Ceramica
El gran invento de la cerámica



Foto: www.artsmia.org

   La cerámica fue uno de los grandes inventos de la humanidad. Supuso una revolución a la hora de contener y transportar muchos productos, sobre todo los líquidos, que podían conservarse mejor; también se modelaban figurillas de culto, adornos, etc. La variedad de formas y tipos ha sido enorme a lo largo de todo el mundo y han definido diferentes culturas y épocas en función de sus características. La cerámica ha llegado hasta nuestros días y sobre ella siempre se han aplicado nuevos descubrimientos, como los barnices. En esta web contaré un poco cómo se prepara la arcilla, se modela y cuece, también los diferentes tipos o componentes que distingue unos modelos de otros (bordes, cuellos, bases, grabados, pinturas, etc). 
 A nivel general, su importancia es elevada, ya que sus formas y tipos determinan muchas veces la época o pueblo al que pertenecieron los restos encontrados de la misma. Además, al ser más perdurable que los restos orgánicos como pieles, madera o huesos, pueden darnos información de épocas remotas de determinados grupos culturales que no han dejado más rastros.

    La cerámica informa del nivel cultural alcanzado por un pueblo, de su bonanza económica, su refinamiento, las redes comerciales que mantenía con otros… en definitiva, de la configuración de las sociedades y pueblos. Por su resistencia al fuego y a la erosión es un excelente testimonio de todas las culturas.

    Elaborar cerámica parece algo sencillo. Todos hemos hecho recipientes con arcilla o barro y los hemos secado al sol, pero sabemos que no sirven para contener líquidos y que su fragilidad es muy alta. Para fabricar cerámica de verdad hay que cocer el objeto elaborado con suficiente maestría como para que no quede ni a medio hacer ni que se quiebre por exceso de calor. Hay que construir un horno para mantener una temperatura elevada en el interior y vigilar como se va desarrollando el proceso. La cerámica es todo un arte. Por todo esto, probablemente se especializaron personas en su fabricación, cuya demanda iría en aumento.
Cuenco del yacimiento de Buriz (Guitiriz, Lugo).

Foto: http://bdcsic.csic.es:8080/PATRIM/BASIS/ 

    El origen de la cerámica no fue la reflexión sino la curiosidad y el experimento. El conocimiento de la arcilla y su modelado es muy antiguo, pero usar el calor para cambiar su estructura química es otro cantar, y eso se sitúa en el Neolítico. Con la modificación de la estructura química de arcilla se expulsa, por efecto del calor, las moléculas de agua, así el objeto no pierde la forma que el artesano le ha dado. Pero, volviendo al origen del uso de la arcilla, en el Paleolítico se realizaban estatuillas de arcilla cocida, como la Venus de Dolni Vêstonice (de 26.000 a.C.) y también existen vasijas japonesas del 10.500 a.C. El caso de Japón es único y hasta ahora tiene la exclusiva de la invención de la cerámica pues es mucho más antiguo su uso en estas islas que en el resto del mundo. Solo se generalizan a amplias zonas de la tierra neolítico avanzado.

 

Tonelete con decoración impresa de peine de la Cova de lOr. Neolítico antiguo: entre 5.000 y 4.200 años a.C.

Foto: www.xarxamuseus.com/prehistoria

    Adquirir materias primas para su elaboración, como las arcillas y desengrasantes, a veces de origen local y otras no, supuso un esfuerzo de localización y extracción en una producción cada vez más intensa, compleja y especializada. Primero, los objetos se trabajaban a mano y posteriormente, hacia el 3500 a.C, se comenzó a utilizar el torno de alfarero. Este torno, al principio muy simple y lento, se fue perfeccionando haciéndose más complejo y rápido. Con el torno las posibilidades de trabajos diferentes y más elaborados aumentaron notablemente, la producción se incrementó y la cerámica se convirtió en un bien barato y asequible a todo el mundo, de fácil obtención.  
  También se crearon objetos con una forma y una espléndida decoración para un uso más especial donde el alfarero aplicaba su arte con mayor profusidad. En la Península Ibérica no se generaliza su uso hasta el siglo VI y V a.C.

