EVOLUCION
EVOLUCIÓN

“En el principio era el caos y las
tinieblas
cubrían la faz del abismo”. Esta es la bella descripción
que hace El Génesis del origen del Mundo. Es una
maravilla la intuición del autor bíblico, que describe
precisamente lo que la
ciencia va encontrando sobre el origen del cosmos. Abismo de la nada,
tinieblas, caos creador del Big-Bang. Desde entonces, e impulsado por
la fuerza
de la Gran Explosión, el Universo no ha dejado de cambiar.
Cuando se
estabilizaron las grandes masas condensadas de materia en formas
incandescentes
de larga vida como son las estrellas y galaxias, en algunos planetas
caldeados
por la radiación de la estrella cercana surgió la vida.
Todo podía haberse
quedado en estrellas y en planetas inertes, en un cosmos de formas
físicas
condenado a enfriarse a lo largo de las eternidades. Pero la
química de la
materia siguió actuando formando sustancias complejas que
acabaron
ensamblándose y formando entornos cerrados en los que una serie
de reacciones
interiores volvían a sintetizar las propias sustancias de que
estaban formados
estos reductos, creciendo y dividiéndose en dos cuando su
tamaño llegaba a ser
crítico. De esta manera llegaron a producirse celdillas muy
complejas que
acababan dividiéndose en dos de manera muy precisa, replicando
exactamente la
estructura original, con lo que su existencia individual y concreta se
prolongaba hacia el futuro. Había surgido lo que llamamos
células, seres vivos
unicelulares, una materia organizada que se recompone constantemente a
sí misma
para perdurar en su propia forma. Pero las células, a pesar de
su enorme
variedad, acabaron a lo largo del tiempo por encontrar ventajas al
asociarse
entre ellas formando colonias primero y luego seres muy coexionados e
integrados, dando lugar a los organismos pluricelulares. Toda la serie
de
plantas y animales, y finalmente el hombre, fueron apareciendo sobre la
superficie del planeta. Y todo esto derivado de la inercia de la
Explosión
inicial. ¿No parece mágico? Una de dos: o estamos
supervalorando la significación
de los animales y el hombre, o ya desde el principio lo que
explotó fue la
capacidad de vida, de inteligencia, de conciencia. Inteligencia y
conciencia
que empiezan a parecernos trascendentes, pues no sólo el hombre
nacido en el
planeta empieza a explorar el cosmos entero, sino que quisiera
escaparse de él
y de su previsible final al cabo de los eones. ¿Qué
misterio hay aquí, qué es
lo que ha surgido de la tierra?¿Qué es la fuerza de la
evolución?