Historia Música Cofrade
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HISTORIA DE LA MÚSICA COFRADE

por Brígido Morales Gámiz


          Os propongo con esta nueva sección, llevar a cabo un recorrido por los más de cien años de historia de la Música Procesional. A lo largo de estos años, numerosos han sido los compositores que han hecho grande este género, que han creado estilo y escuela. Muchas bandas han ido creándose y desapareciendo, pero lo importante es que las marchas compuestas han perdurado hasta nuestros días.

          Pero para comprender esta historia, tenemos que mirar a toda Andalucía, especialmente a Sevilla, que en este pasado siglo ha jugado un papel crucial. Basta con acercarse a un paso de palio cualquier día de nuestra Semana Mayor y escuchar a una Banda de Música interpretando una marcha, para darse cuenta como un buen número de ellas se fraguaron y dedicaron a imágenes sevillanas.

           La sección irá completándose poco a poco por etapas. Comenzaremos por los orígenes, el siglo XIX. Cada capítulo abarcará una época en la que se describirán las tendencias de la misma, las bandas mas representativas y los principales compositores de la época. Se intentará recomendar subjetivamente una marcha representativa de dicha época. (posibilitando incluso su descarga en formato mp3.)

articulo realizado por

Brígido Morales Gámiz

 

PRIMERA ETAPA: ORÍGENES DE LA MÚSICA PROCESIONAL

 

           El concepto de Marcha de Procesión tal y como hoy lo entendemos es relativamente reciente, de finales del siglo XIX. Hasta su aparición, las composiciones que se interpretaban tras las procesiones, aparte de la "música de capilla", que eran instrumentaciones para bandas de música de obras del género clásico como la marcha fúnebre de Chopin o la "Muerte de Ases" de Grieg. Desgraciadamente como consecuencia de las diversas guerras y conflictos, se ha perdido mucha información, con lo que no se puede fijar con exactitud un punto de partida de este género.

          La música procesional en Andalucía se introdujo en el siglo XIX gracias a las Bandas Militares . Hasta hace muy pocos años se pensaba que las primeras marchas procesionales existentes en Andalucía se habían compuesto en Sevilla en 1895: "Quinta Angustia" compuesta por Font Marimont y "La Coronación de Espinas", obra de Lerdo de Tejada. De ellas y de los músicos que compusieron en esta ciudad en aquellos años nos ocuparemos en el próximo capítulo.

           En 1998 tuvo lugar un descubrimiento importantísimo que rompió esta teoría. Bernardo Luís Periñán localizó una partitura de piano de una marcha titulada "Piedad", dedicada al Titular de la hermandad gaditana del mismo nombre, compuesta por el músico mayor del Tercer Regimiento de Ingenieros Eduardo López Juarranz, que residió en Cádiz desde 1878 a 1883. La Banda de Ingenieros se mantuvo activa en Cádiz entre 1875 y 1882. Esta formación fue patrocinada por la cofradía del Stmo. Cristo de la Piedad, esto explica por tanto, la dedicatoria de la marcha. El hallazgo de esta partitura ha convertido a dicha marcha en la mas antigua que se conserva en toda Andalucía, lo que ratifica la pronta aparición de la música procesional en Cádiz. Dicha marcha fue instrumentada para banda de música por el músico militar jerezano Manuel Abollado, y el 14 de Marzo de 1999 se produjo su reestreno en un concierto celebrado en el Salón Regio de la Diputación de Cádiz por la Banda de Música "Virgen del Castillo" de Lebrija (Sevilla).

 

SEGUNDA ETAPA: MÚSICOS MILITARES DE FINALES DEL SIGLO XIX

 

           Las bandas militares fueron introduciendo a través de sus músicos mayores o directores el concepto de marcha procesional. En toda Andalucía fueron surgiendo estas Bandas, destacando en San Fernando con la Banda de la Marina y en Sevilla con las bandas de "Soria 9" y "Regimiento de Granada nº34".

