samp
Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática

Boletín 5 de la SAMP
EDITORIAL- Manuel Alvarez Romero. Presidente de la Samp

Salimos a la luz con el nuevo año. Y lo hacemos con deseos de ser puente y despertador. Lo primero para enlazar con todos vosotros que integráis la SAMP "que nos acompañáis en el quehacer psicosomático de cada día". Y en segundo lugar como despertadores de esa base psicosomática que pervive en el todo quehacer médico-psicológico, en los trabajos en torno a la salud, también en esta era hiper-tecnológica en que vivimos.
Alguien habló recientemente del paradigma psicosomático como emergente a la clínica del siglo XXI. ¿Con razón? Pensamos que sí aún resultando un tanto paradójico.
Las prisas, la sobrevaloración de lo objetivable, la tan frecuente despersonalización de la atención médica en nuestros días clamando de manera ostensible en este sentido. Y la respuesta de muchos médicos y psicólogos es la de mirarse a sí mismo y la de contemplar al paciente como a un ser humano, a una persona en la que -junto a un evento concreto, el motivo de la consulta- pervive una biografía y un marco psicosocial concretos.
Ésta y sólo ésta será la clave para desentrañar el sufrimiento humano -propio y ajeno- del enfermar que a fin de cuentas es el objetivo de las ciencias de la salud.
En el II Congreso Mundial de Psiquiatría (Madrid octubre de 2001), hubo, sin duda, una preocupación de fondo desde la inauguración a la clausura, en clara referencia al sufrimiento humano causado por las enfermedades y trastornos psíquicos y psicosociales tan en alza hoy en día. Junto a ese dolor está el que la actuación de estos pacientes causa en los demás, en el resto de la sociedad a la que pertenecen. Y no es menos valorable sino por el contrario más destacable, como sucede especialmente con las catástrofes terroristas y psicosociales.
El paradigma bio-psico-social y la consideración del libre -más o menos- actuar de las personas es básico en nuestro trabajo clínico y su olvido conllevará, sin duda, claros y notables perjuicios. Así lo pensamos y así lo preconizamos.



CARTA DEL DIRECTOR Luís Rodríguez Franco. Director

Queridos amigos:

Mucho nos satisface la actividad de nuestra Sociedad, gracias al esfuerzo de un buen puñado de médicos y psicólogos; especialmente en estas fechas, de lo que da fe el Encuentro Especial de Psicosomática de febrero, las publicaciones en psicosomática -recogidas en buena parte en este boletín- y la preparación de nuestro III Congreso que promete superar el buen éxito de los anteriores.
Internet se muestra como la gran autopista en la comunicación profesional y científica de nuestros días y en ello estamos desde la SAMP. En éste como en los demás campos contamos con todos vosotros. El Foro y los Trabajos Originales pretenden ser dignos escenarios de nuestras actividades profesionales. Eso esperamos.
Un afectuoso saludo,



PSICOSOMÁTICA Y... Ignacio Jauregui Lobera. Psiquiatra. Sevilla.
ACTUALIDAD EN TRANSTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA


En los últimos tiempos está resultando cada día más difícil discriminar lo normal de lo patológico en el ámbito de la conducta alimentaria. La impronta sociocultural que recae sobre nuestros hábitos alimentarios está tan sujeta a modas e "importaciones" que están apareciendo conductas alimentarias que en el futuro podremos ubicar en el campo de lo anómalo, de lo patológico o, tal vez, de lo normal. Cada vez es mayor el número de consultas acerca de niños y adolescentes que hacen severas restricciones y unas selecciones de alimentos que de no ser por el impacto emocional que ocasionan en la familia llevarían a la risa: mayonesas de una marca determinada, ingesta de zumo con jeringuilla a los 7 años de edad, merienda de "potitos" a los 30, "estómago cerrado", "miedo a tragar" son, entre otras, muchas de las referencias que cada día escuchamos en la consulta.
Junto a todo ello se van perfilando comportamientos que por lo intenso y repetitivo se constituyen claramente en patológicos. La asidua visita a gimnasios, a tiendas de "comida sana", a establecimientos de "comida rápida"… están configurando entidades como la llamada "vigorexia". Sustancias hiperprotéicas, horas y horas de desarrollo muscular, báscula, cinta métrica… perfilan una "obsesividad" y una "compulsividad" que resultan todo un homenaje a la serotonina.
Ahora hay quien habla de la "ortorexia" como entidad. Recuerdo, en mis años de estudiante de medicina, el fallecimiento de un colega de modo repentino. Todos nos quedamos asombrados pues el finado llevaba "una vida muy sana". El zumo de naranja matinal, la fibra en cantidades óptimas, poca carne, todo a la plancha… era la tarjeta de presentación "sana" del pobre amigo fallecido de modo "incomprensible". Con frecuencia vemos familias orgullosas de "comer sano" (la citada ortorexia sería la obsesión por comer sano). La obsesión es tal que adquiere connotaciones de seña de identidad. Quien "come sano" mira con cierto desprecio a los que, según ellos, se "atiborran" de unos huevos fritos bien bañados en aceite de oliva con pan del día. Ellos tratan de ser "modernos" y se dedican a los productos "light", los alimentos "muy ricos en fibra", los cereales (leyendo detenidamente la composición: cinc, calcio, fibra, magnesio…), ciertas marcas de yogures líquidos con tal o cual componente ("muy favorable para el intestino")... Recuerdo que una madre nos decía que no le parecía correcto que su hija hubiera comido "ensaladilla y carne con tomate" pues le parecía "muy fuerte".
En el fondo estamos en una sociedad entretenida en estas estupideces que suelen acabar en drama (adicciones a internet, fobia a tragar, ortorexia, movida callejera, niños a los que aún se les limpia la caca con 7 años…) y que no son sino el reflejo de una cada vez más grave carencia de valores. La persona carente de valores, la familia carente de valores, tener más que ser… como leí hace poco en un diario, si la disciplina, orden y trabajo que se aplica a la "academia" de Operación Triunfo se llevara a nuestras escuelas y, añado yo, a muchos hogares, otro gallo cantaría.



