Sonora inicio
 

Músicos:

Paco Bastante: bajo
Antonio Cimadevila: batería
Marco Rosa: bajo
Pablo Jimeno: guitarra adicional en "El año de huracán"
Cristina González: coros
Nacho Béjar: guitarras, voz, coros, batería adicional en "Un mundo pequeño", bajo en "Y no dijimos no"
Basilio Martí: teclados, bajo de sintetizador, hammond, percusión, programación, piano

Sonora
'El año del huracán' (1992)
por DRO

Grabado en los estudios BOX (Madrid)

7 de Enero al 12 de Febrero de 1992 


1. Intro (instrumental) 1'25
2. Tengo tu voluntad 4'00
3. Arquitectura de la soledad 3'34
4. El año del huracán 3'58
5. Papel de armenia 5'02
6. Mundo pequeño 3'20

7. Todas las noches 4'12
8. Y no dijimos no 3'20
9. Algunos corazones 3'43
10. Agua de rio 4'02
11. Dibújame 4'30

 
 
Productor e Ingeniero: Eugenio Muñoz
Ayudante de ingeniero: Sergio Marcos
Programación: M.Lozano-P., Eugenio Muñoz y Sonora
Foto carpeta: C.Feulner
Foto contracarpeta: Denis Holzabacher
Diseño carpeta: D.R.O. sobre idea de Sonora
 
Intro
(Música: Basilio Martí)
 
Tengo tu voluntad
(Música: Basilio Martí,
letra: Nacho Béjar)
 
Fue fácil llegar
Tuvimos viento hasta el final
tan seguro estás
de que no dejaste algo detrás
En la distancia están
las voces que aprendí a escuchar
pero si la luz se va
me asusto como un niño más
y te nombro sin parar.
Tengo tu voluntad
no puedes escapar,
ardo entre tu calor
queriendo regresar.
Fue fácil pensar
que los mapas no estarían mal.
Todo estaba en paz,
sin embargo hay barcos
que no volverán jamás.
En la distancia está
el miedo que aprendí a olvidar
pero a veces duermo mal
y oigo voces en la oscuridad
que me nombran sin parar.
Tengo tu voluntad...
 
Arquitectura de la soledad
(Música y letra: Nacho Béjar)
 
Lejos están los días
en que empezamos a caminar.
Lejos las noches que le dieron el brillo a tu mirar.
Fuiste creciendo y también creció a tu lado la ciudad.
Rara y completa arquitectura de la soledad.
Puedes volver de nuevo a confiar.
Déjame entrar, tú no tendrás que hablar.
Noooo.
Ahora es difícil recordar
como era el mundo aquel
como la luz que tenía cada atardecer.
Por eso, ahora, al verte vuelvo a sospechar
que aquellos días han cambiado el brillo
de tu mirar.
Puedes volver de nuevo a confiar.
Déjame entrar, tú no tendrás que hablar.
Noooo.
Ahora estoy lejos, nada sé.
Dame tus manos, tócame.
Ahora estoy lejos, nada sé.
Quiero sentir cómo tus dedos
se enredan sobre mi piel.
 
El año del huracán
(Música: Basilio Martí y Nacho Béjar,
letra: Nacho Béjar)
 
 
Saltó la alarma cuando el viento llegó.
Busqué refugio en el corazón.
El trueno sonó.
El ruido era ensordecedor.
Pasó despacio el año del huracán
y entre sus restos encontré tu amistad
gotas de luz brillaron en mi oscuridad.
Me gusta recordar que hay una puerta
donde puedo llamar.
Saber que estás ahí, que vas a abrir,
que puedo descubrir algo más.
Mezcla de oxígeno y de carbón,
alto octanaje al hacerte el amor,
se enciende el motor
y el ruido se hace ensordecedor.
Muy bien, y toda esa gente,
¿quién es?
Apenas si los puedo ver.
OK, algunas noches duermo bien
y sueño que no vuelve a llover.
Y luego en el tiempo voy
corriendo delante del huracán
como un gigante sin parar, voy sin parar.
Y luego en el tiempo voy,
queriendo encontrar una huella más,
que me guíe hasta el final.
 
