Nacho Béjar
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Nacho Béjar
'Nacho Béjar' (1988)
por Twins , 33'48"

Grabado en los estudios TRAK (Madrid)
17 de Octubre al 5 de Noviembre de 1988  

1. Sentada frente al mar
2. Cosas que no cambian
3. Signos de evolución
4. Boca de azúcar y sal
5. Ni el riesgo ni la emoción

6. Tú no lo ves
7. Carreteras
8. En cualquier rincón
9. Sin dar un paso atrás


Músicos:

F. R. Musulén: teclados (por cortesía de WEA)
Candy: bajo
Ñete: batería, percusión
Nacho Béjar: guitarras, voz, coros
Eduardo Pinilla: solo de guitarra en "Carreteras" y "Ni el riesgo ni la emoción"
Javier Mora: piano en "En cualquier rincón", marimba en "Carreteras"
Ester Godinez y Esperanza González: coros
 
Ingeniero de sonido: Eugenio Muñoz
Técnicos: David de la Torre y Nacho Martín Caruana
Producción artística: Ñete
Ayudante de producción: Eugenio Muñoz
Productor ejecutivo: Paco Martín
Carpeta: Alberto Marco
Foto interior: Braulio Muñoz
Concepto gráfico: Pedro Delgado  
Sentada frente al mar
(Nacho Béjar)
 
Acércate.
No te dé miedo mirar.
Sonríele
antes de empezar a hablar.
Después de tanto soñar,
poder llegar a estar tan cerca de él;
poder llegar a ser
casi como su piel.
Siéntete bien.
Tienes el mundo a tus pies.
Eres de él,
tienes que hacerlo saber.
Después de años de madrugar
por ver como él volvía de actuar.
Sentada frente al mar,
soñando con viajar.
Te asusta recordar
cuando empezaste a conquistar.
Qué lejos está ya
el primer día en que te dejaste
amar... asustada  
Signos de evolución
(Nacho Béjar)
 
Date la vuelta
no te quiero ver más,
me da miedo lo que escondes.
Frágil futuro
paredes tan real
hasta que el cristal se rompe.
Vengo siguiendo un destello fugaz y luego
cuando se acerca se convierte en un gas. Se
va.
Ruido y voces desde
otro lugar.
Cada vez estoy más cerca.
Agazapado
como un animal
voy cercando a mi presa.
Hay tantas cosas que no puedo explicar:
hombres y huellas que se pierden sin más.
Fronteras que delimitan un sentido especial.
Quiero encontrar.
Signos de evolución moviendo mi alrededor,
muestras de transición corriendo por mi
interior.
Signos de evolución.
Monstruo de cera
¿me puedes contestar?
¿Cuál es la línea más recta?
Dame la llave
de este muro de sal
que me alienta y que me ciega.
Hay tantas cosas que no puedo explicar:
leyes que imponen orden universal,
trozos de historia perdidos en la inmensidad
y que ahora quiero encontrar.  
Ni el riesgo ni la emoción
(Nacho Béjar)
 
Puedes entrar
a algo nuevo y desconocido.
Juego de azar
donde todo puede valer.
La libertad de
escoger tu propio destino
sin renunciar
a este mundo atrevido y cruel.
Como una trampa mortal
cuanto más andas más se aleja el final.
Puro placer de buscar sin llegar a encontrar.
Has de aprender
a moverte en este vacío
cuando la sed se
derrama sobre el papel.
Y descifrar
las señales en le camino
sin olvidar todo lo que conoces bien.
Abecedario irreal que va mostrando
de la Z a la A.
Puro placer de buscar sin llegar a encontrar.
Como un viajero pasa el tiempo veloz.
Va dando forma a la ansiedad y el temor.
No para el juego
porque nunca se para el reloj.
No acaban nunca, no, ni el riesgo ni la
emoción.
   