    Durante mucho tiempo se consideró a la cerámica como uno de los elementos más característicos del Neolítico, ligada a una vida sedentaria y una economía agrícola, pero en realidad existía este estilo de vida sin cerámica en algunas zonas y también una vida de recolectores con cerámica. A partir del VII milenio a.C. en Próximo Oriente.
 
 

HACER ARCILLA LLEVA SU TIEMPO
 

    Debajo de la capa de tierra que pisamos es frecuente que haya arcilla. Si hay un corte en el terreno puede que veamos si es así o no. Si lo que vemos tiene aspecto arcilloso y al mojarlo se comporta con plasticidad y se pega entonces es arcilla. Puede que la alfarería se descubriese debido a que, para que las cestas pudiesen contener agua, se les solía aplicar un baño de barro. Un día se quemó una cesta, y el barro se endureció y se hizo duradero. La arcilla está compuesta de muchos minerales y de la erosión de rocas como micas, feldespatos, piroxenos, cuarzos, etc. Pero no basta con esto, sino que ha de darse un proceso químico que le dará las propiedades para poder trabajarla después.

    Así, hemos de saber, que cualquier "barro" no vale igual a la hora de hacer un objeto de cerámica. Dependiendo de la composición de la arcilla, esta puede ser de muchos tipos, que hace que sea más plástica, porosa o tenga un color especial. Por ejemplo, las ferruginosas poseen un alto contenido en hierro, lo que las da un color rojizo característico. La cerámica de estas arcillas es muy popular y está muy difundida.

La plasticidad es la propiedad más importante de una arcilla porque con simplemente mezclarla con agua podremos darla la forma que queramos.

   La refractariedad es otra propiedad que hace referencia a la resistencia a las altas temperaturas sin sufrir variaciones. La porosidad varía según la arcilla y la dará mayor o menor consistencia después de la cocción del objeto.

  Por otro lado, existen los desengrasantes, que se añaden a la arcilla para reducir el exceso de plasticidad, aumentar la porosidad y facilitar el secado, así como aumentar la resistencia de las piezas. Los desengrasantes se realizan con cerámica triturada, conchas o huesos también triturados, arenas, hierbas, paja, cáscaras de arroz, etc. El mejor desengrasante es el formado por conchas trituradas y quemadas porque dan a la vasija mayor resistencia a los golpes, aunque no por ello el más frecuente. La arena y la cerámica triturada se usaban más. Cuanto más menudo es el desengrasante más resistente será la vasija.
    Una vez cogida la arcilla adecuada del suelo no se moldea sin más y ya está, sino que hay que prepararla antes para tener la seguridad de que es adecuada para poder realizar vasos y vasijas, jarrones y demás útiles. Las masas de arcilla hay que separarlas en pequeños trozos para poder manejarlos mejor y dejarlos secar al sol. Después se coloca en un recipiente con mucho agua y se deja reposar hasta que se deshaga por completo, se mezcla bien y se pasa por un tamiz a otro recipiente donde reposa otra vez. Tras un tiempo la arcilla se depositará en el fondo y podrá tirarse el agua. Luego se vuelve a mezclar y se vierte en otro recipiente y se deja secar al aire libre. Cuando tiene la consistencia suficiente para ser trabajada se corta en bloques y se conserva en un lugar húmedo. Hay que dejarla reposar bastante tiempo para mejorar sus plasticidad y facilitar el trabajo. Para que sea homogénea y se elimine el aire que hay en su interior hay que amasarla con grandes mazas de madera, con los pies descalzos o cortándola y haciéndolo a mano.

Posteriormente, hay que realizar una pasta añadiendo los desengrasantes y otros elementos "fundentes" (feldespatos, micas, cal y otros) que facilitan la cocción y el amasado.

