La variedad de personajes que podemos ver en largometrajes,
series, cortometrajes, spots publicitarios, cuñas de radio etc.
requieren una amplia gama de voces, desde la voz de una niña o
niño, hasta la voz de un anciano, pasando por todas las edades.
Esto implica que no existe un estereotipo de actor de doblaje,
cualquier tesitura de voz es apropiada para adaptarla a infinidad
de personajes.