enema de café

Las enfermedades degenerativas van estrechamente vinculadas a la intoxicación crónica que empieza en el intestino y el hígado. La práctica regular de enemas forma importante del cuidado de la salud, como tratamiento y como profilaxis.

En caso de enfermedades febriles o infecciosas, la práctica del enema puede mejorar en pocas horas la situación, sobre todo si se combina con una dieta líquida y aplicaciones de hidroterapia.

En ciertos dolores de cabeza, es lo mejor que puede hacerse. Te desaparece el dolor instantaneamente.

Es ideal para bajar la fiebre.

En enfermedades crónicas deberán realizarse enemas regularmente (cada 7 ó 10 días) y durante fases de agravación se realizarán incluso diariamente. Abstenerse en caso de dolor abdominal agudo, sangrado digestivo o cualquier problema grave, sin consultar con el médico.

Los enemas o lavativas, consisten en introducir por el ano líquidos (agua, aceite, infusiones o decocciones, cerveza, etc) a temperatura corporal de manera que actúen en los intestinos y otras partes del cuerpo.

Las plantas más adecuadas usadas en estos casos suelen ser la manzanilla, el tomillo, la centaura, la valeriana, cola de caballo, orégano, etc.

Los enemas de café, son particularmente buenos para la limpieza del hígado y la mejora de la salud. En este último nos centraremos.

Los enemas no se aconsejan en casos de estreñimiento.

Enema de café

La mayor bondad que se le atribuye al café, es su gran capacidad antioxidante. Cuando se introduce el café por vía rectal, produce una descarga de la bilis, que ayuda a desintoxicar el hígado. La cafeína es absorbida por los vasos sanguíneos del recto, llega a la circulación y de ahí pasa al hígado. En el hígado, la enzima fosfatasa-dehidrogenasa, potencia 600 veces su poder antioxidante. Los antioxidantes limpian el organismo de toxinas y productos peligrosos para la salud.

Forma de realizarlo:

Poner 2 cucharadas soperas de café molido ecológico de tueste natural en un litro, litro y medio de agua. Se cuece, se cuela, se deja templado y después se procede a su introducción por vía rectal.

Se llena el deposito con la infusión. Se cuelga un metro por encima del tronco. Hacer salir un poco de líquido por la canula con el fin de eliminar el aire. Cerrar el grifo y aplicar en la cánula un poco de aceite para facilitar su penetración. Tumbarse en el suelo o en la cama sobre el lado izquierdo e introducir la cánula con cuidado. También puede hacerse a cuatro patas. Una vez introducida la cánula, abrir el grifo y dejar que se vacíe el depósito.
Una vez que el líquido está en el interior del intestino se debe esperar unos siete minutos, antes de hacer la deposición en el cuarto de baño.

Después se debe de tomar potasio o algún alimento rico en este, para reponer electrolitos que se pierden al efectuar esta práctica.

 

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