Carreteras
(Nacho Béjar)
 
Quiero ver
llegar a distinguir.
Poder saber cómo llegué hasta aquí.
Tengo sed
y miedo de vivir.
Sin recordar nada de lo que vi.
Carreteras que no llegan nunca al fin,
autopistas hacia el porvenir.
El futuro visto desde un plano afín
que las llamas deberán fundir. SÍ.
Ponte en pie
es hora de partir.
Cada segundo es una hora aquí.
No me preguntes
cómo llegaste hasta aquí,
yo no lo sé,
no puedo verte bien.
Horizontes que van quedando detrás
diferencias entre todo y lo demás.
Ecuaciones que no puedo interpretar;
un segmento en una recta sin final.
Entre sueños voy corriendo sin parar.
Me despierto y te oigo respirar detrás. SÍ.
Una puerta y detrás otro lugar.
Un viaje al más allá.  
 
Carreteras que no llegan nunca al fin,
autopistas hacia el porvenir.
El futuro visto desde un plano afín
que las llamas deberán fundir. SÍ.
 
Entre sueños voy corriendo sin parar.
Me despierto y te oigo respirar detrás. SÍ.
Una puerta y detrás otro lugar.
Un viaje al más allá.  
 
Entre sueños voy corriendo sin parar.
Me despierto y te oigo respirar detrás. SÍ.
Una puerta y detrás otro lugar.
Un viaje al más allá.  
 
Y no puedo escapar.
Carreteras sin final.
 
Entre sueños voy corriendo sin parar.
Me despierto y te oigo respirar detrás.
Una puerta y detrás otro lugar.
Un viaje al más allá.  
 
Entre sueños voy corriendo sin parar.
Me despierto y te oigo respirar detrás. SÍ.
Una puerta y detrás otro lugar.
Un viaje más.  
 
Entre sueños voy corriendo sin parar.
Me despierto y te oigo respirar detrás. SÍ.
Una puerta y detrás otro lugar.
Un viaje.  
 
Sin dar un paso atrás
(Nacho Béjar-Ñete)
 
A veces piensa que sería mejor
dejarlo todo al lado de un adiós.
La carretera siempre llega a
algún sitio mejor.
Guarda recuerdos que no tienen muchos,
días de invierno alegres y seguros.
Cada mañana empezaba con un rayo de sol.
Y despertaban dos cuerpos desnudos
ansiosos de deseo y de futuro.
Cada palabra descubría un mundo
para los dos.
Fuera corría un viento absurdo y frío
con el capricho con que corre el río.
Rumor que va llenando los vacíos
entre los dos.
Cuando la noche acerca el amanecer
va recorriendo una y otra vez
aquella fría mañana en que escapaba
hacia el tren.
Y a veces piensa que podría correr,
cortar la hierba que le enreda los pies;
y no mirar al espejo que va mostrando el ayer.
Y en el silencio de un invierno oscuro
se fue mezclando el viento con el humo.
Niebla que le hace caminar sin rumbo
ni solución.
Y como hielo se deshizo un mundo
hecho de sueños de oro y de futuro.
Vapor de agua que deshace muros
entre los dos.
Tal vez sea mejor volver
y ver el mundo como es.
Quizá sea mejor callar
y andar sin dar un paso atrás.  
Cosas que no cambian
(Nacho Béjar)
 