    No es tan sencillo como parece el fabricar cerámica, todo tiene su técnica, y ésta se consiguió tras muchos años de pruebas y mejoras, hasta que el refinamiento se hizo cada vez mayor con la aplicación de esmaltes, pinturas, grabados, dureza y finura de las piezas.

 

EL MODELADO

    Una cosa es el modelado y otra el moldeado, es decir, una cosa es MODELAR con los dedos y otra MOLDEAR usando un molde.

    Con el modelado se realiza trabajo de un bloque (se hace un hueco en el centro con los pulgares o el puño y se va formando el contorno del cuenco) o trabajos de varios fragmentos más pequeños (añadiendo trozos de arcilla al cuenco que se quiere hacer). Se puede realizar con baritas de arcilla que se van uniendo y enroscando. Así, se hacen vasijas a mano, o basándose en espirales (barritas largas de arcilla), vasijas de losetas (para objetos de superficies planas), etc.

 

Cultura Jomon - Japón

Foto: www.st.rim.or.jp 

También se puede utilizar el torno cuyo funcionamiento se basa en el movimiento de una rueda con el pié que hace girar la arcilla que se modela. Hay varios tipos de tornos, pero explicarlos aquí supera las pretensiones de esta web.El moldeado consiste en utilizar un molde para realizar la pieza. Este puede ser de cestería, por ejemplo, o también se puede escoger una piedra de forma uniforme y redondeada que se rodea de arcilla y así se obtiene una pieza con la forma de la piedra o de la cesta.

 

EL ACABADO

    Cuando se ha elaborado la forma de una pieza, como se encuentra aún en estado plástico y podemos realizar sobre ella decoraciones, alisar las irregularidades que posea y también impermeabilizarla. La dureza que ha de tener para realizar todas estos extras sin deformarla se denomina "dureza de cuero".También se frota la superficie con un objeto para que el acabado sea mejor, dependiendo del sentido de la frotación se conseguirá distintos resultados y calidades en función del uso que se le quiera dar a la pieza. Se pueden hacer incisiones con conchas, con las uñas o con un palito fino para formar dibujos geométricos.
 

SECADO Y COCCIÓN 

    Antes de cocerla, la pieza ha de ser expuesta al sol para secarla, también se puede secar en un lugar cubierto, pero la temperatura debe ser elevada para eliminar la humedad de la arcilla. Después se cuece. Si hasta ahora el proceso era engorroso, la cocción es la parte más importante y del que hay que estar más pendiente. La temperatura del horno es clave para que las piezas no se rompan con el exceso de calor. La temperatura mínima ha de ser de 550-600º C. Para conseguir una alta temperatura del foco de calor se fueron inventando diferentes hornos que lo concentraran y conseguir así el efecto deseado.

Las técnicas de cocción más primitivas son:

- A cielo abierto, se hace un fuego con el que se produce un lecho de tizones sobre los que se colocan las piezas cubiertas por ramas finas de leña. Así, la temperatura de cocción puede alcanzar los 700ºC. A cielo abierto la temperatura aumenta muy rápidamente, pero tiene una corta duración y solo permite cocer un número reducido de piezas.


- Excavando un hoyo en el terreno y cubrirlo de piedras, así se conserva mejor el calor. También se pueden rodear las piezas con tizones y alimentar el fuego hasta obtener una gran cantidad de brasas que cubran los objetos, tapándolo a continuación con terrones herbáceos o con una capa de tierra arcillosa. Así se consiguen temperaturas más elevadas y se mantiene el calor durante más tiempo. 

Aunque parezca sencillo, el mundo de la alfarería es complejo por todas las innovaciones que trajo consigo. Se perfeccionaron los hornos de tal manera, que cuando comenzaron a descubrirse los metales, la tecnología necesaria para las primeras aleaciones ya estaba lista. Probablemente los primeros metalúrgicos fueran también alfareros.