           A finales del siglo XIX en Sevilla se fraguan las primeras marchas con gran renombre que han llegado hasta nuestros días, sobre todo "Quinta Angustia" de José Font Marimont (1895) y "Virgen del Valle" (1898) de Vicente Gómez Zarzuela, aunque existen otras como "La Coronación de Espinas" (1895) de Lerdo de Tejada y "El Señor de la Pasión" (1897) de Ramón González, ambas grabadas por bandas sevillanas en la década de los noventa. Estas composiciones ya marcan un base importante en el género.

          El catalán José Font Marimont es el primero de la genial saga de los Font. Fue el primer director de la Banda de "Soria 9". En aquellos años la dirección de la Banda del Hospicio de Sevilla, a todos los efectos la Banda Municipal, la ocupaba su hijo Manuel Font Fernández de la Herrán. A él nos referiremos con mayor espacio en la siguiente etapa, aunque anticipamos que por entonces instruía a músicos de la talla de Joaquín Turina o Gómez Zarzuela y había compuesto su primera marcha procesional.

 

TERCERA ETAPA: LA SAGA FONT

 

          En Sevilla, ocurrirán importantes hitos que es imprescindible reseñar, como es la actividad de los músicos de la saga Font. El primero de ellos, José Font Marimont ya fue comentado la etapa anterior. Autor de la marcha "Quinta Angustia" y primer músico mayor o director de la famosa banda militar "Soria 9" que se creó en 1876.

          Su hijo, Manuel Font Fernández de la Herrán (1862-1943) perteneció a dicha banda hasta que en 1895 toma la dirección de la Banda Municipal de Sevilla (entonces llamada "del Asilo") que duraría mas de 35 años. De la labor de Font Fernández destaca la instrumentación de marchas procesionales. A parte de esto, cultivaría muchas facetas del género musical como pasodobles, coplas, zarzuelas.. Casi todas las marchas que compuso la familia Font eran instrumentadas por él. Comenzó componiendo en 1899, la marcha "A la memoria de mi padre" e instrumentó el aria de la ópera italiana "Ione", hoy una de las piezas más clásicas y fúnebres que se interpretan en Semana Santa. Pocos años antes de morir compondría dos marchas mas: "Exaltación" y "Sagrada Lanzada", ésta última otro clásico entre los clásicos.

           Manuel Font Fernández es el padre de José y Manuel Font de Anta. José Font de Anta (1892-1988) fue un exquisito violinista conquistando con 22 años el primer premio del Conservatorio de Bruselas. Compuso en 1924 la marcha "Resignación" que dedicó a la Virgen de la Victoria. Manuel Font de Anta (1889-1936) optó por el piano en el que fue instruido por su padre y por Joaquín Turina entre otros. Con sólo 16 años ya componía marchas procesionales: "Camino del Calvario" (1905) o "La Caridad" (1915) muy desconocidas. Dedicó una Suite para piano a la ciudad de Cádiz y a Manuel de Falla y obras sinfónicas de todo tipo. Su nombre debería estar a la misma altura que clásicos españoles como Turina o Albéniz de no ser por su asesinato en la guerra civil.

          Pero lo que realmente hace recordar eternamente al apellido Font en cuanto a música procesional de Semana Santa en toda Andalucía y fuera de ella es la marcha "Amarguras" y, en menor medida pero quién sabe si en mejor calidad, la marcha "Soleá, dame la mano".

 

CUARTA ETAPA: LA HEGEMONÍA DE LÓPEZ FARFÁN

 

           A lo largo de las tres primeras etapas, hemos visto como las marchas que se componían tenían un carácter a modo de poema sinfónico y eran fúnebres. Desde luego la mayoría de composiciones que hoy en día se tocan tras los pasos de palio poco tienen que ver (salvo excepciones) con aquellas marchas de finales del siglo XIX y principios del XX.

          La culpa la tiene otro músico militar llamado Manuel López Farfán que en 1925 revolucionaría en Sevilla el concepto de la marcha de procesión con la archiconocida "Estrella Sublime". Farfán ya había compuesto marchas desde los inicios del XX, todas ellas de gran categoría y lentas/fúnebres como era la costumbre de aquella época. Así destacan las piezas "Spes Nostra" (1904) dedicada a la Esperanza Macarena o "El Refugio de María" (1923) dedicada a la hermandad de San Bernardo y que tiene un trío final de una elegancia y sensibilidad exquisita. En 1919 accedería a la dirección de la banda militar del Soria 9 donde ejercería durante una década.