SIGLO XXI

NEUROSIS DE ANGUSTIA EN EL SIGLO XXI

Se celebrará en el Hotel Fira Palace, Barcelona los días 21 y 22 de marzo del 2002.
Organizado por la Unitat de Psiquiatría del Hospital Universitari y por el Servei de Psiquiatría de la Ciutat Sanitaria i Universitaria.
Secretaría Técnica: Marina, 27 (Villa Olímpica), 08005 BARCELONA. Teléfono: 93 221 22 42.

I ENCUENTRO MULTIDISCIPLINARIO SOBRE CONTROVERSIAS EN MEDICINA

Sevilla 8 y 9 de Marzo 2002.
Este encuentro pretende fomentar la unificación de criterios en determinadas patologías y el análisis de algunos temas médicos "polémicos", tanto en las diferentes actuaciones a nivel de diagnóstico como terapéuticas que dependen no sólo del médico que asiste al paciente sino que puede ser diferente según el ámbito donde se encuentre este último.
Podemos contar con la exposición en este primer encuentro de temas tan interesantes como controvertidos: anorexia y bulimia nerviosa; síndrome del intestino irritable; fibromialgias; impotencia sexual.
Como se desprende de este surtido de enfermedades, este primer encuentro está dirigido a médicos de atención primaria, internistas generales y psiquiatras y psicólogos clínicos.
Secretaría técnica: c/ Virgen del Valle 26. 41011 Sevilla.Tf: 954-99-15-00. Fax: 954-28-11-37.
e-mail: congresos@sayco.net
www.sayco.net/multidisciplinario.htm



ACTUALIDAD PSICOSOMÁTICA

TABLÓN

III CONGRESO DE LA SAMP

Sevilla, 24 y 25 de Mayo de 2002. "La psicosomática, ¿tópico o realidad?". PROGRAMA PRELIMINAR.
Viernes, 24
16,30 h. Entrega de Documentación.
17,00 h. Apertura oficial. Conferencia Inaugural. "El designio de la Psicosomática en la obra de Laín Entralgo". Pedro Ridruejo Alonso. Catedrático de Psiquiatría. Universidad Autónoma Madrid.
18,30 h. Primera Mesa Redonda: "Formas de ser y estilos de enfermar". Coordinador: Zoilo Fernández Rodríguez. Prof. Asociado Universidad de Sevilla. Unidad Salud Mental H. U. Virgen Macarena. Sevilla. "Personalidad y expresión clínica". Luis Rodríguez Franco. Prof. Titular. Ftad. Psicología. Universidad de Sevilla. "Impulsividad y patologías asociadas". Vicente Rubio Larrosa. Psiquiatra. U. de Salud Mental. H. Ntra. Sra. de Gracia. Zaragoza. "El enfermo imaginario: el síntoma físico como expresión de la angustia". Javier García Campayo. Psiquiatra. Servicio de Psiquiatría. Hospital Universitario. Zaragoza.
20,00 h. Debate.
20,45 h. Asamblea de la SAMP.
22,00 h. Cena del Simposio.
Sábado, 25
9,30 h. Simposios Especiales. "Psicosomática y Atención Primaria: Las demandas del paciente, ¿Qué expresa y qué requiere?". Coordinador: Juan Carlos García Gutiérrez. Profesor de Psicopatología. Universidad de Cádiz. "Autoimagen y Dismorfofobia". Coordinador: Antonio Rodríguez Pichardo. Servicio de Dermatología. H. Universitario Virgen Macarena. Sevilla.
Sesión de Posters
10,30 h. Segunda Mesa Redonda: "Psicosomática y adolescencia". Coordinador: Ignacio Jáuregui Lobera. Jefe del Servicio Psiquiatría. H. U. Militar Vigil de Quiñones. Sevilla. "Patología alimentaria: Anorexia y Bulimia". Gonzalo Morandé Lavín. Jefe de la Sección de Psiquiatría Infantil. Hospital Niño Jesús. Madrid. "Cultura, movida y alcohol". Felix Reina Galán. Psiquiatra. Sevilla. "La familia como recurso en el tratamiento de las adicciones". Miguel Garrido Fernández. Prof. Titular. Ftad. de Psicología. Universidad de Sevilla. Director del Master de Psicoterapia Relacional. Dpto. de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos.
12,00 h. Pausa - Café.
12,30 h. Debate.
13,15 h. Conferencia: "Respuesta psicosomática ante situaciones de amenaza y catástrofe". José Manuel González Infante. Catedrático de Psiquiatría. Universidad de Cádiz. Lectura de conclusiones. Clausura Oficial.
14,30 h. Cócktail. Despedida.


PSICOSOMÁTICA EN LA RED Luís Rodríguez Franco. lurodri@cica.es

NUESTRA PÁGINA WEB: www.edunet.es/samp

Hemos actualizado nuestra página web en enero de 2002 y se han corregido algunos errores que aparecían en la web anterior. Además, se han añadido detalladamente todos los Encuentros en Psicosomática de 2001 que antes no aparecían, y los de 2002 que todavía tienen que celebrarse, y a los que esperamos que asistáis todos vosotros. El III Congreso de la SAMP, aparece reflejado en nuestra página actualizada.
También contamos con un FORO en el que incluiremos ideas y aportaciones, modos del hacer psicosomático desde cualquier perspectiva personal. Dentro de la sección FORMACIÓN incluiremos el apartado de TRABAJOS ORIGINALES en el que se publicarán artículos de interés y trabajos de investigación. Podéis enviarnos vuestras colaboraciones.

