diacualquiera
UN DÍA CUALQUIERA DE ESTA ERA


lilas

Yo aparecí en una historia, en un cuento interminable que se cuenta a lo largo de los siglos. Yo también, a lo largo de los años, aprendía a contar ese cuento; pero al principio, antes de aprender a hablar, cuando aún no entendía los relatos y apenas pronunciaba algunas palabras  sueltas, mis ojos veían la luz y se maravillaban; mis oídos se emborrachaban con los sonidos de las palabras y de las cosas, y todavía recuerdo el olor acre de la higuera que había en mi patio y el profundo aroma del lilo; y recuerdo muy bien su color hipnotizante cuando se llenaba de racimos de flor. Todas estas cosas no estaban en el cuento, pero aún se aviva mi conciencia de manera muy especial cuando las recuerdo. Luego empecé a entender las historias, y a interpretar mi papel en el cuento eterno.


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