          López Farfán rompe con el estilo lento y fúnebre e impone una forma de marcha de procesión dinámica, rítmica, vibrante que hiciera que el paso de palio se moviera al compás de la marcha y "cobrase vida". Es el artífice de que éstas tengan fragmentos que se interpreten con cornetas lo que les confiere una gran brillantez. Las marchas "lópezfarfanianas" se caracterizan por una estructura muy clara: llamada con cornetas, primer tema, fuerte de bajos, repetición de partes del primer tema y segundo tema o trío.

          Una año antes de estrenar "Estrella Sublime" ya había compuesto "Pasan los Campanilleros". Se trata ésta de una de las marchas que más se interpretan durante la Semana Santa y aunque carece de partes con cornetas, ya tiene un carácter triunfal y alegre que deja aparcado definitivamente el estilo fúnebre.

           Farfán no solo incluye la novedad de las cornetas, también es precursor de la "saetilla" que se puede escuchar en algunas composiciones en su parte final. Esta novedad la aplica por primera vez en otra genial composición, "La Esperanza de Triana" (1925), que también incluye cornetas.

          Por lo tanto, estamos quizás ante la figura mas importante del género, debido al cambio en los esquemas que introdujo, que ha perdurado hasta nuestros días. A partir de entonces, todos los grandes compositores de marchas procesionales seguirán las pautas del llamado "Genio de San Bernardo" aunque las marchas de corte fúnebre no se olviden por completo y haya obras clásicas y de categoría compuestas a posteriori de la irrupción de Manuel López Farfán.

 

QUINTA ETAPA: POSTGUERRA Y EMILIO CEBRIÁN

 

          La crisis que conlleva la Guerra Civil Española también se hace presente en todo lo que concierne a las cofradía, afectando, lógicamente, a la música procesional. Muchos son los compositores que pasan por malos momentos. Manuel Font y de Anta encuentra la muerte a muy temprana edad, muchas bandas subsisten de forma muy precaria, algunas cofradía dejan de procesionar, desciende el número de composiciones de marchas procesionales, y las que ven la luz, presenta melodías dramáticas. “VI Dolor” de Manuel Borrego Hernández, junto a alguna obra de Farfán, son testimonios vivos del periodo. Con la postguerra, poco a poco se vuelve a la normalidad, y el arte al servicio de las cofradías, donde no podía faltar la música, se recupera

          En la provincia de Sevilla ya funcionaban bandas de gran fama cofradiera y que podemos disfrutar en cada Semana Santa, Como la Banda de Las Nieves de Olivares o las de Salteras, El Carmen y La Oliva

          La mayoría de marchas que se escuchan tras un paso de palio, como hemos comentado en alguna ocasión, son de procedencia sevillana, y las diversas semanas santas de Andalucía las han importado por su brillantez y calidad. Hay contadas excepciones en las que Sevilla, y por tanto el resto de Andalucía, haya incorporado marchas compuestas por autores no vinculados a dicha ciudad o dedicadas a imágenes o hermandades no hispalenses. Pero los casos contados que existen son imprescindibles en este recorrido por la marcha de procesión. Uno de ellos es el de Emilio Cebrián y su archiconocida "Nuestro Padre Jesús". 