Edita S.A.M.P. (Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática)
Domicilio: Colegio Oficial de Médicos de Sevilla
Avda. de la Borbolla, 4. Sevilla 41013Telf.: 954 23 19 90.
Web: www.edunet.es/samp E-mail: samp@edunet.es
Redacción
Asunción 59, 1º derecha. Sevilla 41011
Telf. y Fax: 954 27 07 80
Director Luis Rodríguez Franco
Subdirector Guillermo Pérez Cabezas
Redactores Manuel Masegoza Palma, Ascensión Gómez Garrido, Antonio Domínguez Martín,Antonio Rodríguez Pichardo
Maquetación y producción NIPHO Publicaciones Depósito Legal SE-596-99



OPINIÓN José Luis Díez Pascual. Profesor de Psicología y Pedagogía
E-MAIL:joseluisdiezp@yahoo.es


Es el contacto diario con el sufrimiento de cada indivíduo, donde se abren nuevas posibilidades de crecimiento y maduración para el enfermo y para la persona que lo atiende.
Estas reflexiones son llevadas a cabo al hilo de una práctica médica de más de treinta años, durante la cual he sido afectado por el sufrimiento, de una variedad de pacientes, que me han permitido el acceso a sus intimidades, y a quienes quiero hoy expresar mi eterno agradecimiento.
El sufrimiento de nuestros pacientes es una llamada constante e imperiosa a salir de uno mismo y a darse en un servicio desinteresado. A servir sin motivo ulterior. A servir para servir. El eje alrededor del cual quiero estructurar este artículo consta de tres ideas: amar, servir y escuchar.
Son tres ideas a las que en breve volveré y trataré de explicar sus íntimas relaciones. Pero antes quisiera mencionar muy brevemente las principales fases históricas de la relación psicoanalítica y cómo se manifiesta en ellas una evolución desde una fría y aséptica "objetividad" hasta una relación personal entre paciente y analista en la que la persona del analista es el principal instrumento de curación y esto a través de su presencia atenta servicial y amorosa.
En la primera etapa, el analista interviene y facilita la abreacción de los complejos reprimidos con la ayuda de distintas técnicas. En esta fase la relación médico-enfermo se asemeja al cirujano que extirpa un quiste.
En la segunda etapa aparece y descubre la transferencia. El paciente expresa fantasías y deseos acerca del analista y exige que los mismos sean satisfechos.
En la tercera etapa se descubre la contratransferencia: se toma conciencia de los sentimientos, angustias y deseos del analista coloreando la relación terapéutica y perfilándola como la relación verbal y no verbal entre dos personas, sus realidades y sus pasados. Con esto la persona y la personalidad del analista adquiere un relieve e importancia fundamental e impacta positiva o negativamente en la curación. Ahora el psicoanalista más que usar instrumentos o técnicas terapéuticas, es él mismo el principal instrumento de curación. De aquí surge la necesidad de purificarlo para que pueda resonar y escuchar fidedignamente a las palabras y a la realidad del paciente. Ya decía Frieda Fromm-Reichmann que el escuchar es un arte en la relación personal que poca gente es capaz de practicar sin aprendizaje previo y especializado.
El escuchar y atender es la manera primordial de servir a nuestros pacientes, fruto logrado de nuestro "ser para ellos", de nuestro "amor a ellos". Uso la palabra amor como actitud por la que quiero el bien para otro. Porque un querer es libre y no puede ser forzado; y lo que se quiere es el bien, irrestricto y sin limitaciones. Ciertamente y ante todo el bien de la existencia y de su pleno despliegue. Este confirmar en la existencia que dice, frecuentemente sin palabras, "es bueno que existas", "qué alegría me da el que vivas" se puede expresar de modos y maneras diferentes, de acuerdo con las necesidades de la persona amada. Por ejemplo, para los niños durante su primer año de vida, no basta, según ha demostrado Rene Spitz, con alimentarlos y limpiarlos de una manera mecánica, sino que es necesario el cariño tierno de la madre o figura materna que le mire, le cante, le meza y le arrulle, haciéndole llegar así, esa convicción primaria de hallarse acompañado y afirmado en un mundo básicamente bueno, convicción que se constituye en el fundamento de su autoestima y autoconfianza.
Entre los efectos causados por el saberse y sentirse amados, me gustaría mencionar los siguientes:
1. Desarrollo y crecimiento emocional y espiritual.
2. Desarrollo de la capacidad para amar, pues su actualización supone haber tenido la vivencia de haber amado por otro.
3. Desarrollo de la autoestima y confianza en sí mismo.
4. Superación de sentimientos de soledad y aislamiento.
Aunque nada hay tan ardientemente deseado como se reconocidos, confirmados y amados, se observan con frecuencia defensas y resistencias que tratan de negar este deseo, empujándolo a zonas inconscientes de nuestro psiquismo. Basten dos ejemplos, en cierto modo contradictorios:
1. La ilusión de una autosuficiencia, de una siniestra actitud que no permite aceptar ningún regalo. Ya observaba Nietzsche que "los hombres ambiciosos son rebeldes al amor. No se dejan querer".
2. El infantilismo de exigir que se nos esté constantemente confirmando y aprobando, olvidando que el amor es un don que se da libremente y no puede ser comprado, mandado o forzado.
Para servir como asistente sanitario se requieren los medios técnicos y los conocimientos tras un largo caminar de varios años de estudio. Pero para servir, no basta con la capacidad ya adquirida sino que se necesita el querer servir, un querer que se actualice día tras día y que se plasme en actos de servicio, a través de una lucha constante. Es una paradoja, pero para servir hace falta reinar. Hace falta reinar sobre nuestras tendencias al egoísmo, a la comodidad, a nuestras ambiciones de prestigio, de lujo o de poder. Se requiere la honda convicción de que el fin de nuestras vidas es el amor, el darse al otro y procurar su bien. Y de que es, sólo al darse, como uno se realiza.
Amar, servir y escuchar. Escuchar es el modo, siempre asequible, de actualizar ese amor y ese servicio. Escuchar es algo activo en oposición al simple oír. Se escucha con el oído, pero también con todo el cuerpo y toda la persona. Se escucha así al atender a las reacciones de compasión, de tristeza, de miedo, de cansancio, de aburrimiento o de cólera que un paciente puede provocar. Después se trata de entenderlas, de comprender qué información nos dan acerca de nosotros y de nuestros pacientes. Se escucha también a las reacciones psicosomáticas (palpitaciones, dolores de cabeza, tensiones musculares) y a las fantasías e imágenes que cruzan fugaces por la mente y que son símbolos capaces de informar acerca de la realidad del paciente, de la nuestra y de nuestra relación.
Para escuchar hace falta vaciarse, al menos temporalmente de nuestros deseos, preocupaciones personales, familiares o económicas. Es preciso, en analogía con lo dicho por nuestros grandes místicos (San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Ávila), crear un estado de silencio. Silencio de los ojos, de los oídos, de la boca, de la mente y del corazón. Silencio exterior, pero sobre todo silencio interior, en el que puedan resonar el dolor, la desesperación, los anhelos, las tristezas, los sentimientos de culpa, y también los actos de amor, ya olvidados, de nuestros pacientes. Y es precisamente, al hilo de este escuchar como se puede ir reflejando a nuestros pacientes sus mensajes, para que se reconozcan y a través de este diálogo se sientan confirmados en su ser.

