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CIENCIAINFECCIÓN
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Hoy los científicos nos hablan de las espectaculares posibilidades vislumbradas en la moderna teoría científica: Universos paralelos que se separan en cada coyuntura y coexisten, conteniendo en su conjunto el desarrollo de todas las posibilidades, y a nosotros en cada una de ellas viviendo una vida paralela y distinta; agujeros de gusano o microtúneles de intercomunicación entre dichos Universos; posibilidad de viajar al pasado e incluso al futuro (lo cual exigiría que éste existiera ya, sin que ello determinara nuestra libertad ya que en base a ella nos moveríamos por uno u otro de los múltiples Universos paralelos posibles); comunicaciones a mayor velocidad que la luz e incluso instantáneas con cualquier lugar del Universo; desarrollo de seres electrónicos o bioelectrónicos  con capacidad creadora y conciencia... Toda una aparente locura de ideas que se asemeja a una auténtica enfermedad, a una infección del conocimiento. Claro que cuando apareció nuestra especie, el "homo sapiens sapiens", con su frente alta y recta, debió parecerles a los Neanthertales, de frente atrasada y baja, una auténtica aberración, una enfremedad debida a una hinchazón del cerebro. Hoy los cerebros no han cambiado desde entonces (ha pasado poco tiempo) y lo que aparenta haber enfermado es simplemente el conocimiento, que es lo que evoluciona en nuestra especie. Naturalmente la tecnología actual está muy por debajo de las posibilidades contempladas en las teorías científicas y ni se sabe si serán factibles algún día, aunque la ciencia ficción de hace un siglo se ha visto realizada con creces. El hombre de la Edad de Piedra jamás pudo imaginar un reactor viajando a su espeluznante velocidad por el aire, ni que a través de un aparato se pudiera ver tan de cerca la  Luna, y mucho menos que se pudiera viajar hasta ella. Todo apunta a que en tiempos no demasiado lejanos (el progreso científico está siguiendo un proceso acelerado, casi explosivo) veremos o verán cosas incluso inimaginables el día de hoy. La concepción de la realidad experimentará un cambio tan radical que situará al heredero del hombre actual en un escenario vital completamente distinto. Todo podría acelerarse de manera inesperada en el momento en que se descubra la posibilidad de las comunicaciones interestelares y el intercambio de conocimientos entre distintas civilizaciones. Éste será el autentico umbral de una revolución inimaginable.


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