          Emilio Cebrián nació en Toledo aunque se afincó en Jaén (es el autor de su himno) donde dirigió a su banda municipal. Compuso cuatro marchas donde dejó clara su calidad como músico. Sin embargo su prometedora carrera se truncó muy pronto al fallecer a los 43 años en un accidente. Su marcha mas conocida es "Nuestro Padre Jesús" (1935) que dedicó a Ntro. Padre Jesús Nazareno, el "Abuelo", de Jaén. En los últimos años de la década de los noventa, las bandas han ido incorporando a sus repertorios las otras obras de Cebrián como son "Macarena" (1943), "Cristo de la Sangre" (compuesta en 1941 y dedicada al mismo cristo de Toledo) o "Jesús Preso" (fechada en 1943 y dedicada a dicha hermandad de Jaén), todas ellas de un primerísimo nivel y que nunca deberían de dejar de escucharse. "Cristo de la Sangre" y "Jesús Preso" son marchas de estilo fúnebre mientras que "Macarena" es una marcha de carácter lento y que se ha convertido en una de las preferidas por las hermandades para interpretarse en los momentos más íntimos de su recorrido. Lo mismo se podría decir de "Nuestro Padre Jesús" pero esta marcha incluye aspectos "lópezfarfanianos" como es el fuerte de bajos, con lo que encaja perfectamente con el estilo sevillano de marcha procesional. La obra completa de Cebrián es fácil de recopilar puesto que muchas bandas han grabado sus marchas en sus últimos trabajos discográficos.

 

SEXTA ETAPA: RENACER DEL GENERO CON GRANDES MARCHAS

 

          Superados los años de la guerra civil, la marcha de procesión vive una espléndida etapa. Son muchos los compositores, tanto de origen militar como civil, que se dedican a escribir grandes marchas procesionales. En esta época en Sevilla hay que destacar dos grandes marchas que se exportaron fácilmente al resto de Andalucía y que están en el paquete de las denominadas "clásicas" desde entonces. Se trata de "Jesús de las Penas" y "Virgen de las Aguas".

          "Jesús de las Penas" es una marcha de corte fúnebre, este tipo de marchas seguía teniendo su grupo de adeptos, a pesar del predominante estilo rítmico y dinámico impuesto por López Farfán. Fue compuesta en 1943 por Antonio Pantión que era catedrático de piano en el Conservatorio hispalense. Fue instruido por el mítico Joaquín Turina. Mientras estudiaba se dedicaba a componer sinfonías para el NO-DO. Una de ellas sirvió como base para la marcha que nos ocupa. Fue dedicada a la imagen de Ntro. Padre Jesús de las Penas de la hermandad de San Vicente de Sevilla de la que fue miembro refundador. El nombre de Pantión está entre los de los más grandes maestros compositores de marchas. Alternó en su repertorio el estilo fúnebre: "Tus Dolores son mis Penas" (1970) o "Cristo de las Siete Palabras" (1955), y el lopézfarfaniano: "Esperanza Trinitaria" (1971) o "Virgen de las Penas" (1973), todas ellas dedicadas a imágenes sevillanas salvo la última que está dedicada a la Virgen de las Penas de la Hdad. de la Expiración de Málaga. Pantión también destacó por componer piezas de capilla. De hecho se puede afirmar que sus coplas dedicadas a las hermandades sevillanas de Vera-Cruz y Penas de San Vicente son junto a las célebres "Saetas del Silencio" las músicas de este género que más se interpretan.

          "Virgen de las Aguas" es una excelente marcha típica de "bulla" con cornetas y tambores que fue compuesta por el músico militar subdirector de Soria 9, Santiago Ramos en 1953. Está dedicada a la Virgen de las Aguas, cotitular de la hermandad del Museo de Sevilla. No obstante, se le puede considerar una marcha "semigaditana" pues su autor se inspiró en la Playa de la Victoria durante sus veraneos en esta ciudad para componerla. Esta marcha es indispensable en el recorrido de cualquier hermandad de barrio y tanto la introducción con cornetas como el trío final con llamadas de trompetas son insuperables. Su autor sólo compuso esta marcha, aparte de algunos pasodobles, pues tuvo la desgracia de fallecer prematuramente en un accidente.