Dr. Jose Antonio Santos Gómez. Psiquiatra. Psicoanalista.
Nueva York. (Miembro de la SAMP)

PANORAMA ACTUAL DE LA HIPOCONDRÍA

Las controversias en torno a la nosología de la hipocondría son un paradigma característico de las controversias e incertidumbres de muchas patologías psíquicas en la medicina actual. A esto, se suman otros factores como: la falta de resultados satisfactorios en su tratamiento desde la perspectiva biologicista, la frustración que supone para el médico su tratamiento y que degenera en una falta de empatía que termina en muchos momentos por ser recíproca y el factor econométrico, especialmente relevante en las políticas sanitarias actuales que consideran un despilfarro en tiempo y dinero, el atender a pequeñas enfermedades sin importancia, a pesar del sufrimiento subjetivo que genera tanto en el paciente como en su entorno.
Para empezar, la denominación de HIPOCONDRÍA, nos gustaría sustituirla por la de: "CONDUCTA ANORMAL ANTE LA ENFERMEDAD" (como hacen ya algunos autores como Pilowky, en un intento de adoptar una terminología más descriptiva y a su vez, evitar la connotación peyorativa del término). Su etiología siempre estuvo entroncada con los trastornos por ansiedad por un lado y los afectivos por otro, considerándose en muchos casos a estos trastornos la "causalidad" determinante y única. En la última década, tanto la CIE-10 como el DMS-IV, trazan una línea definitiva al considerar que no debería hacerse el diagnóstico si aparece sólo durante otro trastorno psíquico, aunque pueda aparecer clínica tanto de ansiedad como del estado de ánimo asociadas pero siempre de forma secundaria.
Actualmente, aparece una clara tendencia a pensar que existe una personalidad bien definida que actuaría como "condicionante" sobre la que va a cristalizar la conducta anormal en función de que aparezcan una serie de factores que harían las veces de catalizadores: diversos aspectos sociales y culturales que modelan la expresión emocional ante la enfermedad y la reactividad ante ella, carencias en el repertorio de respuestas para manejarse ante sucesos desencadenantes de estrés, fallos en la aserción en el reconocimiento de las propias necesidades, la autobiografía salpicada de vivencias relevantes al respecto, etc. En este tipo de enfermos, la preocupación por la salud y el miedo desproporcionado a padecer una enfermedad ("nosofobia" o aprensión en el lenguaje coloquial), tiene como substrato una personalidad donde el rasgo ansioso-temeroso (precavido) está muy acentuado al igual que la rigidez, como puso de manifiesto Tyrer y cols, 1998, en un estudio de cohorte de 200 casos utilizando el PAS (Personality Assessment Schedule). La aparición de un "desencadenante" (muerte de un ser querido, enfermedad grave de un conocido, etc) sirve para iniciar o reactivar el proceso.
Todos estos elementos, nos permiten elaborar un modelo teórico con entidad conceptual propia y que puede servir como referente tanto para la investigación como para el abordaje terapéutico. En esta línea, autores como Barsky, Salkovski, Tyrer o Foa en el ámbito internacional o Avia, Villalobos, etc en nuestro país, aportan bibliografía amplia no sólo del modelo conceptual teórico sino de las diversas propuestas terapéuticas basadas en diversos trabajos de investigación desde un punto de vista cognitivo-conductual.
En la actualidad, el S.H. en su concepción pura o primaria y en consonancia con las clasificaciones al uso (CIE-10 y DMS-IV) se define por las siguientes características:
-Preocupación en general por el cuerpo y el temor desproporcionado por la enfermedad.
-Existencia de síntomas físicos.
-Convicción de estar enfermo y mayor o menor reticencia a aceptar las explicaciones médicas dadas a sus síntomas.
-Presencia de conductas propias de enfermos.
-Interferencia con disfunción en el área personal, familiar, laboral y social.
-Que no exista patología orgánica ni psíquica previa que puedan dar origen a sus síntomas.
En el S.H. y desde un punto de vista funcional, se desenvuelve como una verdadera obsesión por la salud generando miedo desproporcionado a la enfermedad y convicción de estar enfermo, dando lugar a conductas compulsivas de reaseguro que temporalmente tan solo, mitigan sus preocupaciones. En todos estos pacientes, se detectan una serie de distorsiones persistentes o sesgos, que constituyen la base operativa del desarrollo y mantenimiento de todo el proceso y que resultan fundamentales para su diagnóstico y posterior tratamiento. Los más importantes a considerar son:
SESGO PERCEPTIVO. Suelen tener estos pacientes una especial sensibilidad para percibir sensaciones corporales (no delirantes), que les hace desarrollar una especie de "sexto sentido" o "tacto interior" en especial, para las desagradables o negativas. La persistencia, da lugar a un fenómeno de "amplificación sensorial" capaz de elevar a la categoría de síntoma, simples disconfores derivados del normal funcionamiento del organismo o a la sobrevaloración de síntomas de patologías irrelevantes que de forma ocasional puedan sufrir.
SESGO ATENCIONAL. Mediante la autoobservación selectiva, llegan a producir un "autofoco corporal", orientado toda su atención a la zona supuestamente afecta, obviando o minimizando además, cualquier percepción placentera de su organismo, produciéndose en algunos casos extremos, un verdadero analfabetismo en el disfrute de sensaciones agradables. Igualmente, estas personas suelen de forma progresiva centrarse en "su problema", desinteresándose o no valorando otras actividades en su desenvolvimiento diario, en especial las gratificantes o lúdicas. Actitud que por supuesto, justifican plenamente al tener la convicción de estar enfermos.
SESGO ATRIBUCIONAL. Es la interpretación que de forma peculiar y negativa hacen síntomas o sensaciones percibidas. El hipocondríaco, atribuye a enfermedad grave lo que otros atribuimos a factores fisiológicos o patologías benignas y transitorias. Esto les convierte en auténticos expertos en cuestiones de "mala salud", validando cada día un poco más sus teorías tan singulares.
El conjunto de todos estos elementos, incrementa las preocupaciones del paciente dando lugar a una hiperactivación que de forma secundaria genera síntomas sobreañadidos ansiosos y depresivos puramente reactivos. Además, estos sesgos suelen producir conductas secundarias anormales:
A) De autobservación del peso, temperatura, tensión arterial, características de las deposiciones, etc.
B) De reaseguro con visitas médicas frecuentes y toda suerte de exploraciones complementarias asociadas.
C) De autoprotección con dietas, toma de vitaminas y automedicación en general, horarios rígidos en comidas, descanso, etc.
D) De información, que dan lugar a consultas frecuentes con enciclopedias, programas divulgativos de salud, interrogatorios a enfermos y familiares sobre las peculiaridades de su enfermedad con objeto de estar prevenido.
Estas conductas, actúan como "refuerzos negativos", manteniendo y cronificando la enfermedad junto con otros "refuerzos positivos" que se generan en la interacción del individuo con el medio en el que se desenvuelven al recibir atenciones por parte del personal sanitario que, llegando incluso a extender una baja laboral como culminación de los despropósitos, corrobora sus miedos y creencias. También puede recibir atenciones en el núcleo familiar y en el entorno social y laboral, llegando incluso a la exención de algunas obligaciones (ganancias).
El modelo descrito, trata de aportar un referente nosológico que permita además, plantearnos el tratamiento desde una perspectiva multidisciplinaria y con una doble vertiente: farmacológica para la clínica ansiosa y/o depresiva que secundariamente puede generar o coexista, y de otra la cognitiva-conductual que debe cubrir un objetivo educativo de la aprensión y la eliminación de factores mantenedores y reforzadores junto con la restitución de la funcionalidad personal, familiar, laboral y social perdidas a lo largo del proceso.