 

LA EVOLUCIÓN DE LA CERÁMICA EN KARANOVO 

    El tell de Karanovo (Albania) es un montículo formado por la sucesiva construcción de viviendas durante cientos de años. Posee 30 niveles de ocupación. La sociedad que vivió aquí comenzó siendo un pequeño grupo de agricultores, pero cada vez tomó más importancia. Su estratigrafía muestra de una forma asombrosa como evolucionó el arte de la alfarería. En los estratos más bajos es común la tosca terracota de la primera aldea agrícola y según nos movemos hacia arriba las formas se hacen cada vez más complejas, con magníficos dibujos geométricos en blanco y negro, y refinados diseños de satinadas superficies cubiertas de grafito.

Evolución de la cerámica de Karanovo Ejemplo de tell, cerro producto de acumulación de sucesivas viviendas unas sobre otras.

 

ALGUNOS DE LOS TIPOS DE CERÁMICA MÁS CONOCIDOS

 

· Cerámica cardial: Es característica del Neolítico antiguo mediterráneo (VI milenio a.C.) que se decora con la impresión sobre el barro fresco del extremo dentado de una concha (el berberecho).
 

· Cerámica cordada o de cuerdas: Se decora por la impresión de cordeles, más o menos anchos, cuando el barro está aún fresco. Esta técnica decorativa, junto con el hacha de combate, se vinculó a los pueblos kurganos y alcanzó gran extensión en el Calcolítico desde el Cáucaso, el Volga, los Urales hasta casi Escandinavia y la cuenca del Danubio. Tendrá continuidad con el vaso campaniforme cordado.

 

 

LA CULTURA JOMON DE JAPÓN
 
 
 

    La cerámica totalmente desarrollada está asociada al periodo Neolítico, pero hay un pueblo que rompe esta premisa, pues la cerámica más antigua encontrada se encuentra en Japón, el de la cultura Jomon.Su cerámica posee una rica decoración cordada y gran variedad de formas. Esta cultura está fechada con anterioridad al 10.000 a.C., pero antes aún ya existía la cerámica , en el periodo sub-jomon, al final del paleolítico. Se piensa que los actuales Ainu de la isla de Hokkaido son sus descendientes más directos.

Los Ainu viven, como muchos otros pueblos indígenas, marginados. Luchan frente al modo de vida de hoy en día por conservar su lengua y cultura cuyo origen se pierde en el pasado más remoto de Japón.

    Sus cerámicas poseen impresiones con conchas y cuerdas. La cerámica era más antigua de lo que se creía y la cultura Jomon más desarrollada de lo que se pensaba. No se basaban en la agricultura ni en la ganadería, aunque se les está asociando cierto control posterior con respecto al arroz. En China, la cerámica más antigua data de 9.000 años de antigüedad. Aunque siempre se ha pensado que este país fue el que influyó desde sus orígenes a Japón las pruebas encontradas por el momento son contrarias a esta idea. Los "jomon" de Japón son los innovadores, hasta que se demuestro lo contrario, claro.

  En Europa existió una cultura que se la conoce como la de los CAMPOS DE URNAS. Este pueblo acostumbraba a utilizar recipientes de cerámica para depositar en ellos los restos de sus muertos.

    Es una cultura del Bronce final y la Edad del Hierro que en la Península Ibérica se sitúa al noreste (Cataluña, valle del Ebro, Valencia). Estos pueblos venían del continente (II milenio a.C.) y se caracteriza por incinerar a sus muertos y depositar su cenizas en vasijas de cerámica acompañadas de objetos de bronce como ajuar. Con el tiempo surgirían características propias locales. Vivían es poblados estables, sobre cerros elevados, en casas rectangulares adosadas unas a otras a lo largo de todo el perímetro del cerro, dejando el centro libre. Las urnas se enterraban en los campos formando sobre ellas un túmulo. Su influencia llegó también al centro de la península. La decoración de la misma varía según los años y las influencias de otros pueblos que van llegando, como fenicios y, posteriormente, griegos.