 

SÉPTIMA ETAPA: LA INFLUENCIA MACARENA

 

          El indiscutible carácter universal de la Hermandad de la Esperanza Macarena de Sevilla, la influencia que ejerce y las pautas y modas que impone es indiscutible. El apartado musical no podía ser por lo tanto una excepción. Si el punto de partida en la estética lo puso Rodríguez Ojeda a principios del siglo pasado, en la marcha procesional fue Pedro Gámez Laserna con su marcha "Pasa la Virgen Macarena" a finales de los cincuenta. Hasta el cambio de régimen y la llegada de la democracia, la banda que acompañaba a la Macarena era el Soria 9. Sus músicos mayores y directores siempre dedicaban alguna de sus marchas a la dolorosa del barrio de San Gil. Antes de Gámez fue Mas Quiles, y luego vendrían Pedro Morales y Abel Moreno. Las marchas macarenas, muy brillantes en su mayoría y de carácter triunfal y dinámico se exportaron muy fácilmente por Andalucía y el hecho de que además Soria 9 fuera quien las interpretase les daban aún un mayor caché.

          En esta etapa sólo nos centraremos en la primera de las marchas macarenas antológicas y por supuesto en su autor. "Pasa la Virgen Macarena" fue compuesta por Pedro Gámez Laserna en 1959, dos años después de su llegada a Sevilla. Gámez nació en Jódar (Jaén) en 1907. Inicialmente se vinculó a Córdoba militando en su banda municipal en 1928. El nombre de Gámez Laserna figura con total merecimiento entre los grandes de la música procesional. Desgraciadamente gran parte de su repertorio no es interpretado por las Bandas de Música.

          En 1935 compone su primera marcha: "Santísimo Cristo de la Misericordia" dedicado al crucificado de su pueblo natal. Esta primera pieza es de corte fúnebre y ya apunta una categoría notable en el trío final. Fue grabada esta marcha por la Banda de la Oliva de Salteras en su trabajo "Sinfonía Sevillana" de 1992. Este músico militar cultiva el género de la saetilla en los tríos, algo que innovó Farfán, pero qué él supera. Para ello se desplazaba a pueblos donde tomaba las saetas al dictado. Prueba de ello es la célebre "Saeta Cordobesa" de 1949 dedicada a la hermandad de silencio de la Buena Muerte. En 1957 llega a Sevilla para hacerse cargo de la dirección de Soria 9. Dos años después es estrenada la marcha "Pasa la Virgen Macarena" tras el paso de la Esperanza Macarena. Es una marcha que rompe con lo que hasta entonces había compuesto Gámez, ya que se trata de una marcha con cornetas y tambores, quizás la mas efectista de las que se hayan creado en la historia. Si la introducción con cornetas es genial, el trío puede ser uno de los mejores de entre todas las marchas de procesión. La composición recrea el momento en que la Macarena transita por la Plaza de la Campana. Tras el éxito cosechado, compone marchas para las hermandades sevillanas de la Cena ("Virgen del Subterráneo, 1961), Amor ("Nuestra Señora del Socorro", 1962), La Paz ("Victoria y Paz", 1964) y la Estrella ("Virgen de la Estrella", 1970), todas muy logradas y con cornetas y tambores a las que la impregna de un marcado carácter de andalucismo.

          La vinculación de Gámez con la hermandad del Cachorro fue importante, pues dedicó dos de sus marchas a los titulares de la hermandad trianera. La primera, "El Cachorro" (1967) está considerada la mejor de las que compuso. Está magistralmente instrumentada y contiene una saetilla en el trío final. Marcha de larga duración con la que se tiene que sufrir aguantando debajo de un paso. La segunda, muy cofradiera, "Nuestra Señora del Patrocinio" (1969) encaja con el perfil de hermandad de barrio.

          Las marchas de Gámez Laserna están fantásticamente instrumentadas a la vez que no son muy asequibles de interpretar por cualquier banda de música. Esto hace que gran parte de su obra no se escuche en Semana Santa. No obstante, ha sido la banda de la Oliva de Salteras, quien en esta última década ha recopilado casi toda su obra en sus compactos de Semana Santa. 

          En 1967 dejó la dirección de Soria 9 a su alumno y amigo Pedro Morales. No por ello dejó de componer. En 1972 dedica al Consejo de Cofradías hispalense la elegantísima "Sevilla Cofradiera", marcha recuperada en estos últimos años. Esta marcha contiene tríos flamencos. En 1987, Pedro Gámez fallece en Sevilla. Gran cantidad de personas presenciaron en la Basílica de la Macarena el traslado de su cadáver a los sones de "Pasa la Virgen Macarena" que interpretaba la banda de Soria 9, entonces bajo la dirección de Abel Moreno.