¿QUÉ LEER?

REVISTAS 2001

Destacamos a continuación diversos artículos -publicados en el año 2001- de interés y orientación biopsicosocial.

1 PSIQUIS.

-Psicoterapia y Acamprosato en dependencia de alcohol. Terapia Combinada. A. Pérez y cols. Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Vol. 22 (5): 200-204, pág. 36.
-Relevancia del abordaje biopsicosocial en el diagnóstico y tratamiento de los desórdenes psicosomáticos. E. Sánchez, C. Pineda y cols. E. U. Ciencias de la Salud, Universidad de Málaga. Vol. 22 (3): 137-142, pág. 31.
-Estrategias de afrontamiento al estrés y apoyo social. B. Ojeda, J. Ramal, F. Calvo, R. Vallespín. E. U. de Ciencias de la Salud. Universidad de las Palmas de Gran Canaria.
-Consulta de Psiquiatría de Enlace en un servicio de Neurocirugía. J. C. Rivas, L. Novo, M. Garviria. Universidad de Illinois, Chicago, USA. Vol. 22 (5): 205-213, pág. 41.


2 CUADERNOS DE PSICOSOMÁTICA nº 57.

-Sensibilidad a la ansiedad en nuestras clínicas: un estudio piloto. M. A. Fullana, M. Casas, J. M. Farré. Servei de Medicina Psicosomática, Psiquiatría i Psicología. Pág. 9
-Emociones y motivaciones en el personal que atiende a mujeres maltratadas en el Centro de Urgencias del Ayuntamiento de Sevilla. Mª D. Maldonado y Aibar. Mª M. Escalera. Centro de Urgencias y Especialidades del Ayuntamiento de Sevilla. Pág. 59.
-El diagnóstico clínico-psicopatológico y el modelo cognitivo-conductual: la Psicología Clínica en las Instituciones. A. Tejero Pociello. Unidad de conductas Adictivas. Servicio de Psiquiatría. Hospital de Santa Cruz y San Pablo. Pág. 71.


3 MONOGRAFÍAS DE PSIQUIATRÍA

nº2 abril-junio 2001

-Los programas de seguimiento (Case Management). M. Pesviat. Instituto Psiquiátrico de Servicios de Salud Mental José Germain. Comunidad de Madrid. Nº 2, pág. 1.
-Rehabilitación psicosocial integral en la comunidad y con la comunidad. 20 años de trabajo en la comunidad: igualdad en la diversidad. R. Blasi Ras. Centro Integral de Servicios en Salud Comunitaria. Nº 2, pág. 30.


4 PAPELES DEL PADRE JOFRÉ

Año 5, mayo 2001

-Ansiedad y Patología Somática. I. de la Serna de Pedro y R. Prieto López. Servicio de Psiquiatría. Hospital Ramón y Cajal. Pág. 12.
-Ansiedad, seguridad y cultura. Hacia un enfoque integrado de conceptos. Rafael Téllez Moreno. Bilbao. Pág. 33.


