomina "dureza de cuero".También se frota la superficie
con un objeto para que el acabado sea mejor, dependiendo del sentido
de la frotación se conseguirá distintos resultados y calidades
en función del uso que se le quiera dar a la pieza. Se pueden
hacer incisiones con conchas, con las uñas o con un palito fino
para formar dibujos geométricos. SECADO Y COCCIÓN Antes de cocerla, la pieza ha de ser expuesta al sol para secarla, también se puede secar en un lugar cubierto, pero la temperatura debe ser elevada para eliminar la humedad de la arcilla. Después se cuece. Si hasta ahora el proceso era engorroso, la cocción es la parte más importante y del que hay que estar más pendiente. La temperatura del horno es clave para que las piezas no se rompan con el exceso de calor. La temperatura mínima ha de ser de 550-600º C. Para conseguir una alta temperatura del foco de calor se fueron inventando diferentes hornos que lo concentraran y conseguir así el efecto deseado. |
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técnicas de cocción más primitivas son:
- A cielo abierto, se hace un fuego con el que se produce un lecho de tizones sobre los que se colocan las piezas cubiertas por ramas finas de leña. Así, la temperatura de cocción puede alcanzar los 700ºC. A cielo abierto la temperatura aumenta muy rápidamente, pero tiene una corta duración y solo permite cocer un número reducido de piezas.
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ALGUNOS DE LOS TIPOS DE CERÁMICA MÁS CONOCIDOS
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Cerámica cardial: Es característica
del Neolítico antiguo mediterráneo (VI milenio a.C.) que
se decora con la impresión sobre el barro fresco del extremo
dentado de una concha (el berberecho). · Cerámica cordada o de cuerdas: Se decora por la impresión de cordeles, más o menos anchos, cuando el barro está aún fresco. Esta técnica decorativa, junto con el hacha de combate, se vinculó a los pueblos kurganos y alcanzó gran extensión en el Calcolítico desde el Cáucaso, el Volga, los Urales hasta casi Escandinavia y la cuenca del Danubio. Tendrá continuidad con el vaso campaniforme cordado.
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En Europa existió una cultura que se la conoce como la de los CAMPOS DE URNAS. Este pueblo acostumbraba a utilizar recipientes de cerámica para depositar en ellos los restos de sus muertos. Es una cultura del Bronce final y la Edad del Hierro que en la Península Ibérica se sitúa al noreste (Cataluña, valle del Ebro, Valencia). Estos pueblos venían del continente (II milenio a.C.) y se caracteriza por incinerar a sus muertos y depositar su cenizas en vasijas de cerámica acompañadas de objetos de bronce como ajuar. Con el tiempo surgirían características propias locales. Vivían es poblados estables, sobre cerros elevados, en casas rectangulares adosadas unas a otras a lo largo de todo el perímetro del cerro, dejando el centro libre. Las urnas se enterraban en los campos formando sobre ellas un túmulo. Su influencia llegó también al centro de la península. La decoración de la misma varía según los años y las influencias de otros pueblos que van llegando, como fenicios y, posteriormente, griegos. |