INDICACIONES DE L-GLUTAMINA

Para tratamiento, cura y síntomas de infecciones de hongos y levaduras, especialmente sistémicas, crónicas, o recurrentes, causadas por sobrecrecimiento de Cándida Álbicans intestinal. Para las causas subyacentes de enfermedades relacionadas con hongos y levaduras, como: infección oral, vaginal (vaginitis) etc. Para tratamiento y terapia de apoyo de desordenes intestinales asociados con el sobrecrecimiento de la levadura Cándida Álbicans como síndrome del intestino irritado, síndrome del intestino goteante, infecciones de parásitos intestinales, e infecciones de bacterias intestinales.

L-Glutamina Fuentes y disponibilidad

L-Glutamina es un aminoácido natural comunmente disponible en píldoras, tabletas, o capsulas. Es el aminoácido no esencial más abundante en el cuerpo, y se convierte en ácido glucosa, que es el único nutriente que el cerebro recibe por glucosa.

Valor Medicinal de la L-Glutamina

L-Glutamina ayuda a restaurar la pared del intestino, tratando el síndrome del intestino goteante, alergias alimentarias, soporte inmunológico, antojos de dulces. ¿Sufres alergias alimentarias? ¿a menudo desarrollas fatiga, síntomas parecidos a la gripe, una suave elevación de la temperatura del cuerpo y dolores en las articulaciones después de comer? ¿te sientes desanimado y poco claro tras comer ciertos alimentos, dificultando tu concentración? Es probable que sufras del síndrome del intestino goteante (hiperpermeabilidad intestinal y leucocitosis dietaria). Este síndrome está caracterizado por la rotura de la integridad del intestino delgado permitiendo a grandes moléculas de alimentos entrar en la circulación sistémica y provocar respuestas inmunes cuando se ingieren varios alimentos. Es responsable de muchas aparentemente inconexas enfermedades tales como alergias alimentarias, fatiga, síntomas como de gripe, elevación de la temperatura tras comer, dolor en articulaciones y tejidos blandos, senos nasales congestionados y cerebro nublado. Algunos individuos exhiben muchos de estos síntomas, otros, uno o varios y aquellos en los estados más avanzados, síntomas más allá de los que se relatan aquí.

El trabajo de los enterocitos (células que recubren el interior del intestino delgado) es permitir que sólo moléculas digeridas de alimentos de muy pequeño tamaño se absorban dentro de la circulación sistémica y rechazar a las más grandes y acaso que sólo partículas parcialmente digeridas puedan salir de un sistema como el de residuos.

Cuando tras años de nutrición deficiente, a menudo complicada por el destructivo impacto del sobrecrecimiento de levaduras, estas células (enterocitos) empiezan a actuar inadecuadamente, muchas indeseables moléculas grandes de alimento entran dentro del flujo sanguíneo, provocando una respuesta inmune que requiere una elevación de las células blancas (leucocitosis dietaria). Esto recarga al sistema inmune el cual ahora está ocupado consigo mismo limpiándose de invasores indeseables cada vez que uno come, en vez de ejecutar libremente su funcion de protección. Al haber asuntos peores, muchas de estas macromoléculas de alimentos, una vez en la sangre, pueden desencadenar reacciones alérgicas o somatizarse ellos mismos en tejidos saludables (a menudo en las articulaciones) sedimentando las precondiciones para la artritis en vida más tarde o, causando brotes en ya existente artritis reumatoide u otras condiciones autoinmunes.

La L-glutamina, es el nutriente más ideal para la regeneración de los enterocitos, que son las únicas células del cuerpo que no derivan sus nutrientes del plasma sanguíneo, sino directamente del alimento predigerido pasando a través de los intestinos. Si la dieta es rica en glutamina, las células intestinales pueden absorberla directamente, ayudándolas así a volver su capacidad funcional normal y una restitución de la integridad del revestimiento del intestino. Puede llevar varios meses de suplementación diaria de glutamina para curar un intestino permeable, pero con una buena dieta y otros pocos cofactores se verán algunos resultados en pocas semanas. Para mejores resultados se debe controlar el sobrecrecimiento de levadura, evitar el gluten y el trigo y llevar una suplementación de ácidos grasos.

La glutamina es un aminoacido no esencial, que en ciertas circunstancias puede llegar a ser un nutriente esencial. Estimula la síntesis e inhibe la degradación de las proteinas, es un importante vehículo para el transporte de nitrógeno y carbono dentro de los tejidos, estimula la síntesis de glicogeno hepático, es una fuente de energía para la división celular, para el crecimiento de diferentes células de rapida replicación, tales como los enterocitos, colonocitos, y fibroblastos, así como para otras células del sistema inmune, como linfocitos y macrófagos.

De aquí su papel en el mantenimiento de la estructura, metabolismo y función de la mucosa intestinal, y en las disfunciones del sistema inmune.

Adicionalmente, L-Glutamina es vital en el tratamiento del alcoholismo, antojos de azúcar, epilepsia, desordenes mentales, manteniemiento de los niveles de azúcar en sangre, mejora de la función inmune del intestino, culturismo, resistencia, metabolismo de las grasas, regulación de carbohidratos y proteínas, prevención del incremento de ácido láctico, para el cerebro y funciones nerviosas, tracto gastrointestinal, articulaciones, y mantenimiento de tejidos blandos.

Encima, la glutamina es un substrato para el glutatión, un aminoácido que actúa como uno de nuestros antioxidantes maestros y ayuda a incrementar la función inmunológica. Grandes dosis de glutamina estimulan la respuesta inmune incluso bajo duro estrés.

La L-glutamina, es el nutriente más ideal para la regeneración de los enterocitos.

Tomar: Capsulas, 2-3 capsulas 500mg cada una, 2 o 3 veces día, una hora antes de las comidas.

Polvo, 1/2 o 2 cucharaditas de te, 2-3 veces al día, una hora antes de las comidas.

No tiene advertencias ni interacciones.

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