LIBROS DE AYER Y HOY

DE AYER...
1. Problemas clínicos de Medicina Psicosomática. Viktor Von Weizsacker. Ed. Pubul. Barcelona 1946.
2. Esencia y crítica de la psicoterapia. Karl Jasspers. Compañía General Fabril Editora. Buenos Aires 1959.
3. Introducción histórica al estudio de la Patología Psicosomática. Pedro Lain Estralgo. Ed. Diana 1950.
4. El hombre enfermo (Introducción a la Antropología Médica). Viktor Von Weizsacker. Luis Miracle editor. Barcelona 1956.
5. La psicoterapia en la práctica médica. Victor Frankl. Ed. Plautin. Buenos Aires 1955. El creador de la Logoterapia y Análisis Existencial proporciona una guía práctica que permite iniciarse en la difícil disciplina de la psicoterapia.
Apoyándose en historias clínicas de su dispensario nos aporta variadas ideas que nos introducen en el cómo hacer psicoterapia. Muchas de éstas no han perdido vigencia para afrontar problemas actuales de las enfermedades psicosomáticas y psiquiátricas. Un libro de muy agradable lectura que destila humanidad en sus páginas.

DE HOY...
1.MONOGRÁFICO DE MEDICINA PSICOSOMÁTICA (Volumen nº. 8 / Enero de 2002)
Unidad de Docencia y Psicoterapia.H. U. Virgen de Las Nieves. Granada. 1600 Seminarios / 55 Rotaciones

Desde la Unidad de Docencia y Psicoterapia, del Hospital Universitario Virgen de Las Nieves de Granada, coordinada por el Dr. José María López Sánchez, nos ha llegado el Volumen nº. VIII -publicado en enero del año en curso- dedicado al ámbito de la Medicina Psicosomática.
Se recogen aquí una relación pormenorizada de los múltiples seminarios, presentaciones y videoforums que han realizado en esta Unidad desde 1987. Abordan el estudio de los factores psicológicos en el desencadenamiento, la etiología, la evolución y el tratamiento de enfermedades, con la calidad y sabiduría de 14 años de intenso trabajo, no sólo desde Granada sino también desde el Centro de Estudios Psicosomáticos de la Argentina que coordina Jorge Claudio Ulnik.
No es esta una publicación cualquiera, pues la información que nos "pone en bandeja" está tomada a "pie de cama", escrita "del brazo del enfermo"; además de una calidad científica extraordinaria, encontramos una calidad humana que avala la atención médica individual que requiere cada paciente.

2. Avances en TCA. Anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, obesidad. Eduardo García Camba. Ed. Masson 2001. Este libro recoge los hallazgos más actuales sobre un grupo de trastornos, relacionados con las pautas de alimentación, que están alcanzando en los últimos años una indiscutible relevancia social y sanitaria.
3. Como mejorar la comunicación conyugal. Aquilino Polaino Lorente. Ed. Rialp 2000. Se pasan revista a algunos de los errores con los que más frecuentemente se obtura la comunicación conyugal, para ayudar a la pareja, de manera que puedan afrontarlos y resolverlos con cierta eficacia.
4. Usted no tiene nada. Javier García Campayo. Ed. Océano 1999.
5. La ética en psiquiatría. Varios autores. Ed. Tríacastela. Madrid 2001. Especialistas prestigiosos de diferentes países, recorren todas las cuestiones éticas, que ha de afrontar un psiquiatra, para ayudar a tomar decisiones en los frecuentes conflictos generados al interaccionar los diferentes sistemas de valores.

ENCUENTROS EN PSICOSOMÁTICA

SIGUEN LOS ENCUENTROS EN PSICOSOMÁTICA

PROGRAMA ENCUENTROS EN PSICOSOMATICA 2001/2002

Sábado,16 de Febrero ENCUENTRO ESPECIAL DE PSICOSOMÁTICA
"Tratamiento de los procesos psiquiátricos y psicosomáticos: Psicofármacos versus Psicoterapia".

Sábado, 16 de febrero de 2002. Sede: R. I. Colegio Oficial de Médicos de Sevilla. (Avda. de la Borbolla, 47 - SEVILLA 41013 Tfno. 954 231 990).

PROGRAMA

11,30 h. "Los Psicofármacos". Prof. Joan de Pablo Rabasso. Psiquiatra. H. Clínico y Provincial. Barcelona. Secretario de la Sdad. Española de Medicina Psicosomática.
"Las Psicoterapias". Prof. José Luís Glez. de Rivera y Revuelta. Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica. Director Instituto de Psicoterapia e Investigación Psicosomática. Madrid.
Moderador: Prof. Jaime Rodríguez Sacristán. Catedrático de Psiquiatría Infantil. Universidad de Sevilla.

13,30 h. Coloquio.

14,00 h. Aperitivo. Viernes y Sábado, 24 y 25 de Mayo


III CONGRESO DE LA SAMP "La Psicosomática ¿Tópico o realidad?".

Se tratarán temas como "El designio de la Psicosomática en la obra de Laín Entralgo", "Formas de ser y estilos de enfermar", "Personalidad y expresión clínica", o "Psicosomática y adolescencia".

Miércoles, 12 de Diciembre "Aspectos psicosomáticos del enfermar cardiológico".
Diego Ledro Molina
Prof. Asociado de Patología Médica.

Miércoles, 9 de Enero "Dolor crónico: significado, valoración y abordaje".
Francisco Javier Cano García
Doctor en Psicología. Prof. Universidad de Sevilla.

Miércoles, 13 de Marzo "Perspectiva psicosomática actual del enfermar humano".

Luis Martínez Schluchter
Médico Atención Primaria. La Algaba. Sevilla

Julio Velázquez Troncoso
Médico. Sevilla.

Miércoles, 10 de Abril "Psicosomática y Laboratorio".
Javier Muñoz Agius
Hematólogo. Centro Médico Trombológico. Sevilla. Vicepresidente de la SAMP.

Miércoles, 12 de Junio "Ginecología y Psicosomática".

Manuel Carranza Moreno
Ginecólogo. Sevilla.

Carlos Orense Cruz
Ginecólogo. Director Centro NATUR. Córdoba.