 

OCTAVA ETAPA: EL PROLÍFERO ABEL MORENO Y “SORIA 9”

 

           Esta etapa esta marcada básicamente por un nombre, Abel Moreno, el cual desde la dirección de Soria 9, ha llegado a ser uno de los mas conocidos autores del genero cofrade. Desde que en 1984 Abel Moreno llegara a Sevilla la música procesional se vio incrementada con muchas composiciones realmente preciosas y algunas ya clásicas como "La Madrugá.

          Abel Moreno Gómez nació en la un pueblecito de la Sierra de Huelva llamado Encinasola en el año 1944. Inició sus estudios musicales por la influencia de su padre quien, a la sazón, era director de la banda de música de su pueblo. En su niñez destacó por su destreza musical y con dieciséis años ingresó como Trompeta en la Banda de Música de la Academia de Infantería de Toledo. De ahí marchó a Zaragoza donde prosiguió sus estudios dentro de la Academia Militar de esa ciudad. Tras distintos puestos como director y fundador de varias bandas , en 1984 se incorpora como director de la Banda de Música de la División Mecanizada Guzmán el Bueno Nº 2, conocida por todos como ya hemos dicho anteriormente Soria 9

         Hay un antes y un después en la Semana Santa desde que Abel Moreno entrara en dicha banda. Cuando llega a Sevilla decide dedicarse a componer música procesional . Tal éxito obtuvieron sus marchas que fue requerido desde distintas partes de Andalucía y de España. Lamentablemente para su banda y para Sevilla y afortunadamente para él, en 1996, después de la Semana Santa, ascendió a teniente coronel y hubo de dejar Soria 9 porque no le correspondía la graduación militar pasando a llevar la dirección de la Banda de Música del Regimiento Inmemorial del Rey nº 1 del Cuartel General del Ejército cargo que sigue ocupando en la actualidad. 

          Entre sus marchas mas celebres y conocidas por todos esta: Hermanos Costaleros, La Madrugá, Macarena, Virgen de los Estudiantes, Soledad Franciscana entre otras. Y es interesante hacer mención a la marcha procesional Lloran los Clarines, dedicada a la memoria del torero Paquirri y la cual incluye un sonido taurino tan característico como es el cambio de tercio.

          Dentro de este periodo también debemos mencionar a compositores como José Albero con su marcha “Esperanza de Triana Coronada” (1984) y “Cristo de la Expiración” (1987) o José Velázquez Sánchez con “Aniversario Macareno” (1989) o “Angustias de los Gitanos” (1987). 

 

ETAPA ACTUAL: BUEN PORVENIR

 

          Hoy los compositores se encuentran en una complicada situación. De un lado, aquellos que quieren componer están avocados a innovar, encontrándose, no pocas veces, con la oposición de los intereses y la moda añadiendo nuevos horizontes y lenguajes, aunque no son pocas las veces que sus partituras chocan frontalmente con los intereses imperantes o la moda. Del otro lado están aquellos que fabrican música siguiendo los cánones preestablecidos, adaptándose a los moldes que marcan la industria, dando demasiada importancia a solos de determinados o insertando melodías que nada tienen que ver con la música procesional.

          Aquellos difícilmente se hacen notar, estos gozan de los privilegios y del prestigio que pone a su servicio el sistema.

          Pero el futuro es alentador, últimamente ha surgido una especie movimiento historicista que pretende dignificar la esencia de López Farfán, Gámez Laserna, Álvarez Beigbeder, Braña, etc., etc.