Papel de armenia
(Música y letra: Nacho Béjar)
 
 
Cuál fue la sed que le hizo comprobar
el dulce suero de la soledad
cuando en su mundo dejó de brillar
una mitad.
Y así crecío hasta lo descomunal
la peculiar costumbre de exhalar
que un don del cielo enmudeció su hablar
sin avisar.
A oscuras en el desván
juntó el almizcle con flor de la edad.
Cómo encontrar la verdad
sin preguntar.
Obsesionado por recuperar
de los aromas el valor total,
una mañana logró evaporar
esencia de ansiedad.
Y así creció hasta lo descomunal
entre samerios y flores del mal,
dulce veneno que le hace soñar
que hay alguien más.
A solas en el desván
papel de armenia con agua de azahar.
La luz se escapa y se ve
al final. Y sueña...
Aguas, flores, gustos y olores.
De un instante más
Días, noches, luz sin colores
de una imagen más.
 
Mundo pequeño
(Música: Nacho Béjar y Basilio Martí,
letra: Nacho Béjar)
 
 
Hermano Sol está
alumbrando el mundo un día más.
Arde sin descansar
y gira el Universo. ¡Espectacular!
A nadie vas a salvar,
dimos muchas vueltas
y aún daremos más.
Trata de recordar
que esta es tu casa
y la de los demás
Abre tus ojos ya,
debes mirar.
Es un mundo pequeño
y somos mundos
los que dentro están.
Un mundo pequeño
y no hay otro igual.
Un mundo complejo
pero es el que hay,
un mundo que nadie sabe
a dónde va.
Es un mundo pequeño
pero es total.
Hermana Flora está
renovando el aire un día más
trabaja sin parar
y da su alimento
al Hermano Animal.
Abre tus ojos ya,
debes mirar.
Es un mundo pequeño
y somos mundos
los que dentro están.
Un mundo pequeño
y no hay otro igual.
Un mundo complejo
pero es el que hay,
un mundo que nadie sabe
a dónde va.
Es un mundo pequeño
pero es total.
 
Todas las noches
(Música y letra: Nacho Béjar)
 
 
Todas las noches suele despertar,
se siente sola y pone el mundo a andar.
Como un fantasma que perdio la paz,
la casa entera la oye caminar.
Lejos de mi guarda su jardin
donde creció despacio el porvenir,
grata labor de establecer
entre sus pisadas una ley.
Paso el dia sin saber donde esta.
Ningun sitio puede ser cualquier lugar,
tiene una extraña manera de hablar
y una mania: todo debe brillar.
Escoge bien entre lo que ves
que nadie enturbie tu claridad
Todo va bien, hoy quiero saber
cual es el limite que no he de cruzar.
Sueño de oro y marfil
quedate junto a mi.
Todas las noches vuelvo a despertar
cuando el espejo se decide a hablar
como un poseso ando sin parar
la casa entera me oye caminar.
Lejos de mi guarda su jardin
donde creció despacio el porvenir,
grata labor de establecer
entre sus pisadas una ley.
Sueño de oro y marfil
quedate junto a mi.
 
Y no dijimos no
(Música: Carlos Vega,
letra:Nacho Béjar)
 
 
Ella era la luz del día
y yo un hombre triste nada más.
No dolian sus mentiras
y no dolia su amistad.
Dulce calor entre sabanas frias.
Llegaba el día
y el sol nos arropó
y no dijimos no.
Poco a poco aprendimos
a marcharnos sin decir adios.
Cuantas noches discutimos
sin tener una razón.
Cuantas noches sintiendo el vacio,
llegaba el día
y no salia el sol
y no dijimos no.
 