DESDE LA SEMP Manuel Álvarez Romero. Vocal de la SEMP. Presidente de la SAMP
XXXVII CONGRESO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA PSICOSOMÁTICA

"La Psiquiatría de enlace en el siglo XXI" es el título del XXXVII Congreso de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática, que se celebrará en Madrid del 11 al 13 de abril de 2002, organizado por el Servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
Programa:
"La psiquiatría de enlace en el ámbito internacional"; "La relación médico-enfermo"; "El afrontamiento de la enfermedad y la muerte en el paciente oncológico"; "Trauma y somatización"; "Expresión clínica de la patología psicosomática (mesa redonda de la SAMP); "Psicoterapias en psiquiatría de enlace".
Secretaría Técnica: Lundbeck 99, S.L. C/ Santa Isabel 14. 28224 Pozuelo de Alarcón (Madrid). Tfno: 91 352 15 26. Fax: 91 715 43 03. E-mail: psiquiatriaenlace@lundbeck99.com web: www.lundbeck99.com



CONVOCATORIAS

I SIMPOSIO ANDALUZ: "CONCEPTOS Y FRONTERAS EN PSICOSOMÁTICA"


ORIGEN

Al no ser posible la celebración del Congreso previsto para junio-2000 en Almería, la Junta Directiva de la SAMP estimó conveniente organizar alguna reunión para continuar manteniendo el contacto entre los socios de todas las provincias. Existía además la inquietud por parte de muchos de clarificar conceptos y límites en la Psicosomática que nos permitieran precisar con más detalle ante los diversos enfoques que se dan en este campo. Y esa fue la oportunidad para poner en marcha el I Simposio Andaluz "Conceptos y fronteras en Psicosomática".


DESARROLLO

El Simposio tuvo lugar el viernes 24 y sábado 25 de noviembre de 2000 en la Real Academia de Medicina de Sevilla. El nivel científico de las intervenciones, junto al acogedor ambiente de la Academia y la calidad humana del centenar de inscritos en el Simposio, crearon un clima muy agradable que favoreció el diálogo y la convivencia de los asistentes. La cena del viernes en el Club Antares y el almuerzo del sábado en el Hotel Los Seises con los acompañantes fueron especialmente entrañables, y momentos apropiados para reforzar lazos de amistad e iniciar nuevas relaciones.


CONCLUSIONES

Debido a necesidades de espacio de esta publicación haremos un brevísimo resumen de las diferentes intervenciones.
En la primera Mesa Redonda, "Conceptos en Psicosomática", coordinada brillantemente por el Prof. González Infante (Catedrático de Psiquiatría. Universidad de Cádiz), se desarrollaron los siguientes temas:

"¿Qué es la Psicosomática?", a cargo del Dr. Domínguez Martín (Especialista de Aparato Digestivo. Málaga). En su opinión, cuerpo y mente son abstracciones de algo concreto que es la persona, resaltando así que los fenómenos psíquicos y somáticos son modos de abstracción de la persona humana, que es quien responde como una unidad y que, a su vez, es miembro de una comunidad. El vienés Heinroth (1773-1843), autor del término "Psicosomático" entendido antropológicamente como la necesidad de tener presente algo más que las leyes de la Naturaleza para comprender al hombre y la Medicina. El modelo biomédico, caracterizado por su reduccionismo etiológico (etiología única) y la dicotomía orgánica-funcional, según la existencia de una fisiopatología o no, ha sido sustituido por el modelo biopsicosocial, en el que la salud y la enfermedad son multifactoriales y el ser humano está situado en el centro de una escala que va desde el nivel molecular hasta la sociedad en su conjunto, e interacciona con todos ellos.

"Las enfermedades son crisis en la historia individual, y no podemos considerarlas sólo desde el punto de vista de un hecho material, sino engarzadas en una biografía" (López Ibor). La historia clínica bio-psico-social es la clave del modelo integrador que propugna la Medicina Psicosomática. Estimamos así una visión integradora, la personalidad del sujeto, el sentido existencial de sus trastornos y la modulación psíquica de los mismos.

A continuación el Dr. Rojas Rodríguez (Cardiólogo. De la Real Academia de Medicina. Sevilla) incidió en la relación médico-paciente como piedra angular al hablarnos sobre "El paciente psicosomático". El contacto con la persona enferma debe hacerse con una visión integral en la que unas veces predominan los síntomas organicistas y otras veces los de componente psíquico. Se describen una serie de perfiles psicosomáticos que delimitaron Alexandre, Dunbar y la Escuela de Chicago, se apuntan también la pretendida simplificación de la personalidad psicosomática por la Escuela de París y se señala la teoría conductista del aprendizaje de los órganos.
Se hace una separación de los grados de somatización, se mencionan los trastornos de conversión e hipocondríacos en sus diferentes grados y se encuentran en un esquema los síntomas somatizados para hablar de enfermos psicosomáticos.

La tercera ponencia "Proceso versus enfermedad psicosomática" corrió a cargo de la Dra. Martínez Calvo (Psiquiatra. Servicio de Psiquiatría Hospital Universitario. Zaragoza): entendemos globalmente la enfermedad psicosomática como un suceder más que como un advenimiento repentino. El desequilibrio en la relación cuerpo-mente genera la enfermedad. Mente y cuerpo son indisolubles en su funcionamiento. Abordó la conversión histérica y los trastornos somatomorfos como patologías en las que el cuerpo parece asumir simbólicamente la carga del dolor psíquico que soportan los pacientes. Una predisposición constitucional y/o una conflictiva psíquica antigua no resuelta y unos usos o valores sociales crean las condiciones para el sistema físico. Con precipitante externo o sin él, simplemente por el acúmulo de frustraciones que la no resolución del conflicto genera, el síntoma empieza a circular: es una versión de la enfermedad psicosomática. Que aparezcan en este contexto alteraciones funcionales no parecería extraño.