Ven ya
hoy no quiero estar
caminando hacia ningún lugar.
Estoy buscando
algo más.
Quiero agarrarme
a todo lo que es real.
Quiero salir, y respirar.
Estoy
siguiendo el calor
y sé que hay cosas que no tienen valor.
Da igual
andar por andar,
cambiar el oro por carbón vegetal.
Me da vértigo mirar hacia atrás sin dejar de
buscar.
Saber qué hay cosas que no pueden cambiar
jamás.
Tu voz a mi alrededor
recordándome que aún
estás aquí.
No sé
muy bien dónde voy
sólo sé a donde no quiero ir.
Quiero salir, y respirar.
Me da vértigo mirar hacia atrás
y saber que no estás.
Oír tus pasos y seguirte hasta el final.
eeiee... Cierro los ojos y te vuelvo a encontrar.
eeiee... Te acercas tanto que podría estallar.
eeiee... Luego te vas. Luego.
Ven ya
hoy no quiero estar
solitario y sin saber de qué hablar.
Estoy
siguiendo el calor
y solo encuentro hielo en tu corazón.
Me da vértigo mirar hacia atrás
sin dejar de buscar.
Saber que hay cosas
que no pueden cambiar
jamás.  
Boca de azúcar y sal
(Nacho Béjar)
 
Después de tanto pensar,
de no encontrar solución.
Desordenaste el azar
y entraste en mi corazón.
No es que me asuste el dolor
es que no sé quién soy yo.
Boca de azúcar y sal
me haces perder la razón.
Me enreda tu soledad
como el insecto la flor.
Día de lluvia en el mar
recuérdame que te irás.
Tu voz, cada paso que doy,
el silencio cada vez que me voy.
Tú y yo, mundo sin precisión.
Guardo el eco de tu respiración.
Locura y soledad que envuelve todo
cuando te vas.
Después de tanto pensar,
de no encontrar solución,
desordenaste el azar
y entraste en mi corazón.
No es que me asuste el dolor,
es que no sé dónde estoy.
Locura y soledad que envuelve todo
cuando no estás.  
Tú no lo ves
(Nacho Béjar)
 
Dime dónde vas.
Esta noche está
ardiendo en llamas
toda la ciudad.
Dónde encontrarás
algo a qué jugar
sin que te queme el fuego
al pasar.
Perfecto cristal,
déjame mirar.
Olvida el viento
que te trajo esta tempestad.
Dime dónde vas
si esta noche estás
ardiendo en llamas en tu propio mar.
Déjame algo más
antes de escapar.
No creas que es fácil
resistirse cuando tú no estás.
Dónde encontrarás
algo a que jugar
sin que te queme el fuego
al pasar.
Tuuuuuu... no lo ves.
El fuego avanza sin poderlo detener.
Tuuuuuu... no lo ves.
No queda nada de lo que dijiste ayer.
Y entre las ramas de ese bosque de sal,
brillan los ojos del que observa sin más.
Alguien no duerme hasta verte llegar.
Tras la metamorfosis eres un feroz animal.  
En cualquier rincón
(Nacho Béjar)
 
Un día más
te vuelvo a encontrar
en aquel bar en que solías estar,
es casi tu hogar.
Casi tu hogar.
Puedo mirar
seis años atrás,
cuando creíamos que
nada iba a cambiar
entre tú y yo.
Una cerveza espera en cualquier  rincón.
A la sombra en el bar de la estación.
No puedo ver como tiras a la basura esta flor.
Siempre fue igual,
la juerga, tú y yo.
Recuerdo cuando se ponía
duro el alcohol.
Aquel sabor.
Ahora ya ves,
no es fácil ganar.
Algunas cosas van bien y otras van mal.
Y ¿qué más da?
Una cerveza espera en cualquier  rincón.
A la sombra en el bar de la estación.
No puedo ver como tiro a la basura esta flor.
Una cerveza espera en cualquier  rincón.
A la sombra en el bar de la estación.
No puedo ver como echamos a la basura
esta flor.
Mi más sincero agradecimiento a: 
Luis Elices, F. Musulén, Marco Rosa, Eduardo Pinilla, Javier Mora, Pablo Jimeno, Nacho y Virginia, Miguel Ángel Cuevas, Bárbara Lima, Antonio y Teresa, Ester y Esperanza, Candy, Cris Correa, Ñete y Manuela, Rocío Dionis, a mi familia y a todo el personal de estudios TRAK.
           
   A todos ellos brindo este trabajo.