          En Málaga, Francisco Javier Moreno, José Antonio Molero, Miguel Pérez Díaz, así como el consagrado músico militar Eloy García, autor en los últimos años de piezas de gran envergadura, son componentes de una prometedora generación. En Sevilla, Francisco Javier Alonso Delgado, con marchas como Madre de Dios de la Palma, Madre Dolorosa o Virgen Macarena, esta dejando muy claras sus cualidades; los rasgos sinfónicos de José de la Vega deslumbran a quien los escucha; Manuel Marvizón Carvallo, con sus tan originales composiciones, se ha convertido en un balón de oxigeno, Madre Hiniesta, Candelaria, Esperanza o Virgen de las Mercedes son muestras de su excelente labor. Completan el elenco, Francisco Pastor Bueno, David Hurtado, José Manuel Bernal, José Manuel Delgado, Juan Antonio Barros Jódar, Juan José Puntas Fernández con su famosa A ti Manué o Paco Lola con marchas tan conocidas ya como Caridad del Guadalquivir, Callejuela de la O ó La Macarena

LA MÚSICA COFRADE EN LOJA

 

          Este apartado está destinado a hablar de la música cofrade en Loja. En Loja, todos los amantes de la Semana Santa y por consiguiente de la música cofrade tenemos en mente cuatro títulos: “Stabat Mater” , “Miserere” , "Amplius" y “Pasión Lojeña”

          ¿Qué lojeño amante de la nuestra Semana Mayor no conoce estas obras y las “tararea“?; es evidente que ninguno.  Forman parte nuestra al igual que las tallas, nuestros incensarios o los “armaos”.

           El “Miserere” es considerada la obra cofrade por antonomasia de Loja, ya que se le interpreta año tras a año a Ntro. Padre Jesús Nazareno y porque hace que el Viernes Santo sea nuestro Viernes Santo. La obra según un documento recuperado es del maestro Vicente Palacios y data de comienzos del siglo XIX

          El “Stabat Mater” es otra de nuestras obras importantes. Se le interpreta desde siempre a la Virgen de las Angustias.  La fecha de su composición no se conoce con certeza, aunque se le atribuye a un conocido como “maestro Caba”. Antiguamente también se le tocaba a la Virgen de los Dolores del Barrio de San Francisco.

          El "Amplius" se le toca a Santa Marcela y es la obra más desconocida de todas las típicas que se interpretan en la Semana Santa de Loja. Es conocida entre los músicos lojeños como el número dos mientras que el Miserere es conocido como el número uno.

          “Pasión Lojeña” es nuestra obra mas reciente. Ha sido compuesta por nuestro paisano D. José Padilla Pérez, el cual recogió todos los sentimientos mas profundos que le transmite nuestra Semana Grande y los plasmó con gran maestría en esta obra. Fue estrenada hace pocos años por la Banda Municipal de Música de Loja, de la cual es miembro y tuvo la oportunidad de dirigirla en su estreno y en muchas otras ocasiones.

 

ESCUCHAR MÚSICA COFRADE

 

VIRGEN DEL VALLE SOLEÁ DAME LA MANO
AMARGURAS LA ESTRELLA SUBLIME
PASAN LOS CAMPANILLEROS NUESTRO PADRE JESÚS
JESÚS DE LAS PENAS VIRGEN DE LAS AGUAS 
PASA LA VIRGEN MACARENA CORONACIÓN DE LA MACARENA
SEVILLA COFRADIERA NUESTRA SEÑORA DEL PATROCINIO
VIRGEN DE MONTSERRAT LA MADRUGÁ
AL SEÑOR DE SEVILLA MADRE DE LOS GITANOS CORONADA
MATER MEA MACARENA
ENCARNACIÓN CORONADA ESPERANZA DE TRIANA CORONADA
CANDELARIA PROCESIÓN DE SEMANA SANTA EN SEVILLA
ROCÍO A TI MANUÉ
REINA DE TRIANA CALLEJUELA DE LA O
CARIDAD DEL GUADALQUIVIR AIRES DE TRIANA
AZUL Y PLATA COSTALERO
LA MACARENA CORONACIÓN DE TU MISERICORDIA
SAETA NAZARENO REALEJERO
NAZARENO Y GITANO MADRE HINIESTA
PASIÓN LOJEÑA de José Padilla Pérez (archivo en mp3)  
   

Brígido Morales Gámiz