No podemos pensar en la constitución psíquica como determinante del enfermar. Nacemos con una dotación genética y una constitución que se desarrolla en permanente interacción con el ambiente conformando una estructura psicofísica para cuya conservación se precisa del equilibrio de sus componentes. La enfermedad orgánica se concibe así, igual que la salud, como una constelación multifactorial en la que las facilitaciones para el enfermar pueden producirse desde perspectivas muy diversas: constitución, agentes externos, agotamiento o sobrecarga física, emocional, laboral, vivencias de pérdida... y a partir de esa facilitación comienza el proceso de enfermar.

Por último el Dr. García Gutiérrez (Profesor de Psicopatología. Universidad de Cádiz) abordó el tema "Personalidad y Psicosomática". Tras realizar un bosquejo histórico del concepto de personalidad concluye que no podemos pensar hoy que la personalidad sea sino una nueva colección de rasgos (el DSM IV define los rasgos de personalidad como patrones de percepción, relación y pensamiento acerca del medio y de uno mismo, que se exhiben en un amplio rango de contextos sociales y personales). Se detuvo en las estructuras de Temperamento y Carácter y las preferencias actuales de Rasgo y Estado para pasar luego a consideraciones sobre la madurez. Concluyó con ejemplos de enfermos de Aparato Digestivo, asmáticos, cardiópatas,... en los que si bien la personalidad no es fuente directa de la enfermedad, interactúa con los factores biogenéticos preexistentes favoreciendo la aparición de la misma, y con los factores biológicos y sociales, incidiendo sobre la evolución y el pronóstico del proceso patológico.

El Prof. González Infante, coordinador de la 1ª Mesa Redonda hizo un brillante resumen de la misma.
En la 2ª Mesa Redonda, coordinada por el Dr. Rubio Rubio (Prof. Titular de Medicina Interna. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla), intervino en primer lugar el Dr. Rodríguez Pichardo (Servicio de Dermatología. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla) que habló de Medicina Psicosomática como una forma de ejercer la medicina y lo hace desde una mirada que afecta especialmente a la relación médico-enfermo, técnica y humana. El número de pacientes es alto, pero existen dificultades de contenido (somatizaciones y procesos desconocidos potencialmente nosógenos), interpretación, valoración, límites y fronteras de la especialidad que complican su ejercicio y se echan de menos criterios definidos a la hora de adscribir su patología. Propone mejorar la Asistencia Sanitaria creando equipos interdisciplinarios que integran la MPS en el seno de los diferentes servicios.

El Dr. Zoilo Fernández Rodríguez (Profesor Asociado Universidad de Sevilla. Unidad Salud Mental Hospital Universitario Virgen del Rocío) se detiene en otra mirada que contempla a la Medicina Psicosomática en su dimensión global: biológica-fenomenológica, antropológica-personal y conductal. Para él, la crisis actual viene provocada por el vaciamiento de los contenidos, la pérdida de patologías y la dilución asistencial, especialmente en el hospital, donde asistimos a una progresiva depauperización de la psiquiatría en su función de enlace. Es una consecuencia más de la crisis de "reduccionismo" que provoca la asistencia especializada con su visión fraccionada de la salud y la enfermedad. Esta actitud no es más que el reflejo de la visión de la salud y enfermedad de nuestra sociedad más preocupada por la ruptura biográfica y el inconveniente vital que cualquier enfermedad supone que por una conciencia responsable y madurta de atención integral y cuidado de su salud. La sanidad es otro producto más de consumo; la enfermedad un pinchazo que hay que arreglar rápidamente para seguir tirando y cuando el coche es viejo y tiene demasiados problemas se cuestiona su asistencia en términos de rentabilidad ¿merece la pena gastarse el dinero en cuidar un coche viejo?.

El Prof. Luis Rodríguez Franco (Profesor Titular. Facultad de Psicología. Universidad de Sevilla) observa la investigación en Medicina Psicosomática y nos propone la necesidad de preocuparnos tanto por lo sano como por lo enfermo. En cualquier paciente, como en cualquier persona que se estime sana, conviven la salud y la enfermedad en un equilibrio vital que se desplaza alternativamente de un lado a otro según las circunstancias. Por eso es muy importante no medicalizar la existencia hasta el extremo de convertir definitivamente en un enfermo a quien puede aún vivir una alta cota de salud.

No hay patología psicosomática sino medicina psicosomática que conjuga salud y enfermedad contemplando al paciente como una unidad bio-psico-social pero también conductal-emocional y cognitiva. Propone Unidades de Análisis constituídas por equipos interdisplinares donde la persona sea estudiada de una manera integral en todas sus necesidades y en las que se cuide muy especialmente el contacto personal.

La visión holística supone la existencia en cada persona de realidades inaprehensibles, de valores y de misterios que configuran de una forma definitiva la realidad de su enfermedad y de su salud. De estas realidades inaprehensibles también se enferma y se vive hasta el extremo que, en muchos casos constituyen elementos definitivos de su acción vital. Nuestro valores y contravalores, la raiz de nuestra urdimbre moral y de nuestra responsabilidad así como las virtudes y el misterio, habitantes de lo desconocido, constituyen una profunda razón de enfermedad aún escasamente valorada.

El Dr. Francisco Javier Lozano (Médico Psicoterapéuta. Sevilla) dirige su mirada a la formación y educación en Medicina Psicosomática y reconoce la necesidad de racionalizar contenidos, acreditar significados, cualificar la especialidad conformándola como ciencia. Un especialista en Medicina Psicosomática debe tener conocimientos teóricos y prácticos suficientes de Medicina y Psiquiatría pero también y muy especialmente, de humanidades médicas (antropología, sociología) y sobre todo de relaciones humanas, lo que incluiría técnicas de comunicación y habilidades terapeúticas. El Dr. José María Rubio Rubio (Facultad de Medicina. Universidad de Sevilla). realizó el resumen de esta mesa redonda y se pasó al turno de preguntas.

Cerró el Congreso el Prof. Ginés Llorca Ramón (Catedrático de Psiquiatría. Universidad de Salamanca) con la conferencia "La Medicina Psicosomática en el siglo XXI".



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