Algunos corazones
(Música y letra: Nacho Béjar)
 
 
Vengo a contar un detalle más,
parte del sueño hecho realidad.
Soy prisionero de su respirar
y nunca quise escapar.
Lejos del cielo siempre suelo estar
cuando la brisa barre la ciudad.
Cierro los ojos para poder mirar,
y puedo ver pasar
toda mi vida a traves del cristal.
Algunos corazones
nunca encuentran la otra mitad
otros se rompen
mucho antes de poder probar
hay corazones que descansan
siempre en soledad,
y otros en cambio van
juntos hasta el final,
sin dejar de brillar.
 
Agua de río
(Música: Basilio Martí,
letra: Nacho Béjar)
 
 
Noche oscura, guarda mi corazón
que entre mares, agua de río soy.
Laberinto que turba la razón
del que lleva barro y arena en el corazón.
Suave brisa, guardame del ciclón
que entre vientos tallo de espiga soy.
Blanca luna, blanco es mi corazón,
en tus ojos quise mirarme yo.
­Ay de mí, de mi ambición!
vanidad de soñador.
Quise saber quien soy.
Y me quedé sentado junto al camino
viendo correr revuelta el agua del rio,
miles de sueños iguales al mio,
miles de gotas de agua de río.
Y allí quedé dormido junto al camino
viendo correr las aguas turbias del río.
­Ay de mí, de mi ambición!
vanidad de soñador.
Agua helada, limpia y clara,
llévame hasta el mar.
Agua helada, en otras aguas
me quise encontrar.
Y me quede sentado junto al camino,
viendo correr revuelta el agua del río...
Dibújame
(Música y letra: Nacho Béjar)
 
 
Dibújame
quiero saber quién soy;
toma el pincel,
dale un nuevo color a mi piel,
mezcla de fuego y placer.
Atrevete,
se que no soy quien parezco ser,
quiero ser agua que moje tu piel.
Quiero sentirte crecer.
Vengo corriendo sin mirar hacia atras
no tengo prisa solo quiero llegar.
Quiero encontrar la puerta que deja pasar
al espacio que ocupa lo normal.
Dejame entrar vengo de otro lugar en donde
no hay diferencia entre todo y lo demás.
Yo puedo ser el final.
Dibújame,
quiero sentirte bien;
deja el ayer oscuro en el papel,
deja que brille el pincel.
Atrevete,
se que no soy quien parezco ser
quiero ser agua que moje tu piel.
Quiero sentirte crecer.
Vengo corriendo sin mirar hacia atrás,
no tengo prisa sólo quiero llegar.
Quiero encontrar la puerta que deja pasar
al espacio que ocupa lo normal.
Dejame entrar, vengo de otro lugar en donde
no hay diferencia entre todo y lo demás.
Yo puedo ser el final.
Dibújame...
 
Basilio Martí: piano
Nacho Béjar: voz


Nuestro agradecimiento a: 

Dios (por hacernos correr más que el huracán), Manuel Notario, Eugenio Muñoz, Charly, Antonio Cimadevila, Marco Rosa, Paco Bastante, Cristina González, M. Lozano-P, Nuria Prieto, Hernan Lacasa, Carlos Vega, Nacho Martín, Manuel de Lucena, Paco Martín, Paula Narea, Antonio Vega, Paco Musulén y Luis Elice, Pachi Escolano, Carlos Suñarez, Begoña Sáenz y Ana Jordán, Pablo Jimeno, Juan Lloret y compañía en el Penta, a nuestros amigos en el Clave Zero, Pablo Baselga, Nacho G. Vega, Denis Holzbacher, María Ferrer, Wayne Adams, a Santi y a Prado, la gente de la fábrica, Ana, Candi, Majuca, a todos aquellos a quienes perdimos la pista, a todos los departamentos de D.R.O., a la maravillosa gente de BOX y en especial a nuestras familias. A Ana Garnés: "entre sus restos encontré tu amistad", y a Clara, con cariño.